
La historia de la calabaza se remonta a miles de años en América, donde los pueblos indígenas la domesticaron y aprovecharon como alimento. Algunas variedades también se utilizaban, una vez secas, para elaborar recipientes, utensilios e instrumentos musicales.
Con la llegada de los europeos, la calabaza se extendió a otras regiones y se incorporó a diversas tradiciones culinarias, como sopas, guisos y postres. En Estados Unidos adquirió un significado cultural ligado al otoño y, hasta hoy, forma parte de tradiciones como los Pumpkin Patches, espacios donde las familias conviven y disfrutan de actividades relacionadas con esta temporada.
Entre las preparaciones que aprovechan este ingrediente destaca el pay de calabaza, un postre ideal para disfrutar durante el otoño. Para elaborarlo, podemos preparar el puré desde cero: limpiamos la calabaza, retiramos las semillas, cortamos la pulpa en trozos pequeños y la cocinamos al horno o en poca agua hasta que esté suave. Después, separamos la pulpa y la machacamos hasta obtener un puré. En esta ocasión, utilizaremos puré envasado.
INGREDIENTES
Para la base
2 ½ tazas de harina
1 ½ barra de mantequilla fría, cortada en cubos pequeños
1 huevo
1 cucharadita de vainilla
¼ de taza de azúcar
1 pizca de sal
Agua

Para el relleno
1 lata de puré de calabaza 400 g
½ taza de leche evaporada
1 lata de leche condensada
2 huevos
1 paquete de queso crema (190 g)
2 cucharaditas de vainilla
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de canela en polvo
¼ cucharadita de nuez moscada
¼ cucharadita de jengibre molido
¼ cucharadita de clavo de olor molido
PROCEDIMIENTO
Para la masa
En una superficie limpia, mezcla la harina con la mantequilla hasta obtener una consistencia arenosa.
Forma un volcán y coloca en el centro el huevo, el azúcar, la vainilla y la sal. Agrega el agua fría 50 ml poco a poco e integra los ingredientes sin amasar demasiado. Forma una bola, cúbrela con plástico y refrigera durante 30 minutos.
Precalienta el horno a 220 °C. Al momento de hornear el pay, baja la temperatura a 180 °C.
Para el relleno
Coloca en la licuadora la leche evaporada, los huevos, el puré de calabaza, el queso crema, la leche condensada, la sal, el jengibre, la canela, la nuez moscada, el clavo de olor y la vainilla. Licúa durante dos minutos, hasta obtener una mezcla homogénea.
Armado y horneado
Extiende la masa con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente medio centímetro. Colócala en un molde para pay previamente engrasado y enharinado. Retira el exceso de masa de los bordes y cúbrelos con papel aluminio para evitar que se doren demasiado.
Pica el fondo de la masa con un tenedor y vierte el relleno en el molde. Hornea durante 45 minutos a 180 °C. Retira el papel aluminio y hornea 10 minutos más, hasta que los bordes estén dorados y el relleno haya cuajado.
Deja enfriar el pay y refrigéralo antes de servir. Acompaña cada rebanada con una porción de crema batida. ¡Disfruta y celebra los sabores de la temporada otoñal!





