
La Dra. Ala Stanford tiene alas que se elevan por encima de la desigualdad, y utiliza ese poder para servir a su comunidad y más allá. Ahora le pide a Filadelfia que le permita llevar esas alas hasta Washington. La Dra. Stanford aspira al escaño del 3er Distrito Congresional en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras la retirada del veterano congresista Dwight Evans. Las elecciones primarias serán el 19 de mayo de 2026.
En una entrevista virtual, la candidata me saludó con una actitud cordial y sin mostrar molestia ante los problemas técnicos iniciales. Desde los primeros minutos, la conversación se desarrolló en un ambiente cercano y fluido.

Una aliada de Filadelfia
Esa es precisamente la relación que la Dra. Stanford ha construido con la ciudad. Antes de detallar sus prioridades legislativas, ofreció algo más revelador: su motivo.
“He operado a niños que llegaron con heridas de bala… y luego he visto a esos mismos niños regresar”, dijo, con un peso en sus palabras que ningún informe político podría transmitir. “Eso no es aceptable. No puede seguir siendo aceptable”.
Como cirujana pediátrica, ha sido testigo directo del costo del abandono político: en salas de operaciones, salas de espera y en los rostros de madres sin a quién recurrir. Su plataforma es, en muchos sentidos, una extensión de su trabajo de vida. Se propone oponerse a políticas de la administración Trump, incluidos recortes en salud, asistencia alimentaria, educación y vivienda asequible, así como reducciones a Medicare y Medicaid, mientras lucha por mejorar la calidad de vida de sus electores.

En materia migratoria lo más importante es respetar derechos humanos y la vida
“Los agentes de ICE están aterrorizando a las comunidades. La detención prolongada de personas indocumentadas o con documentación insuficiente es inhumana”.
Entre principios de 2025 y el 12 de abril de 2026, ICE reportó 53 muertes bajo custodia. “Como congresista, votaré para impedir la instalación de centros de detención de ICE en Pensilvania”, afirmó. “Y si eso no se logra, exigiré total rendición de cuentas: cada persona debe estar registrada, con su historial documentado y con atención médica adecuada”.

La salud no debería depender de la capacidad de pago
En el centro de su campaña hay una convicción que ha guiado toda su carrera médica: la salud y la calidad de vida no deben depender del dinero.
“En nuestro centro de salud, abrimos la puerta y atendemos a todos”, dijo.
Ese principio se refleja en historias concretas. Pienso en una joven indocumentada que, tras un grave accidente automovilístico, necesitaba atención urgente. Después de su primera visita al hospital, no tenía adónde acudir. Pasaron semanas antes de que fuera atendida en una clínica comunitaria, la única que no le negó el acceso.
La necesidad es enorme. Durante la pandemia, la Dra. Stanford caminó por la Avenida Kensington llevando vacunas directamente a la gente, haciendo un impacto significativo en la comunidad hispana.
“Recuerdo vacunar a personas allí mismo. Fuimos hacia ellos”, relató.
Sus trabajadores sociales encuentran constantemente casos extremos: un paciente sin insulina durante tres semanas; otro que, tras un reemplazo de rodilla, no pudo recibir terapia física porque Medicaid canceló su cobertura sin aviso.
“Medicaid sirve a las personas de menores ingresos, a personas con discapacidades y a adultos mayores que muchas veces deben elegir entre comida, renta o medicamentos”, explicó. “Debemos garantizar equidad en salud para todos”.

Un historial sobresaliente
La Dra. Stanford tiene una trayectoria marcada por acudir a donde más se necesita. Durante la pandemia de 2020 lideró la iniciativa del Black Doctors’ Consortium, llevando vacunas directamente a las comunidades. Más de 60,000 personas fueron vacunadas, incluyendo a residentes afroamericanos, comunidades latinas, población LGBTQ+ y personas sin hogar o con adicciones en Kensington y Allegheny.
Ese compromiso continúa hoy en el Dr. Ala Stanford Health Equity Medical Center, ubicado en 2001 W. Lehigh Ave. El centro atiende pacientes de todas las edades y pronto incorporará nuevos equipos de diagnóstico por imagen, evitando que los pacientes tengan que salir de su vecindario.
El expresidente Joe Biden reconoció su labor al nombrarla directora regional del Departamento de Salud y Servicios Humanos para la región del Atlántico Medio, donde abogó por familias desde Filadelfia hasta Virginia Occidental.
Una agenda legislativa con raíces comunitarias
Al hablar de sus prioridades en el Congreso, la Dra. Stanford fue clara: trabajará para restaurar la financiación completa de Medicare y Medicaid, defender el Seguro Social y fortalecer las escuelas públicas de Filadelfia.
La seguridad comunitaria —no solo frente a la violencia armada, sino también ante la pobreza y el desplazamiento— está en el centro de su visión. También buscará combatir los “desiertos alimentarios”, donde el acceso a alimentos frescos y asequibles es limitado, una crisis de salud pública a menudo invisible.
Se opone a lo que considera una “guerra ilegal en Irán”, argumentando que no se debe poner en riesgo a soldados estadounidenses sin una amenaza inminente. Además, está comprometida con crear oportunidades económicas y reducir el costo de vida para las familias trabajadoras.
Todo —las cirugías, las campañas de vacunación, su nombramiento federal, el centro de salud— responde a una misma convicción:
“Siempre he creído que el lugar donde naces no debería determinar cuánto tiempo vives. Eso es lo que llevo al Congreso”.
Parece que esas alas siempre han sabido hacia dónde volar.
Nota de la editora
En las últimas semanas, la campaña congresional de la Dra. Ala Stanford en Pensilvania ha estado marcada por varias controversias que han llamado la atención pública. Entre ellas se encuentra su retiro de última hora de un debate televisado de alto perfil, citando desacuerdos sobre el formato, lo que generó críticas sobre su disposición a confrontar directamente a sus oponentes. Además, una entrevista ampliamente difundida planteó dudas sobre su preparación en materia de políticas públicas cuando hizo una pausa antes de responder cómo se aplicarían las leyes de inmigración si se aboliera ICE, un tema central de su plataforma.
Estos momentos han estado acompañados de un mayor escrutinio, incluyendo cuestionamientos sobre la transparencia financiera vinculada a su labor sin fines de lucro durante la pandemia de COVID-19, así como críticas políticas relacionadas con las fuentes de financiamiento de su campaña y sus posturas sobre asuntos internacionales. Dentro de este panorama complejo y a menudo polarizado, destaca que la Dra. Stanford fue la única candidata que se acercó proactivamente a nuestra redacción para dialogar directamente con nuestros lectores.
A través de esta conversación, busca delinear claramente sus prioridades, haciendo énfasis en políticas orientadas a apoyar y elevar a las comunidades más vulnerables.





