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Dukes amplía mayoría demócrata en Harrisburg

Brandon Dukes, representante estatal de Pensilvania por el Distrito 155. (Fotos: Redes Sociales oficiales de Rep. Dukes)

La victoria del demócrata Brandon Dukes en la elección especial del Distrito 12 de la Cámara de Representantes de Pensilvania no solo representa un cambio histórico en el condado de Butler, sino que también fortalece la mayoría demócrata en Harrisburg de cara a la recta final de la sesión legislativa y las elecciones de medio término.

Dukes logró imponerse en un distrito considerado un bastión republicano y que había respaldado ampliamente a Donald Trump en elecciones recientes. Su triunfo convierte al Distrito 12 en representación demócrata por primera vez en casi 30 años y es visto por líderes políticos como una de las mayores sorpresas electorales recientes en el estado.

Con su juramentación prevista para septiembre, la Cámara estatal quedará integrada por 103 demócratas y 100 republicanos, ampliando la ventaja del partido que controla la cámara desde 2022. Será la primera vez en ese período que los demócratas superen la marca de 102 escaños.

Brandon Dukes.

La presidenta de la Cámara, Joanna McClinton, afirmó que una mayoría más amplia permitirá avanzar en iniciativas enfocadas en las familias trabajadoras, la educación pública, la vivienda y otras medidas destinadas a reducir el costo de vida. También destacó la colaboración con el gobernador Josh Shapiro para impulsar recortes de impuestos y programas económicos en beneficio de los residentes del estado.

El gobernador Shapiro celebró el resultado y destacó que la victoria se produjo en un distrito donde los republicanos mantenían una amplia ventaja electoral. Tanto él como el vicegobernador Austin Davis participaron activamente en la campaña de Dukes durante las semanas previas a la elección.

Dirigentes demócratas sostienen que el resultado refleja el éxito de la estrategia “Rise Up Pennsylvania”, diseñada para fortalecer la organización electoral en todo el estado y consolidar las mayorías legislativas. El presidente estatal del partido, Eugene DePasquale, señaló que la elección demuestra que los demócratas pueden competir y ganar incluso en territorios históricamente favorables a los republicanos.

La victoria de Dukes fortalece la posición del Partido Demócrata en la Asamblea General y podría convertirse en un indicador importante de las tendencias políticas que marcarán las elecciones de noviembre en Pensilvania.

Por el cierre temporal en Kensington High por asbesto, más de 400 alumnos serán reubicados

Kensington High School, en Filadelfia, donde más de 400 estudiantes serán reubicados temporalmente en el antiguo edificio de Austin Meehan Middle School debido al hallazgo de posibles materiales con asbesto dañados durante trabajos de renovación. (Foto: RR. SS.)

Kensington High School iniciará el año escolar en una sede temporal tras incidente con asbesto durante proyecto de renovación

Los estudiantes y empleados de Kensington High School comenzarán el nuevo año escolar en una sede temporal luego de que se detectara un problema relacionado con materiales que contienen asbesto durante un proyecto de renovación en el edificio escolar.

El Distrito Escolar de Filadelfia anunció que las clases serán trasladadas hasta finales de diciembre al antiguo edificio de Austin Meehan Middle School, ubicado en el vecindario de Mayfair, mientras continúan las labores de remediación y modernización en la sede de Kensington High School.

La situación surgió durante los trabajos de reemplazo del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) en el edificio, que tiene casi 100 años de antigüedad. Inicialmente, las autoridades informaron que un inspector había identificado preocupaciones relacionadas con materiales que contenían asbesto durante la demolición de partes del sistema antiguo.

Sin embargo, en una declaración más reciente, el distrito aclaró que el incidente es diferente a otros cierres temporales ocurridos en años anteriores. Según las autoridades, un contratista externo es sospechoso de haber retirado de manera incorrecta material que contenía asbesto durante las labores de demolición realizadas como parte del proyecto de mejoras de la escuela.

Ante la situación, el distrito suspendió de inmediato los trabajos para evaluar el alcance del problema y priorizar la seguridad de trabajadores, estudiantes y empleados. Además, confirmó que el subcontratista involucrado fue removido del proyecto y que no mantiene otros contratos activos con el Distrito Escolar de Filadelfia.

Las autoridades también destacaron que las inspecciones obligatorias de asbesto en las aproximadamente 300 escuelas del distrito se encuentran al día y que los informes correspondientes están disponibles al público a través del portal ambiental del sistema escolar. Cada escuela cuenta con un registro detallado que identifica la ubicación de materiales que contienen asbesto y su condición durante la inspección más reciente.

Más de 400 estudiantes y alrededor de 90 empleados serán reubicados temporalmente en el antiguo edificio de Austin Meehan Middle School, una escuela que cerró en 2022 y que actualmente forma parte de las instalaciones de reemplazo utilizadas por el distrito cuando una comunidad escolar necesita ser trasladada por razones de construcción, mantenimiento o emergencia.

Funcionarios escolares indicaron que se evaluaron opciones más cercanas al vecindario de Kensington, pero ninguna ofrecía el espacio suficiente ni las condiciones de accesibilidad necesarias para albergar a toda la comunidad educativa.

Durante reuniones informativas celebradas con las familias esta semana, el distrito presentó detalles sobre la logística del traslado. Los estudiantes podrán abordar autobuses de enlace desde Kensington High School hacia Austin Meehan a partir de las 7:00 a.m., mientras que los viajes de regreso comenzarán aproximadamente a las 2:15 p.m. Los estudiantes que reciben servicios de transporte especializados a través de sus Programas de Educación Individualizada (IEP) continuarán recibiendo el mismo servicio puerta a puerta.

La decisión ha generado preocupación entre familias, estudiantes y personal escolar. Algunos padres expresaron inquietud por el tiempo adicional de transporte y por el impacto que el cambio repentino podría tener en estudiantes con necesidades especiales o dificultades de adaptación. También surgieron cuestionamientos sobre el momento en que se comunicó la reubicación, a pocos días del inicio del año escolar.

El concejal de Filadelfia Mike Driscoll manifestó preocupación por las implicaciones que la medida podría tener para las familias y para la comunidad de Mayfair, mientras que Isaiah Thomas, presidente del Comité de Educación del Concejo Municipal, solicitó una comunicación más clara y transparente con los estudiantes, padres y empleados afectados.

Con el propósito de atender inquietudes y ofrecer información adicional, el Distrito Escolar organizó reuniones comunitarias presenciales y virtuales, así como jornadas de puertas abiertas en Austin Meehan para que estudiantes y familias puedan familiarizarse con la sede temporal antes del inicio de clases.

Una vez completadas las labores de limpieza y remediación, el distrito retomará la instalación del nuevo sistema HVAC. Las autoridades informaron además que aprovecharán el proyecto para continuar retirando de manera preventiva otros materiales que contengan asbesto y así reducir riesgos futuros en el edificio.

Kensington High School forma parte del plan de modernización de instalaciones del Distrito Escolar de Filadelfia, una iniciativa de 10 años con una inversión estimada en 3,000 millones de dólares destinada a renovar edificios antiguos y atender problemas históricos de infraestructura, incluidos aquellos relacionados con plomo y asbesto. Dentro de ese plan, la escuela también tiene programadas mejoras de accesibilidad, renovación de baños y otras reparaciones de gran alcance.

Por el momento, las autoridades mantienen como meta que los estudiantes y empleados regresen a Kensington High School en enero de 2027, una vez concluyan los trabajos de remediación y las mejoras previstas en el edificio.

The Constitution: the rulebook written in Philadelphia that every law in the United States must follow

Every law in America, from City Hall to the halls of Congress, must answer to one rulebook: the United States Constitution. Written in the summer of 1787 inside Independence Hall, a short walk from our neighborhoods, it became the law of the land in 1789 and remains the oldest written national constitution still in force in the world. Its first words are a promise:

“We the People of the United States, in order to form a more perfect Union, establish Justice, ensure domestic Tranquility, provide for the common defense, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of America.”

That summer, fifty-five delegates gathered in Philadelphia. George Washington led the meetings; James Madison offered so many ideas that history calls him the Father of the Constitution. The country’s first plan, the Articles of Confederation, had proved to be too weak, so the writers of the Constitution built something stronger: three branches of government, each one watching the others, like neighbors who look out for the whole block. This is called “checks and balances”. The founders knew they could not see the future, so they left a door open for future changes: the Constitution can be amended as new needs arise. The first ten came quickly, in 1791: the Bill of Rights, promising freedom of speech, religion, and press, and fair treatment under the law.

Through that open door came the nation’s greatest actions to include everyone, as “We the People” was meant to be. The 13th Amendment, in 1865, freed enslaved people. The 19th Amendment, in 1920, gave women the right to vote. No amendment ever named Indigenous peoples; it took a law, the Indian Citizenship Act of 1924, to recognize the first peoples of this land as citizens, and some states blocked their votes for decades. The Civil Rights Act of 1964 was a law, not an amendment. It stood on the 14th Amendment’s promise of equal protection to outlaw discrimination. The newest change, the 27th Amendment, limits when Congress may raise its own pay. Madison proposed it in 1789; it was ratified in 1992, like a letter that got lost in the mail.

When a law or an order, including an executive order, breaks the Constitution’s rules, courts declare it unconstitutional, and it cannot stand. Article VI calls the Constitution the supreme law of the land, so every state law and every presidential order must fit beneath it, as branches joined on a tree. On June 30, 2026, the Supreme Court struck down a presidential order that tried to end birthright citizenship, ruling that the 14th Amendment guarantees citizenship to babies born on American soil.

That is why every president, lawmaker, and judge swears an oath to support the Constitution. The promise is made to the rulebook, not to a party or a person.

History shows what happens when leaders break that promise. In 1992, Peru’s president, Alberto Fujimori, sent tanks into the streets of Lima, shut down Congress, and suspended his country’s Constitution.  In Cuba, Fulgencio Batista suspended parts of this constitution after seizing power in 1952, and it was completely suspended after the Cuban Revolution.

The Constitution stays strong only when the people protect it by learning about it, defending it, and voting.

Next week: the mechanics of our government and how the branches work together.

BranchWhat it doesWho keeps it in check
Congress (legislative)Writes the lawsThe president can veto a law; the courts can strike it down
President (executive)Carries out the lawsCongress controls money and can impeach; the courts can rule orders unconstitutional
Courts (judicial)Judges interpret what the laws and the Constitution meanThe president appoints judges; the Senate confirms them

La Constitución: el libro de reglas escrito en Filadelfia que toda ley en EE. UU. debe seguir

Toda ley en EE. UU., desde el ayuntamiento de una ciudad hasta los pasillos del Congreso, debe responder a un mismo libro de reglas: la Constitución de los Estados Unidos. Redactada durante el verano de 1787 en el Independence Hall, a pocos pasos de nuestros vecindarios, se convirtió en la ley suprema del país en 1789 y sigue siendo la constitución nacional escrita más antigua aún vigente en el mundo. Sus primeras palabras son una promesa: “Nosotros, el Pueblo de los Estados Unidos, con el fin de formar una Unión más perfecta, establecer la justicia, asegurar la tranquilidad interior, proveer para la defensa común, promover el bienestar general y garantizar las bendiciones de la libertad para nosotros mismos y nuestra posteridad, ordenamos y establecemos esta Constitución para los Estados Unidos de América.”

Aquel verano, cincuenta y cinco delegados se reunieron en Filadelfia. George Washington presidió las sesiones; James Madison aportó tantas ideas que la historia lo recuerda como el Padre de la Constitución. El primer plan de gobierno del país, los Artículos de la Confederación, había demostrado ser demasiado débil, por lo que los redactores de la Constitución construyeron algo más sólido: tres ramas de gobierno, cada una vigilando a las otras, como vecinos que cuidan de toda la cuadra. A esto se le llama «pesos y contrapesos». Los fundadores sabían que no podían prever el futuro, por lo que dejaron una puerta abierta para realizar cambios: la Constitución puede modificarse mediante enmiendas cuando surgen nuevas necesidades. Las primeras diez llegaron rápidamente, en 1791: la Carta de Derechos, que garantiza la libertad de expresión, de religión y de prensa, además de un trato justo ante la ley.

Por esa puerta abierta llegaron también las acciones más importantes del país para incluir a todas las personas, tal como pretendía la frase «Nosotros, el Pueblo». La 13.ª Enmienda, en 1865, abolió la esclavitud. La 19.ª Enmienda, en 1920, otorgó a las mujeres el derecho al voto. Ninguna enmienda mencionó específicamente a los pueblos indígenas; fue necesaria la Ley de Ciudadanía Indígena de 1924, para reconocer como ciudadanos a los primeros pueblos de esta tierra, y aun así algunos estados bloquearon su derecho al voto durante décadas.

La Ley de Derechos Civiles de 1964 fue una ley, no una enmienda. Se apoyó en la promesa de igualdad de protección contenida en la 14.ª Enmienda para prohibir la discriminación. El cambio más reciente, la 27.ª Enmienda, limita cuándo el Congreso puede aumentar su propia remuneración. Madison la propuso en 1789, pero no fue ratificada hasta 1992, como una carta que se perdió en el correo y tardó más de dos siglos en llegar.

Cuando una ley o una orden, incluida una orden ejecutiva presidencial, viola las reglas de la Constitución, los tribunales pueden declararla inconstitucional y dejarla sin efecto. El Artículo VI establece que la Constitución es la ley suprema del país, por lo que toda ley estatal y toda orden presidencial deben ajustarse a ella, como ramas que forman parte de un mismo árbol. El pasado 30 de junio, la Corte Suprema anuló una orden presidencial que intentaba poner fin a la ciudadanía por nacimiento, al determinar que la 14.ª Enmienda garantiza la ciudadanía a los bebés nacidos en suelo estadounidense.

Por eso todo presidente, legislador y juez jura defender la Constitución. La promesa se hace al libro de reglas, no a un partido político ni a una persona.

La historia muestra lo que ocurre cuando los líderes rompen esa promesa. En 1992, el presidente de Perú, Alberto Fujimori, envió tanques a las calles de Lima, cerró el Congreso y suspendió la Constitución de su país. En Cuba, Fulgencio Batista suspendió partes de la constitución tras tomar el poder en 1952, y esta fue completamente suspendida después de la Revolución Cubana.

La Constitución solo se mantiene fuerte cuando el pueblo la protege aprendiendo sobre ella, defendiéndola y votando.

La próxima semana: la mecánica de nuestro gobierno y cómo trabajan juntas sus diferentes ramas.

Las ramas del gobierno y sus controles

RamaQué haceQuién la controla
Congreso (Poder Legislativo)Redacta y aprueba las leyesEl presidente puede vetar una ley; los tribunales pueden declararla inconstitucional
Presidente (Poder Ejecutivo)Ejecuta y hace cumplir las leyesEl Congreso controla los fondos públicos y puede iniciar un juicio político; los tribunales pueden declarar inconstitucionales sus órdenes
Tribunales (Poder Judicial)Interpretan el significado de las leyes y de la ConstituciónEl presidente nombra a los jueces; el Senado confirma sus nombramientos

Presidente Trump, creo que usted está equivocado

El presidente Donald Trump saluda a sus seguidores tras llegar en un tren denominado Freedom 250 por el próximo aniversario de la independencia de Estados Unidos, el miércoles 1 de julio de 2026, en Medora, Dakota del Norte. (Foto: AP/Julia Demaree Nikhinson)

“¡Está usted equivocado!”, exclamó un joven policía chino en Xi’an, China, cuando cruzábamos la calle de manera incorrecta. No debía tener más de veinticinco años.

Y tenía razón. Estábamos equivocados.

Qué joven tan valiente fue al enfrentarse y corregir a dos arrogantes turistas estadounidenses de mediana edad que cruzaban la calle indebidamente para ahorrar quince o veinte minutos de paseo turístico, poniendo posiblemente a otras personas en peligro.

Pienso a menudo en su valentía, y hoy escribo sobre él para hacer una pregunta: ¿Tenemos un solo líder republicano lo suficientemente valiente para levantarse, mirar a Donald Trump a los ojos, así como a los trumpistas, a sus compinches, a los miembros serviles de su gabinete y a sus compañeros republicanos, y decirles cuando están equivocados?

Hasta ahora, una de las conductas más cobardes ha sido difundir y respaldar la gran mentira de Donald Trump.

¿Puede un solo líder republicano decirle: “Está equivocado, presidente Trump, al continuar difundiendo la gran mentira de que las elecciones de 2020 fueron amañadas y le fueron robadas”?

Yo, como muchos otros, sí se lo digo. Con esa gran mentira, entre otras cosas, usted contribuyó a incitar la insurrección en el Capitolio con el propósito de revertir los resultados de las elecciones de 2020. Además, demoniza a los no ciudadanos y afirma falsamente que se registran y votan en grandes cantidades.

En este espacio solo puedo abordar algunos de los efectos perjudiciales de las mentiras y de una conducta que, a mi juicio, ha causado un profundo daño a nuestro país y a nuestra democracia.

La insurrección en el Capitolio

Debido a sus mentiras y a sus exhortaciones, su vicepresidente, Mike Pence pudo haber sido ahorcado; la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, a Nancy Pelosi, también amenazaban con asesinarla. Como resultado de la insurrección del 6 de enero, cinco personas murieron y cientos resultaron heridas, incluidos más de 140 agentes de policía, además de cuatro que posteriormente se quitaron la vida.

Solo Dios sabe cuántas más habrían muerto si usted hubiera logrado su propósito. Tal vez ni siquiera conservaríamos hoy la apariencia de una democracia.

Las falsas acusaciones sobre el voto de no ciudadanos

También está equivocado al demonizar a los no ciudadanos y afirmar falsamente que 278,000 de ellos se registraron para votar.

Por el contrario, la evidencia disponible muestra que apenas unas decenas de no ciudadanos votaron en las elecciones de 2020, una cifra insignificante dentro del electorado nacional. Un análisis realizado por el Bipartisan Policy Center concluyó que el voto de no ciudadanos es extremadamente raro y que no tuvo ningún efecto significativo sobre el resultado electoral.

Asimismo, existe abundante evidencia de que las elecciones de 2020 estuvieron entre las más seguras y supervisadas de la historia de Estados Unidos.

Esas afirmaciones, entre otras, han servido de impulso para políticas promovidas por Stephen Miller y ejecutadas por agencias federales que han acosado, detenido y deportado a ciudadanos estadounidenses, residentes y personas indocumentadas. Aún peor, demasiados han perdido la vida.

Entre las víctimas cuyos nombres han sido vinculados a operativos migratorios, detenciones o custodia federal durante la administración Trump se encuentran Renée Nicole Good, Alex Pretti, Keith Porter Jr., Luis Gustavo Núñez Cáceres, Geraldo Lunas Campos, Víctor Manuel Díaz e Ismael Ayala Uribe. Sus muertes, y las de muchos otros cuyos casos reciben menos atención pública, han intensificado el debate nacional sobre el uso de la fuerza, las condiciones de detención y la rendición de cuentas de las autoridades migratorias.

No debemos olvidarlos.

El papel de Stephen Miller y las operaciones de ICE

Está equivocado, presidente Trump, al permitir que Stephen Miller impulse, a través de ICE, tácticas que muchos consideran propias de un modelo autoritario, realizando detenciones basadas en la apariencia, el origen étnico o la forma de hablar de las personas.

Usted, Stephen Miller y sus colaboradores no parecen estar persiguiendo únicamente a criminales, “los peores de los peores”, como prometieron. Más bien, dirigen gran parte de sus esfuerzos contra personas de racializadas, sean ciudadanos o no ciudadanos, contribuyendo a llenar centros de detención y prisiones privadas vinculadas a intereses políticos y económicos.

¿Por qué? Tal vez porque buscan una América predominantemente blanca y “cristiana”.

¿Cuántas cárceles tendrán que llenarse de personas inocentes y trabajadoras para alcanzar ese objetivo? En el proceso, ya están afectando incluso a muchos de los que antes los apoyaron.

Un presidente de desorden y desconfianza

Está equivocado, presidente Trump, al afirmar que es un presidente de ley y orden.

No. A mi juicio, usted ha sido un presidente del desorden, de la desconfianza y de la división.

Debido a esas mentiras, y a innumerables otras, considero que usted ha construido uno de los historiales de afirmaciones falsas más extensos de la política estadounidense moderna. Y lo ha hecho acompañado por miembros de su gabinete, congresistas y funcionarios que han repetido y defendido esas afirmaciones.

Peor aún, sostengo que figura entre los presidentes que más daño han causado a nuestro país y a nuestra democracia.

En mi opinión, usted ha demostrado un desprecio por la ley sin precedentes en la historia moderna de nuestra nación, y cada vez más personas, incluso entre quienes le otorgaron su confianza y su voto, parecen estar comenzando a reconocerlo.

Las encuestas más recientes muestran que apenas alrededor de un tercio de los estadounidenses aprueba su gestión. Sin embargo, lo verdaderamente sorprendente no es su baja popularidad. Lo sorprendente es que, después de todo el daño que ha causado, de las divisiones que ha profundizado y de las controversias que continúan acompañando su liderazgo, todavía conserve el respaldo de aproximadamente uno de cada tres estadounidenses.

Esa realidad debería preocupar a cualquiera que valore la verdad y la democracia.

Pero la historia, a la que usted aspira dejar un legado, no lo recordará como usted quisiera persuadirse. Lo recordará, creo yo, como un grave error político y moral. Y espero que ese error pueda ser detenido y corregido antes de que cause un daño aún mayor.

Citadel to open Hunting Park branch

The Hunting Park location marks Citadel’s third branch in Philadelphia, following its expansion into Overbrook Park and Cedar Park. (Photo: Courtesy)

Citadel Credit Union to open new Hunting Park branch in partnership with Esperanza

PHILADELPHIA, PA – Citadel Credit Union announced on August 11 that it will open a new branch in the Hunting Park neighborhood of North Philadelphia as part of its expansion strategy and commitment to serving communities across the city.

The not-for-profit financial institution has signed a lease for what will become its third Philadelphia branch. Located at 133 W. Hunting Park Avenue, the branch is expected to open in 2027. The project is being developed in partnership with Esperanza, one of the nation’s largest Hispanic faith-based nonprofit organizations and the owner of the building.

According to Citadel, the new location is intended to be more than a traditional banking office. The branch will provide financial services, financial education, community programming, and resources for families and small businesses, helping to support economic growth in the neighborhood.

“We’ve always believed the most important thing we can do is show up. Not just to open a branch but to genuinely earn a place in a community,” said Bill Brown, President and CEO of Citadel Credit Union. “Hunting Park has deep roots, proud people and real opportunity. Partnering with Esperanza means we’re not arriving as outside institutions. We’re coming in as neighbors, ready to listen and grow alongside the people we’re here to serve.”

The new branch represents the latest chapter in Citadel’s growing presence in Philadelphia. The credit union opened its first city branch in Overbrook Park in January 2026 and plans to open a second location later this year in Cedar Park on Baltimore Avenue. With the addition of Hunting Park, Citadel will expand its reach into North Philadelphia, where more than 17,000 of its members already live, work, or study.

Esperanza’s involvement is a key component of the project. For the past four decades, the organization has worked to transform Hunting Park through housing, workforce development, education, economic development, and arts initiatives. Esperanza reports having invested more than $300 million in community resources and serves approximately 35,000 low-income residents annually.

“Trust in Hunting Park is built block by block. That’s what forty years here has taught us,” said Rev. Luis Cortés Jr., founder and CEO of Esperanza. “Citadel showed up ready to invest the same way. This branch gives our neighbors a place to build wealth in their own neighborhood. That’s what real investment looks like.”

The branch will offer Citadel’s full range of personal and business banking services, mortgage lending, and financial counseling. It will also serve as a gathering place for financial education workshops, neighborhood events, and community-focused programming.

Citadel abrirá sucursal en Hunting Park

Citadel Credit Union abrirá en 2027 una nueva sucursal en Hunting Park, desarrollada en alianza con Esperanza para ofrecer servicios bancarios, educación financiera y programas comunitarios. (Foto: Cortesía)

Citadel Credit Union abrirá nueva sucursal en Hunting Park en alianza con Esperanza

FILADELFIA, PA – Citadel Credit Union anunció el pasado 11 de agosto, la apertura de una nueva sucursal en el vecindario de Hunting Park, en el norte de Filadelfia, como parte de su estrategia de expansión y compromiso con las comunidades de la ciudad.

La institución financiera sin fines de lucro firmó un contrato de arrendamiento para establecer su tercera sucursal en Filadelfia, la cual estará ubicada en el 133 W. Hunting Park Avenue y tiene previsto abrir sus puertas en 2027. El proyecto se desarrollará en colaboración con Esperanza, una de las organizaciones hispanas de base comunitaria y fe más grandes del país, que además es propietaria del edificio.

Según Citadel, la nueva sede estará diseñada para ser mucho más que una oficina bancaria. El espacio ofrecerá servicios financieros, educación financiera, programas comunitarios y recursos para familias y pequeños negocios, con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico de la zona.

“Siempre hemos creído que lo más importante es estar presentes. No solo abrir una sucursal, sino ganarnos un lugar dentro de la comunidad”, expresó Bill Brown, presidente y director ejecutivo de Citadel Credit Union. “Hunting Park tiene raíces profundas, gente trabajadora y grandes oportunidades. Asociarnos con Esperanza significa que no llegamos como una institución externa, sino como vecinos dispuestos a escuchar y crecer junto a la comunidad”.

La apertura forma parte de la creciente presencia de Citadel en Filadelfia. En enero de este año, la cooperativa abrió su primera sucursal en Overbrook Park, mientras que una segunda oficina está programada para comenzar operaciones más adelante este año en Cedar Park, en la avenida Baltimore. Con la incorporación de Hunting Park, Citadel ampliará su alcance hacia el norte de la ciudad, donde ya cuenta con más de 17,000 socios que viven, trabajan o estudian en el área.

La colaboración con Esperanza representa un componente clave del proyecto. Durante los últimos 40 años, la organización ha trabajado en la transformación de Hunting Park mediante iniciativas de vivienda, desarrollo laboral, educación, desarrollo económico y programas artísticos. De acuerdo con la institución, sus esfuerzos han generado inversiones superiores a los 300 millones de dólares y benefician aproximadamente a 35,000 residentes de bajos ingresos cada año.

“En Hunting Park la confianza se construye cuadra por cuadra. Eso es lo que hemos aprendido durante cuatro décadas de trabajo en esta comunidad”, afirmó el reverendo Luis Cortés Jr., fundador y director ejecutivo de Esperanza. “Citadel llegó con la voluntad de invertir de la misma manera. Esta sucursal les dará a nuestros vecinos un lugar donde construir patrimonio y oportunidades sin salir de su propio vecindario”.

La nueva sucursal ofrecerá toda la gama de servicios de Citadel, incluyendo cuentas personales y comerciales, préstamos hipotecarios y asesoría financiera. Además, funcionará como un centro comunitario para talleres educativos, eventos vecinales y actividades dirigidas a promover la estabilidad financiera y el crecimiento económico de los residentes.

Para ambas organizaciones, la iniciativa refleja una visión compartida: impulsar oportunidades de prosperidad y fortalecer el futuro de las familias de Hunting Park a través de la inversión comunitaria y la educación financiera.

Mentalidad de campeón y visión: creando riqueza generacional en Filadelfia

Asistentes escuchan atentamente durante uno de los paneles del Summit. Los expertos destacaron que la riqueza generacional comienza con educación financiera, acceso a información y decisiones responsables a largo plazo. (Foto: Olga Rentería)

“¡Tres, dos, uno, vamos! ¡Sigan tomando sus asientos!” resonaba la voz del maestro de ceremonias en el salón principal del Ritz-Carlton Philadelphia, ubicado en la emblemática Avenida de las Artes. Entre conversaciones de empresarios, profesionales y líderes latinos, daba inicio el Wealth Building Summit de NAHREP Philadelphia, celebrado el pasado 13 de agosto bajo el lema “Where Resilience Meets the Mindset of a Champion” (Donde la resiliencia se encuentra con la mentalidad de un campeón).

La National Association of Hispanic Real Estate Professionals (NAHREP) es una organización sin fines de lucro con más de 40,000 miembros en todo el país. Su misión es promover la propiedad de vivienda y fomentar la creación de riqueza generacional dentro de la comunidad hispana. El capítulo de Filadelfia trabaja activamente en la educación, el desarrollo profesional y la creación de oportunidades de conexión entre profesionales del sector inmobiliario y áreas afines.

Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la participación de Brent Celek, exjugador de los Philadelphia Eagles, campeón del Super Bowl LII y actual inversionista en bienes raíces asociado a Keller Williams.

“¿Cómo luce el éxito para ti? Cada persona se encuentra en una etapa diferente de la vida, y el éxito puede verse completamente distinto para cada uno”, reflexionó Celek al dirigirse a los asistentes.

Un momento del Wealth Building Summit de NAHREP Philadelphia en el Ritz-Carlton. Bajo el lema “Donde la Resiliencia se Encuentra con la Mentalidad de un Campeón”, el evento reunió a profesionales latinos comprometidos con la propiedad de vivienda y la creación de riqueza generacional. (Foto: Olga Rentería)

Durante la conversación, el ex-ala cerrada compartió los desafíos que enfrentó tras su retiro del fútbol profesional y cómo tuvo que reinventarse después de alcanzar la cima de su carrera deportiva. Su historia ofreció una lección valiosa para muchas familias inmigrantes presentes en el evento: comenzar de nuevo también requiere disciplina, resiliencia y una visión clara del futuro.

Una jornada de aprendizaje, liderazgo y empoderamiento para empresarios y profesionales latinos de Filadelfia. El Summit destacó la importancia de la visión estratégica para construir oportunidades duraderas para las futuras generaciones. (Foto: Olga Rentería)

Celek destacó la importancia de invertir con paciencia, evitar el sobreendeudamiento y tomar decisiones financieras con una perspectiva a largo plazo. Asimismo, alentó a los emprendedores a prepararse para los cambios tecnológicos que están transformando los negocios.

“Adopten la inteligencia artificial y descubran cómo puede trabajar a su favor”, aconsejó.

La conversación fue moderada por Mike McCann, fundador de The Mike McCann Team, quien enfatizó la importancia de la pasión, la capacidad de adaptación y la construcción de relaciones duraderas como elementos fundamentales para alcanzar el éxito.

También participó Dulce Huertas, propietaria y administradora de Partners in Care Home Health, quien aportó la perspectiva del emprendimiento hispano y destacó la importancia de la buena administración financiera como una herramienta clave para construir un legado familiar sólido.

La directiva de NAHREP Philadelphia está encabezada por Silvana Arraya, presidenta; Karen Manzanares, vicepresidenta; Gustavo Laserna, tesorero; Yoly Terán, secretaria; José Correa, expresidente; Tina Ayala, miembro del Parlamento; Carlos Hernández, director de Mercadeo; Alicia Leiva, directora de Patrocinios; Johanny Manning, directora de Asuntos Gubernamentales; y Juan Valencia, director de Membresía.

Brent Celek, exjugador de los Philadelphia Eagles y campeón del Super Bowl LII, comparte su experiencia durante el evento. Hoy, como inversionista en bienes raíces, inspira a otros a reinventarse y construir un legado sostenible. (Foto: Olga Rentería)

Más allá de las conferencias y paneles, el encuentro dejó un mensaje claro para la comunidad hispana de Filadelfia: la riqueza generacional no necesariamente comienza con grandes sumas de dinero, sino con acceso a información, educación financiera y decisiones estratégicas sostenidas a lo largo del tiempo.

Comprar una primera vivienda, administrar correctamente un negocio, desarrollar un buen historial crediticio, invertir de manera responsable y transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones son algunos de los pasos que pueden transformar el futuro económico de una familia.

Porque la resiliencia puede ser el punto de partida, pero es la visión la que convierte el esfuerzo de hoy en oportunidades reales para las generaciones que vendrán.

Philadelphia Colombians embrace their homeland amid tragedy

Organizations including Acción Colombia, the Colombian Chamber of Commerce, Colombia Unida, and Colombianos en Philadelphia joined forces to support those affected. (Photo: Acción Colombia)

My story begins five days after the earthquake. The day “El Catracho,” a man with an enormous mustache and a gaze weathered by the years, taught me how to wrap a towering stack of boxes bound for Colombia in plastic. The task involved circling the packages repeatedly until you were almost dizzy, making sure everything would arrive safely. Life has a curious way of turning circles into metaphors.

That same day, I also learned the names of many people: Jennifer, Matthew, Jonathan, Laura, Janeth, and so many others who donated their time and energy to launch an initiative that, just a couple of days earlier, my colleagues at Acción Colombia and I had envisioned. The mission was simple and urgent: collect aid for those affected by the earthquake that shook western Colombia.

For two days, from five in the morning until eight at night, my life revolved around boxes, diapers, canned food, bottles of water, tents, and emergency supplies. But it also revolved around something much more important: solidarity.

More than 100 volunteers responded to Acción Colombia’s call to collect aid for earthquake victims. (Photo: Acción Colombia)

More than a hundred volunteers transformed Northeast Philadelphia into a major collection center. Entire families, young people, seniors, and community leaders showed up. They responded to the call of a homeland that had trembled, leaving hundreds dead, thousands homeless, and entire communities deeply wounded.

The message spread quickly through social media and old-fashioned word of mouth. People heard there were collection points at Lighthouse, Avivamiento Church, and Amigos Bakery. Perhaps it is no coincidence that the last place carries that name. Amid tragedy, friendship and mutual support became the protagonists.

That is exactly what I saw: friends, many wearing soccer jerseys, united by a desire to help and with their hearts firmly rooted in Colombia. Because when your country of origin is reduced to the images that appear on a cellphone screen, any act of kindness becomes a way of feeling closer.

Since there is still no way to embrace someone from a distance, we did what we could. We set aside our shock, wiped away our tears, and dedicated ourselves to filling boxes with hope. Boxes meant to feed those who had lost everything, provide relief for those left without shelter, and accompany the grief of people facing unimaginable loss.

At this point, I must confess that I set aside my role as an observer and wrote from the perspective of an immigrant. My family is safe, thank God. But my other family, the one that shares my identity, culture, and flag, is hurting. That is why the earthquake stopped being a news story and became something deeply personal.

There was an earthquake and witnessing it from afar robs you of sleep. It makes you want to board the first plane available and reminds you of a truth we sometimes forget: ninety seconds are enough to change the lives of thousands of people. It is a reminder that nothing is permanent and that the stability we take for granted can disappear in an instant.

I watched trucks loaded with aid leave for the affected areas. I saw people arrive with a small bag of donations and others filled entire vehicles with supplies. I also witnessed how, for a few days, soccer debates and political disagreements faded into the background. In their place were shoulders carrying boxes, hands working together, and new friendships forming in the face of adversity.

Among them was perhaps Janeth. She told me that life’s twists and turns had kept her away from two earthquakes that struck Colombia. She also confessed that she cried days after the disaster as she realized that one day she would return to Pereira and that nothing would ever look quite the same again.

Perhaps that is the hardest lesson to accept: life can change in a matter of seconds. But it also shows that, even from thousands of miles away, a community can come together to support its homeland when it is needed most.

Colombianos de Filadelfia abrazan a su país en medio de la tragedia

Más de 100 voluntarios respondieron al llamado de Acción Colombia para recolectar ayudas para los damnificados del terremoto. (Foto: Acción Colombia)

Mi relato comienza cinco días después del terremoto. El día en que “El Catracho”, un hombre de enorme mostacho y mirada curtida por los años me enseñó a envolver en plástico una columna de cajas destinada a Colombia. La tarea consistía en girar una y otra vez alrededor de los paquetes hasta casi marearse, asegurándose de que todo llegara en buenas condiciones. La vida tiene una curiosa manera de convertir las vueltas en metáforas.

Ese mismo día aprendí también los nombres de muchas personas: Jennifer, Matthew, Jonathan, Laura, Janeth y tantos otros que ofrecieron su tiempo y energía para poner en marcha una iniciativa que, un par de días antes, habíamos imaginado junto a mis compañeros de Acción Colombia. La misión era sencilla y urgente: recolectar ayuda para los damnificados del terremoto que sacudió el occidente colombiano.

Durante dos jornadas, desde las cinco de la mañana hasta las ocho de la noche, mi vida giró alrededor de cajas, pañales, alimentos enlatados, botellas de agua, carpas y suministros de primera necesidad. Pero también giró alrededor de algo mucho más importante: la solidaridad.

Más de un centenar de voluntarios convirtieron el noreste de Filadelfia en un gran centro de acopio. Llegaron familias completas, jóvenes, adultos mayores y líderes comunitarios. Todos respondieron al llamado de una tierra que tembló, dejando cientos de fallecidos, miles de personas sin hogar y una profunda herida en comunidades enteras.

La información se difundió rápidamente a través de las redes sociales y de la tradicional voz a voz. Se supo que había puntos de recolección en Lighthouse, en la iglesia Avivamiento y en la panadería Amigos. Quizás no sea casualidad que ese último lugar lleve ese nombre. En medio de la tragedia, la amistad y el apoyo mutuo se volvieron protagonistas.

Organizaciones como Acción Colombia, la Cámara de Comercio de Colombianos, Colombia Unida y Colombianos en Philadelphia unieron esfuerzos para apoyar a las víctimas. (Foto: Acción Colombia)

Eso fue precisamente lo que vi: amigos, muchos de ellos vestidos con camisetas de fútbol, unidos por el deseo de ayudar y con el corazón puesto en Colombia. Porque cuando el país de origen parece reducirse a las imágenes que llegan por la pantalla de un teléfono, cualquier gesto se convierte en una forma de acercarse.

Como todavía no existe una manera de abrazar a la distancia, hicimos lo que estaba a nuestro alcance. Dejamos a un lado el desconcierto, secamos las lágrimas y nos dedicamos a llenar cajas con esperanza. Cajas destinadas a alimentar a quienes lo perdieron todo, a brindar alivio a quienes quedaron sin techo y a acompañar el duelo de quienes enfrentan pérdidas irreparables.

A esta altura debo confesar que dejé de lado mi condición de observador para escribir desde la experiencia del migrante. Mi familia está bien, gracias a Dios. Pero mi otra familia, esa que comparte conmigo una identidad, una cultura y una bandera, está sufriendo. Por eso el terremoto dejó de ser una noticia para convertirse en algo profundamente personal.

Hubo un terremoto, y eso, visto desde lejos, quita el sueño. Da ganas de tomar el primer avión disponible y recuerda una verdad que a veces olvidamos: bastan noventa segundos para que cambie la vida de miles de personas. Es un recordatorio de que nada es permanente y de que la estabilidad que damos por sentada puede desaparecer en cualquier momento.

Vi salir camiones cargados de ayuda hacia las zonas afectadas. Vi personas llegar con una pequeña bolsa de donaciones y otras llenar vehículos enteros con suministros. También vi cómo, por unos días, quedaron atrás las discusiones de fútbol y las diferencias políticas. En su lugar aparecieron hombros cargando cajas, manos trabajando juntas y nuevas amistades naciendo en medio de la adversidad.

Entre ellas, quizá la de Janeth. Ella me contó que las vueltas de la vida la mantuvieron lejos de dos terremotos ocurridos en Colombia. También me confesó que lloró días después del desastre al pensar que algún día regresará a Pereira y que nada volverá a verse igual.

Tal vez esa sea la lección más difícil de aceptar: que la vida cambia en cuestión de segundos. Pero también que, incluso a miles de kilómetros de distancia, una comunidad puede reunirse para sostener a su país cuando más lo necesita.