¡Honremos nuestras tradiciones culturales! (Foto: Chiavari, Pixabay)

En febrero se celebran diversos carnavales alrededor del mundo, pero esta tradición también ha tenido que ser modificada a causa de la pandemia. El Quechua Alliance (La alianza quechua) ―una coalición entre las universidades de California (Berkeley) y de Illinois y el programa de Quechua de la Universidad de Pennsylvania― organizó el pasado 20 de febrero el segundo carnaval andino virtual. El objetivo de este grupo es “promover la cultura andina en los Estados Unidos”.

Bienvenida trilingüe

En estos tiempos de pandemia, la fiesta carnavalesca se realizó a través de la plataforma Zoom. Los anfitriones dieron la apertura a la reunión con un saludo simultáneo, en tres idiomas: quechua, español e inglés. También se invitó a los asistentes a abrir sus cámaras y participar en la fiesta comunitaria.

La música tradicional andina seleccionada fue muy variada y se hizo un recorrido musical a través de diferentes países: Perú, Ecuador, Bolivia y Argentina. Los huaynos “La Profesorita” y el “Pio, Pio” hicieron bailar a los asistentes y compartir ese espacio de fraternidad colectiva en la distancia.

“La yunza” peruana

En la fiesta virtual se mencionó que los carnavales son espacios que se crean para compartir en comunidad. Muchas de las tradiciones que se siguen hasta la fecha son transmitidas de generación en generación. Una de ellas es el “cortamonte” o “yunza”, tradición cultural que se celebra en diferentes regiones del Perú.

Mi memoria se trasladó a mi niñez, cuando participaba en estas fiestas comunales. Recordé como los más pequeños nos reuníamos para confeccionar las cadenetas* de colores. En esos tiempos era muy común usar una goma casera (engrudo) que se elaboraba en casa ―mi madre lo preparaba mucho para los trabajos de manualidades que teníamos de la escuela―.

Asimismo, los vecinos adultos se encargaban de preparar la comida y de adornar el árbol festivo con regalos. Después de bailar ―agarrados de las manos y en círculo alrededor del árbol festivo―, cada persona daba un machetazo al tronco del árbol para derribarlo. Luego, todos corrían a obtener los pocos regalos colgados en las ramas del corta monte. ¡Era muy divertido!

¡A bailar se ha dicho!

Como peruana, me sentí muy conectada con mis raíces y la comunidad virtual. El baile y la música duraron dos horas. Además, aprendí algunas palabras quechuas: allinllachu (hola), raymi (fiesta) y tusuykusun (a bailar).

En tu país, ¿también se celebran los carnavales?

Contacto: LinkedIn @maryluzmarques, Twitter @maryluz_marques

*las cadenetas son cadenas hechas de papel para adornar.

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