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Ayúdanos a “Cosechar 2020”

Comunidad trabajando en su huerto comunitario. Fotos cortesía de Charito Morales

En el área “triestatal” de Filadelfia, 1 de cada 5 personas se considera «insegura alimentariamente», lo que significa que el acceso a alimentos frescos y saludables está restringido por situaciones económicas, según expresa Charito Morales, Organizadora comunitaria de Providence Center. Debido a la crisis sanitaria del COVID-19 y la cuarentena prolongada, las medidas de ayuda para la alimentación se han convertido en la principal fuente de abastecimiento de muchas de las familias en la ciudad. Las comunidades que padecen esta situación dependen más que nunca de las organizaciones que actualmente ayudan facilitando alimentos. No obstante, existen alternativas que promueven la sustentabilidad comunitaria, la autogestión y el autoconsumo. En un esfuerzo por contrarrestar esta inseguridad alimentaria se crea el proyecto “Cosechar 2020” de Providence Center.

Comunidad trabajando en su huerto comunitario. Fotos cortesía de Charito Morales

Los cultivos comunitarios son una solución para producir y consumir de manera local, fresca, saludable y además ecológica. Ellos nos ponen en contacto con nuestros alimentos de manera directa adquiriendo experiencias únicas con la tierra. Esto nos permite obtener alimentos deliciosos y saludables. Charito quien es una activista de origen puertorriqueño que siempre está ayudando como voluntaria en diversas causas, comenta “Trabajamos en el Movimiento de ¡Conciencia Verde!, ese es nuestro lema y es muy importante, porque no tenemos un acceso justo, ni de calidad a productos de nuestra canasta básica a bajo costo ya que somos el sector más vulnerable económicamente”.

Actualmente los huertos comunitarios han ido cobrando mucha importancia para las personas ya que de ellos se derivan dos grandes beneficios, contribuir a mejorar el ambiente urbano y contribuir en la economía familiar.

Si desea conocer más de este proyecto y llevarlo a su comunidad comuníquese con Providence Center 2557 N 5th Street Filadelfia, PA 19133. Teléfono: 215-739-7465 o al Correo electrónico info@ProvidencePhilly.org

El reto de ir cerrando la brecha

Filadelfia, PA- La semana pasada la alcaldía y el distrito escolar lanzaron el programa PHLConnectED, dondeComcast dará el servicio de internet Essentials para los hogares, el distrito escolar distribuirá los Chromebook DELL o HP; los padres, estudiantes y maestros tendrán entrenamiento y apoyo técnico para estar conectados y aprovechar al máximo estos recursos, esperando atender a 35 mil estudiantes del distrito escolar.

La iniciativa busca cerrar la brecha de inequidad digital en Filadelfia, una realidad que palpa a diario la directora de la oficina de apoyo a familias multilingües del distrito. Ludy Soderman dice que, en reuniones con Comcast, se les ha planteado distintas necesidades “ahora aceptaran una variedad de documentos como formas de identificación… y ofrecerán alternativas para realizar los pagos por qué no todos los padres tienen tarjeta de crédito”.  Ludy señala que ahora ¡la web del distrito escolar habla nuestro idioma! y muchos otros más. “Vaya a nuestra web y elija el idioma que prefiera, toda la información se traduce de inmediato”.

Las inscripciones para la nueva matrícula, inician el 17 de agosto, aunque las escuelas están cerradas todos los trámites se encuentran en línea.

Los “Bilingual counselor assistant” (BCA) que son los traductores asignados en las escuelas, empezarán a fines de agosto. Ludy resalta la importancia de estar comunicados “es importantísimo que los padres tengan una cuenta de emailpreferiblemente Gmail. esta es la llave que te abre las puertas para estar comunicado con el distrito”. Usted será el nexo entre sus hijos y los maestros, por ello hay que memorizar elnombre de la escuela, su ubicación, y el nombre de los maestros de cada asignatura.  Ludy dijo que están elaborando y traduciendo videos, para enseñar paso a paso el uso de los Chromebook. Estos incluirán cómo conectarse a la plataforma y navegar en ella “se explicará a los padres cómo reunirse con los maestros vía “google meet”, que es cuando el niño se ve cara a cara con el maestro y “google classroom” donde los maestros colocan las tareas y se comparte información nueva”. Los videos serán traducidos y accesibles para ser compartidos fácilmente en los teléfonos “entendemos que no todo el mundo aprende del mismo modo” indicó.

¡Sabemos que habrá preguntas “Nadie lo sabe todo, no hay pregunta tonta… ¡llámenos! estamos remando todos en el mismo barco por el bien de los estudiantes” nos dijo Ludy. Recuerde las clases este año empiezan el 2 de septiembre.

Siga con nosotros las novedades del distrito escolar ¡para los padres de IMPACTO como usted!

La línea en español atiende de lunes a jueves de 9.30 a 11.30 llamando al 215 400 8489 y los viernes deje mensaje.
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Los voluntarios hacen la diferencia

Los voluntarios son la columna vertebral. Cortesía del reverendo Adán Mairena

Ahora más que en otros tiempos, la labor de los voluntarios en medio de la pandemia del COVID-19 ha sido esencial para llevar a cabo la repartición de alimentos en varias partes de la ciudad. Tal es el caso de la iglesia “West Kensington Ministry” en el Norte de Filadelfia.

El reverendo Adán Mairena desde marzo cuenta con 50 a 75 voluntarios por semana para embolsar, distribuir y entregar a domicilio la comida donada por el gobierno de la ciudad y otros donadores.

A decir del reverendo, los voluntarios son la columna vertebral de “West Kensington Ministry”.

Entre ellos están don Jaime, un veterano de guerra que vive en “Casa Carmen Aponte, un conjunto habitacional para personas de edad mayor. Don Jaime cruza el parque Norris Square para ir a ayudar.

Mauricio Muñoz es uno joven voluntario. Cortesía del reverendo Adán Mairena

También está Nora López y su hijo Mauricio Muñoz, ambos originarios de Chile. Mauricio se acaba de graduar de la escuela Kensington para la Salud y la Medicina; y para festejar la ocasión simuló la procesión de graduación frente a la iglesia, mientras que el reverendo lo filmaba para la alegría de los voluntarios. El sueño del joven latino es ser neurocirujano y ya se matriculó en la universidad. Otros que son parte del voluntariado constante y de todo corazón son Mechi Caballero, Meliza Reynoso, Doris Velilla y Emma Restrepo.

Durante los meses de esta pandemia, en la región de la “Gran Filadelfia”, donde una de cinco personas es afectada por la inseguridad alimentaria, la labor de estos voluntarios es digna de admiración. Su gran satisfacción es escuchar las palabras “gracias, gracias” de parte de las personas que reciben los alimentos indispensables. Aunque la pandemia haya sido dura, este ministerio ha logrado entregar comida varios días a la semana durante meses.

La divulgación del censo aumenta

Ximena Conde/WHYY

Los defensores del censo en Filadelfia y Camden están trabajando horas extras después de enterarse de que su fecha límite se ha adelantado por un mes entero.

La Oficina del Censo de EE. UU. anunció que terminaría todos los esfuerzos de recuento para el 30 de septiembre.

“Están cortando un 30 % del tiempo que nos queda, y eso es un gran problema”, dijo Stephanie Reid, directora ejecutiva de PhillyCounts.

Desde el principio, el censo fue una fuente de confusión para la gente. Los inmigrantes indocumentados, por ejemplo, pasaron meses preocupándose por la posibilidad de una pregunta de ciudadanía. Aunque la pregunta finalmente al formulario de 2020, algunos defensores postulan que la propuesta fue suficiente para disuadir a esa población de participar.

Luego, la pandemia de coronavirus cerró grandes extensiones de la costa este justo cuando los voluntarios y las organizaciones de base iban a lanzar eventos en bibliotecas, cines y lavanderías.

Las interrupciones de la pandemia obligaron a la Oficina del Censo a extender el plazo para completar el conteo desde finales de julio hasta finales de octubre. La medida fue bien recibida por los defensores del censo, pero personas como Reid dicen que no todo el mundo recibió la noticia sobre la extensión.

Y ahora, personas como Beatrice Sims, ministra de la Iglesia St. Matthew AME, tienen que volver a sus comunidades para decirles que la extensión ha sido interrumpida.

La iglesia de Sims, que se encuentra en Haddington, ha estado enviando recordatorios semanales por correo electrónico a los feligreses para completar el censo y registrarse para votar. La iglesia también adjunta folletos del censo a las comidas gratuitas que les dan a las familias afectadas por COVID-19.

Una de las razones por las que Sims quiere un conteo preciso es porque el vecindario ha cambiado mucho en la última década. Por un lado, se ha vuelto más diverso, convirtiéndose en el hogar de más latinos y residentes blancos, dijo Sims. Pero agregó que ha notado que hay menos hogares con dos padres que cuidan a sus niños.

“Ahora, nos quedan algunos hogares donde son los abuelos o los bisabuelos los que están criando a los niños”, dijo Sims. “Por eso necesitan tanta ayuda y tantos recursos como puedan obtener”.

En Pensilvania, cada persona contada significa que el estado recibe $ 21,000 en fondos federales para la próxima década.

En este momento, el 66 % de los residentes de Pensilvania han completado el censo, mientras que solo el 52 % de los habitantes de Filadelfia lo han hecho, una disparidad observada en otras grandes ciudades.

Al otro lado del río, la propietaria del condado de Camden, Carmen Rodríguez, tiene un equipo de 20 personas enfocadas en aumentar la tasa actual de autorespuesta del 46 % de Camden City; el resto del estado tiene una tasa de participación del 65 %.

Al igual que Reid en Filadelfia, Rodríguez y otras organizaciones comunitarias están impulsando sus planes de divulgación para evitar una repetición de 2010, lo que, según algunos líderes, llevó a que “miles” de personas quedaran fuera del recuento.

Rodríguez dijo que espera que las tasas de participación aumenten a partir de la próxima semana. Es entonces cuando los numeradores, los trabajadores del censo oficial con tabletas, comienzan a ir a hogares que no han completado el formulario.

“Necesitan hablar con la gente”, dijo Rodríguez. “La gente recogerá ese sobre [del censo], ese correo que llega a su casa, y lo tirarán sin mirarlo”.

Nota de la editora: Este artículo se publicó originalmente en inglés el pasado 6 de agosto y fue escrito por Ximena Conde para WHYY. Fue traducido por Solmaira Valerio y editado por Gabriela Rivera para Kensington Voice.

Kensington Voice es una de las más de 20 organizaciones de noticias que producen Broke in Philly, un proyecto colaborativo de reportaje sobre movilidad económica. Lea más en brokeinphilly.org o sígalo en Twitter en @BrokeInPhilly.

La ayuda en la región ante la disminución de ingresos

Matt Rourke/AP

En un reciente reporte del The Inquirer, hacen una recopilación de información de donde obtener recursos ante la disminución de ingresos por desempleo.

El programa Federal que ha entregado $ 600 adicionales en beneficios de desempleo semanales a millones de estadounidenses terminó el viernes 7 de agosto.

Alrededor de tres millones de personas en Pensilvania reciben los cheques, que han ayudado a muchas personas durante la pandemia de coronavirus actual y la profundización de las consecuencias económicas.

Aquí hay algunas formas en que puede encontrar apoyo:

Asistencia alimentaria

Estos son algunos bancos de alimentos del área donde puede obtener ayuda. Es una buena idea visitar sus sitios web y / o páginas de redes sociales para obtener información actualizada.

Philabundance sirve alrededor de 350 despensas locales en nueve condados, cinco en el sureste de Pensilvania y cuatro en el sur de Jersey. (Esos condados son Bucks, Chester, Delaware, Montgomery y Filadelfia en Pensilvania, y Burlington, Camden, Gloucester y Salem en Nueva Jersey). Simplemente escriba su código postal y vea qué despensa de alimentos está más cerca de usted.

La ciudad de Filadelfia tiene una lista de dónde encontrar comida gratis durante la crisis de COVID-19 aquí.

También hay sitios donde las familias pueden recoger comidas para niños en lugares en toda la ciudad. Todos los niños son elegibles y no se requiere identificación. Encuentre un sitio de comida cerca de usted. Para encontrar un lugar de almuerzo cerca de usted, envíe un mensaje de texto con la palabra “FOOD” o “COMIDA” al 877-877.

También se pueden encontrar comidas adicionales para niños en la Coalición contra el Hambre.

En Nueva Jersey, aquí hay algunos recursos:

Banco de Alimentos del Sur de Jersey. Este banco de alimentos suministra aproximadamente 190 despensas de alimentos en los condados de Camden, Burlington, Gloucester y Salem. Banco de Alimentos de la Comunidad de Nueva Jersey (Sucursal del Sur). Ubicada en Egg Harbor Township, esta sucursal cubre los condados de Atlantic, Cape May y Cumberland.

Ayuda con facturas

En Filadelfia, existe el Fondo de Servicios Públicos de Emergencia. UESF proporciona asistencia a familias que enfrentan terminaciones de servicios públicos o que ya han sido desconectados. Además de ayudar con los pagos de servicios públicos, el programa también ofrece ayuda con el alquiler, los depósitos de seguridad y los pagos de la hipoteca.

El Departamento de Agua de Filadelfia también ofrece un programa de asistencia para bajos ingresos con pagos basados ​​en los ingresos del hogar, no en el uso del agua, lo que hace que las facturas mensuales sean más asequibles y consistentes. Para más información, llame al Departamento de Agua al 215-685-6300.

PECO también ha suspendido las desconexiones del servicio por falta de pago y ha renunciado a los nuevos cargos por mora, además de ofrecer opciones de pago y asistencia financiera para ayudar a pagar las facturas existentes.

Si tiene una factura atrasada, también puede ser elegible para recibir hasta $ 800 a través del Programa de Crisis de Recuperación de LIHEAP (Programa de Asistencia de Energía para Hogares de Bajos Ingresos), que está abierto para inquilinos y propietarios hasta el 31 de agosto. Cualquier asistencia no tiene que ser reembolsada.

Ayuda para familias

En Filadelfia, la ciudad ofrece apoyo a mujeres embarazadas, niños pequeños y bebés, con comida y pañales gratis en más de 10 sitios en toda la ciudad.

En Nueva Jersey, el programa WIC ayuda a mujeres embarazadas o padres con niños menores de 5 años.

Nota de la editora: Este artículo se publicó originalmente en inglés el pasado 06 de agosto, fue escrito por Staff Reports, para The Inquirer. Fue traducido por Solmaira Valerio, editado por Gabriela Rivera para Kensington Voice y por Impacto para esta edición impresa.

Kensington Voice es una de las más de 20 organizaciones de noticias que producen Broke in Philly, un proyecto colaborativo de reportaje sobre movilidad económica. Lea más en brokeinphilly.org o sígalo en Twitter en @BrokeInPhilly.

400 por desempleo estarían disponibles

El presidente Donald Trump, anunció varias órdenes ejecutivas con ayudas económicas en respuesta a la crisis del coronavirus, después de que republicanos y demócratas no habían conseguido llegar a un acuerdo tras semanas de negociaciones en el Congreso. Entre las medidas figuran la prestación de 400 dólares semanales para desempleados, frente a los 600 dólares iniciales que ya habían expirado y que ha sido un salvavidas para muchas familias. Los demócratas pedían que se quedaran los $600, mientras que los republicanos lo querían bajar a $200.

Círculos de Sanación

Foto cortesía de Cristina Pérez Directora de Alcance Comunitario en “Women Organized Against Rape” (WOAR)

Las prácticas restaurativas permiten prevenir, detectar, gestionar y resolver las situaciones de conflicto en diferentes ámbitos reforzando los vínculos afectivos entre las personas afectadas. Los círculos de sanación son una de las estrategias utilizadas, y se pueden aplicar a cualquier grupo de personas que quiera gestionar sus conflictos de forma comprensiva y dialogada.

Cristina Pérez es una mujer con amplia experiencia en el trabajo comunitario en el área de la violencia sexual, desde hace una década es la Directora de Alcance Comunitario en “Women Organized Against Rape” (WOAR) por sus siglas en ingles. La misión de esta organización sin fines de lucro en Filadelfia es eliminar todas las formas de violencia sexual.

En septiembre Cristina será la facilitadora de un programa llamado “Círculos en comunidad para la sanación”. Entendiendo la sanación como un proceso continuo para crear poder, resiliencia, y resistencia para transformar.

¿De dónde surge la necesidad de estos círculos?

De la reintegración de nuestros saberes en situaciones de crisis social y del aislamiento colectivo como el que estamos viviendo, causado por el Covit-19, especialmente en comunidades migrantes. Somos una población migrante que venimos aquejados por una historia común de injusticia social y traumas crónicos. El impacto de la violencia y los traumas causados por las mismas han dejado muy vulnerables a hombres mujeres y niños no acompañados que han decidido escapar a la marginación social en la cual vivían y al peligro de las violencias sociales.

¿Qué se hace en un círculo de sanación?

Todos tenemos saberes que nos hemos olvidado, todos iniciamos escuchándonos y compartiendo la palabra, todos vamos trazando y reconociendo caminos de sanación física, espiritual y moral, sobre todo de experiencias traumáticas en nuestras vidas. Es un proceso de aprendizaje y ejercitación del cuerpo, la mente y el espíritu, donde cada uno de los participantes se reenfoca en su transformación con el conocimiento personal y colectivo de aprendizajes mutuos.

Tomando de modelo la educación popular de Paulo Freire en donde todos somos expertos en nuestras propias vidas, es que logramos la “dialogicidad” o toma de palabra pura y respetuosa.

¿Crees que esta estrategia ayuda a evitar la violencia hacia las mujeres?

Definitivamente sí, ya que puede sanar e interiorizar en la búsqueda de un reconocimiento de quienes somos, y sobre todo en el planteamiento de la justicia, y la sanación, como factores de afirmación, para reconectar con el auto amor, fortaleciendo la autoestima y la autoprotección. Una de las prácticas de los conocimientos milenarios es el acceder a la energía de la igualdad y de la equidad de género, retomamos y trazamos círculos en el entendimiento del balance de la resiliencia, del poder y reparación, la justicia y equidad, la sanación de traumas y heridas.

Incluimos la perspectiva metodológica de la resiliencia en el reconocimiento del estrés crónico, vivido por los emigrantes, llamado “Síndrome de Ulises”.

Si quiere saber más de los Círculos en comunidad para la sanación, para mujeres y hombres comuníquese al 215/6068490 o escriba a cristina@woar.org

Un reto más en Kensington

El interior de la iglesia es como un almacén. Cortesía del reverendo Adán Mairena

Filadelfia, PA- La iglesia “West Kensington Ministry” en Norris Square, ha estado repartiendo comida a las familias necesitadas desde mediados de marzo. “Somos llamados un super sitio en la ciudad” dice el reverendo Adán Mairena, asignado a esa iglesia. Realmente es un super sitio pues se donan 50 mil libras de comida a la semana que son repartidas debidamente.

La ciudad de Filadelfia dona alimentos dos días a la semana, los lunes y jueves se reparte en tarimas y los miércoles se distribuye comida que ha sido donada a la iglesia por organizaciones, granjas o de donaciones individuales. “Easter Outreach nos ha donado de siete mil a 20 mil libras de comida, tengo un amigo en Glenside que dona, Fort Kensington Community Farms nos trae comida, así como Juanita Medina”, informa el reverendo.

Desde marzo “West Kensington Ministry” reparte alimentos. Cortesía del reverendo Adán Mairena

Los viernes por la noche llegan voluntarios a la iglesia para empacar 250 bolsas de comida y luego voluntarios de “Easter Outreach” van los sábados por las bolsas para llevarlas a las casas de los ancianos.

Aunque el energético reverendo había escuchado recientemente que el gobierno de la ciudad ya no iba a seguir donando alimentos, hubo un cambio de planes y lo que sucederá es que la ciudad los seguirá entregando, pero “nosotros los vamos a tener que empacar a diferencia de cómo era antes y eso va a requerir mucho más voluntarios y personas con experiencia”, comenta.

El Covid-19 resaltó la inseguridad alimentaria

Para los residentes de Kensington, la falta de alimentos no es una situación nueva. Esto se conoce como la inseguridad alimentaria que es la medida de disponibilidad de comida, y la habilidad de las personas de tener acceso a ella. De acuerdo con datos de “Feeding America” de Chicago -la organización sin fines de lucro más grande en el país para el alivio al hambre- en toda la nación hay aproximadamente un 12% de personas con inseguridad alimentaria, es decir, carecen de suficiente comida en un año para tener una vida saludable.

De acuerdo con la organización «Philabundance» en el Norte de Filadelfia, incluyendo Fairhill y partes de Kensington, califican entre las zonas con los residentes más hambrientos en Estados Unidos con un 26.9 por ciento de los habitantes que dependen de cupones de alientos conocidos como los beneficios del Programa de Asistencia de Nutrición Complementaria (SNAP).

Mientras que el índice de hambre entre los niños ha permanecido estable en Estados Unidos, se ha triplicado en el Norte de Filadelfia entre las familias cuyos padres trabajan 20 o más horas a la semana, de acuerdo con una investigación de la profesora Mariana Chilton, directora del Centro para Comunidades Libres de Hambre, de la Universidad Drexel.

Residentes de Kensington reciben ayuda alimentaria. Cortesía del reverendo Adán Mairena

Al respecto, el reverendo Mairena comenta: “Siempre hemos sido un desierto en cuanto al acceso a la comida. El Día de Acción de Gracias de 2010, el periódico “The Philadelphia Inquirer” publicó en su portada a nuestra iglesia en un reportaje acerca de cómo el acceso a la comida ha sido difícil en Kensington”. Desde su punto de vista son varios factores lo que causan la inseguridad alimentaria, entre ellos la pobreza, el crimen y la falta de acceso a comida saludable; y aunque hay tiendas en Norris Square, no hay verduras y fruta fresca accesibles.

Un ejemplo de la disparidad de acceso a alimentos entre las comunidades blancas y la de los residentes que forman parte de las minorías, sucedió durante la repartición de comida de West Kensington Ministry. En julio “Food Trust” llamó al reverendo para informarle que tenían ocho mil dólares para gastar en verduras, dinero que había sido destinado originalmente a las escuelas de Port Richmond, con una mayoría de estudiantes blancos. Debido al cierre de las escuelas, pero Food Trust decidió entregar al reverendo dicha cantidad, con la única condición que debía gastarse en un mes.

“Fui a comprar las frutas y verduras a un supermercado local para que ese dinero se quedara en la comunidad. Entre lo que compré había aguacates, mangos, plátanos y piñas”, especifica el reverendo.

Esta fue una buena oportunidad, pero el acceso a los vegetales, a las frutas, y a las viandas, sigue siendo un problema, aún mayor en estos tiempos.

Por fortuna, la ciudad de Filadelfia dona cada jueves frutas y vegetales que provienen del norte del estado de Nueva York y los residentes que recogen su bolsa de comida cuentan con papas y jitomates, entre sus alimentos.

Entre los voluntarios hay policías. Cortesía del reverendo Adán Mairena

Sin embargo, la inseguridad alimentaria sigue predominando en el norte de Filadelfia y es una situación que va a requerir más recursos financieros de la ciudad, para combatir la gran brecha, que pone aún más en evidencia las disparidades, que enfrentan los residentes más afectados, que de por sí, no han venido teniendo acceso a suficiente comida saludable.

¿Qué ha pasado con la cortesía y la civilidad?

Civilidad es: Comportamiento de la persona que cumple con sus deberes de ciudadano, respeta las leyes y contribuye así al funcionamiento correcto de la sociedad y al bienestar de los demás miembros de la comunidad. Sinónimo de civismo… Real Academia Española.Todos los días somos testigos de cómo la civilidad va en declive, especialmente con los motines disfrazados de protestas. Hay un gran número de estadísticas que presentan la preocupación del pueblo sobre la falta de modales, de moralidad y de civilidad. “The Pew Charitable Trust”, por sus siglas en inglés, reportó y citó: “El 79% de la población opina que la falta de civilidad, respeto y cortesía es un problema serio”.                                                                                  

Este año, 2020, ha cambiado la noción del tiempo y nos ha robado la tranquilidad. La verdad es que la Pandemia y las corrientes políticas nos han hecho más difícil la vida y han aumentado el estrés de vivir. La presión bajo la que estamos hoy día hace más difícil practicar la cortesía, la civilidad. El remedio para bajar esta presión está en la práctica de los buenos modales, estos nos permiten enfrentar el futuro con la frente en alto, con integridad; nos ayudan a comprender y a respetar a todos, no importa lo diferente que sea la apariencia, creencias y tradiciones de la persona. Igualmente nos ayudan en nuestra vida familiar, en nuestra vida social y con el ejercicio de nuestro civismo.

Para mí, los buenos modales son como una especie de pega mágica que mantiene la sociedad unida y fomentan la unión familiar. No hay duda de que la vida siempre ha sido complicada, pero hoy día la complejidad se ha sobre triplicado, especialmente con la tecnología que no deja de crecer a pasos agigantados.

La enseñanza de los buenos modales parece haber desaparecido, pero la realidad es que se han adaptado de acuerdo con las circunstancias particulares que una persona enfrenta y a las expectativas de quienes le rodean, siguen siendo una combinación de sentido común, generosidad de espíritu y reglas específicas apoyadas en la honestidad, el respeto y la consideración.

¿Le preocupa la pérdida de la cortesía y la civilidad? Yo aprendí en mi casa que la cortesía es contagiosa y el respeto tiene siempre que estar activo. Esta es la Regla de Oro, “Trata a los demás como quieres ser tratado”. Para mí la cortesía y el respeto son como dos amantes que siempre van de mano por la vida.

Si a usted le preocupa la pérdida de la cortesía y la civilidad, entonces, haga la promesa de practicar los buenos modales a cada segundo y seguir el credo de la Regla de Oro.

LA VIDA DE IMPACTO de «Cristina Martínez, cocina de corazón y con fe»

Credito Perla Lara

La internacionalmente reconocida chef mexicana Cristina Martínez, ha cautivado a Filadelfia por su barbacoa (carne de borrego cocinada en horno de tierra). La dedicada empresaria y su esposo, Benjamin Miller, han estado distribuyendo alimentos nutritivos, para las personas más necesitadas durante el Covid-19. Realizan esta labor altruista en colaboración con “World Central Kitchen” del conocido chef José Andrés, con quien Ben se contactó. A través de varias organizaciones, entre ellas Puentes de Salud, entregan 200 comidas diarias de lunes a viernes, pero la meta es llegar a 500.  

Cristina está impresionada con la cantidad de voluntarios que se han involucrado. El objetivo de Ben es que puedan cumplir un año haciendo esta labor, ya que han recibido muchas donaciones también de granjeros, sin embargo, lamentan que sea tan difícil hacer que la gente acepte los vegetales, aunque sean gratis.  

La pareja es reconocida por su activismo en la defensa de los derechos de los migrantes. Juntos iniciaron el movimiento “Right 2 Work” que busca proteger a los trabajadores indocumentados para que tengan derechos y protección social. 

También participan activamente en la organización Alianza Popular por los Derechos de los Trabajadores Indocumentados, que aboga por el derecho de los migrantes a trabajar. Ella conoce de primera mano los retos de ser indocumentada y sabe lo difícil que es tener una compensación laboral justa, cuando “la falta de papeles” es la excusa para no recibir el salario merecido.

La receta que la convirtió en una celebridad

Cristina Martínez y Ana Flores, “Casa México”. Foto Cortesía Ana Flores

Cristina llegó a Filadelfia con pocos recursos, pero con la receta secreta de su padre para hacer esta rica carne de borrego. De hecho, su pueblo natal Capulhuac es conocido como “la capital de la barbacoa”. Comenzó preparando su famosa barbacoa en su apartamento, luego junto con su esposo empezaron los fines de semana a vender tacos, en un carrito de comida.

En años anteriores, trabajó en restaurantes y en el último conoció a Ben, quien aprendió hablar español para comunicarse con ella. Con sus ahorros, decidieron abrir su propio establecimiento en el sur de Filadelfia. «Me di cuenta de que no había quien hiciera este tipo de comida” * Fue así como esta tenaz emprendedora abrió su restaurante “South Philly Barbacoa”.

Su éxito empresarial también se debe al intenso trabajo que realiza diariamente, y a la atención personal a cada detalle en su restaurante. Estos detalles incluyen el cuidado con qué sirve la comida, cómo les da la bienvenida a los clientes, darse tiempo para saludar a los clientes conocidos, y estar al pendiente del bienestar de sus empleados.

Por otra parte, Ben y Cristina ofrecen gratuitamente el uso de su restaurante para pláticas sobre derechos de los trabajadores, para la difusión de lenguas indígenas como el náhuatl y el quechua, exhibiciones de arte, proyecciones de documentales, entre otras actividades de artistas y activistas comunitarios.

La chef mexicana cosechando. Foto Cortesía Ana Flores

Ahora, junto con su esposo, tienen “South Philly Barbacoa” donde podrá degustar comida mexicana gourmet a muy buen precio, y El Compadre, que es el que forma parte del “World Central Kitchen” y que le da trabajo a diversos chefs de distintos orígenes étnicos, que elaboran platillos de sabores internacionales, pero evitando el cerdo, respetando así la diversidad cultural y religiosa. Su también generosa amiga Ana Flores, es su socia en “Casa México”, los tres restaurantes están en la calle 9 sur.

Su lema en la vida es “Tener un amor inmenso por las cosas simples y sobre todo tener fe para alcanzar nuestras metas”.

Una vida resiliente

Esta mujer valerosa, salió de su país debido al maltrato constante de su esposo. Cruzó el desierto de Arizona dejando a 4 sus hijos para poder darles una mejor vida. Uno de sus grandes orgullos es su hija Karla, quien mientras esperan ambas el momento de volverse a ver en persona, se van compartiendo por celular sus penas, sus logros, sus luchas. Karla es enfermera y atiende actualmente pacientes del COVID-19 en México, a ella le ha tocdo mucha veces recibirlos y también despedirlos cuando parten de esta vida, algo que hace con mucha dignidad, respeto y amor, aprendido de su madre.

Cristina sabe que su hija ha tenido la oportunidad de seguir sus estudios gracias a los sacrificios de una decisión extrema, con un alto costo.  Fue fichada por las autoridades de inmigración en uno de sus intentos por cruzar la frontera, por lo que no ha podido obtener su residencia, aunque esté casada con un ciudadano estadounidense.

Después de lograr reunirse con su hijo Isaías en 2014 en Filadelfia, éste murió inesperadamente en 2017 a los 23 años. Fue un golpe tremendo para ella. Él acababa de abrir su propio restaurante, “El Compadre” y estaba muy entusiasmado con su negocio.

Cortesía Ben Miller

Reconocimientos nacionales

El trabajo de Cristina ha sido reconocido por la revista “Bon Appétit” que nombró su restaurante como uno de los diez nuevos mejores en EE. UU., por Univisión en un podcast titulado “Mejor vete, Cristina” y por un episodio completo de la serie “Chef’sTable”. fue finalista de los premios “James Beard” for Best Chef, Mid-Atlantic y “Basque Culinary World Prize”.

Por su aportación a la gastronomía de Estados Unidos, su activismo constante en favor de los migrantes y su contribución a la economía local de Filadelfia, pero sobre todo por su enorme y resiliente corazón, Cristina Martínez es una Vida de Impacto.

*Las citas son extraídas de un reportaje publicado en VOA

La desnutrición parte de las disparidades

Una ayuda humanitaria recolectada en Miami, Florida (EEUU) a través de la iniciativa "Solidaridad entre Hermanos" y dirigida a unas 15.000 familias en Cuba se encuentra en su totalidad en el puerto de Mariel, al oeste de La Habana, informaron este lunes los organizadores. EFE/Archivo

La población mundial que sufre obesidad superó a la que pasa hambre, según los datos de un informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El documento muestra que hay más personas obesas que con hambre.

La ONU estimó que el hambre había crecido en 2017 por tercer año consecutivo hasta afectar a 821 millones de personas en todo el mundo, sobre todo por los conflictos, el cambio climático y la lenta recuperación económica, mientras que la obesidad en adultos afectaba ya en 2016 a más de 672 millones.

En 2016, por ejemplo, el número de adultos obesos ya sumaba 104,7 millones en Latinoamérica y el Caribe, cifra muy superior a los 39 millones de personas que sufrieron subalimentación en esa región entre 2015 y 2017. La obesidad está en todas partes, sin distinguir entre países desarrollados o en desarrollo; según la FAO, se debe al aumento al “cambio en las dietas” como consecuencia de la urbanización, el consumo de comida rápida y otros muchos factores.

Para evitar comprometer el futuro de la población, la FAO recomienda modificar el enfoque y pasar “de producir más alimentos a producir más alimentos saludables”. Además de promover la actividad del sector privado en ese ámbito con impuestos, un mejor etiquetado, restricciones a la publicidad infantil y “circuitos locales” de alimentación en las ciudades.

También llamó a actuar en el terreno comercial al constatar que la obesidad está creciendo rápidamente en los países que más alimentos importan, como pequeñas islas del Caribe o el Pacífico.

La relatora de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Hilal Elver, insistió en incorporar principios como los de sostenibilidad, salud e igualdad a los sistemas alimentarios, promoviendo un enfoque de derechos humanos “más allá de las soluciones ligadas a la tecnología o al mercado”.

En un mundo que ya produce más comida de lo necesario, “centrarnos demasiado en la tecnología puede evitar que pensemos en las causas de raíz del problema”, afirmó Elver. La relatora pidió proteger y empoderar a las personas más vulnerables para que participen de la producción de alimentos y del acceso a la tecnología y la capacitación, como respuesta a los “ecosistemas contaminados” y la “destrucción de comunidades de familias productoras” que ha dejado el actual sistema.

En estos tiempos revueltos, la enviada especial del secretario general de la ONU para la cumbre de 2021 sobre sistemas alimentarios, Agnes Kalibata, llama a no olvidar el problema del hambre en el mundo y urge a ayudar a los agricultores más pobres. Aunque reconoce que los preparativos de la cumbre se están viendo alterados como consecuencia de la pandemia, confía en que, pasados unos meses, la situación mejore y «la gente vuelva a la normalidad».

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha hablado sobre la necesidad de que la lucha contra el virus no distraiga la atención sobre otras cuestiones trascendentales como el cambio climático, cuyos efectos siguen y seguirán impactando en tantas personas.

Para la erradicación del hambre, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, habrá que reducir el número de hambrientos en al menos cien millones de personas cada año durante la próxima década, subraya Kalibata.

La exministra ruandesa de Agricultura y actual presidenta de la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA, por sus siglas en inglés) está intentando movilizar recursos para la cumbre.

Sin embargo, el nombramiento de Kalibata en diciembre pasado no ha gustado a todos, en concreto a las 176 organizaciones sociales de 83 países que a mediados de febrero firmaron un manifiesto exigiendo su sustitución.

Como presidenta de AGRA, financiada por las fundaciones Gates y Rockefeller, la acusan de favorecer los intereses de las grandes corporaciones a costa de los agricultores y el medioambiente, mediante la introducción en África de cultivos transgénicos, pesticidas y semillas controlados por unas pocas multinacionales.

«No promovemos los intereses corporativos, sino la forma de crear un ecosistema para que los pequeños agricultores puedan crear un negocio», insiste la enviada ruandesa.

Kalibata cree que, cuando se trata de capacitar a esos productores, «los gobiernos no necesariamente son los mejores en darles lo que necesitan y el sector privado también puede hacerlo».

En su opinión, «la cumbre dará una oportunidad a todos de sentarse y discutir lo que funciona o no» en la lucha contra el hambre a nivel global y, especialmente, entre los agricultores africanos.

Además de la desnutrición, se abordarán otros problemas como el sobrepeso y la obesidad, que sufren unos 2.000 millones de personas en el mundo, la producción insostenible de alimentos o la pérdida de biodiversidad.

La alimentación causa un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y cada año un tercio de los alimentos se pierden o desperdician, motivos de peso, según Kalibata, para tomar medidas que reduzcan la huella en el ambiente y aseguren un «equilibrio correcto» de los sistemas alimentarios para 2030.

Con información de EFE