En los escalones del Capitolio del Estado de Michigan en Lansing, en medio de una fuerte discusión sobre el conteo de votos en curso, el partidario de Trump, Kevin Skinner, toma un momento conciliador con un miembro de Black Lives Matter que se hace llamar Marvin F.

King fue el portavoz principal del activismo no violento en el Movimiento de Derechos Civiles, que protestó con éxito contra la discriminación racial en las leyes federales y estatales. La campaña para un feriado federal en honor de King comenzó poco después de su asesinato en 1968. El presidente Ronald Reagan promulgó el feriado en 1983, y se observó por primera vez tres años después. Al principio, algunos estados se resistieron a observar la festividad como tal, dándole nombres alternativos o combinándola con otras festividades. Se observó oficialmente en los 50 estados por primera vez en 2000.

La idea del Día de Martin Luther King Jr. como feriado fue promovida por los sindicatos en las negociaciones contractuales.

Solo otras dos figuras tienen feriados nacionales en Estados Unidos en honor a ellos: George Washington y Cristóbal Colón a quien se la ha venido cambiando el nombre en honor a las poblaciones indígenas, su etnocidio y resistencia.

Los senadores Jesse Helms y John Porter East (ambos republicanos de Carolina del Norte) lideraron la oposición a la festividad y cuestionaron si King era lo suficientemente importante para recibir tal honor. Helms criticó la oposición de King a la guerra de Vietnam y lo acusó de abrazar el «marxismo orientado a la acción». Helms lideró un obstruccionismo contra el proyecto de ley y el 3 de octubre de 1983 presentó un documento de 300 páginas al Senado alegando que King tenía asociaciones con comunistas. El senador demócrata de Nueva York, Daniel Patrick Moynihan, declaró el documento como un «paquete de inmundicia», lo arrojó al piso del Senado y lo pisoteó.

En general, en 2007, el 33% de los empleadores dio a los empleados el día libre, un aumento del 2% con respecto al año anterior. Hubo poca diferencia en la observancia por parte de empleadores grandes y pequeños: 33% para empresas con más de 1,000 empleados; y 32% para empresas con menos de 1.000 empleados. La observancia es más popular entre las organizaciones sin fines de lucro y menos popular entre las fábricas y los fabricantes. Las razones de esto han variado, desde la reciente incorporación de la festividad hasta su ocurrencia solo dos semanas después de la semana entre Navidad y Año Nuevo, cuando muchas empresas están cerradas en parte o en su totalidad. Además, muchas escuelas y lugares de educación superior están cerrados para las clases; otros permanecen abiertos, pero pueden realizar seminarios o celebraciones del mensaje de King. La observancia del Día de MLK ha llevado a algunos colegios y universidades a extender sus vacaciones de Navidad para incluir el día como parte de las vacaciones. Algunos empleadores utilizan el Día MLK como un día festivo flotante o móvil.

El 28 de agosto de 1963, el Dr. Martin Luther King, Jr. dio un discurso. Fue uno de los más importantes en la historia de los Estados Unidos. Más de 200.000 personas escucharon al Dr. King. Ellos participaban en la Marcha de Washington por el Trabajo y la Libertad (March on Washington for Jobs and Freedom). Estas personas marchaban para defender los derechos civiles de las personas negras.

Día del Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. 1
REDES DE DAVID GUTTENFELDER, NATIONAL GEOGRAPHIC

Este es un extracto de “Yo tengo un sueño”

Estoy feliz de estar aquí hoy. Este día pasará a la historia. Esta es la manifestación más grande de libertad en la historia de nuestra nación. Estamos aquí bajo la estatua de Abraham Lincoln. Él liberó a los esclavos. Sus palabras fueron como un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros. Por fin terminó la larga noche de la esclavitud.

Han pasado 100 años. El hombre negro todavía no es libre. Cien años después, todavía se separa a las personas negras de las blancas. Cien años después, el hombre negro vive en una isla solitaria de pobreza. A su alrededor hay un océano de riqueza. Cien años después, el hombre negro es un extraño en su propia tierra. La Constitución y la Declaración de Independencia dicen cosas muy buenas. Con esos documentos se creó nuestro país. Estas palabras fueron una promesa para cada estadounidense. Hoy estamos aquí para que esta promesa se cumpla. Sí, fue una promesa para los hombres negros también. Nos prometieron los derechos dados por Dios a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Sin embargo, los negros nunca recibieron el pago. La promesa no se ha cumplido. Se nos prometió libertad y justicia. «Buscamos el camino de luz de la justicia» También hemos venido para decir a los Estados Unidos que es hora. Es el momento de levantarnos del valle oscuro de la segregación. La segregación es cuando separan a las personas solo por el color de su piel. Nosotros buscamos el camino de luz de la justicia. Es el momento de levantar a nuestra nación. Debemos escalar y ser hermanos. Ahora es el momento para la justicia. Este verano caliente debe cambiar a un fresco otoño de libertad e igualdad.

El año 1963 no es un final. Es un comienzo. Esta nación no puede volver a como estaba. No habrá paz en Estados Unidos hasta que el hombre negro tenga sus derechos. Los vientos del cambio sacuden nuestra nación. Esperamos que llegue el día brillante de la justicia.

Hay algo que tengo que decir a mi gente. Debemos ser pacíficos. Debemos tener dignidad y concentración. Debemos protestar en paz. No podemos tomar del odio. Esto no debe hacernos odiar a las personas blancas. Muchos de nuestros hermanos blancos están aquí hoy. Saben que su futuro está atado a nuestro futuro. Su libertad va con nuestra libertad. No podemos caminar solos. No podemos volver atrás…

Algunos preguntan: «¿Cuándo estarán satisfechos?» Nunca lo estaremos. El hombre negro sigue siendo víctima de la violencia policial. Nunca lo estaremos. No nos dejan dormir en hoteles y moteles cuando estamos cansados. No podremos estar satisfechos. El hombre negro solo puede moverse de un barrio malo a otro más grande. Nunca podremos estar satisfechos. Nuestros hijos son heridos con carteles que dicen «Solo para blancos». No podremos estar satisfechos. Un hombre negro en Misisipi no puede votar. Un hombre negro en Nueva York no tiene por qué votar. No, no, no estamos satisfechos. No lo estaremos hasta que la justicia avance como un fuerte río.  Sé que algunos de ustedes han llegado aquí hoy después de muchos problemas.

Algunos de ustedes acaban de salir de las pequeñas celdas de la cárcel. Algunos han sido golpeados por crueles policías. Sepan que el sufrimiento los hace más fuertes.

Regresen a Misisipi. Regresen a Alabama. Regresen a Carolina del Sur. Regresen a Georgia. Regresen a Luisiana. Regresen a los barrios pobres de nuestras ciudades del Norte. Sepan que este mundo cambiará. Levantémonos de este lugar de tristeza. «Se sentarán juntos en la mesa de la fraternidad».

Tenemos las dificultades de hoy y de mañana. Sin embargo, todavía tengo un sueño. Es un sueño que tiene raíces muy profundas en el sueño americano. Yo tengo un sueño. Un día esta nación vivirá el verdadero significado de sus palabras. En la Declaración de Independencia está escrito: «Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales». Yo tengo un sueño. Un día en las colinas rojas de Georgia los hijos de antiguos esclavos y los hijos de antiguos propietarios de esclavos se sentarán juntos. Se sentarán en la mesa como hermanos. Yo tengo un sueño. Hasta el cruel estado de Misisipi cambiará. Será un lugar de libertad y de justicia. Yo tengo un sueño. Mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel. Serán juzgados por su interior.

Día del Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. 2
Dr. Martin Luther King Jr. shakes his fist during a speech in Selma, Ala., Feb. 12, 1965. King was engaged in a battle with Sheriff Jim Clark over voting rights and voter registration in Selma. (AP Photo/Horace Cort)

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño. Allá en Alabama hay gente que nos odia. Su odioso gobernador nos quita nuestros derechos. Un día en Alabama, los niños y las niñas de color podrán unir sus manos con los niños y niñas blancos, como hermanas y hermanos.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño. Un día todo lo que esté abajo se levante. Que todo lo que esté en alto, baje. Que los lugares escarpados se hagan llanos. Que los lugares torcidos se hagan rectos. Que todos vean la gloria del Señor. Que todos la vean juntos. Esta es nuestra esperanza. Con esta fe regreso al Sur. Con esta fe cambiaremos las montañas de tristeza por piedras de esperanza. Con esta fe podremos transformar las palabras de enfado por palabras de hermanos. Con esta fe podremos trabajar juntos. Oraremos juntos. Lucharemos juntos. Iremos a la cárcel juntos. Defenderemos juntos la libertad. Con esta fe sabemos que seremos libres un día. Ese día todos podremos cantar de verdad: «Mi país, es de ti, dulce tierra de libertad es de ti de quien canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra de orgullo del peregrino. Desde cada ladera, que suene la libertad». Que suene entonces la libertad. Que suene la libertad desde las maravillosas colinas de Nueva Hampshire. ¡Que suene la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York y Pensilvania!…

¡Que suene la libertad desde las montañas cubiertas de nieve de Colorado! ¡Que suene la libertad desde las cuestas y curvas de California! No solo eso. ¡Que suene la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que suene la libertad desde el Monte Lookout de Tennessee! Que suene la libertad desde cada colina de Misisipi. Desde cada ladera de cada montaña, que suene la libertad…

Cuando permitamos que la libertad suene desde cada pueblo, desde cada estado y cada ciudad, llegará el día. Ese día todos los hijos de Dios, hombres negros y blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, podrán unir las manos. Ese día cantarán con las palabras del viejo libro de canciones espirituales negras: «¡Al fin libres! ¡Al fin libres!

¡Gracias a Dios Todopoderoso, somos libres al fin!»

© 1963 Dr. Martin Luther King, Jr.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here