Inicio Blog Página 2037

El voto en la recta final

Filadelfia crédito Ada Trillo

Estamos a cinco días de las elecciones presidenciales del 2020 nos encontramos en la recta final de las campañas de ambos partidos. Alrededor de 70 millones se electores ya han ejercido el voto a nivel nacional, y esto constituye un récord histórico. Teniendo en cuenta que en los Estados Unidos de América la participación electoral sólo suele alcanzar un 50 por ciento, podríamos decir que esa alta cantidad de votos por correo es el augurio de una participación electoral sin precedentes. Ojalá y así sean considerando que EE. UU. es uno de los países en el mundo de menor participación electoral.

A pesar de la apatía y confusión que el votante promedio expresa sobre el sistema electoral –lo cual, a mi entender, es resultado del pobre acercamiento de ambos partidos a nuestras comunidades–, se espera que el voto latino tenga una repercusión importante en estas elecciones del 2020. En mis actividades de inscripción, que terminaron el pasado 19 de octubre, me encontré con una gran cantidad de personas que no encuentran razones para votar, pues no ven la diferencia entre un candidato y el otro. También les he escuchado decir que se sienten dejadas de lado. “Parece que nosotros no estamos en su lista de gente importante”, me comentaba Marcela, una madre soltera con tres hijos. ¿Qué podría incentivar a los que se sienten desconectados y marginados del proceso electoral para que participen y ejerzan su derecho al voto?

Uno de los problemas que tenemos los seres humanos es ver el mundo desde las limitaciones de nuestras circunstancias. Como latinos no nos damos cuenta de la importancia de ser la quinta parte de la población estadounidense. Según datos del PEW (más de 60 millones); el 79 por ciento somos ciudadanos y, de esos, un 33 por ciento son naturalizados. Esto implica que nuestra contribución al devenir económico y político de esta nación es significativa.

Entre 2010 y 2017, nuestro Producto Interno Bruto (PIB) creció un 28 por ciento más rápido que el resto de los sectores demográficos de la economía estadounidense. Esto equivale a una contribución de $2.3 trillones en 2017. Ese crecimiento se debió en gran parte al aumento de los ingresos, y del consumo entre los latinos que ingresaron a la fuerza laboral, así como a la formación de nuevos hogares. Nuestro crecimiento poblacional es seis veces mayor que el del resto de la población estadounidense. Desde la crisis financiera, los latinos hemos sido responsables del 82% del crecimiento de la fuerza laboral del país, a pesar de que solo somos el 18% de la población general según el Centro de Investigación y Pronósticos Económicos de la Universidad Luterana de California. La Oficina del Censo estima que para el 2060 otros 30 millones de latinos habrán ingresado a la fuerza laboral, mientras que la fuerza de trabajo no latina ira disminuyendo, debido a que hay más personas irán jubilándose mientras otras comenzarán sus carreras. En lo educacional, nos dice el mismo informe que la cantidad de latinos con al menos una licenciatura, aumentó en un 51 por ciento del 2010 al 2017, mientras que la población no latina con educación creció en un 21 por ciento.

En lo político, hemos logrado un impacto impresionante. Tomemos el caso de Georgia, un estado tradicionalmente conservador, y de aquellos donde la población latina creció más (118.8%). La candidata demócrata a la gobernación (Stacy Adams) obtuvo el 62 por ciento del voto latino. Perdió por el fino margen de 1.4 por ciento del voto total. Similar situación la vimos en Texas, donde Beto O’Rourke casi destrona al senador republicano Ted Cruz por el estrecho margen de 2.6 por ciento. En Arizona, la candidata demócrata Kyrsten Sienna le arrancó el asiento senatorial a la republicana Martha McSally. En estos estados los latinos fueron el impacto mayor de esas elecciones. Lo mismo ocurrió en Nevada y Nuevo México, donde también los demócratas ganaron los escaños senatoriales. Ambos estados tienen una sólida población latina; 29.24 por ciento y 49.26 por ciento, respectivamente.

Estas son solo algunas de las razones por las que nos urge ir a las urnas y votar. Somos una comunidad con un potencial impresionante y próspero. Quedarnos en casa no puede ser una opción. Tenemos que cambiar visión y vernos, no como individuos aislados en nuestros propios barrios, sino como una poderosa comunidad latina, con un futuro próspero para esta nación y para nuestras generaciones. Estas elecciones son las más importantes del siglo 21 hasta ahora, por lo que personas como tú tienen que levantarse temprano y salir a votar. No me cabe la menor duda de que la participación electoral del 2020 dejará una indeleble huella en la psiquis colectiva de nuestras comunidades. Que un día puedas contarle a tus hijos y nietos que tu voto contó.

Presentan 100 latinos más influyentes en acción climática

El actor Diego Luna es uno de los 100 activistas climáticos de Sachamama. (Foto: archivo EFE)

Miami. – Científicos, activistas, cantantes, actores, modelos, empresarios, políticos y periodistas forman parte de la lista «Los 100 latinos más influyentes comprometidos con la acción climática», que realiza cada año la organización ambientalista Sachamama, con sede en Miami Beach.

Cantantes como Carlos Vives, Alejandro Sanz, Fehr Olvera; actores como Eva Longoria, Edward James Olmos, Diego Luna, Joaquin Phoenix, y la modelo Gisele Bundchen, entre otros muchos, coinciden en esta lista de «latinos» en sentido amplio, pues abarca personas de América Latina, España y Estados Unidos.

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, el de Costa rica, Carlos Alvarado, el alcalde de los Ángeles, Eric Garcetti, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, el secretario general de la ONU, Antonio Guterrez, la congresista demócrata Alexadria Ocasio-Cortez, y Carolina Schmidt, ministra del Medio Ambiente de Chile, están entre los políticos de la lista.

El científico mexicano Mario Molina, premio Nobel de Química y fallecido recientemente, está también en la lista.

Entre los empresarios aparecen André Brandão, del Banco do Brasil, Enrique Riquelme, de Cox Energy, Alejandro Guerrero, de Marsh Argentina & Uruguay, Francisco Suárez Hernández, de FEMSA, y entre los periodistas, Arturo Larena, de EFEVerde, y Marina Colorado, reportera ambiental de France 24.

«Los 100 seleccionados son personalidades reconocidas y comprometidas en su sector, quienes a través de su trabajo impulsan la concientización global sobre la emergencia climática y la necesidad de implementar soluciones que nos ayuden a vivir en balance con nuestro planeta», explicó Carlos Zegarra, director ejecutivo de Sachamama, en un comunicado.

La lista es una iniciativa que busca fortalecer el liderazgo de la comunidad Latina en el movimiento climático y resaltar los líderes más influyentes por haber fomentado la lucha ambiental, la sostenibilidad y las acciones frente a la crisis climática y ambiental que vive la humanidad, indicó la organización.

La selección, realizada con el apoyo de las principales organizaciones ambientales, ha destacado a personalidades por su nivel de compromiso en las áreas de activismo climático, comunicaciones, derechos ambientales, políticas corporativas de sostenibilidad y agenda pública.

La publicación se enmarca en el mayor encuentro de Latinos influyentes hacia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático del 2021 (COP 26), el No Planet B Latino Summit.

Ese encuentro tiene como objetivo destacar el liderazgo latino en la lucha contra el cambio climático, y ejercer presión global hacia la implementación del acuerdo de París y los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030.

El envenenaniento con plomo es prevenible

El polvo de plomo está en la pintura, en viviendas de antes de 1978, un peligro para su salud. Foto ilustrativa OMS.

Filadelfia, PA – Del 26 al 31 de octubre, se celebra la Semana Nacional de Prevención del Envenenamiento por Plomo (NLPPW, por sus siglas en inglés), para crear conciencia en la población de los peligros del plomo en la salud. El Centro para el Control de Enfermedades (CDC) indica que no debemos tener plomo en la sangre. Los niños, por estar en crecimiento, lo absorben en mayor cantidad que los adultos, y sus componentes dañinos les afectan el cerebro y el sistema nervioso.

Si es madre gestante y teme haber estado en un lugar infectado con plomo, hágase una prueba. Si tiene bebés que gatean o se llevan las manos a la boca, desinfecte sus juguetes con agua y jabón.

La agencia del agua de Filadelfia en su página web, menciona que es seguro beber el agua de la llave en nuestra ciudad y que no es necesario hervirla. El último examen de agua realizado en el 2019 arrojó que el 98 % de las viviendas de la ciudad reciben agua acorde con los estándares de la agencia de protección del ambiente EPA.

Se estima que en el país hay medio millón de niños menores de 5 años infectados con plomo. La detección se realiza con un sencillo examen de sangre para infantes de 1 a 2 años, y que debe repetirse entre los 2 y 3 años. Se considera estar en un ambiente de alto riesgo si se realiza trabajos en la construcción, demolición o tareas afines, ya que el polvo de plomo se puede llevar en la piel, la ropa y los zapatos; de ser así, se debe realizar un monitoreo anual de los niños.

El polvo de plomo se inhala o se ingiere cuando los niños se chupan los dedos. Foto ilustrativa Pixabay

Si usted vive en una casa o edificio construido antes de 1978, y que no ha sido remodelado recientemente, es posible que, sin saberlo, esté inhalando polvo de plomo en su casa; y más aún si tiene paredes, ventanas u otros lugares donde la pintura se descascara. Otro modo de exposición al plomo es comer o beber alimentos que contienen plomo; o si las cañerías de su casa son muy viejas, puede estar bebiendo agua contaminada. Hervir el agua no elimina el plomo, se sugiere dejar correr el agua fría del grifo por un par de minutos para disminuir la exposición antes de cocinar, lavar los platos, tomar una ducha o lavar la ropa.

¿Cuáles son los síntomas de la infección por plomo?

Puertas y ventanas con pintura que se descascara son un peligro. ¡Repárelo! Foto ilustrativa Pixabay.

 Retrasos en el habla, dificultades de atención y aprendizaje, irritabilidad, problemas con el sueño, pérdida de apetito y de peso. El envenenamiento con plomo puede dañar gravemente a los niños, como ocasionar problemas neuronales, déficit de atención, problemas en los riñones, diminución de la capacidad intelectual, bajo rendimiento escolar, problemas del habla y del comportamiento.

Mantenga su hogar libre de polvo; limpie los pisos y demás superficies planas con agua y desinfectante para todo uso. Después de limpiar superficies pintadas como paredes, marcos y bases de ventanas, descarte el paño que utilizó. Evite productos abrasivos, que raspen o puedan disolver algo de la pintura. Si tiene algún lugar de la casa donde se descascará la pintura, repárelo de inmediato y use la aspiradora.

Para más información en español visite www.cdc.gov/nceh/lead/national-lead-poisoning-prevention-week.htm .

The Lincoln Project

Imagen cedida por el grupo Lincoln Project de una caricatura dibujada por el artista chicano Lalo Alcaraz en la que aparece un Trump jubiloso encabezando un mitin mientras luce en el traje un broche con la divisa "No a las pruebas", aclamado por virus que portan gorras con las siglas "MAGA" ("Hagamos a Estados Unidos grande otra vez") y las siglas TX, FLA y AZ (por los estados de Texas, Florida y Arizona). EFE/Lalo Alcaraz para Lincoln Project

Hartos de que se violen los «juramentos a la Constitución» y se antepongan otros «intereses» a los de los estadounidenses, el grupo conservador Lincoln Project busca «derrotar a Donald Trump y al ‘trumpismo'» y para ello ha intensificado sus esfuerzos en los electores latinos de estados clave como Florida, Texas y Arizona.

“El aliento que Trump brinda a la retórica violenta, racista y misógina, y su flagrante malicia aunada a su desprecio por la vida humana, evidenciada por sus mentiras sobre los peligros de la COVID-19, son una afrenta para todos los estadounidenses”, dijo a Efe Mike Madrid, cofundador de The Lincoln Project.

Desde su fundación a fines de 2019 -cuando declaró su objetivo de “derrotar a Trump en las urnas” y fustigó al mandatario y a sus “habilitadores” en el Congreso por “abandonar el conservadurismo y los principios republicanos tradicionales y reemplazarlos con el trumpismo, una fe vacía dirigida por un falso profeta»-, la organización ha recaudado decenas de millones de dólares en donaciones para lograr que un demócrata llegue a la Casa Blanca.

Y para llegar mejor a los votantes latinos, en julio pasado este grupo conservador se asoció con el artista chicano Lalo Alcaraz, reconocido como uno de los exponentes de la cultura hispana más influyentes en Estados Unidos por sus tiras cómicas como «La Cucaracha» y las asesorías culturales en historias latinas de Hollywood como «Coco”.

Alcaraz dibujó una caricatura, publicada en las redes sociales de The Lincoln Project, en la que aparece un Trump jubiloso encabezando un mitin mientras luce en el saco un broche con la divisa “No a las pruebas”, aclamado por virus que portan gorras con las siglas “MAGA” («Hagamos a Estados Unidos grande otra vez», el lema de campaña de Trump en 2016).

Más allá de ver en Alcaraz a alguien que podía extender su alcance hacia nuevas audiencias, en agosto ha pagado una campaña bilingüe dirigida a electores latinos en Arizona y Texas, así como a los puertorriqueños que emigraron a Florida después de la devastación causada en 2017 por el huracán María.

Y el creciente interés del movimiento en los latinos quedó aun más de manifiesto a mediados de septiembre con la creación del Comité Directivo Hispano, encargado del registro de votantes, el reclutamiento de voluntarios y las actividades de recaudación de fondos dirigidas a involucrar a la comunidad hispana.

El Comité está formado por Rosario Marín, quien fue tesorera de Estados Unidos con el presidente George W. Bush (2001-2009), además de consultores como Lionel Sosa y Luis Alvarado, entre otros.

ALIANZA CON PROGRESISTAS

Este comité decidió entonces realizar algo insospechado hasta estas elecciones para un grupo conservador, una alianza con las organizaciones latinas de tendencia progresista Mi Familia Vota, Unidos US, Action Fund y Nuestro PAC.

“La amenaza que la comunidad latina enfrenta trasciende los partidos, las etiquetas, nuestros países de origen y virtualmente cada aspecto de las diversas comunidades que conforman la gran comunidad hispana en Estados Unidos”, explicó Madrid el 30 de septiembre al encabezar una conferencia virtual con otros dirigentes de la alianza.

A la formación de esta alianza ha seguido una andanada de anuncios en estados con significativa población hispana y potencialmente decisivos como Florida, Arizona y Texas.

DISCURSO DIVISIVO

El racismo es uno de los temas a los que con más frecuencia ha recurrido el grupo conservador en sus ataques al Gobierno Trump.

“En vez de encabezar la carga contra el odio, tenemos un presidente que deliberadamente incita a la violencia, atiza las llamas de la hostilidad y ataca maliciosamente nuestras instituciones”, dijo Steve Schmidt, otro fundador de The Lincoln Project y veterano de numerosas campañas republicanas.

“Los partidarios más entusiastas del presidente están en el Ku Klux Klan, los Proud Boys y otros grupos supremacistas blancos. Las alianzas de Trump con estas escorias son una ofensa al carácter moral de los patriotas que determinarán el resultado de esta elección”, añadió.

Pese a la confianza en la derrota de Trump el próximo 3 de noviembre, sustentada en las encuestas nacionales, el grupo aún recuerda lo sucedido en 2016, cuando Trump se impuso a la candidata demócrata Hillary Clinton, quien también iba a la delantera en los sondeos.

“No podemos dejar que eso pase de nuevo”, declaró el estratega político Reed Galen, también cofundador de The Lincoln Project, que presume de estar fundado por personas que han llevado a la victoria a candidatos republicanos durante años, pero ahora solo desean su derrota y para ello hay estados clave con alta presencia hispana que deben sumar.

“Debemos asegurar victorias decisivas para Joe Biden en los estados que determinarán esta elección. Cualquier cosa que se quede corta de ese objetivo crearía la oportunidad para Donald Trump y sus habilitadores para arrojar este país al caos”, advirtió Galen.

El carácter importa

Donald Trump y Joe Biden se reunieron para el último debate separados por plástico y bajo nuevas reglas. Cuando Trump subió al escenario para el primer debate, tenía en mente crear el caos. A lo largo de los 90 minutos el presidente se negó a escuchar, atacó las respuestas de Biden incluso antes de terminar una oración y atacó a la conducción por el tipo de preguntas. Pero ese es el comportamiento habitual de Trump. Lo que sorprendió a muchos fue la intensidad y frecuencia de las interrupciones. Ese primer encuentro no fue un debate real y puso en duda la posibilidad de más debates. Se habían programado tres y, como sabemos, no hubo un segundo debate porque el presidente se opuso a un debate virtual, que lo privaría de una oportunidad más para reprender a los medios y sabotear los esfuerzos de Biden para responder preguntas. Sin embargo, sí tuvo lugar un segundo y último debate con los participantes separados y con carreras de plástico.

Trump había creado expectativas tan bajas, que los críticos estaban dispuestos a darle buenas calificaciones solo por ser normal. Pero no fue un debate como otros debates, porque es muy difícil para el presidente responder con sinceridad y evitar las habituales exageraciones sobre sus logros. A menudo dirá que ha creado la mayor economía en la historia de esta nación, o que sabe más que los médicos sobre COVID-19. Por otro lado, acusa a Obama, Biden y Hillary Clinton de ser la administración más corrupta, haciendo que sus críticos respondan que solo está proyectando, cuando atribuye a sus enemigos políticos las mismas cosas de las que se le acusa a él.

Existe una larga lista de infracciones, mentiras, exageraciones, distorsiones, transacciones ilegales, malversación, fraude y colusión con enemigos de este país. El Informe Mueller debería haber sido suficiente para acusar a Trump. Fue acusado de conspirar para incriminar a Biden, y llevado a juicio ante el Congreso por su torpe intento de chantajear al gobierno ucraniano para acusar a Biden.

Joe Biden tiene un historial de servicio público de más de 40 años. Lamenta el hecho de que su proyecto de ley sobre delitos de 1990 afectó a tantas vidas de personas negras, pero su historial general ha sido el de ayudar a los pobres, las mujeres y los inmigrantes. Hacia el final de su debate con Trump, nos pidió que los juzguemos a ambos por su carácter y honestidad, y su capacidad para decir la verdad. Hay una opción clara para la mayoría de los estadounidenses, y aquellos que dicen estar indecisos en este momento, es porque no han prestado atención. La elección es clara.

Vota por mí el 3 de noviembre

La que se avecina es una elección muy importante e histórica. Y necesito que todos ustedes salgan a votar, y que consideren votar por mí.

Seguramente querrá preguntarme para qué puesto me postulo y con qué político estoy alineado. Pero no se trata de eso. En esta elección se trata mucho más de nuestras comunidades que de cualquier partido político. Para que quede claro, le estoy pidiendo que vote por mí y también por usted. Sí, todos estamos en la boleta electoral en esta elección. Y también lo están todos aquellos a quienes usted representa y por quienes lucha, como los pobres, los inmigrantes, los trabajadores de la salud, los educadores, los estudiantes más desfavorecidos, las mujeres, los desempleados y muchos otros.

Muchos de ustedes, lo mismo que yo, trabajan y luchan por sus comunidades y se esfuerzan con ellas por mejorar sus vidas y las de sus hijos y personas mayores. Hacemos lo imposible todos los días y eso marca la diferencia. Este año debemos hacer más de lo que hemos hecho en cualquier otro ciclo electoral. Los políticos en el futuro notarán cuántos votos se emitieron en cada barrio y vecindario. Y eso les demostrará que tenemos el poder de marcar la diferencia y que tendrán que acudir a pedir nuestro apoyo si quieren permanecer en sus cargos.

Todos necesitamos salir a hacer campaña como si fuéramos candidatos, ya que esta elección podría marcar la diferencia para las personas que nos importan, ya se trate de candidatos locales, de representantes estatales o nacionales, los elegidos afectarán nuestras vidas, y las vidas de aquellos que más necesitan que nuestro gobierno los proteja y responda a sus necesidades.

Debemos tener la misma urgencia que un candidato en estas últimas semanas del ciclo electoral, y debemos comprometernos a votar por aquellos que mejor representen nuestros sueños e ideales, y que muestren mayor seriedad en sus promesas de trabajar por y en nombre de nuestras comunidades.

Y una vez que estos candidatos hayan sido elegidos, debemos organizar nuestras comunidades aún más, para vigilarlos y exigirles que cumplan sus promesas de campaña. Recuerde: usted y yo estamos en la boleta y debemos salir a emitir ese voto.

El mundo y los derechos humanos

Una escultura del símbolo del euro ante la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort (Alemania). EFE/Arne Dedert/Archivo

Pekín/Toronto/Bruselas. – La reelección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipa inestabilidad, crispación y un orden mundial imprevisible que podría ser nocivo para la defensa de los derechos civiles en todo el planeta, coinciden varios expertos consultados por Efe.

Durante décadas, Washington se jactó de ser el «faro de la esperanza» para los oprimidos y de mantener un compromiso «inalienable» con los derechos humanos, pero el Gobierno de Trump se ha caracterizado por un marcado populismo en el que, según la organización Human Rights Watch (HRW), ha prevalecido «la atracción del líder autoritario y las voces de la intolerancia».

Unos años oscuros para refugiados, minorías, inmigrantes o comunidades indígenas, pero también para quienes tratan de proteger la libertad de expresión o el derecho de reunión.

Por otro lado, una victoria del candidato demócrata, Joe Biden, podría suponer «un cierto regreso a la normalidad» en esta cuestión, anticipa el profesor Drew Fagan de la Escuela Munk de Asuntos Globales y Política Pública en la Universidad de Toronto (Canadá).

Fagan considera que, aunque el historial de Washington en la defensa de los derechos humanos es «cuando menos, imperfecto, especialmente en Latinoamérica», la situación mundial que la pandemia ha generado en todo el mundo hace necesario un renovado liderazgo estadounidense.

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca, «La falta de una perspectiva estadounidense hacia un mundo mejor es uno de los efectos más negativos de su presidencia», asevera.

Paradójicamente, uno de los lugares donde más se ha notado esa falta de liderazgo ha sido en los Estados Unidos, golpeados por las protestas raciales de este año, recuerda el analista.

«El tratamiento a los inmigrantes, la división de las familias en la frontera, la militarización de la Policía…. son escenas que veíamos en televisión en lugares como Arabia Saudí o Turquía pero que ahora se producen en Estados Unidos».

Un integrante de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR) grita consignas en una protesta en El Paso (EEUU). EFE/Jesús Rosales/Archivo

Asimismo, para el académico Jack Cunningham, doctor en Historia y coordinador de programas del Centro Bill Graham para Historia Internacional Contemporánea en la Universidad de Toronto, la reelección de Trump supondrá «que China y Rusia refuercen su creencia de la pérdida de imagen de Estados Unidos… Van a ver la reelección de Trump como una aceleración de ese declive», adelanta Cunningham.

El politólogo Joseph Cheng, de la Universidad de Hong Kong, cree que al mundo entero le gustaría ver un Gobierno estadounidense «comprometido» con el internacionalismo.

En ese sentido, el candidato Biden prestaría más atención a un asunto especialmente peliagudo en Pekín o Moscú: los derechos humanos, que, hasta ahora, dice, han sido usados por Trump como mera moneda de cambio para alcanzar acuerdos comerciales.

Fagan cree que un gran número de líderes se han aprovechado de la retórica del republicano para justificar sus acciones, y que, en capitales como Manila, El Cairo o Riad sus mandatarios han respirado hondo ante la dejadez de Washington.

«Biden estaría dispuesto a establecer normas internacionales junto a la Unión Europea (UE)», indica Cheng, mientras que el investigador Tong Zhao, del Centro de Política Global Carnegie-Tsinghua, cree que el candidato demócrata buscaría «fortalecer la red de alianzas estadounidenses» para «unir a los países occidentales» y así poner coto a regímenes como el chino.

Según Cheng, la mayor preocupación de sus líderes es «evitar que se considere a China débil».

Ser temido es la máxima y un mundo con Trump seguiría dando vía libre a un Pekín que apela al «caos, la ansiedad y la división de la sociedad estadounidense y la pérdida acelerada de las ventajas de su sistema político», en palabras del editorialista chino Hu Xijin, de Global Times, para aferrarse a su sistema.

LA ENCRUCIJADA EUROPEA

Hasta 39 países se unieron en octubre en Naciones Unidas para denunciar la situación de los derechos humanos en la región china de Xinjiang.

Algunos analistas aseguran que Biden concedería más importancia a trabajar con Europa en relación con China sobre temas delicados para Pekín, que pide una coexistencia ideológica pacífica.

«Europa ha llevado el liderazgo a la hora de denunciar los abusos de los derechos humanos porque se mueve en ese escenario de forma natural, con un enfoque motivado por valores», indica el vicepresidente del German Marshall Fund de los Estados Unidos, Ian Lesser.

No obstante, con Rusia habría una diferencia sustancial.

«La administración Trump ha sido muy medido para presionar a Rusia en muchos frentes. Esperaría que Biden fuera mucho más asertivo en sus críticas a Moscú», añade, aunque, en cualquier caso, cree que la Unión Europea (UE) tiene que «mirar más hacia sí misma y buscar un papel geopolítico más activo».

Según David O’Sullivan, embajador de la Unión Europea en EE. UU. entre 2014 y 2019, el Gobierno de Trump “es amable con países adversarios en los que los derechos humanos no son respetados», mientras que «Biden proviene del centro del partido demócrata, donde los valores sí tienen un significado».

“Deja-vu” venezolano

Para mí, como venezolano, que en el año 1998 veía con asombro y con un vacío en el estómago como un autócrata ganaba la presidencia de Venezuela, bajo la promesa de que iba a freír las cabezas de los corruptos, y de que convertiría al país en toda una potencia, ofreciendo villas y castillos, sobre todo a las clases más humildes, a aquellos que por muchos años no se sentían representados o atendidos por los gobiernos de turno; debo admitir que en el 2016 sentí exactamente lo mismo aquí en los EE. UU. Aun así, luego de calmarme, decidí confiar en las instituciones democráticas e independencia de poderes de esta, la mejor nación del mundo.

Casi 4 años han pasado desde la llegada de Trump al poder, y cada día confirmo que ese vacío que sentí en 1998 y en 2016, tenía su razón de ser. Como escuché a una amiga decir, “los polos opuestos terminan tocándose”, las posiciones extremas, sean de derecha o de izquierda, nunca son buenas.

Esas palabras de Hugo Rafael Chávez, de que iba a freír cabezas, se auto reproducen en mi mente y se mezclan con el “I am going to drain the swamps” o ‘voy a drenar los pantanos’; y hoy día constato que en ambos sistemas aumentó la corrupción, el nepotismo, el abuso de poder, la violación de los derechos civiles y el pisoteo y desprecio a sus instituciones.

Veo con perplejidad el comportamiento abusivo, autócrata y violento de quien lleva las riendas del país mas poderoso del mundo. He visto y vivido el resurgimiento del racismo, en donde una minoría se siente empoderada por un presidente que nos llama a nosotros, los latinos, violadores, ladrones, y nos ve como una clase humana inferior.  

Veo con espanto en los mítines políticos al presidente y su grupo de fanáticos hacer eco a 4, 8 o 12 años más de gobierno, recordándome que Chávez no llegó al 2021 solo porque el cáncer se lo llevó antes, dejando a otro demagogo igual o peor, Nicolás Maduro, quien terminó de hundir a un país, ya fracturado por años de negligencia y corrupción.  

Veo cómo, con total desfachatez pronuncia palabras de admiración a caudillos y crueles dictadores como Putin, Erdogán y Kim Jong-un, quienes, por cierto, también son amigos íntimos del caudillo venezolano Maduro.

El 3 de noviembre, los creyentes en la democracia pluralista y participativa tenemos un compromiso, el de votar por quien garantice la sanación de nuestra sociedad, fracturada por el extremismo, por alguien que reconstruya el alma del país. Alguien que vea y confíe en la resiliencia del pueblo americano; alguien que se rodee de expertos en las diferentes áreas críticas para sacar a esta nación del foso en donde esta sumergida, debido a la anarquía imperante y a la falta de liderazgo; esa persona para mí y para millones de americanos, hoy se llama Joe Biden.

¿Porque un venezolano-americano debe votar por Joe Biden?

La razón es sencilla; este cuento de terror ya lo hemos vivido en carne propia bajo el infame socialismo del siglo 21 del entonces caudillo Hugo Chávez y que continuo luego de su muerte con el carnicero Nicolas Maduro.

Los venezolanos estamos claros y no nos vuelven a engañar. Podemos olfatear a un caudillo a kilómetros de distancia. Ya sabemos de Chávez, Castro, Mussolini y otros más crean sistemas demagogos que operan bajo un concepto cleptocrático con sus derivados como el nepotismo, el clientelismo y/o el peculado. Son lo que se inventan enemigos para siempre tener a alguien a quien culpar y esquivar sus responsabilidades. Crean historias y mentiras para, cual encantador de serpientes, tener a sus acólitos a sus pies y crear odio para quienes piensen distinto. Llaman a las instituciones democráticas y a la prensa libre ‘enemigos del pueblo’, y crean un culto a la personalidad que peca en fanatismo.

Los venezolanos ya nos sabemos ese cuento y es por esto y muchas otras razones debemos votar por Joe Biden. 

«Día de Igualdad Salarial para Latinas» Biden se compromete a acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres

El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, se comprometió este jueves a acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres y específicamente prometió que luchará por las latinas, quienes de media ganan 54 centavos por cada dólar que obtiene un hombre blanco.

Biden formuló esa promesa en un comunicado cuando se conmemora el «Día de Igualdad Salarial para Latinas», las mujeres más perjudicadas por la discriminación en sueldos.

Además, el exvicepresidente reconoció el efecto desigual que ha tenido la pandemia en las mujeres, que han sido expulsadas de la fuerza laboral más frecuentemente que los hombres; y lamentó que haya afectado más a las hispanas, que trabajan en mayor proporción en sectores golpeados por la pandemia, como la restauración.

«Como presidente, trabajaré por ellas cada día. Eso comenzará con la contención del virus, que ha afectado de manera tan desproporcionada a la comunidad latina», prometió Biden.

«Y – añadió – me aseguraré de que no solo reconstruyamos esto, sino que reconstruyamos algo mejor, cerrando la brecha salarial de género y luchando contra la discriminación salarial, para que las latinas, y todas las mujeres, reciban el mismo salario por el mismo trabajo».

Asimismo, el líder demócrata apuntó directamente al actual mandatario, Donald Trump, su rival en los comicios, y le acusó de haber «empeorado» los desafíos económicos a los que ya se enfrentaban las mujeres de origen latinoamericano.

«Las latinas son el corazón de sus familias y sus comunidades. Muy a menudo son las que proveen de ingresos y cuidados a la familia. Nuestra economía no funciona sin ellas, pero durante demasiado tiempo han estado mal pagadas e infravaloradas», subrayó Biden, que fue vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).

De media, en EE.UU., las mujeres ganan 80 centavos por cada dólar que obtienen los hombres en sus empleos, según el Instituto de Investigación de Políticas de la Mujer (IWPR, por sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington.

La discriminación es mayor entre las mujeres que pertenecen a una minoría racial: las negras ganan 63 centavos por cada dólar que obtienen los hombres y las hispanas, 54.

De esa forma, el Instituto de Investigación de Políticas de la Mujer estima que, si el progreso sigue siendo tan lento como hasta ahora, las mujeres no lograrán igualdad salarial hasta 2059, aunque las afroamericanas tendrán que esperar hasta 2130 y las hispanas casi 200 años, hasta 2224.

Además, la pandemia ha provocado el éxodo de las mujeres de la fuerza laboral y, actualmente, el número de mujeres trabajando es similar al de 1988.

Solo en septiembre 865.000 mujeres dejaron sus empleos, lo que supone cuatro veces más que los hombres, según datos del Departamento de Trabajo.

El más racista de los colores

Foto ilustrativa Julia M Cameron (PEXELS)
Hergit Llenas

Estados Unidos se está planteando una pregunta importante: ¿Cómo eliminamos la injusticia racial, a fin de que cada niño logre desarrollar todo su potencial?

Para poder contestarla, hay que echar una mirada crítica a la educación. El lugar donde una familia vive determina la escuela pública a la cual sus hijos tendrán acceso. A ese fenómeno se le conoce con el nombre de asignación residencial, como explicara Derrell Bradford, vicepresidente ejecutivo de 50can.org.

Unas cuantas cuadras de distancia pueden marcar la diferencia entre un niño que asiste a una escuela buena y otro que va a una mala. ¿Es eso justo? Teóricamente, este país está fundado en la idea de la igualdad para todos. No obstante, el sistema educativo ha sido responsable de atroces desigualdades. ¿Cómo? Pues, por poner un ejemplo, hablemos de redlining.

Este es un término muy conocido en el dialecto empleado por los vendedores de bienes raíces. El mismo se traduciría como trazando la línea roja. Esta línea bordea los mapas y sirve para discriminar entre «zonas de riesgo» vs. «zonas seguras».

En la década de los treinta, Estados Unidos se encontraba en medio de la Gran Depresión. Entonces, el presidente Franklin Delano Roosevelt pasó una ley llamada Homeowers Loan Corporation Act, cuya finalidad era estimular la economía a través de préstamos inmobiliarios. Así, las personas podían adquirir una casa, el valor de la casa subiría y, al hacerlo, el propietario podía incrementar su riqueza personal. Sin embargo, no cualquiera tuvo acceso a estos préstamos.

El gobierno federal creó mapas coloreados para cada centro urbano de Norteamérica. Los sectores azul y verde eran muy deseados, los amarillos, no tanto, y los rojos fueron designados como lugares peligrosos. ¿Por qué peligrosos? Resulta que en la zona roja vivían las minorías, predominantemente los negros o afrodescendientes, a quienes se les negó el derecho a recibir préstamos. Las consecuencias fueron inmediatas y devastadoras.

Primero, impidió que las comunidades negras pudieran adquirir riqueza mediante a la adquisición de bienes inmuebles. Segundo, desplomó el precio de las propiedades ubicadas dentro de la línea roja. Tercero, en vista de que las escuelas públicas se subvencionan —en parte— con los impuestos recaudados sobre el valor de la vivienda, esto se tradujo en menos fondos para subvencionar a las escuelas pública allí localizadas.

Es penado por ley decirle a un cliente: no compres ahí porque hay mucha gente de tal raza o país. Eso es algo básico que se enseña a los vendedores cuando quieren obtener su licencia de REALTOR®. Y a pesar de que la práctica es ilegal, si se toma un mapa actual de los distritos escolares de las grandes metrópolis estadounidenses, salta a la vista que la división es ¡casi exacta a los mapas de colores que datan de 1930!

Si de verdad se buscan solucionar los profundos problemas sociales asociados con la injusticia racial, es necesario hacer mejoras significativas en la estructura del sistema público de escuelas.

Para llegar a esta meta, es tan simple como dejar de asignar a los estudiantes a un plantel basándose en la dirección de sus casas. Además, deben revisarse los mecanismos y fórmulas de subvención todavía implementados. Para que cada niño alcance su máximo potencial, las líneas rojas van a tener que desaparecer.