Imagen cedida por el grupo Lincoln Project de una caricatura dibujada por el artista chicano Lalo Alcaraz en la que aparece un Trump jubiloso encabezando un mitin mientras luce en el traje un broche con la divisa "No a las pruebas", aclamado por virus que portan gorras con las siglas "MAGA" ("Hagamos a Estados Unidos grande otra vez") y las siglas TX, FLA y AZ (por los estados de Texas, Florida y Arizona). EFE/Lalo Alcaraz para Lincoln Project

Hartos de que se violen los «juramentos a la Constitución» y se antepongan otros «intereses» a los de los estadounidenses, el grupo conservador Lincoln Project busca «derrotar a Donald Trump y al ‘trumpismo'» y para ello ha intensificado sus esfuerzos en los electores latinos de estados clave como Florida, Texas y Arizona.

“El aliento que Trump brinda a la retórica violenta, racista y misógina, y su flagrante malicia aunada a su desprecio por la vida humana, evidenciada por sus mentiras sobre los peligros de la COVID-19, son una afrenta para todos los estadounidenses”, dijo a Efe Mike Madrid, cofundador de The Lincoln Project.

Desde su fundación a fines de 2019 -cuando declaró su objetivo de “derrotar a Trump en las urnas” y fustigó al mandatario y a sus “habilitadores” en el Congreso por “abandonar el conservadurismo y los principios republicanos tradicionales y reemplazarlos con el trumpismo, una fe vacía dirigida por un falso profeta»-, la organización ha recaudado decenas de millones de dólares en donaciones para lograr que un demócrata llegue a la Casa Blanca.

Y para llegar mejor a los votantes latinos, en julio pasado este grupo conservador se asoció con el artista chicano Lalo Alcaraz, reconocido como uno de los exponentes de la cultura hispana más influyentes en Estados Unidos por sus tiras cómicas como «La Cucaracha» y las asesorías culturales en historias latinas de Hollywood como «Coco”.

Alcaraz dibujó una caricatura, publicada en las redes sociales de The Lincoln Project, en la que aparece un Trump jubiloso encabezando un mitin mientras luce en el saco un broche con la divisa “No a las pruebas”, aclamado por virus que portan gorras con las siglas “MAGA” («Hagamos a Estados Unidos grande otra vez», el lema de campaña de Trump en 2016).

Más allá de ver en Alcaraz a alguien que podía extender su alcance hacia nuevas audiencias, en agosto ha pagado una campaña bilingüe dirigida a electores latinos en Arizona y Texas, así como a los puertorriqueños que emigraron a Florida después de la devastación causada en 2017 por el huracán María.

Y el creciente interés del movimiento en los latinos quedó aun más de manifiesto a mediados de septiembre con la creación del Comité Directivo Hispano, encargado del registro de votantes, el reclutamiento de voluntarios y las actividades de recaudación de fondos dirigidas a involucrar a la comunidad hispana.

El Comité está formado por Rosario Marín, quien fue tesorera de Estados Unidos con el presidente George W. Bush (2001-2009), además de consultores como Lionel Sosa y Luis Alvarado, entre otros.

ALIANZA CON PROGRESISTAS

Este comité decidió entonces realizar algo insospechado hasta estas elecciones para un grupo conservador, una alianza con las organizaciones latinas de tendencia progresista Mi Familia Vota, Unidos US, Action Fund y Nuestro PAC.

“La amenaza que la comunidad latina enfrenta trasciende los partidos, las etiquetas, nuestros países de origen y virtualmente cada aspecto de las diversas comunidades que conforman la gran comunidad hispana en Estados Unidos”, explicó Madrid el 30 de septiembre al encabezar una conferencia virtual con otros dirigentes de la alianza.

A la formación de esta alianza ha seguido una andanada de anuncios en estados con significativa población hispana y potencialmente decisivos como Florida, Arizona y Texas.

DISCURSO DIVISIVO

El racismo es uno de los temas a los que con más frecuencia ha recurrido el grupo conservador en sus ataques al Gobierno Trump.

“En vez de encabezar la carga contra el odio, tenemos un presidente que deliberadamente incita a la violencia, atiza las llamas de la hostilidad y ataca maliciosamente nuestras instituciones”, dijo Steve Schmidt, otro fundador de The Lincoln Project y veterano de numerosas campañas republicanas.

“Los partidarios más entusiastas del presidente están en el Ku Klux Klan, los Proud Boys y otros grupos supremacistas blancos. Las alianzas de Trump con estas escorias son una ofensa al carácter moral de los patriotas que determinarán el resultado de esta elección”, añadió.

Pese a la confianza en la derrota de Trump el próximo 3 de noviembre, sustentada en las encuestas nacionales, el grupo aún recuerda lo sucedido en 2016, cuando Trump se impuso a la candidata demócrata Hillary Clinton, quien también iba a la delantera en los sondeos.

“No podemos dejar que eso pase de nuevo”, declaró el estratega político Reed Galen, también cofundador de The Lincoln Project, que presume de estar fundado por personas que han llevado a la victoria a candidatos republicanos durante años, pero ahora solo desean su derrota y para ello hay estados clave con alta presencia hispana que deben sumar.

“Debemos asegurar victorias decisivas para Joe Biden en los estados que determinarán esta elección. Cualquier cosa que se quede corta de ese objetivo crearía la oportunidad para Donald Trump y sus habilitadores para arrojar este país al caos”, advirtió Galen.

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