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Retrasos en renovación del DACA dejan a “dreamers” sin empleo y con miedo a la deportación

Melani Candia, cuyo estatus del DACA fue puesto en pausa, en un vecindario de Orlando, Florida, el 23 de abril de 2026. (Foto: AP/John Raoux)

Cada dos años, durante más de una década, Melani Candia ha obtenido la aprobación para permanecer en Estados Unidos con su esposo y sus dos gatos y, más recientemente, seguir trabajando en educación especial en Florida.

Pero este año, los retrasos en el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que la ha protegido a ella y a cientos de miles de personas contra la deportación, hicieron que no cumpliera con su fecha límite de renovación, perdiera su empleo y temiera ser detenida en el país al que ha considerado su hogar desde que tenía 6 años.

Como inmigrante en Estados Unidos, el miedo se ha convertido en su “nuevo punto de referencia”, señaló. “Pero ahora, al tener un nuevo nivel de vulnerabilidad, el aumento del miedo fue muy rápido”.

Los tiempos de espera para renovar el programa, establecido en la era Obama, que permite que las personas que fueron llevadas a Estados Unidos cuando eran menores de edad permanezcan temporalmente en el país y trabajen han aumentado a niveles no vistos desde 2016, cuando hubo importantes problemas técnicos.

Algunos de los más de 500.000 beneficiarios del programa, a quienes suele llamárseles “dreamers”, han esperado durante meses una respuesta solo para ver que su fecha límite vence sin una decisión. Ahora están atrapados en una especie de limbo en el que su autorización de trabajo desaparece, muchas veces junto con su licencia de conducir, y su capacidad de permanecer en Estados Unidos queda en riesgo.

“No es solo anecdótico; ocurre a una escala mayor de la que hemos visto jamás”, afirmó Greisa Martinez Rosas, directora ejecutiva de United We Dream, una red liderada por jóvenes inmigrantes.

No había cifras disponibles sobre cuántas personas han incumplido recientemente su fecha límite de renovación pese a haberla solicitado entre 120 y 150 días antes de que venciera su DACA, que es lo que recomienda el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

“Bajo el liderazgo del presidente Trump, el USCIS protege al pueblo estadounidense al examinar y verificar con mayor rigor a todos los extranjeros, lo que puede alargar los tiempos de tramitación”, señaló en un comunicado Zach Kahler, portavoz de la agencia.

Tiempos de espera casi 5 veces más largos

El DACA otorga permisos renovables de dos años para vivir y trabajar en Estados Unidos a quienes cumplen los requisitos. No confiere estatus legal, pero busca ofrecer protección contra la deportación.

De octubre de 2025 a finales de febrero de 2026, el tiempo medio de espera para las renovaciones fue de unos 70 días, frente a unos 15 días en el año fiscal 2025, según el USCIS. Se trata del periodo más largo desde 2016, cuando fue de unos 79 días, de acuerdo con los datos de la agencia, que no incluyeron 2020 debido a la pandemia.

El Departamento de Seguridad Nacional atribuyó los retrasos de 2016 a problemas técnicos que surgieron mientras hacía la transición al procesamiento total de las renovaciones del DACA en su sistema electrónico de inmigración.

A finales de abril de 2026, el USCIS informaba que la mayoría de las solicitudes de renovación se completaban en unos 122 días. Eso representó un aumento de dos semanas respecto de los tiempos de tramitación que figuraban a principios de ese mes.

Legisladores federales y grupos de inmigrantes sostienen que, recientemente, algunos solicitantes han tenido que esperar 6 meses —unos 183 días— o más.

“Los retrasos que preocupaban a la gente solían ser, en cierto modo, cuestión de semanas”, dijo en una entrevista el senador demócrata por California Alex Padilla. “Ahora van de unos pocos a muchísimos meses”.

Padilla forma parte de las decenas de legisladores que han enviado cartas a agencias federales donde cuestionan los tiempos de espera inflados y preguntan si las personas que han incumplido su fecha límite de renovación pueden ser objeto de arresto o deportación.

Más de cinco meses después de que Elsa Sanchez presentara su solicitud de renovación de DACA, todavía espera una respuesta. Cuando venció el plazo a principios de abril, la pusieron en licencia en su empleo en una empresa de tecnología de la información para el sector salud y ahora, como madre soltera de un estudiante de primer año de universidad, no tiene ingresos.

Eso la ha hecho preocuparse por todo, desde viajar hasta gastar dinero en productos domésticos más caros, como champús y detergentes.

“Pienso, ‘No sé, quizá pueda reducir eso. Quizá no necesito esto’”, comentó. “Porque estoy ahorrando cada centavo”.

Sanchez dijo que algo similar ocurrió hace aproximadamente una década, pero esta vez teme las posibles repercusiones en medio de la agenda de deportaciones masivas de Trump.

Desde la introducción del DACA en 2012, el programa ha enfrentado innumerables batallas legales, incluidas dos que llegaron hasta la Corte Suprema. Y ahora, aunque el gobierno sigue aprobando renovaciones, una decisión de un tribunal federal de 2025 implica que no está tramitando solicitudes por primera vez y ha dejado abierta la puerta a otra posible ronda en la Corte Suprema.

Cientos de beneficiarios del DACA han sido arrestados

En los primeros 11 meses de 2025, más de 250 beneficiarios del DACA fueron arrestados y 86 deportados, dijo a principios de este año la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Indicó que la mayoría de los arrestados tenía “antecedentes penales”, sin precisar la naturaleza de los delitos ni si se trataba de arrestos, acusaciones o condenas. En una respuesta separada a la consulta de una congresista demócrata, el Departamento de Seguridad Nacional reportó cifras contradictorias al señalar que 270 fueron arrestados y 174 solicitantes del DACA fueron expulsados en los primeros nueve meses de 2025.

Su elegibilidad depende, en parte, de no tener una condena por delito grave, un delito menor importante o tres delitos menores. Antes, si su estatus estaba en peligro, recibían una advertencia y tenían la oportunidad de impugnarlo antes de que los agentes de inmigración los detuvieran e iniciaran esfuerzos para deportarlos.

Kahler, del USCIS, indicó que los beneficiarios del DACA no están protegidos automáticamente contra la deportación.

“Cualquier extranjero ilegal que sea beneficiario del DACA puede estar sujeto a arresto y deportación por diversas razones, incluida la comisión de un delito”, sostuvo.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) no respondió a preguntas sobre si los beneficiarios del DACA se convertían en objetivos después de que vencieran sus renovaciones.

Pero recientemente, legisladores federales han señalado casos de personas detenidas por el ICE después de que su DACA expirara.

Sus protecciones podrían haberse debilitado aún más con una decisión de precedente la semana pasada, en la que la Junta de Apelaciones de Inmigración determinó que el estatus de DACA por sí solo no basta para frenar una deportación.

Personas de ciertos países podrían estar en mayor riesgo

Expertos han sugerido que el aumento en los tiempos de espera podría estar relacionado con la reanudación de las citas biométricas, que se pausaron durante la pandemia. También es posible que algunas personas no reciban la aprobación antes de su fecha límite porque no envían la solicitud dentro del plazo recomendado.

Maria Fernanda Madrigal es abogada de inmigración y beneficiaria de DACA, y presentó su solicitud de renovación aproximadamente un mes y medio antes de la fecha límite porque, según explicó, ese es todo el tiempo de tramitación que se ha necesitado en el pasado. Señaló que esperaba a que su trabajo organizara un taller sobre DACA para que le eximieran el pago de más de 550 dólares de la renovación.

A principios de este mes, su DACA venció y la madre de tres hijos fue despedida de su empleo.

“Para ser honesta, mi primera preocupación fueron mis casos, porque sabía que iba a tener que entregar todo, y mi equipo ya está sobrecargado de trabajo”, expresó Madrigal.

Abogados de inmigración también han dicho que el USCIS ha pausado el procesamiento de renovaciones para personas de decenas de países descritos por la agencia como de “alto riesgo” en memorandos de política recientes tras proclamaciones presidenciales. El National Immigration Law Center estimó que hasta 3.000 o 4.000 personas podrían verse afectadas.

“Este proceso, que no tiene un calendario, hace que personas de ciertos países experimenten una pausa. Y no sabemos cuánto tiempo estará vigente esa pausa”, dijo Ignacia Rodriguez Kmec, abogada del National Immigration Law Center.

Candia revisa su renovación todos los días. Lo que más teme es quedar encerrada en malas condiciones en un centro de detención de ICE, afirmó, pero también piensa en cómo sería regresar a Bolivia después de más de 25 años.

“Si, Dios no lo quiera, eso pasara, me rompería el corazón porque he estado en este país desde que tenía 6 años”, afirmó. “Toda mi vida está aquí”.

Corte Suprema de EE. UU. vacía una ley histórica que protegió el voto de las minorías durante 60 años

ARCHIVO - El presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson, sostiene el documento firmado que sanciona la Ley de Derecho al Voto de 1965, mientras habla con el senador republicano de Illinois Everett Dirksen, en la Sala Presidencial, en Washington, el 6 de agosto de 1965. Las firmas que aparecen en el documento son las de Johnson (abajo, izquierda); el presidente de la Cámara de Representantes, John McCormack (arriba, derecha), y la del vicepresidente, Hubert Humphrey (abajo, segunda por la izquierda). En la esquina de la izquierda de la imagen aparece el senador Mike Mansfield. (AP Foto)

GARY FIELDS y KIM CHANDLER 

El presidente Lyndon B. Johnson sabía que la legislación que estaba a punto de firmar era trascendental, una ley cuya aprobación exigió la valentía de ciertos miembros del Congreso porque la votación podría afectar sus escaños.

Como reconocimiento, tomó la inusual decisión de trasladar la firma del Despacho Oval al Capitolio. Fue el 6 de agosto de 1965, cinco meses después de que el ataque del “Domingo Sangriento” contra manifestantes por los derechos civiles en Selma, Alabama, impulsó el proyecto de ley conocido como Ley del Derecho al Voto.

En las seis décadas transcurridas desde entonces, se convirtió en una de las normas más trascendentales en la historia del país, al impedir la discriminación contra las minorías en las urnas y contribuir a la elección de miles de representantes negros e hispanos en todos los niveles de gobierno.

El miércoles, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló un pilar importante de la ley que había servido de protección contra la discriminación racial en el voto y la representación. La decisión llegó más de una década después de que el tribunal socavara otro principio clave de la norma, lo que derivó en leyes electorales restrictivas en varios estados. Activistas del derecho al voto y los derechos civiles temen lo que pueda depararles el futuro a las comunidades minoritarias.

“Significa que hay comunidades enteras que pueden quedarse sin representación», dijo Cliff Albright, cofundador del grupo Black Voters Matter. «Literalmente nos está devolviendo a la era de Jim Crow sin ningún tipo de remordimiento, y no es una exageración”.

Kareem Crayton, vicepresidente de la oficina de Washington del Brennan Center for Justice, señaló que la constante labor del alto tribunal para erosionar la Ley del Derecho al Voto, que culminó con la decisión del miércoles, equivalía a “enterrarla sin funeral”.

Vaciando el “mayor hito legislativo” del país

El fallo de la Corte Suprema se produjo en un caso de redistribución de distritos congresionales de Louisiana, tras la creación por el estado de uno que le dio su segundo representante negro en el Congreso.

Los magistrados determinaron que ese mapa suponía una manipulación inconstitucional de distritos —una maniobra conocida como gerrymander— porque tuvo en cuenta la raza a la hora de trazar la demarcación. En una opinión escrita por el juez Samuel Alito, la mayoría conservadora del tribunal sostuvo que la disposición de la Ley del Derecho al Voto en cuestión, llamada Sección 2, fue diseñada para proteger a los votantes de la discriminación intencional.

En su voto disidente, la jueza Elena Kagan afirmó que el umbral para demostrar discriminación intencional es “una barrera casi insuperable para que las impugnaciones de cualquier asunto de derechos de voto puedan probar la discriminación”.

Expertos en derechos electorales apuntaron que el fallo deja a la Ley del Derecho al Voto como apenas una sombra de lo que fue y abrirá las puertas para que quienes diseñan los mapas políticos a todos los niveles —desde los distritos escolares a las legislaturas estatales y el Congreso— socaven la representación de las minorías.

“Estamos presenciando el desmantelamiento del mayor hito legislativo de Estados Unidos a manos de una Corte Suprema de extrema derecha”, manifestó el representante demócrata de Nueva York Ritchie Torres.

El jueves, varios grupos de derechos civiles ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para condenar el fallo de la Corte Suprema y comprometerse a luchar contra sus consecuencias.

Marc Morial, presidente y director ejecutivo de la National Urban League, pidió que no se presente el momento actual como una mera batalla por el control político entre demócratas y republicanos.

“Esta decisión es la continuación de un asalto directo a los avances del Movimiento por los Derechos Civiles que comenzó en 1954 con la decisión Brown contra la Junta de Educación”, expresó.

La ley, herramienta clave para combatir la dilución del poder del voto

Expertos en derechos electorales dijeron que no hay duda del impacto que ha tenido la ley a lo largo de las décadas.

Sherrilyn Ifill, profesora de derecho en la Universidad Howard y expresidenta del NAACP Legal Defense Fund, señaló que en 1970 en todo el país había alrededor de 1.500 funcionarios electos negros. Hoy, esa cifra supera los 10.000.

“Y no es por la bondad de la gente”, remarcó.

Indicó que ese éxito fue el resultado directo de que las comunidades negras, los activistas por los derechos civiles y los abogados contaran con herramientas, gracias a la Ley del Derecho al Voto, para presentar recursos contra los esfuerzos para reducir el peso electoral de votantes negros e hispanos. La mayoría de los casos relacionados con la Sección 2 han abordado la representación en gobiernos locales.

No se trata solo de cifras.

La pérdida de representación, especialmente en legislaturas estatales y en el Congreso, se traducirá en que las comunidades minoritarias pierdan voz en asuntos que les importan, como la atención médica, la educación y las necesarias mejoras en las obras públicas, aseveró Sophia Lin Lakin, subdirectora del Proyecto de Derechos Electorales de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

“Los estados pueden alegar ahora objetivos partidistas para justificar mapas que despojan de representación a los votantes de color, y los tribunales federales tendrán poca base para intervenir”, agregó.

Erosión constante por parte de la corte, un futuro en duda

La histórica ley firmada por Johnson hace 61 años había sido enmendada a lo largo de los años, pero el cambio más significativo se produjo en 2013, cuando la Corte Suprema dictó sentencia en el caso Shelby County vs Holder. En esencia, esa decisión puso fin a una disposición de la Ley del Derecho al Voto que establecía cómo los estados y las jurisdicciones locales debían incluirse en una lista de aquellos que debían obtener aprobación o autorización previa del Departamento de Justicia para realizar cambios relacionados con el voto.

Ese fallo allanó el camino para que los estados, en su mayoría republicanos, aprobaran una serie de leyes electorales restrictivas, especialmente después de que el presidente Donald Trump, también republicano, afirmó falsamente que un fraude generalizado impidió su reelección en 2020 frente al demócrata Joe Biden.

En una sorpresiva decisión de 2023, la Corte Suprema ratificó la Sección 2 en un caso de redistribución de distritos en Alabama, una decisión que esencialmente se revirtió el miércoles.

La pregunta ahora es qué pasará ahora, para los representantes de las minorías y las comunidades a las que representan.

En Louisiana, la decisión coloca al representante demócrata Cleo Fields en la lista de los que corren peligro. Los principales líderes electos del estado, todos republicanos, ya planean posponer las primarias estatales del 16 de mayo para poder redibujar las circunscripciones congresionales.

No es la primera vez que la redistribución de distritos complica los planes políticos de Fields. En la década de 1990, sirvió durante dos mandatos hasta que el estado redibujara su distrito.

“Ya he pasado por esto antes, hace 33 años”, comentó.

Shomari Figures, quien ganó el escaño creado en Alabama tras la decisión del tribunal en 2023, dijo que la decisión no cambia los distritos congresionales actuales de ese estado, pero sí ha hecho que probar la discriminación racial en futuros casos de redistribución de distritos sea significativamente más difícil.

“Esto llevará a que los estados, principalmente en el sur, lancen iniciativas de inmediato para redibujar distritos de maneras que diluyan el impacto de los votantes negros y reduzcan drásticamente el número de oportunidades realistas de elegir a miembros negros al Congreso”, advirtió.

Shalela Dowdy, una residente de Alabama que figuró como demandante en el caso que permitió la creación de un nuevo distrito ahora representado por Figures, dijo que le preocupa que la decisión conduzca a revertir el distrito creado en 2023, el cual —según ella— dio más voz a los votantes negros.

“Ponerlo en manos de los estados a este nivel es peligroso”, declaró Dowdy. “Hay antecedentes de que los estados no hacen lo correcto basándose en su población”.

Chandler informó desde Montgomery, Alabama. Los periodistas de The Associated Press Jeff Amy en Atlanta; Joey Cappelletti, Matt Brown y Haya Panjwani en Washington, y Graham Lee Brewer en Oklahoma City contribuyeron a este despacho.

Primero de Mayo: defender el trabajo y la dignidad de todos los trabajadores

(Facebook: MILPA - Movimiento de Inmigrantes Líderes en Pensilvania)

Cada 1 de mayo, se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, una fecha que no nació como un simbolismo para festejar, sino de la lucha y el sacrificio de muchos activistas y defensores de los derechos de los obreros. Inicialmente surgió de la batalla que dieron los trabajadores a finales del siglo XIX por la jornada laboral de ocho horas, especialmente en el movimiento del Haymarket en Chicago. El Primero de Mayo sigue siendo un recordatorio de que los derechos laborales no fueron otorgados de gratis ni los tenemos por descontado, sino que fueron exigidos, batallados y, muchas veces, conquistados bajo represión. Hoy, todavía son una tarea inconclusa.

En Estados Unidos, el Primero de Mayo, a diferencia de gran parte del mundo, no es un feriado oficial. El Labor Day se celebra el primer lunes de septiembre. Sin embargo, el 1 de mayo ha persistido como un día de protesta, especialmente entre trabajadores inmigrantes, sindicatos y organizaciones de base. Es una jornada no solo para conmemorar victorias pasadas, sino para medir las condiciones presentes; y en este 2026, esas condiciones son complejas, con mucha desigualdad y con un horizonte incierto.

En el papel, el mercado laboral estadounidense se sigue mostrando resiliente. A marzo de 2026, la tasa de desempleo se situaba en 4,3%, con la creación de 178.000 empleos en ese mes. Estas cifras hablarían de estabilidad, e incluso de fortaleza. Los despidos siguen siendo relativamente bajos y el crecimiento salarial, aunque lento, continúa superando levemente la tasa de inflación.

Pero debajo de estos datos generales se enmascara una realidad más frágil. Durante el último año, el crecimiento del empleo ha sido lento. En 2025, la economía añadió muchos menos puestos de trabajo de los reportados inicialmente tras revisiones, lo que representa una caída visible frente a años anteriores. La contratación se ha desacelerado hacia lo que algunos analistas describen como un equilibrio de pocos despidos y pocas contrataciones: las empresas no están recortando personal masivamente, pero tampoco están contratando con dinamismo.

Por esta razón, el desempleo de larga duración está aumentando, y millones de personas permanecen fuera de la fuerza laboral. Los jóvenes además enfrentan la incertidumbre por los cambios estructurales, como la automatización y la inteligencia artificial que ya ha comenzado a causar despidos masivos.

A esta inseguridad se suman las tensiones geopolíticas, el galopante precio del petróleo, con sus notables consecuencias en el incremento de bienes y servicios, que hacen aún más desafiantes los trabajos mal pagados.  

En este contexto, es cuando las protestas del Primero de Mayo adquieren mayor relevancia en el país, donde distintas organizaciones planificaron marchas y paros laborales, escolares, y económicos, para exigir mayores protecciones laborales, mejores salarios y en especial este año, el fin de la persecución y la violencia contra los trabajadores inmigrantes.

En Pensilvania, las acciones en la capital, Harrisburg y las principales ciudades del estado, son el reflejo de un creciente descontento por el aumento de las desigualdades, por lo que el mensaje central se resume en el lema nacional “Trabajadores por encima de los multimillonarios” (Workers Over Billionaires) y llamaron a una acción simbólica: “No work, no school, no shopping”.

Las demandas del Primero de Mayo 2026, suman causas comunes:

Protección a las comunidades inmigrantes

Mejores salarios y condiciones laborales

Justicia económica y fiscal

Servicios públicos plenamente financiados

Defensa de la democracia y los derechos civiles

El bien común es el bienestar colectivo que se logra solo cuando las condiciones sociales permiten que todas las personas vivan con dignidad y ejerzan plenamente sus derechos; hasta entonces se podrá hablar de la verdadera paz que deriva de la justicia social.

Barriers, opportunities, and Latino leadership in construction: What the Laborers Training Center reveals

First row from Left to right: Christine Nieves (Esperanza), Melissa Santiago (Ceiba) NIlda Ruiz ( APM) Second row left to right: Ernesto Gonzalez (Finanta), Angel Hernandez (LiUNA!), Walter Diaz (LiUNA!), Erikka Goslin (Taller Puertorriqueño), Will Gonzalez (Ceiba), Manuel Delgado (APM).

Access to well‑paying jobs in the construction industry continues to be a key pathway to economic mobility for many Latino families in Pennsylvania. However, a recent visit to the Laborers Training Center made clear that alongside these opportunities, structural barriers, safety risks, and underrepresentation in positions of power persist—continuing to directly impact the Latino community.

During the visit, community representatives from Philadelphia were able to gain firsthand insight into how pre‑apprenticeship and apprenticeship programs operate, as well as the many challenges Latino workers face when seeking to enter and remain in the industry.

A highly competitive system

Entering training programs is no easy task. According to Training Center staff, as many as 400 applicants may compete for just 50 available slots. Open enrollment takes place only once a year, between January and February, leaving many people out—particularly those who lack access to information or prior preparation.

Key factors considered for acceptance include:

  • Performance during the interview
  • Math skills
  • Possession of a driver’s license and access to a vehicle to reach job sites

Although Latino participation is high, these requirements often become structural barriers that significantly limit access for many prospective workers.

 
With a resounding economic contribution of over 4 trillion dollars to the United States’ GDP (gross domestic product in 2023, Latino Workers are a cornerstone of the national economy. (Photo: provided)

Bilingual training: An exception in the State

One of the most distinctive features of the Laborers Training Center is its commitment to bilingual education. The Center offers critical trainings—including OSHA certifications—in both English and Spanish, something that remains uncommon in Pennsylvania.

Until recently, even official exams were available only in English, unlike in other states where Spanish‑language versions had already been implemented. In addition, identification requirements have had a disproportionate impact on immigrant workers, restricting their access to formal employment even when they possess the necessary experience.

Risk, discrimination, and workplace safety

One of the most alarming facts shared during the visit is that while Latino workers make up only 18 to 20 percent of the construction workforce, they account for nearly 50 percent of construction‑related fatalities.

According to instructors, workplace bias plays a major role in determining who is assigned to higher‑risk tasks. For that reason, the Training Center places strong emphasis on safety standards and on ensuring that workers understand and assert their rights—even when facing pressure on the job.

“Knowing the rules and enforcing them can make the difference between making it home to your family—or not,” instructors emphasized.

If the sum contributed by Latino workers were to be counted as its own country, it would have the 5th largest GDP in the world, beating out India, the UK, and France. (Photo: provided)

Unions, representation, and leadership

Union structures also play a critical role. Local 57, the largest of the District Council’s three locals, focuses on exterior construction—such as sidewalks and curbs—and was among the primary beneficiaries of recent infrastructure projects. However, less than 5 percent of its membership actively participates in meetings, raising questions about how to strengthen engagement among rank‑and‑file workers.

By contrast, Local 332, which focuses on interior construction, has greater Latino representation. These internal dynamics reflect not only differences in job roles but also political tensions and leadership opportunities. It is no coincidence that figures such as Esteban Vera have emerged from these spaces during key moments of reorganization and change within the labor movement.

The role of LiUNA and structural training efforts

The Laborers’ International Union of North America (LiUNA) and the Laborers District Council Training and Education Fund of Philadelphia and Vicinity have a long history of proactive initiatives to address the barriers faced by Latino members.

At the national level, instructors undergoing the ANAB (ANSI National Accreditation Board) certification process receive specialized training on how to effectively teach English as a Second Language (ESL) learners.

Locally, the Laborers District Council of Philadelphia Training School has made Spanish‑language instruction a priority. After completing an eight‑year tenure as an ANAB‑certified bilingual instructor, Angel Hernandez assumed the role of Training Director in 2020. Under his leadership, hiring a full‑time bilingual instructor became a strategic priority.

Since joining the school in 2023, Walter Diaz has also earned ANAB certification and now serves as the school’s current bilingual instructor, supporting the educational needs of Latino union members in Philadelphia. The school also offers online classes in Spanish, expanding access to training. This approach is beginning to be replicated across other construction trade unions.

A persistent challenge

Despite these advances, Latino workers continue to face daily adversities. Building a collective voice for the Latino diaspora remains a challenge, particularly within a political environment shaped by fragmented interests. While Latino representation has increased in political spaces, a critical gap remains in the effective dissemination of information.

A clear example is training in asbestos and lead abatement. For years, Pennsylvania state regulations prohibited these courses from being taught in Spanish. Although major policy changes now allow Spanish‑language instruction, poor outreach has led many workers to mistakenly believe they must leave the state to receive this training—or never receive it at all.

Voices from Latino leadership

Angel Hernandez emphasized:

“Safety is not an option—it is a right of every worker in the construction industry. Do not allow yourself to be intimidated by any employer. We must amplify our voices to meet the needs of Latino workers, who are the most vulnerable. If training is delivered in a language you do not clearly understand, do not sign safety logs under pressure. Doing so can place you at risk of serious injury or even death.”

Walter Diaz added: “Overcoming challenges and seeking justice is a defining part of Latino culture. We must continue moving forward as a people—united and fully informed about our labor rights—so we can truly enjoy the benefits of our contributions to this great nation.”

Looking ahead

One of the clearest messages from the visit was that Latino leadership is actively working to transform the industry from within, expanding access to information, strengthening safety practices, and addressing long‑standing inequalities.

Representatives from community organizations such as  LEDC Philadelphia – Latino Equitable Development Collective, participated in the visit to learn more about available resources and explore ways to better support individuals pursuing careers in construction.

The challenge ahead is clear: to inform, prepare, and protect the Latino community so that job opportunities are no longer accompanied by disproportionate risk.

The Safe and Healthy Homes Act, a boost for Philadelphia tenants amid the housing crisis

Las pancartas fueron parte del apoyo a la legislación. (Foto: Leticia Roa Nixon)

After a year-long legislative process, Philadelphia City Council approved the Safe and Healthy Homes Act on April 23 with a 16–1 vote. The lone vote against the legislation came from Democratic Councilmember Jeffery Young Jr. of the 5th District.

“This is about protecting tenants from landlords who refuse to comply with the law, who fail to take seriously their responsibility to provide safe and healthy homes,” said Councilmember Nicolas O’Rourke, who introduced the legislation in April 2025.

The approved legislative package aims to reaffirm tenants’ rights and hold landlords accountable for unsafe housing conditions. Key provisions include proactive inspections of rental properties by the Department of Licenses and Inspections. Landlords who fail to comply with the building code could face difficulties renewing their rental licenses.

Landlords are required to provide written, legitimate reasons for terminating or refusing to renew a lease. The law protects tenants from harassment and retaliatory evictions initiated because tenants reported code violations or formed tenant associations.

The Safe and Healthy Homes Act also stipulates that landlords with suspended licenses may not collect rent and allows for potential rent restitution for tenants living in substandard conditions. Under the law, landlords must maintain an active rental license and a certificate of suitability to rent. Additionally, the legislation authorizes the city to assist tenants with relocation costs if they are forced to leave unsafe housing.

When Councilmember Nicolas O’Rourke introduced the bill a year ago, it received support from tenant advocacy groups, including OnePA Renters United. The process was not easy, as landlord associations such as HAPCO Philadelphia expressed concerns about the financial impact of the new regulations, potential rent increases, and the burden of the inspection program.

Kenyatta Johnson presided over the session for the final vote. (Photo: Leticia Roa Nixon)

On April 23, Councilmember O’Rourke emphasized that “small landlords who are complying with their legal obligations should not be afraid that this legislation will make their lives miserable.”

The Safe and Healthy Homes Act marks a significant shift in the city government’s approach to the maintenance and oversight of rental properties.

Barreras, oportunidades y liderazgo latino en la construcción: lo que revela el Laborers Training Center

A nivel nacional, todos los instructores de LiUNA que se encuentran en el proceso de certificación de la ANAB (Junta Nacional de Acreditación de ANSI) tienen acceso a itinerarios educativos que les enseñan la mejor manera de impartir instrucción a los estudiantes de inglés como segundo idioma. (Foto: suministrada)

El acceso a empleos bien remunerados en la industria de la construcción continúa siendo una vía clave de movilidad económica para muchas familias latinas en Pensilvania. Sin embargo, una visita reciente al Laborers Training Center dejó en claro que, junto a esas oportunidades, persisten barreras estructurales, riesgos de seguridad y una subrepresentación en espacios de poder que siguen afectando de manera directa a la comunidad.

Durante el recorrido, representantes comunitarios de Filadelfia pudieron conocer de primera mano cómo funcionan los programas de pre-aprendizaje y aprendizaje, así como los múltiples retos que enfrentan los trabajadores latinos que buscan ingresar y mantenerse en este sector.

Un sistema altamente competitivo

El ingreso a los programas de formación no es sencillo. Según el personal del centro, pueden recibirse hasta 400 solicitudes para apenas 50 cupos disponibles. La inscripción abierta se realiza solo una vez al año, entre enero y febrero, lo que excluye a muchas personas que no cuentan con información o preparación previa.

Entre los factores determinantes para ser aceptado destacan:

  • El desempeño durante la entrevista
  • Las habilidades matemáticas
  • Contar con licencia de conducir y acceso a un automóvil para llegar a los lugares de trabajo

Aunque la participación latina es elevada, estos requisitos se convierten con frecuencia en obstáculos estructurales que limitan el acceso real de muchos aspirantes.

Con una contundente contribución económica de más de 4 billones de dólares al PIB (Producto Interno Bruto) de los Estados Unidos en 2023, los trabajadores latinos constituyen una piedra angular de la economía nacional. (Foto: suministrada) 

Capacitación bilingüe: una excepción en el estado

Uno de los aspectos que distingue al Laborers Training Center es su compromiso con la capacitación bilingüe. El centro ofrece entrenamientos clave —incluidas certificaciones OSHA— tanto en inglés como en español, algo que sigue siendo poco común en Pensilvania.

Hasta hace poco, incluso los exámenes oficiales solo estaban disponibles en inglés, a diferencia de otros estados donde ya existían versiones en español. A esto se suman requisitos de identificación que han tenido un impacto desproporcionado en trabajadores inmigrantes, limitando su acceso al empleo formal aun cuando cuentan con la experiencia necesaria.

Riesgos, discriminación y seguridad laboral

Uno de los datos más alarmantes compartidos durante la visita es que, aunque los trabajadores latinos representan apenas entre el 18 y el 20% de la fuerza laboral en la construcción, concentran cerca del 50% de las muertes laborales en el sector.

De acuerdo con lo explicado por los instructores, el sesgo laboral influye de manera significativa en la asignación de tareas más riesgosas. Por ello, el centro pone especial énfasis en la formación en estándares de seguridad y en la importancia de que los trabajadores conozcan y defiendan sus derechos, incluso frente a presiones en el lugar de trabajo.

“Conocer las normas y hacerlas valer puede ser la diferencia entre regresar a casa con tu familia o no”, enfatizaron instructores del programa.

Si la suma aportada por los trabajadores latinos se contabilizaría como si fuera un país independiente, este ocuparía el quinto lugar con el mayor PIB del mundo, superando a la India, el Reino Unido y Francia. (Foto: suministrada) 

Uniones, representación y liderazgo

La estructura sindical también desempeña un papel fundamental. El Local 57, el más grande de los tres capítulos del District Council, se enfoca en la construcción exterior —como aceras y bordillos— y fue uno de los principales beneficiarios del reciente proyecto de infraestructura. Sin embargo, menos del 5% de sus miembros participa activamente en reuniones, lo que plantea interrogantes sobre cómo fortalecer la participación de la base trabajadora.

En contraste, el Local 332, enfocado en construcción interior, cuenta con una mayor representación latina. Estas dinámicas internas reflejan no solo diferencias en las labores, sino también tensiones políticas y oportunidades de liderazgo.

No es casual que figuras como Esteban Vera hayan surgido de estos espacios en momentos clave de reorganización y cambio dentro del movimiento laboral.

El rol de LiUNA y la formación estructural

La Laborers’ International Union of North America (LiUNA) y el Laborers District Council Training and Education Fund of Philadelphia and Vicinity cuentan con una larga trayectoria de iniciativas proactivas para enfrentar los obstáculos que afectan a su membresía latina.

A nivel nacional, los instructores que atraviesan el proceso de certificación del ANAB (ANSI National Accreditation Board) reciben formación especializada para enseñar a estudiantes que aprenden inglés como segundo idioma.

A nivel local, la escuela de capacitación del Laborers District Council of Philadelphia ha hecho de la enseñanza en español una prioridad. Tras completar ocho años como instructor bilingüe certificado por ANAB, Ángel Hernández asumió en 2020 el cargo de director de Capacitación. Bajo su liderazgo, la contratación de un instructor bilingüe de tiempo completo se convirtió en una prioridad estratégica.

Desde su incorporación en 2023, Walter Díaz también obtuvo la certificación ANAB y actualmente se desempeña como el instructor bilingüe que atiende las necesidades educativas de los trabajadores latinos del sindicato en Filadelfia. Además, la escuela ofrece clases en línea en español, ampliando el acceso a la capacitación. Este enfoque comienza a replicarse en otros sindicatos de los oficios de la construcción.

Los trabajadores latinos enfrentan algunas de las tasas de mortalidad más elevadas en todos los sectores industriales. Específicamente dentro de la industria de la construcción, las lesiones mortales entre los trabajadores hispanos aumentaron un 107.1% entre 2011 y 2022. (Foto: suministrada) 

El desafío que persiste

A pesar de estos avances, los trabajadores latinos continúan enfrentando adversidades diarias. Consolidar una voz colectiva para la diáspora latina sigue siendo un reto, particularmente en un contexto político marcado por intereses fragmentados. Aunque la representación latina ha crecido en el ámbito político, persiste una brecha crítica en la difusión efectiva de información.

Un ejemplo claro es la capacitación en remoción de asbesto y plomo. Durante años, regulaciones estatales prohibían que estos cursos se impartieran en español. Hoy, tras cambios importantes, pueden ofrecerse en ese idioma; sin embargo, la falta de divulgación ha llevado a que muchos trabajadores crean erróneamente que deben salir del estado para recibir esta formación, o que nunca accedan a ella.

El Sindicato Internacional de Trabajadores de Norteamérica (LiUNA) y el Fondo de Capacitación y Educación del Consejo de Distrito de Trabajadores de Filadelfia y sus alrededores cuentan con una larga tradición de proactividad en sus esfuerzos por abordar los obstáculos que enfrenta su membresía latina. (Foto: suministrada) 

Voces desde el liderazgo latino

Ángel Hernández subrayó: “La seguridad no es una opción, es un derecho de todo trabajador en la industria de la construcción. No deben dejarse intimidar por ningún empleador. Es fundamental amplificar nuestras voces para responder a las necesidades de los trabajadores latinos, que son los más vulnerables. Si la capacitación se imparte en un idioma que no se entiende claramente, no firmen registros de seguridad por intimidación. Esto puede ponerlos en riesgo de lesiones graves o incluso la muerte”.

Por su parte, Walter Díaz añadió: “Superar desafíos y buscar justicia es parte esencial de la cultura latina. Debemos seguir avanzando como pueblo, unidos y con pleno conocimiento de nuestros derechos laborales, para disfrutar verdaderamente de los frutos de nuestras contribuciones a esta gran nación”.

A nivel nacional, todos los instructores de LiUNA que se encuentran en el proceso de certificación de la ANAB (Junta Nacional de Acreditación de ANSI) tienen acceso a itinerarios educativos que les enseñan la mejor manera de impartir instrucción a los estudiantes de inglés como segundo idioma. (Foto: suministrada) 

Mirando hacia el futuro

Uno de los mensajes más claros del recorrido fue que existe un liderazgo latino comprometido con transformar la industria desde adentro, ampliando el acceso a la información, fortaleciendo la seguridad y reduciendo desigualdades históricas.

Representantes de organizaciones comunitarias como el Colectivo Ceiba participaron en la visita para conocer los recursos existentes y explorar formas de apoyar mejor a quienes aspiran a una carrera en la construcción.

El reto es claro: informar, preparar y proteger a la comunidad latina para que las oportunidades laborales no sigan llegando acompañadas de riesgos desproporcionados.

Piffaro y artistas indígenas exploran el México colonial con “Águila e Imperio”

Piffaro nació como una propuesta para rescatar el repertorio de las bandas de viento del Renacimiento. (Hoffer Photo Square)

El Esperanza Arts Center presenta Eagle & Empire: Music of Colonial Mexico, un concierto especial que explora la música del México colonial a través de interpretaciones históricas. El evento contará con la participación de Piffaro y Ollin Yolitzli Calmecac, dos reconocidos ensambles dedicados a la música antigua y tradicional.

La agrupación presenta un nuevo programa que promete ser tanto una profunda experiencia estética como una oportuna reflexión histórica: Águila e Imperio, el proyecto, que se adentra en los sonidos del México colonial, entrelaza tradiciones europeas e indígenas en un diálogo musical que busca iluminar una etapa compleja y, a menudo, poco comprendida de la rica historia del país azteca.

La banda Piffaro mantiene una sólida presencia con su serie de conciertos en Filadelfia, sus giras y grabaciones. (Foto: Bill Di Cecca)

Fundado a comienzos de la década de 1980, “Piffaro nació   una forma de arte enormemente importante en los siglos XVI y XVII, pero que en aquel momento era prácticamente desconocida”, explica Priscilla Herreid, directora artística de la banda. “Había muy poca gente en el mundo tocando esos instrumentos y esa música”, recuerda. Hoy, con 46 años de trayectoria, el ensamble mantiene una sólida presencia con su serie de conciertos permanentes en Filadelfia, además de giras y grabaciones.

La idea de Águila e Imperio surge precisamente de ese interés por conectar pasado y presente. Según explica, “el programa se centra en los primeros días de la colonización, durante ese tiempo curioso y complejo cuando la música europea llegó a América junto con los instrumentos que aún hoy interpreta el grupo”. Sin embargo, lejos de limitarse a una visión eurocéntrica, el proyecto destaca el papel fundamental de los pueblos originarios. “Sabemos que estos instrumentos fueron adoptados y dominados por músicos indígenas mexicanos, y que compositores indígenas comenzaron a escribir en este nuevo estilo occidental”, señala Priscilla. “Hay un choque de mundos que, musicalmente, es muy complejo y necesario de comprender”.

El atractivo central es la es la colaboración de Piffaro con Brujo de la Mancha y su organización Ollin Yoliztli Calmecac. (Foto: suministrada)

Un elemento clave de la propuesta es la colaboración con Brujo de la Mancha y su organización Ollin Yoliztli Calmecac, dedicada a la promoción de la cultura indígena mexicana. Su participación en el próximo concierto en el Teatro Esperanza añade una dimensión contemporánea al programa. “Su trabajo significa que este proyecto, con su repertorio y el nuestro entrelazándose, abordará tanto el pasado como el presente: tradiciones antiguas y vivas”, destaca la artista.

La reconstrucción de la música del México colonial no ha sido tarea sencilla. Aunque algunos hallazgos de musicólogos especializados fueron transcritos a mediados del siglo XX, gran parte del repertorio permanece inaccesible. “Mucha de la música que sabemos que existe está guardada bajo llave, al menos por ahora”, explica. No obstante, el panorama es alentador: en la última década se han logrado avances significativos gracias al trabajo de investigadores y músicos. “Ya se ha descubierto y aprendido muchísimo más, en especial en los últimos diez años”, añade, subrayando que nuevas investigaciones continúan desafiando ideas previamente aceptadas sobre compositores y sus obras.

Más allá del rescate histórico, el objetivo central del programa es ofrecer una representación honesta de ese periodo. “Queremos mostrar, a través del sonido, la complejidad y la belleza de la música de ese tiempo y lugar, sin pretender que la situación histórica fue distinta a lo que realmente fue”, afirma. En esa línea, Piffaro interpreta música de origen europeo o influenciada por Europa, pero incorporando “los estilos y colores que sabemos que le dieron los intérpretes mexicanos”.

El evento promete una experiencia integral entre música, danza, gastronomía indígena y la participación de talentos jóvenes. (Foto: suministrada)

La respuesta del público hasta ahora ha sido entusiasta, especialmente por la colaboración con Ollin Yoliztli Calmecac. “La gente está muy emocionada con esta colaboración”.

El vínculo con el Esperanza Arts Center también ha sido clave en el desarrollo de este proyecto. La relación comenzó con talleres junto a estudiantes de Artistas y Músicos Latino Americanos (AMLA) y se ha fortalecido con el tiempo. Hoy incluye iniciativas educativas lideradas por la docente Miriam Arbelo, así como la participación de estudiantes en el concierto. “Muchos de estos estudiantes actuarán en el vestíbulo del teatro durante el intermedio del espectáculo”, comenta.

El evento promete ser una experiencia integral: música, danza, gastronomía indígena y la participación de jóvenes talentos. “Música y danza combinadas de una manera que probablemente no escuchará en ningún otro lugar, una recepción previa con comida indígena, y una presentación durante el intermedio de talentosos niños de 10 años — ¿quién querría perderse algo así?”, concluye Priscilla.

La presentación se llevará a cabo en el Teatro Esperanza, 4261 North 5th Street
Philadelphia, PA 19140, el 8 de mayo de 2026 a las 7:00 p.m. La entrada general tiene un costo de $15, y la admisión será gratuita para estudiantes y personas mayores de 60 años.

Piffaro and indigenous artists explore colonial Mexico with “Águila & Imperio”

The Piffaro band maintains a strong presence through its concert series in Philadelphia, as well as its tours and recordings. (Photo: Bill Di Cecca)

The renowned early music ensemble Piffaro, The Renaissance Band presents a new program that promises to be both a profound aesthetic experience and a timely historical reflection: Águila & Imperio. The project delves into the sounds of colonial Mexico, weaving together European and Indigenous traditions in a musical dialogue that seeks to illuminate a complex and often little-understood chapter in the rich history of the Aztec nation.

Founded in the early 1980s, “Piffaro was created to explore a hugely important art form of the 16th and 17th centuries, which at that time was virtually unknown,” explains artistic director Priscilla Herreid. “There was very little interest in the world in playing those instruments and that music,” she recalls. Today, with 46 years of history, the ensemble maintains a strong presence through its ongoing concert series in Philadelphia, as well as through tours and recordings.

Piffaro was founded as an initiative to revive the repertoire of Renaissance wind bands. (Photo: Hoffer Photo Square)

The idea behind Águila & Imperio stems precisely from this interest in connecting past and present. As she explains, “the program focuses on the early days of colonization, during that curious and complex time when European music arrived in the Americas along with the instruments the group still plays today.” However, far from offering a purely Eurocentric perspective, the project highlights the fundamental role of Indigenous peoples. “We know these instruments were adopted and mastered by Indigenous Mexican musicians, and that Indigenous composers began writing in this new Western style,” Priscilla notes. “There is a collision of worlds that, musically, is very complex and necessary to understand.”

The main highlight is Piffaro’s collaboration with Brujo de la Mancha and his organization Ollin Yoliztli Calmecac. (Photo provided)

A key element of the program is the collaboration with Brujo de la Mancha and his organization Ollin Yoliztli Calmecac, dedicated to promoting Indigenous Mexican culture. Their participation in the performance at Teatro Esperanza adds a contemporary dimension to the project. “Their work means that this program, with their repertoire and ours weaving in and out of each other, will address both the past and the present—ancient and living traditions,” the artist emphasizes.

Reconstructing the music of colonial Mexico has not been an easy task. Although some findings by specialized musicologists were transcribed in the mid-20th century, much of the repertoire remains inaccessible. “A lot of the music we know exists is kept under lock and key, at least for now,” she explains. Nevertheless, the outlook is encouraging: significant advances have been made in the past decade thanks to the work of researchers and musicians. “So much more has already been discovered and learned, especially in the last ten years,” she adds, noting that new research continues to challenge previously accepted ideas about composers and their works.

The event promises a comprehensive experience combining music, dance, Indigenous cuisine, and the participation of young talents. (Photo provided)

Beyond historical recovery, the program’s central aim is to offer an honest representation of that period. “We want to show, through sound, the complexity and beauty of the music of that time and place, without pretending that the historical reality was different from what it actually was,” she says. In this regard, Piffaro performs music of European origin or influence, while incorporating “the styles and colors that we know were given to it by Mexican performers.”

Audience response so far has been enthusiastic, particularly regarding the collaboration with Ollin Yoliztli Calmecac. “People are very excited about this collaboration.”

The connection with the Esperanza Arts Center has also been key to the development of this project. The relationship began with workshops involving students from Artistas y Músicos Latino Americanos (AMLA) and has grown stronger over time.

The event promises to be a full, immersive experience: music, dance, Indigenous cuisine, and the participation of young talents. “Music and dance combined in a way you will probably never hear anywhere else, a pre-concert reception with Indigenous foods, and an intermission performance by talented 10-year-olds—who would want to miss that?” Priscilla concludes.

LULAC Pennsylvania steps forward in Philadelphia

At its first Pennsylvania state convention, LULAC called Latino communities to organize, and build civic power across the Commonwealth.

Philadelphia, PA – LULAC Pennsylvania held its first state convention at Esperanza on April 25, bringing together Latino leaders and community members for Poder: A Latino Call to Action, a day focused on civic power, representation, data, and community action.

The gathering marked a historic step for the League of United Latin American Citizens, and for Latino communities across Pennsylvania. From the opening poem to the closing plena celebration, speakers returned to a shared message: Latino communities are growing and that growth must be matched by representation.

The day began with poetry. Before the speeches and panels, poet Yesenia Escobar opened the convening with words that carried the room through ancestry and collective strength.

“Although we are different, the same fire cooks us all,” Yesenia said. “Together we walked, together we were a shield, and together we raised our voice, because in togetherness our strength is sharpened.”

Founded in 1929, LULAC is one of the nation’s oldest Latino civil rights organizations. Roman Palomares, LULAC National President, used his remarks to place the Pennsylvania convention within that larger history, reminding attendees that LULAC’s work has long been rooted in action, litigation, advocacy, and community leadership.

“For us, this is a historic moment, the first Pennsylvania LULAC state convention,” said Palomares. He noted it was fitting for the convention to finally take place in Pennsylvania, “a state that helped define the very principles of democracy, representation, and constitutional rights.”

He pointed to the organization’s history in civil rights efforts around education, voting rights, military service, immigration protections, and constitutional rights. He also spoke about current legal and civic battles involving birthright citizenship, voting access, electoral maps, DACA, temporary protected status, and due process for asylum seekers.

“Together, we did not sit on the sidelines,” Palomares said. “We stepped forward, we spoke out, and we took action.”

Rev. Danny Cortés welcomes attendees to Esperanza during LULAC Pennsylvania’s first state convention in Philadelphia on April 25, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Rev. Danny Cortés of Esperanza welcomed attendees and recognized the significance of hosting LULAC Pennsylvania’s first state convention in a space rooted in Latino community life. He described Esperanza’s mission as one of “opportunity creation,” focused on creating roads, on-ramps, and doorways for people to access resources that improve their lives.

Cortés also spoke about the importance of representation and presence in decision-making spaces.

“If you are not in the room, you ain’t you,” Cortés said, urging leaders to step into spaces where they can advocate for their communities. That message became one of the central themes of the convention: Latino communities cannot afford to be absent from civic life.

Philadelphia City Commissioner Omar Sabir speaks about voter participation during Poder: A Latino Call to Action in Philadelphia on April 25, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Philadelphia City Commissioner Omar Sabir brought that message directly to the ballot box. He reminded attendees that elections happen more often than many people realize, not only during presidential election years.

“We have to take action now, not tomorrow, not next year, not when we feel like it, not during a presidential election,” Sabir said. “Every six months there’s an election.”

Sabir warned that low turnout can leave communities without the respect and policy priorities they deserve. He returned to a phrase that was repeated throughout the day: inaction is also action.

“If you sit down being quiet, that means that you agree with everything that is going on,” he said.

Pennsylvania State Representative Danilo Burgos speaks during Poder: A Latino Call to Action at Esperanza in Philadelphia on April 25, 2026. (Photo: Taíno Studios)

For Pennsylvania State Representative Danilo Burgos, the call to action was also a call to remember.

Burgos, who represents the 197th Legislative District and is the first Dominican American elected to the Pennsylvania House of Representatives, spoke about immigrant families who sacrificed so that future generations could have more. He urged Latino organizations and community members not to get lost in political noise, but to keep the message clear.

“We need our people to vote,” Burgos said.

Burgos spoke about Latino business owners revitalizing towns and corridors across Pennsylvania, including in North Philadelphia, while still being left out of major conversations about growth and investment. He rejected the idea that issues affecting one Latino nationality can be separated from the rest.

“We see it as that’s a Dominican problem, that’s a Mexican problem, that’s a Puerto Rican problem,” Burgos said. “No, it’s our problem. It’s our collective problem.”

Burgos described the current moment as one in which Latinos can defend democracy through civic participation.

“This moment in time is ours,” he said. “But we need to remind each other of that.”

The convention also moved from speeches into data.

Maridarlyn Gonzalez presents LULAC Pennsylvania’s Latino data dashboard during Poder: A Latino Call to Action in Philadelphia on April 25, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Maridarlyn Gonzalez, LULAC Pennsylvania State Director, presented a Latino data dashboard designed to help community members, advocates, and leaders better understand the realities facing Latinos across the state. She said the dashboard included county and state-level data, with an initial focus on Philadelphia and an interest in expanding the work to other regions, including the Lehigh Valley.

Gonzalez noted that Latinos are the fastest-growing population in Pennsylvania, with important growth not only in Philadelphia, but also in counties such as Lehigh, Berks, Monroe, and Luzerne.

“We are revitalizing towns and corridors and places that people thought were forgotten and disinvested,” Gonzalez said. “We are bringing light and energy into that space.”

The data also pointed to disparities. In Philadelphia, Gonzalez said the median household income for Latinos is about $52,380, lower than the citywide median and far below the estimated income needed for a family with two working adults to live in the city. She also noted education gaps, saying Latinos over the age of 25 were more likely not to have a high school diploma compared to the citywide population.

Even when Latinos reached higher levels of education, Gonzalez said, they still earned less than others with the same level of education in Philadelphia.

The dashboard made visible what many speakers said throughout the day: population growth alone does not guarantee power. Data must become action.

Philadelphia City Councilmember Quetcy Lozada speaks about Latino representation and voter engagement during Poder: A Latino Call to Action in Philadelphia on April 25, 2026. (Photo: Taíno Studios)

That reality was especially clear in the remarks from Philadelphia City Councilmember Quetcy Lozada, who spoke about the gap between Latino presence and Latino representation.

Lozada, who represents the 7th Council District, said Latinos are the second-largest voting bloc in the United States, but remain underrepresented in elected office.

“This disparity is unacceptable,” Lozada said.

In Philadelphia, Lozada noted that she is the only Latina elected in municipal government. She represents a district that is 55 percent Latino, but said Latino communities live in every corner of the city and across Pennsylvania.

“We have the power to change that narrative,” Lozada said. “Each one of us has a voice that matters, and each vote holds the potential to create a ripple effect in our communities.”

She called civic engagement an everyday commitment, not a one-time event.

“We cannot afford to sit at home allowing others to make the decisions that would determine our future,” Lozada said. “It is time to rise, engage and make our presence felt at the polls.”

Several speakers returned to the problem of having only one seat at the table. When there is only one Latino voice in a decision-making space, that person is often expected to carry an entire community.

As LULAC approaches its 100th anniversary, Palomares shared that the organization is expanding into digital platforms, investing in young leaders, and continuing to defend civil rights through both legal action and grassroots organizing.

He warned against efforts that limit voting access, weaken Latino voting power through redistricting, or create new barriers to the ballot box.

Integrantes del equipo de LULAC Filadelfia posan con banderas durante Poder: Un llamado latino a la acción en Esperanza, Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

“These cases matter because they go to the heart of representation,” Palomares said.

For Palomares, Pennsylvania’s role is especially important.

“This state plays a decisive role in national elections,” he said. “The Latino community here is growing and becoming more influential.”

His instruction to the room was direct.

“We must organize, we must mobilize,” Palomares said. “We must ensure that Latino families across Pennsylvania are informed, engaged and participating in elections, in the census and in civic life.”

The convention included youth programming, mentorship conversations, community workshops, voter engagement, and a closing plena celebration, bringing together the civic and cultural dimensions. But the heart of the gathering remained the same from beginning to end: Latino communities in Pennsylvania are growing, and the next step is building power that matches that growth.

LULAC Pennsylvania’s first state convention was not only a milestone for the organization. It was a declaration that Latino communities across the Commonwealth are no longer waiting to be recognized. They are organizing to be represented and heard.

“This is not the time to slow down,” Palomares said. “This is the time to double down.”

LULAC Pensilvania da un paso al frente en Filadelfia

Integrantes del equipo de LULAC Filadelfia posan con banderas durante Poder: Un llamado latino a la acción en Esperanza, Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

En su primera convención estatal en Pensilvania, LULAC hizo un llamado a las comunidades latinas a organizarse y a construir poder cívico en todo el estado

FILADELFIA, PA — LULAC Pennsylvania celebró su primera convención estatal el 25 de abril en Esperanza, reuniendo a líderes latinos y miembros de la comunidad para Poder: Un llamado latino a la acción, una jornada enfocada en el poder cívico, la representación, los datos y la acción comunitaria.

El encuentro marcó un paso histórico para la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés) y para las comunidades latinas de todo Pensilvania. Desde el poema de apertura hasta la celebración final de plena, los oradores regresaron una y otra vez a un mensaje compartido: las comunidades latinas están creciendo, y ese crecimiento debe ir acompañado de representación.

El día comenzó con poesía. Antes de los discursos y paneles, la poeta Yesenia Escobar abrió la convención con palabras que recorrieron el salón evocando la herencia y la fuerza colectiva.

“Aunque somos diferentes, el mismo fuego nos cocina a todos”, dijo Yesenia. “Juntos caminamos, juntos fuimos escudo y juntos levantamos la voz, porque en la unión nuestra fuerza se afila”.

Roman Palomares, presidente nacional de LULAC, se dirige a los asistentes durante la primera convención estatal de LULAC Pennsylvania en Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Fundada en 1929, LULAC es una de las organizaciones de derechos civiles latinos más antiguas del país. Roman Palomares, presidente nacional de LULAC, utilizó sus palabras para situar la convención de Pensilvania dentro de esa historia más amplia, recordando a los presentes que el trabajo de LULAC siempre ha estado arraigado en la acción, el litigio, la defensa de derechos y el liderazgo comunitario.

“Para nosotros, este es un momento histórico, la primera convención estatal de LULAC en Pensilvania”, dijo Palomares. Señaló que era apropiado que la convención finalmente se realizara en Pensilvania, “un estado que ayudó a definir los principios mismos de la democracia, la representación y los derechos constitucionales”.

Palomares destacó la historia de la organización en la lucha por los derechos civiles en áreas como la educación, el derecho al voto, el servicio militar, la protección de inmigrantes y los derechos constitucionales. También habló de las batallas legales y cívicas actuales relacionadas con la ciudadanía por nacimiento, el acceso al voto, los mapas electorales, DACA, el estatus de protección temporal y el debido proceso para solicitantes de asilo.

“Juntos, no nos quedamos al margen”, dijo Palomares. “Dimos un paso al frente, alzamos la voz y tomamos acción”.

El reverendo Danny Cortés da la bienvenida a los asistentes en Esperanza durante la primera convención estatal de LULAC Pennsylvania en Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

El reverendo Danny Cortés, de Esperanza, dio la bienvenida a los asistentes y reconoció la importancia de albergar la primera convención estatal de LULAC Pennsylvania en un espacio profundamente arraigado en la vida comunitaria latina. Describió la misión de Esperanza como una de “creación de oportunidades”, centrada en construir caminos, accesos y puertas para que las personas puedan llegar a recursos que mejoren sus vidas.

Cortés también habló de la importancia de la representación y la presencia en los espacios donde se toman decisiones.

“Si no estás en la sala, no eres tú”, dijo Cortés, exhortando a los líderes a ingresar a esos espacios para abogar por sus comunidades. Ese mensaje se convirtió en uno de los temas centrales de la convención: las comunidades latinas no pueden darse el lujo de estar ausentes de la vida cívica.

El comisionado de la ciudad de Filadelfia, Omar Sabir, habla sobre la participación electoral durante Poder: Un llamado latino a la acción en Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

El comisionado de la ciudad de Filadelfia, Omar Sabir, llevó ese mensaje directamente a las urnas. Recordó a los asistentes que las elecciones ocurren con más frecuencia de lo que muchas personas creen, no solo durante los años electorales presidenciales.

“Tenemos que actuar ahora, no mañana, no el año que viene, no cuando tengamos ganas, no solo durante una elección presidencial”, dijo Sabir. “Cada seis meses hay una elección”.

Sabir advirtió que una baja participación deja a las comunidades sin el respeto ni las prioridades de política pública que merecen. Retomó una frase repetida a lo largo del día: la inacción también es una acción.

“Si te sientas en silencio, eso significa que estás de acuerdo con todo lo que está pasando”, dijo.

El representante estatal de Pensilvania Danilo Burgos participa como orador durante Poder: Un llamado latino a la acción en Esperanza, Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Para el representante estatal de Pensilvania, Danilo Burgos, el llamado a la acción también fue un llamado a la memoria.

Burgos, quien representa el Distrito Legislativo 197 y es el primer dominicano-estadounidense electo a la Cámara de Representantes de Pensilvania, habló de las familias inmigrantes que se sacrificaron para que las futuras generaciones tuvieran más oportunidades. Exhortó a las organizaciones latinas y a la comunidad a no perderse en el ruido político, sino a mantener el mensaje claro.

“Necesitamos que nuestra gente vote”, dijo Burgos.

Habló de los empresarios latinos que están revitalizando pueblos y corredores comerciales en todo Pensilvania, incluyendo el norte de Filadelfia, mientras siguen siendo excluidos de conversaciones clave sobre crecimiento e inversión. Rechazó la idea de que los problemas que afectan a una nacionalidad latina puedan separarse del resto.

“Lo vemos como que ese es un problema dominicano, ese es un problema mexicano, ese es un problema puertorriqueño”, dijo Burgos. “No. Es nuestro problema. Es nuestro problema colectivo”.

Burgos describió el momento actual como uno en el que los latinos pueden defender la democracia a través de la participación cívica.

“Este momento es nuestro”, dijo. “Pero necesitamos recordárnoslo entre nosotros”.

La convención también pasó de los discursos a los datos.

Maridarlyn Gonzalez presenta el tablero de datos latinos de LULAC Pennsylvania durante Poder: Un llamado latino a la acción en Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Maridarlyn Gonzalez, directora estatal de LULAC Pennsylvania, presentó un tablero de datos latinos diseñado para ayudar a miembros de la comunidad, defensores y líderes a entender mejor las realidades que enfrentan los latinos en todo el estado. Explicó que el tablero incluye datos a nivel de condado y estatal, con un enfoque inicial en Filadelfia y la intención de expandirse a otras regiones, incluyendo el Valle de Lehigh.

Gonzalez señaló que los latinos son la población de más rápido crecimiento en Pensilvania, con un aumento importante no solo en Filadelfia, sino también en condados como Lehigh, Berks, Monroe y Luzerne.

“Estamos revitalizando pueblos, corredores y lugares que la gente pensaba que estaban olvidados y desinvertidos”, dijo Gonzalez. “Estamos llevando luz y energía a esos espacios”.

Los datos también destacaron disparidades. En Filadelfia, el ingreso medio de los hogares latinos es de aproximadamente $52,380, inferior al promedio de la ciudad y muy por debajo del ingreso estimado necesario para que una familia con dos adultos trabajadores pueda vivir en la ciudad. También mencionó brechas educativas, señalando que los latinos mayores de 25 años tienen más probabilidades de no haber completado la escuela secundaria en comparación con la población general de la ciudad.

Incluso cuando los latinos alcanzan mayores niveles educativos, Gonzalez dijo que continúan ganando menos que otros con el mismo nivel de educación en Filadelfia.

El tablero hizo visible lo que muchos oradores repitieron durante el día: el crecimiento poblacional por sí solo no garantiza poder. Los datos deben convertirse en acción.

Esa realidad fue especialmente clara en las palabras de la concejala de Filadelfia, Quetcy Lozada, quien habló sobre la brecha entre la presencia latina y la representación latina.

La concejal de Filadelfia Quetcy Lozada habla sobre la representación latina y la participación electoral durante Poder: Un llamado latino a la acción en Filadelfia, el 25 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Lozada, quien representa el Distrito 7 del Concejo Municipal, señaló que los latinos son el segundo bloque electoral más grande en los Estados Unidos, pero siguen estando subrepresentados en los cargos electos.

“Esta disparidad es inaceptable”, dijo Lozada.

En Filadelfia, Lozada señaló que es la única latina electa en el gobierno municipal. Representa un distrito que es 55 por ciento latino, pero recordó que las comunidades latinas viven en cada rincón de la ciudad y en todo Pensilvania.

“Tenemos el poder de cambiar esa narrativa”, dijo Lozada. “Cada uno de nosotros tiene una voz que importa, y cada voto tiene el potencial de crear un efecto multiplicador en nuestras comunidades”.

Hizo un llamado a entender el compromiso cívico como algo cotidiano, no como un evento aislado.

“No podemos darnos el lujo de quedarnos en casa permitiendo que otros tomen decisiones que determinarán nuestro futuro”, dijo Lozada. “Es tiempo de levantarnos, participar y hacer sentir nuestra presencia en las urnas”.

Varios oradores regresaron al problema de tener solo un asiento en la mesa. Cuando solo hay una voz latina en un espacio de toma de decisiones, a menudo se espera que esa persona cargue con toda una comunidad.

A medida que LULAC se acerca a su centenario, Palomares compartió que la organización se está expandiendo a plataformas digitales, invirtiendo en líderes jóvenes y continuando la defensa de los derechos civiles tanto a través de acciones legales como de la organización de base.

Advirtió sobre los esfuerzos para limitar el acceso al voto, debilitar el poder electoral latino mediante la redistribución de distritos o crear nuevas barreras para votar.

“Estos casos importan porque van al corazón de la representación”, dijo Palomares.

Para Palomares, el papel de Pensilvania es especialmente importante.

“Este estado juega un papel decisivo en las elecciones nacionales”, dijo. “La comunidad latina aquí está creciendo y volviéndose más influyente”.

Su mensaje final fue directo.

“Debemos organizarnos, debemos movilizarnos”, dijo Palomares. “Debemos asegurarnos de que las familias latinas en todo Pensilvania estén informadas, comprometidas y participando en las elecciones, en el censo y en la vida cívica”.

La convención incluyó programación juvenil, conversaciones de mentoría, talleres comunitarios, participación electoral y una celebración final de plena, uniendo las dimensiones cívicas y culturales. Pero el corazón del encuentro se mantuvo constante de principio a fin: las comunidades latinas en Pensilvania están creciendo, y el próximo paso es construir un poder que esté a la altura de ese crecimiento.

La primera convención estatal de LULAC Pennsylvania no solo fue un hito para la organización. Fue una declaración de que las comunidades latinas en todo el estado ya no están esperando ser reconocidas. Se están organizando para ser representadas y escuchadas.

“No es momento de bajar el ritmo”, dijo Palomares. “Es momento de redoblar esfuerzos”.