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Cuestionan al alcalde Kenney

Residentes de Kensington luchan por mejores condiciones de vida en su barrio. (Foto: Cortesía de la Asociación de Vecinos de Kensington/Archivo)

Residentes de Kensington realizaron una protesta el 11 de agosto por las condiciones intolerables en su vecindario. “Estuve muy emocionada de ver a tantos residentes que fueron a la protesta y a la audiencia del Comité de Salud Pública y Servicios Humanos del Concejo de Filadelfia esa noche”, informó la concejal María Quiñones-Sánchez del distrito 7 para Impacto.

Durante la audiencia se escucharon testimonios acerca de la inaguantable situación que viven en Kensington y la estrategia de contención fallida, adoptada por la administración del alcalde Kenney. “Su enfoque ha creado condiciones inhumanas para los residentes, así como para los que no tienen hogar y para las personas que están batallando contra la adicción”, especificó la concejal.

El narcotráfico al aire libre ha atrapado a la comunidad trabajadora, y ha forzado a los residentes a abordar la creciente violencia por armas de fuego. “Por todas esas razones, apoyo que se despejen los campamentos, así como ocurrió en el aeropuerto, y en el centro de la ciudad el verano pasado”, afirmó contundente. También apoya a que los indigentes sean ingresados en programas de tratamiento y de vivienda apoyados por el gobierno de Filadelfia. “Estoy observando muy de cerca como la administración de Kenney ejecutará el plan durante las semanas siguientes”, finalizó.

La concejal Quiñones-Sánchez, de ascendencia puertorriqueña, elaboró el plan de inversión restaurativa para residentes de Kensington en junio del año pasado. Ahí establece que los residentes de este vecindario han vivido por años en una crisis ambiental de salud y seguridad púbica que inflige trauma diario a los niños y las familias. Asegura que las inversiones restaurativas son necesarias para ganar de nuevo la confianza de la comunidad, y restaurar el orden público y la calidad de vida.

El miércoles 11 de agosto docenas de residentes de la comunidad de este vecindario marcharon por las calles D y Clearfield hacia la audiencia pública nocturna en la escuela primaria Lewis Elkin con una pregunta clara, ¿dónde está el alcalde? De acuerdo con un artículo en Kensington Voice, Eduardo Esquivel, presidente de la Asociación de Vecinos de Kensington se dirigió a los marchistas y les dijo que Jim Kenney es el capitán de este barco y tiene que navegar el barco o retirarse. La Asociación está formada por vecinos que se han organizado para tener una comunidad sana y próspera en su vecindario bordeado por las avenidas Lehigh, Alleghenny, Front y Kensington.

Los residentes que asistieron a la audiencia manifestaron que se necesita más recursos a largo plazo, así como tratamiento de salud mental para los que no tienen un hogar y viven en las calles. Los miembros del Concejo que estuvieron ahí fueron María Quiñones-Sánchez, Derek S. Green, Helen Gym, Kendra Brooks, Mark Squilla, David Oh, así como el director administrativo Tumar Alexander y el personal del alcalde. La presidenta del Comité es Cindy Bass y Bobby Henon, el vicepresidente.

Al final de la audiencia que duró tres horas, los miembros del Concejo acordaron realizar otra audiencia pública en un futuro no lejano.

LOS VECINOS NO CREEN QUE DURE MUCHO

Aunque la Ciudad reveló que, a partir del miércoles 18 de agosto, estará prohibido vivir en las aceras del vecindario, los vecinos desconfían de que las decenas de desalojados no vuelvan, ellos u otros, ya que esa área de Kensington suele tener muchos desamparados en sus calles y en estaciones de tren, cosa que ha generado protestas y hasta cierres de estaciones de SEPTA. Pero según la Ciudad, en vez de desalojarlos para luego ponerlos en otras calles, esta vez buscarán que trabajadores sociales les den seguimiento con más recursos para sacarlos de su situación de calle. La nueva estrategia incluye la colaboración con la policía para desalojar a los indigentes en las calles en Kensington, Lehigh y Allegheny.

Afganistán, se quedará para bien o mal en el legado de Biden

El jefe del Estado Mayor de la Defensa de Estados Unidos, general Mark Milley. (Foto: EFE/CAROLINE BREHMAN/Archivo)

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se enfrenta a uno de los momentos más delicados desde su llegada a la Casa Blanca, tras el caótico repliegue de Afganistán y el rápido ascenso de los talibanes, pese al apoyo mayoritario de sus conciudadanos a la retirada de las tropas estadounidenses del país asiático tras 20 años de guerra.

Si bien la salida de Afganistán cuenta con el respaldo de siete de cada diez estadounidenses, según la última encuesta del laboratorio de ideas Chicago Council on Global Affairs, las imágenes de centenares de afganos agolpados en el aeropuerto de Kabul tratando de acceder de forma desesperada a los aviones estadounidenses arrojan sombras sobre la capacidad de liderazgo mundial de Washington.

Con estas escenas, el mandatario ha perdido «mucho respeto y credibilidad», según Steffen Schmidt, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Iowa, en declaraciones a Efe.

«Creo que después de esta semana a Estados Unidos le va a costar más conseguir aliados. ¿Quién va a confiar en Estados Unidos ahora?», opinó Schmidt, quien subrayó el «enfado» entre el sector más progresista del Partido Demócrata por haber «abandonado» a las mujeres afganas a merced de los fundamentalistas.

MALOS PRESAGIOS

Biden, quien llegó a la Casa Blanca prometiendo el regreso de Washington a la esfera internacional tras el aislacionismo de su predecesor Donald Trump (2017-2021), ofreció a inicios de esta semana un discurso en el que se reafirmó en su decisión de salir de Afganistán ya que el objetivo, dijo, «nunca» había sido crear una democracia en ese país”.

Además, culpó de lo sucedido a las fuerzas y al Gobierno de Afganistán y, sin atisbo de autocrítica, remarcó que ya no estaba en los intereses de Estados Unidos mantener la presencia en esa nación, donde Washington invirtió más de dos billones de dólares y más de 2.300 estadounidenses perdieron la vida en las dos décadas de guerra.

«No ofrece buenos presagios para el resto de su Presidencia. El mundo ha visto cómo un presidente ha retratado la rendición como un acto de valentía política, y la retirada como sabiduría estratégica», subrayó el diario conservador The Wall Street Journal en su duro editorial del martes.

Por su parte, Trump, quien negoció el pacto de retirada con los talibanes, cargó contra Biden y aseguró que la salida de Afganistán es el «resultado militar más vergonzoso en la historia de Estados Unidos».

Afganos, incluidos los que trabajaron para los EE. UU., la OTAN, la Unión Europea y las Naciones Unidas en Afganistán, esperan frente al aeropuerto internacional Hamid Karzai para huir del país, después de que los talibanes tomaron el control de Kabul, Afganistán. (Foto: EFE/STRINGER)

HARTAZGO DE LA GUERRA EN EE. UU.

Consciente del cansancio y hartazgo entre la población estadounidense, Biden parece dispuesto a asumir las críticas y buscar centrarse en su ambiciosa agenda de reestructuración de la economía nacional.

«El discurso del presidente sobre Afganistán fue efectivo porque remarcó que la guerra más larga de la historia de Estados Unidos debe terminar y que nunca será un buen momento para hacerlo. Esto conectó con la mayoría de las personas, de las que 70 % quieren acabarla ya», indicó Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia, en su cuenta de Twitter.

El respaldo es, además, bipartidista, con más de 70 % de los demócratas e independientes en favor de la salida, y 56 % de los republicanos de acuerdo, indica el sondeo del Chicago Council on Global Affairs.

Kyle Kondik, analista del Centro de Política de la Universidad de Virginia, pronosticó que a medio plazo «el público pasará página» y recalcó que el» foco» de la Administración de Biden siempre ha sido la política interna.

«El evento más comparable es la caída de Saigón en 1975, que no tuvo una presencia prominente en las elecciones de 1976. Y el compromiso militar en Vietnam entonces -y como consecuencia el interés público- era mucho mayor en su momento álgido que el compromiso en Afganistán», acotó.

NO HABÍA NADA QUE INDICARA LA VELOCIDAD DE LA CAÍDA

El jefe del Estado Mayor de la Defensa de Estados Unidos, general Mark Milley, acompañado por el secretario de Defensa Lloyd Austin, dijo el pasado miércoles que no había nada que indicara el colapso del Ejército o del Gobierno afganos en 11 días, ante el avance de los talibanes.

No obstante, el general subrayó que EE. UU. había trabajado con varios escenarios posibles tras su repliegue de Afganistán a la hora de elaborar sus planes de retirada, y que uno de dichos escenarios era el actual.

Agregó que otros escenarios posibles contemplaban una guerra civil y un acuerdo negociado.

Austin aseguró que «no ha habido interacciones hostiles con los talibanes» en los últimos días y que las líneas de comunicación siguen abiertas con los insurgentes.

Afirmó que su principal prioridad es evacuar a todos los estadounidenses y a los colaboradores afganos a través del aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul; por lo que las fuerzas de EE. UU., en colaboración con fuerzas aliadas, han establecido posiciones de defensa en los alrededores del aeropuerto.

Milley puntualizó que, pese a que han enviado refuerzos a Afganistán para garantizar la seguridad del aeropuerto y las evacuaciones, «la situación todavía es muy peligrosa», y subrayó que si hay alguna amenaza EE. UU. «adoptará una acción militar de inmediato y sin dudar».

La Iglesia apela a la comunión de sus fieles con responsabilidad

Reverendísimo Nelson J. Pérez.

Asegurar la salud y el bienestar de aquellos confiados al cuidado pastoral y temporal de nuestra Iglesia, especialmente mientras navegamos por una pandemia global, es una prioridad primordial como arzobispo de Filadelfia. Durante este tiempo de graves dificultades y luchas, he trabajado en conjunto con los obispos católicos de Pensilvania y la administración superior de la Arquidiócesis de Filadelfia para implementar las mejores prácticas destinadas a mitigar la propagación del COVID-19 y proteger a los más vulnerables.

A medida que evolucionó el panorama de COVID-19, reevaluamos continuamente esos esfuerzos en consulta con los funcionarios de salud pública y en base a los datos.

Como su Pastor, estoy llamado a brindar la Eucaristía en un ambiente seguro. Con ese fin, les pido que den prioridad a su propia salud y la salud de sus vecinos y comunidades religiosas.

Reverendísimo Nelson J. Pérez
Reverendísimo Nelson J. Pérez

Como se anunció anteriormente, los obispos católicos de la Commonwealth de Pensilvania están restableciendo el asistir a misa en persona los domingos y días santos a partir del domingo 15 de agosto de 2021. Sin embargo, según la ley de la Iglesia de larga data, esta obligación no se aplica a quienes:

están enfermos;

tiene un riesgo grave para la salud;

vivir en un hogar con personas en riesgo;

servir como cuidadores primarios de las personas en riesgo;

tiene ansiedad o preocupaciones graves por estar en un entorno de grupo grande debido al COVID-19; o

no pueden asistir a misa en persona.

Como acto de caridad, todos los que puedan deben vacunarse por completo. Cualquiera que crea que podría tener COVID-19 o una de sus variantes debe buscar pruebas y tomar todas las precauciones para la preservación de la salud pública. Como pueblo de esperanza, oremos para que se ponga fin a esta crisis de salud.

El papa Francisco. (Foto: EFE/MAURIZIO BRAMBATTI)

Estoy profundamente agradecido con los científicos de investigación, los profesionales médicos y las agencias de salud que han ayudado en el desarrollo, producción y distribución de las vacunas COVID-19 en nuestra región y la nación.

Estas vacunas son un regalo que ayuda a mantener el regalo más preciado de Dios: la vida. Recibir una vacuna es verdaderamente un acto de preocupación por nuestra propia salud y bienestar y caridad para nuestros hermanos y hermanas. Con este espíritu, me uno a nuestro Santo Padre para animar encarecidamente a todos aquellos que puedan vacunarse contra el COVID-19.

El drama pernicioso de los Sintecho

Filadelfia, Suburban Station. (Foto: Perla Lara)

Por cerca ya de un siglo, Estados Unidos ha sido considerada la nación más creativa, influyente, desarrollada y rica de todo el planeta, por lo menos en los indicadores generales. Durante las grandes guerras ha demostrado ser una nación trabajadora, organizada y determinada; y se ha presentado al mundo como el más fuerte bastión de la democracia y las libertades individuales, motivos por los cuales el “sueño americano” atrajo y sigue atrayendo a tantos a este país.

Sin embargo, algo que golpea el ojo de quien visita sus grandes ciudades por primera vez, aparte de su orden, belleza, espacios y señorío, es el alto número de habitantes sin techo que se ven tendidos frente a las estaciones de trenes y buses, en los parques y en las aceras enfrente de edificios y viviendas. Entonces el foráneo se llega a cuestionar por qué una nación tan espléndida, y que bien podría disponer de suficientes refugios para estos pobres, permite esta triste realidad.

En un apasionante thriller de John Grisham llamado “El abogado de la calle”, el jurista Michael Brock abandona una gran firma de abogados de Washington tras presenciar el asesinato de un sintecho, que había irrumpido violentamente en las oficinas del bufete exigiendo información clasificada. Brock descubrirá después la triste historia de un veterano que fue dejado sin su casa en un injusto desalojo y, a lo largo de la novela, se interna con profunda sensibilidad en la dolorosa y complicada realidad de los habitantes de la calle.

Porque, aunque es fácil pensar que el gobierno puede poner fácilmente a todos los vagabundos en un buen refugio, la realidad que lleva a un hombre a cortar todos los hilos que lo unen a su sociedad y a vivir como un “disenfranchised”, –palabra de difícil traducción, que puede entenderse como un “descolgado”, un “sin derechos”, un “destituido social”–, es una cosa muy difícil de entender y aún más de solucionar.

Esto porque, cuando una persona ha quedado desmontada de su sociedad, de su grupo familiar, de su red de amigos y conocidos, su drama no es solamente no tener un techo; su dolor más profundo es “no ser parte de nada ni de nadie”; creer no tener en el mundo nadie a quien le importe lo suficiente su existencia, quien sepa su nombre e historia, –excepto, quizás, alguna oficina pública–; pensar que nadie le necesite ni le echa de menos; y que no esté nadie que cierre con ternura sus pupilas o moje con lágrimas su féretro si un día amanece muerto de frío, hambre, infección o soledad en cualquier esquina anónima; mientras probablemente exista alguien que le haya buscado, extrañado y llorado.

Las enfermedades mentales no tratadas también están a la raíz de tantos hombres y mujeres sintecho; este flagelo es una de las grandes heridas de nuestra sociedad, y uno de los gritos más estridentes que ella lanza a la conciencia de cada ciudadano. No basta la solidaridad básica de recoger ropa, cobijas o alimentos para remediar su drama. Se necesita una tarea de amor social titánico, que quizás empieza por aprender y llamarlo por su nombre, conocer algo de su historia, y así ofrecer un primer “hilo” de apoyo y amistad que le haga sentir de nuevo persona, y que quizás un día lo reconecte a aquella sociedad y a la vida que sin miramientos lo dejó atrás. 

Agradeciendo y honrando a los socorristas

El asambleísta David Oh en el quinto año de la celebración a los socorristas. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

En 2015, el asambleísta David Oh presentó una resolución en el concejo para que el 17 de agosto fuese el día del agradecimiento a los socorristas, en honor a sus sacrificios continuos por su interés de servicio público, incluidos los bomberos, los equipos médicos de emergencia, la policía y los departamentos de alguaciles. Este año, la celebración se realizó con la comunidad local en la escuela primaria Anderson en el suroeste de la ciudad, una de las regiones más impactadas por la crisis de la violencia por armas de fuego.

“Creo que es muy importante agradecer a las personas que ponen su vida en peligro por nosotros y nuestros seres queridos. Ningún ciudadano se debe sentir inseguro en la ciudad”, nos dice David Oh. También argumentó que, cuando alguien se enfrenta a una situación, no debe resolverla por sí mismo sino llamar a la policía, y debería haber una respuesta inteligente y cortés para solucionar los problemas, no importa que tan grandes o pequeños sean. Si la policía o los alguaciles no responden, las personas decidirán resolverlos y eso no es bueno. “En este 2021 hemos visto tanta violencia y asesinatos por armas de fuego muchos como consecuencia de disputas y conflictos que están escalando más allá del control”, enfatizó. Un sinnúmero de adultos mayores, solteros, jóvenes o discapacitados, que quizás no sean del vecindario o incluso de este país, no quieren tener confrontaciones con personas que no conocen y eso puede escalar con rapidez.

Es necesario capacitar a nuestros servidores públicos de la mejor manera posible, aunque sabemos que los socorristas actuales realizan su trabajo con buenos propósitos. “Necesitamos crear diálogos y colaboraciones entre la comunidad y la policía para que haya retroalimentación acerca de cómo es el servicio ya que en ocasiones la conducta de algunos policías puede ser ruda y abusiva y tenemos que erradicar esto”, concluye el asambleísta.

Los niños disfrutaron de acariciar a un caballo durante el evento. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

Durante el evento los niños disfrutaron de juegos y de montar a caballo, cortesía de la Academia Urbana de Equitación de Filadelfia. Los adultos disfrutaron de la música del DJ Will Nasti, así como de las presentaciones en vivo de artistas como Dell-P y Andre Saunders.

También hubo helados y comida gratis otorgados por un restaurante mexicano del sur de la ciudad. Varias de las empleadas de la oficina del asambleísta estuvieron repartiendo cajas de comida y reconocieron que el evento tuvo la finalidad de establecer mejores relaciones entre los socorristas y los residentes de las comunidades.

David Oh es el primer asambleísta de ascendencia coreana que ha establecido colaboraciones con la gran diversidad de la comunidad, sea cual fuere su origen étnico o su religión. Este abogado republicano ha sido parte del Concejo Municipal de Filadelfia desde 2012. A partir de entonces, siempre ha tenido un latino o latina como parte de su personal, como actualmente lo es la venezolana Ana Omana quien colabora como enlace con la comunidad latina. El asambleísta vive en el suroeste de la ciudad junto con su esposa y cuatro hijos.

El cambio comienza en ti

Entre muchas de sus actividades, ha sembrado plantas. (Foto: Cortesía/ Leticia Roa Nixon)

Esta líder de ascendencia puertorriqueña no tiene en su vocabulario el darse por vencida. “Yo lucho fuerte, nada más me hacen falta los guantes de boxeo”, cuenta Yari con sentido del humor, quien conversó con Impacto un domingo al mediodía. La encontré mientras limpiaba uno de los bloques de la calle Wesmoreland, contiguo al parque McVeigh en Kensington.

Ella es una mujer excepcional que no tiene miedo. Líder comunitaria, activista y capitana de bloque, pone el ejemplo todos los días limpiando la basura. Ha comprado 20 basureros que colocó en las aceras para que los vecinos y peatones depositen sus desperdicios. El parque de pelota está bajo candado, pero ella tiene la llave para entrar. Tiene varias camas de plantas en un espacio que lleva su nombre. Lo que más desea es que los residentes se sientan seguros y sin miedo de salir de sus casas.

Nacida y criada en la ciudad neoyorquina de Brooklyn, se mudó a Filadelfia para continuar el legado de su madre en la limpieza comunitaria. Armada con una escoba, esta activista incansable sale a combatir la basura. Se siente triste y frustrada cuando ve de nuevo desperdicios en los bloques que ya ha limpiado. Sin embargo, eso no la detiene para seguir creando consciencia en la comunidad, sobre todo en los niños. “Me enfoco mucho en ellos, y con el programa de Mural Arts organizo actividades de dibujo y pintura infantil”, relata.

Uno de los muchos reconocimientos que ha recibido. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

Durante la pandemia ha distribuido cajas de comida y ropa con otras organizaciones. Cocinó para llevar comida caliente a las personas sin hogar en Kensington. Yari tiene una colaboradora cercana llamada Yuliana, y un grupo de voluntarios. Su amigo Gilberto González es uno de ellos, quien también se une a limpiar los domingos.

Mi visión para Filadelfia es lograr mis metas como ha sido la remodelación del parque, la planeación de un mural en la calle Wesmoreland, ‘menos violencia y menos drogas’”, afirma con determinación.

Esta incansable activista tiene su frase favorita que publicó en su página de Facebook. “El cambio que has estado pidiendo sucederá cuando seas voluntario, apoyes y ayudes a tus vecinos. El cambio comienza contigo”. Me dice que otra de sus frases es “Manos a trabajar y boca a cerrar”. Ella cree que los residentes son los que deben limpiar los frentes de sus casas sin esperar que el gobierno de la ciudad lo haga por ellos.

Con una escoba ha llegado lejos. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)
Este letrero resume la labor de Yari. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

Esta capitana de bloque predica con el ejemplo a los padres y madres de su comunidad para que les enseñen a sus hijos. Yari tiene un hijo de 23 años y una hija de 21 que ya no viven con ella. Vive justo al frente del parque en una casa impecable que le heredó su madre y donde vive con su esposo.

La han entrevistado numerosas veces y “la gente se pregunta cómo una mujer puede hacer tanto”. En su casa conserva varios reconocimientos que le han dado por su trabajo comunitario.

Llena varias bolsas de basura en un solo bloque. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)
Recoge las jeringas que los adictos a la heroína utilizan. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

También ha hecho muchas fiestas en el bloque.

Este 20 de agosto Yari organiza la Feria de Recursos del Parque McVeigh en el 400 de la calle East Ontario de 10 am a 2 pm, en la que habrá actividades para las familias, con música de un DJ y la colaboración de los policías del distrito 25.

Yari concluye “recuerda, el que persevera siempre triunfa”. Así es Yari, auténtica, trabajadora, comprometida con la comunidad, valiente y con un corazón de oro.

Estudio muestra vínculo entre falta de transporte y enfermedades crónicas

Las personas con asma tenían una probabilidad 37 % más elevada de reportar deficiencias en la calidad de su vivienda, como moho o parásitos, de acuerdo con el comunicado del centro médico. (Foto: EFE/Ivan Mejia/Archivo)

Nueva York- Un estudio del Hospital Montefiore ha detectado una fuerte correlación entre la carencia de transporte a centros médicos y determinados trastornos crónicos de salud como la depresión, el asma y la diabetes.

Los resultados del estudio, dados a conocer en un comunicado por el Montefiore de El Bronx, revelaron que 84 % de las personas que afirmaron no disponer de acceso a centros de salud presentaron una mayor tendencia a sufrir de abuso de drogas o alcohol, y 41 % a fumar. También presentaron una mayor prevalencia de diabetes.

Además, las personas con asma tenían una probabilidad 37 % más elevada de reportar deficiencias en la calidad de su vivienda, como moho o parásitos, de acuerdo con el comunicado del centro médico.

La depresión, el asma y la diabetes son algunas de las causas principales de muerte y discapacidad en Estados Unidos y también figuran entre los factores que más contribuyen al costo de los servicios de salud, señala.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad implica toda pérdida, permanente o temporal, de una estructura o función, que puede ser tanto psicológica como fisiológica o anatómica.

Entre abril de 2018 y diciembre de 2019, un total de 33.500 pacientes adultos del Sistema de Salud Montefiore completaron una encuesta de determinantes sociales de 10 puntos durante sus visitas a centros de salud del Bronx y Westchester.

Las preguntas estaban relacionadas con diversos asuntos como la calidad de la vivienda, el transporte a centros de salud, la inseguridad alimentaria, el costo del gas y la electricidad, y la calidad de las relaciones de pareja y con otros miembros de la familia.

El 52,8 % de los pacientes eran hispanos y más de un tercio (37,2%) eran negros. El promedio de edad de los pacientes era de 51,9 años.

Alrededor de la mitad de los pacientes tenían Medicaid, el seguro médico para personas de bajos recursos económicos, o Medicare, para personas de 65 años o más, y un tercio disponían de cobertura médica privada.

Estos resultados se suman a los obtenidos en investigaciones anteriores del mismo equipo que reportaron una fuerte correlación entre el acceso al transporte a centros médicos y no asistir a las citas médicas, y que implican, por tanto, una importante barrera al acceso a servicios de salud.

«El transporte inadecuado a servicios de salud tiene un fuerte impacto en prácticamente todas las afecciones crónicas, pero hay que seguir trabajando para comprender por qué esta correlación es mayor en personas con depresión y diabetes», indicó el doctor Kevin Fiori, uno de los autores del estudio, profesor y director de Determinantes Sociales de la Salud y de Salud Comunitaria y Poblacional del Sistema Montefiore.

Como resultado de esta investigación, Montefiore está evaluando programas piloto de transporte para pacientes que vivan dentro de un radio de 25 millas (40 kilómetros) de sus centros de salud.

With God Hope is Possible

José Ferrán.

Picture a teenager who grew up in poverty, Gout of school most of his life, sells drugs, then is sent to jail. Now picture that same teenager gets out of jail, graduates high school, earns a college degree, and develops a nonprofit organization that helps at risk youth.  Bouncing back after a tragic situation is not easy, but it is possible if you have faith.  One way to build your faith is to look for inspiration.  Jose Ferran is a young man of tremendous faith, and his story is guaranteed to inspire you.

Jose Ferran grew up in Philadelphia, Pa with a typical routine of going to school, doing homework, and playing sports.  He dreamed of being a football player.  However, a series of bad choices shattered that dream when he was just thirteen years old. “I was thirteen, in the 8th grade.  I got kicked out of school… I was not conscientious about my future.  I cared more about my present status”, which at the time was making money, no matter what the cost.  Jose’s life continued to spiral downward.  He battled with the trauma of gun violence and wrestled with the consequences of attending a disciplinary school for six straight years.  Yet, a ray of hope pierced through the darkness as he made a decision that would ultimately change his life.  “I became a believer in Jesus Christ when I got into Frankford High School in 2012.  Through Frankford, I was introduced to Timoteo Sports, a youth mentoring program where I realized my calling for working with youth.”  Timoteo also “introduced me to Esperanza College of Eastern University.” 

(Foto: Cortesía/José Ferrán)

“When I went to Esperanza College of Eastern University, the experience was very unique because I have never been in a dedicated space for learning. The classes were small and provided a space to dialogue about what you are reading instead of just transcribing it into an essay.”  The courses also “made you be self-reflective about how faith, reason and justice connect for you. The library was spacious with study zones set up for students. I really appreciated that! Now, I have a thirst for learning, and it was cultivated at Esperanza College of Eastern University. I am thankful for that.”

(Foto: Cortesía/José Ferrán)
José Ferrán.

Jose bounced back after a tragic beginning.  He graduated from Esperanza College of Eastern University with an associate degree in Human Services.  Then, he went to Temple University and earned a Bachelor of Science degree in Social Work. Presently, Jose is a social worker at Turning Points for Children.  He supports young adults who are aging out of the foster care system. Joe is also working on how to reduce the stigma on mental health and creating assessable and equitable opportunities for the Spanish speaking community in Philadelphia, Pa.   Jose is a living testament of, “with God all things are possible” (Matthew 19:26). 

José Ferrán.
José Ferrán.

Más de 100 organizaciones proinmigrantes

El representante estatal dominico-americano Danilo Burgos (atrás a la derecha), patrocinador principal de la propuesta HB 279. Al frente, el representante republicano del Estado de Pensilvania, Tim Hennessey, presidente del comité; y a su lado el demócrata Mike Carroll, subdirector general de la Oficina de Transporte, Infraestructura y Sostenibilidad de Filadelfia. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

Harrisburg, PA – El Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de los Estados Unidos realizó una audiencia el 11 de agosto acerca de la propuesta HB 279, concerniente a las licencias de conducir para todos, sin importar el estatus migratorio del solicitante.

En el primer panel de testimonios estuvo Kurt Myers, subsecretario de servicios de conductores y vehículos del Departamento de Transporte de Pensilvania (PennDOT), y Cherly Cook, subsecretaria del Departamento de Agricultura. PennDOT apoya el concepto de la legislación porque “el enfoque primario de nuestro Departamento es la seguridad en las calles y carreteras, y se requeriría que los residentes indocumentados cumplan con los requisitos de las pruebas de manejo”. Según Myers, su Departamento considera que la propuesta tiene mucho mérito y está dispuesto a trabajar en los detalles de operativo.

“Obtener una licencia implica una prueba de la vista y demostrar conocimiento de las reglas de tránsito. Una licencia también garantiza que los conductores estén asegurados”, aclaró Myers

Por su parte, la subsecretaria Cook precisó que la agricultura es una industria de $81.5 billones en el estado. Los trabajadores agrícolas migrantes y de temporada son esenciales, no solo para la agricultura, sino también para las comunidades que esta industria alimenta, fortalece y protege. “Asegurar que todos los trabajadores en Pensilvania, sin importar su estatus migratorio o de ciudadanía, si califican, puedan solicitar y obtener una licencia de conducir. Esto es un paso lógico para sostener la fuerza laboral del Estado”, señaló. Además, puntualizó que los estados circundantes como Nueva York, Nueva Jersey, Maryland y Delaware ya abrobaron esas licencias de manejo para los inmigrantes.

En el segundo panel dieron su testimonio Desi Burnette, coordinadora estatal del Movimiento Inmigrantes Líderes de Pensilvania (MILPA); Hannah Smith Brubaker, directora ejecutiva de la Asociación de Agricultura Sostenible de Pensilvania (PASA); Julissa Morales, Coordinadora Juvenil de Derechos Humanos de MILPA; Coumba Faye, organizadora de Movimiento Nuevo Santuario (NSM); Muhammad Maisum Murtaza, investigador asociado del Centro de Investigación Keystone (KRC); Kyle Rivers, especialista de abogacía de Abogado Especial Designado por el Tribunal (CASA); y el abogado Muneeba Talukder, de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).

Smith Brubaker también apoyó la propuesta HB 279 para trabajadores indocumentados que durante la pandemia mantuvieron a la agricultura. Muchos de ellos tienen niños nacidos en los Estados Unidos. “Estas familias están en nuestras carreteras, en nuestras escuelas, yendo de compras con nosotros y pagando impuestos”, dijo. Por su parte, Coumba Faye mencionó acerca del impacto psicológico en los pequeños, “Los niños de padres indocumentados padecen ansiedad porque sus padres pueden ser deportados”.

El Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de los Estados Unidos podrá ahora sugerir cambios a la propuesta HB 279. Impacto le dará seguimiento a este proceso legislativo.

La flor maga y las Olimpiadas

Jasmine Camacho-Quinn, medallista boricua ganadora de los 100 metros con vallas en Tokio 2020. (Foto: EFE/Archivo)

Puerto Rico y la diáspora boricua se engalanó de orgullo y fervor patrio con la conquista de la presea de oro en los 100 metros con valla, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, por la boricua, Jasmine Camacho-Quinn. La atleta no solo se llevó la presea dorada, sino que se convirtió en la cuarta mujer que más rápido ha corrido la línea recta con vallas (12:26), con el cual empató el cuarto mejor récord de la historia olímpica en esa especialidad. Además, fue la primera medallista boricua en alcanzar el oro en este evento deportivo, y la segunda en ganar medalla de oro en la historia olímpica de Puerto Rico.

Camacho-Quinn se une a los medallistas olímpico puertorriqueños, que desde las Olimpiadas de 1948 le han dado a su nación ocho preseas: Juan Evangelista, bronce en boxeo (Londres 1948); Orando Maldonado, bronce en boxeo (Montreal 1976); Aristides González y Luis Ortiz, bronce y plata en boxeo, respectivamente (Los Ángeles 1984); Daniel Santos Peña, bronce en boxeo (Barcelona 1992); Javier Culson, bronce en 400 metros con valla (Londres 2012); y Monica Puig, oro en tenis (Río de Janeiro 2016).

Es muy importante tener en cuenta que, en este contexto de las Olimpiadas, Puerto Rico no es parte ni representa a los Estados Unidos. Cada cuatro años, cuando el equipo olímpico de Puerto Rico va a las Olimpiadas, participa como nación soberana. Esto, por supuesto, es una diáfana manifestación política que exacerba la identidad boricua como punta de lanza para competir con lo mejor del mundo. Hay que dejar claro que esta soberanía deportiva no es solo de papel. En 1980 el presidente Carter llamó a un boicot contra los Juegos Olímpicos, que ese año se celebraban en Moscú, a raíz de la invasión soviética a Afganistán. Muchos países respondieron al boicot del presidente Carter, sin embargo, el Comité Olímpico de Puerto Rico se mantuvo firme en su soberanía deportiva enviando a su equipo a las Olimpiadas de Moscú.

Pero esta soberanía deportiva se remonta a 1930 en la Habana, donde Puerto Rico debutó en los II Juegos Centroamericanos y regresaron a la isla con tres preseas de plata. Luego, en 1935, en los III Juegos Centroamericanos, celebrados en El Salvador, el equipo de Puerto Rico dio una muestra de valor y coraje desfilando con la bandera puertorriqueña, que en aquel entonces estaba proscrita. Tampoco Puerto Rico tenía un Himno Nacional oficial, por lo cual los cinco medallistas de oro boricuas pidieron que entonaran el Himno Nacional de El Salvador y no el de los Estados Unidos de América, cuando recibieron sus preseas doradas.

Otra gesta deportiva que hizo tronar la puertorriqueñidad en todos los rincones del planeta fue en las Olimpiadas de 2004 celebradas en Atenas. Allí, el equipo de baloncesto boricua derrotó al invicto “Dream Team” estadounidense (92-73), donde Carlos Arroyo le mostró al mundo el nombre que llevaba en su pecho, “Puerto Rico”. Los puertorriqueños del mundo rugieron de puertorriqueñidad ante esa hazaña.

Jasmine Camacho-Quinn, con la flor maga en su oreja, representa la continuidad de esa soberanía deportiva y la afirmación de una puertorriqueñidad que rebasa los límites fronterizos y culturales. Camacho-Quinn nació y se crio en Carolina del Sur, de madre puertorriqueña y padre afroamericano. Jasmine representa la realidad de casi seis millones de boricuas en la diáspora y más de tres millones en la Isla. Sorprende a muchos, que no domine el español y que el inglés sea su lenguaje con el que sueña y ama. Pero más que no hablar el español y escucharle con el fervor con que se identifica con Puerto Rico es impresionante. A preguntas de un periodista de, si algún día representará a los Estados Unidos, ella le respondió, “Continuaré corriendo con Puerto Rico en mi pecho. Puerto Rico todo el día y todos los días, y eso es todo” ¿Qué hay en esta joven de 24 años, nacida en un ambiente muy diferente al de su madre, que tan efusivamente, se identifica como boricua? Cada medallista olímpico de Puerto Rico es la expresión inequívoca de que tenemos una identidad indeleble, que la llevamos en el alma y que no importa donde se haya nacido o qué idioma se hable, hay un encanto en esa herencia taina-negra-europea. Es que la puertorriqueñidad representa una cultura de resistencia que no reconoce distancias. Esa sangre que nos corre por las venas lleva consigo la memoria de los millares de tainos que resistieron hasta la muerte al genocidio español; la resistencia del negro que a pesar de la sangre que dejaron en los surcos y cañaverales no mermó, que el lenguaje que nos dejaron los europeos lo hicimos nuestro, con su literatura, pintura y música.

Eso es lo que representa Jasmine Camacho-Quinn, una negra boricua de Carolina del Sur que le corre por las venas el candombe de la burundanga del Caribe. No tiene que hablar español ni haber nacido en la Isla para afirmar quién es y a quién representa. Desde la diáspora se levanta una afirmación boricua, como si se hubiera levantado de Lares o Jayuya. Como decía el Dr. Pedro Abizu Campos, “La nación la representan quienes la afirman, no quienes la niegan”. Por eso, Jasmine Camacho-Quinn es una genuina representante de la nación puertorriqueña. Esta victoria olímpica nos enseña que esa nación está viva y sabrá extender la soberanía deportiva a una total soberanía nacional que dé fin definitivo al coloniaje.