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La iglesia en la encrucijada

Filadelfia, PA- Las regulaciones del Covid-19 han puesto patas arriba a la sociedad, y las iglesias no se escapan de los efectos sociales de esta pandemia. Luego de más de dos meses de cuarentena parece que los religiosos comienzan a sentir que las reuniones de ZOOM no son suficientes. Una de las actividades religiosas más importantes de las reuniones eclesiales es la ofrenda o el diezmo.  Esto se ha visto seriamente comprometido, pues la realidad es que no están llegando con la misma regularidad ni tampoco con el mismo fervor.

Ya algunas congregaciones se están alarmando al no poder mantenerse a flote con las responsabilidades financieras para sostener el funcionamiento físico de sus templos y edificios. Algunas iglesias, generalmente pequeñas, han manifestado que cerraran permanentemente debido al duro golpe financiero que les dejó la pandemia.

Las congregaciones de mayor envergadura nominal también han dado la voz de alerta, y están haciendo presión a las autoridades estatales y judiciales para que les permitan reabrir sus cultos. La gobernadora de Iowa, Kim Reynolds, ha expresado que permitiría la reapertura de las iglesias siempre y cuando garanticen las debidas restricciones de distanciamiento y salubridad. El pasado 8 de mayo, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, se reunió con algunos líderes evangélicos para discutir este asunto. Parece que a los líderes republicanos les interesa mucho la reapertura de las iglesias, pues la ven como aliadas de su agenda política.

Esto ha traído a la luz la alianza que se ha venido desarrollando entre protestantes y católicos conservadores. Mike Pence, un evangélico protestante ultraconservador y William Barr, un católico ultraconservador, son muestra de la evidencia de esta interesante alianza. Valga notar que esta unión conservadora entre católicos y protestantes no es nueva. Esto viene dándose desde la última mitad del Siglo 20 y más intensamente desde la década del 1970. Parece que la agenda de este ligamen es reinstalar políticas sociales conservadoras que redirijan a la sociedad estadounidense a una moralidad más religiosa.

Los controversiales y populistas planteamientos de Trump sobre el Covid-19 y otros temas como el aborto, su demonización de proyectos políticos-social-democráticos, su publica relación con figuras importantes evangélicas estadounidenses, etc., han caído como miel en los oídos del conservadurismo religioso estadounidense (PEW 2018). Por supuesto, las iglesias latinas no se escapan de esta influencia. 

Estos efectos de la pandemia y estas alianzas político-religiosas nos llevan a repensar si es función de la iglesia determinar la moralidad de las sociedades o de promover los no muy conservadores planteamientos que Jesús manifiesta en los evangelios. ¿Es función de Iglesia seguir la mágica flauta populista del conservadurismo religioso o profetizar sobre los principios de amor, tolerancia, respeto al prójimo y la búsqueda prioritaria del Reino de Dios, que Jesús muy bien expresa en el Sermón del Monte?

Para la iglesia latina este es un reto que tiene que superar. La iglesia afroamericana tiene su agenda clara y precisa, igual la iglesia evangélica blanca. La iglesia latina tiene que dejar de mirar al Norte evangélico estadounidense, y comenzar a mirar a los adentros de su comunidad latinoamericana, a los adentros del mensaje del reino de Dios que fue el centro y fundamento del mensaje de Jesús.

Jesús no fundó la Iglesia para determinar la moralidad de las sociedades, si no para proponer un nuevo enfoque humano. Un enfoque centrado en el bienestar del prójimo no en una preferencia religiosa. Jesús no fundó una religión, sino que inició un movimiento transformador de la conducta humana donde la palabra divina encuentra nido en el corazón humano. Para esto no hay que ser conservador o liberal. Ni las agendas políticas partidistas ni ideológicas, pueden determinar como la Iglesia expresa su fe. Jesús fundó la Iglesia para promover la justicia, la paz, el amor, la transformación espiritual del ser humano. Y esta es una propuesta revolucionariamente política porque afecta todo el entorno social de la persona y conlleva a un genuino compromiso por el bienestar del prójimo. Nuestra iglesia latina está muy fragmentada y su influencia social no va más allá de preferencias doctrinales o dogmas teológicos. Nuestra comunidad latina necesita una iglesia que enfoque más en los necesarios cambios sociales y políticos que ameritan atención inmediata: la pobreza, nuestros indocumentados, la falta de representación política, una educación que exalte nuestra historia y cultura, una agenda política centrada en los postulados del Sermón del Monte. Nuestra comunidad latina necesita de un instrumento movilizador que la lleve a nuevas alturas de acción. La iglesia latina tiene ese potencial y tiene el poder para hacerlo. Esa es la encrucijada, asumir el reino que ha sido puesto en nuestras manos o seguir adormecidos con la mágica flauta del evangelismo estadounidense.

Pulso Dominicano.

Reading, PA La educación en República Dominicana recibe el 4% del PIB, lo que ha llevado al implemento de políticas que justifiquen la inversión, aun así, seguimos estando por debajo de países similares al nuestro. Es alarmante la situación presentada en estos momentos debido a la pandemia, ya que, si con el tiempo requerido por la ley 66-97 estamos por debajo, la gran incógnita es ¿A dónde llegaremos?

La Asociación dominicana de profesores (ADP) manifestó su acuerdo que concluyera el presente año escolar y se promueva a los alumnos del sector público con el promedio de las tres evaluaciones, alcanzadas hasta marzo, la presidenta del gremio manifestó que el año escolar lleva un 70% del contenido curricular abarcado al 12 de marzo, último día de docencia presencial y que es lógico promover con el contenido abarcado, el Consejo de Educación tiene la responsabilidad de decidir.

Nadie sabe cuándo se podrá llamar a docencia presencial y la incertidumbre nos invade a todos, puesto que conocemos nuestra realidad. El ministro de educación Antonio Peña Mirabal anunció recientemente que se analizan varias opiniones para una propuesta al Consejo Nacional de Educación (CNE) en relación con el cierre del presente año escolar, una de las cuales recomienda la promoción al grado siguiente de todos los estudiantes.

Nos quedan muchas incógnitas al respecto, sabemos que se generaran muchas lagunas educativas. La gran mayoría del personal docente está comprometido, hecho demostrado en este proceso que tomo a todos desprovistos de manera general, pues aunque muchos si utilizaron antes la modalidad virtual para la educación, no es algo que el ministerio como tal lo tuviera implantado; además nuestras aulas en su mayoría son de alumnado diverso, donde en algunos casos estudiantes no tiene energía eléctrica, ni un dispositivo electrónico; ese compromiso de muchos dio como resultado el uso de los medios incluso personales, y de esta manera muchos caminaron la milla que si bien no era extra, era la única recorrida. No podemos decir como terminaran las cosas, ni decir hasta donde arrastraremos la situación actual. Lo que si podemos estar seguros de que el mismo Dios que nos ha guardado hasta el momento no se dormirá. Salmos 121:3, él nos dará la salida, somos un país creyente. ¡Dios Bendiga a República Dominicana! y que el impacto de Jesús nos mantenga el pulso equilibrado.

¡Un abrazo!

emma_matinez10@hotmail.com

Etnicidades y pandemia, ¿faltan mensajes de prevención?

A finales de febrero, médicos chinos habían publicado que, además de los pacientes de edad avanzada, los que padecían enfermedades crónicas, en particular hipertensión y diabetes, tenían más probabilidades de sufrir casos graves de COVID-19 que terminaban con el ingreso en la UCI, la ventilación mecánica o la muerte.

Según algunos líderes comunitarios, no habría sido difícil para los funcionarios establecer una conexión entre los factores de riesgo del coronavirus y los afroamericanos y latinos, que son más propensos a sufrir enfermedades crónicas, y a edades más tempranas, para luego elaborar mensajes dirigidos a esas comunidades.

«El mensaje que recibí de las noticias fue que si eres joven, estás bien, y si eres viejo, tienes que quedarte en casa», dijo Eddie Anderson, de 30 años, pastor de la McCarty Memorial Christian Church, una congregación afroamericana en el sur de Los Angeles.

«Creo que mensajes dirigidos a la comunidad afroamericana habrían sido útiles», señaló.

Pero expertos en salud pública y enfermedades infecciosas aseguran que la novedad del virus, cuyos objetivos y modo de ataque siguen confundiendo a los científicos, hizo que las disparidades raciales no fueran algo previsible.

«No creo que sea justo argumentar que esto se pudo predecir en un 100%», apuntó la Cirujana General de California Nadine Burke Harris, quien denominó al nuevo coronavirus como «un pequeño enigma». Por ejemplo, no parece afectar a los niños menores de 2 años o a las mujeres embarazadas de la misma manera que lo harían virus similares, señaló.

«A veces cuando algo se predice con firmeza, se asume que ese va a ser el resultado, y puede conllevar connotaciones negativas», explicó Burke Harris.

Pero la enfermedad ha afectado de forma desproporcionada a los negros. Una encuesta nacional de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mostró que el 33% de los pacientes hospitalizados por COVID eran negros no hispanos, aunque ese grupo representaba sólo el 18% de los residentes en las comunidades encuestadas.

Los funcionarios aseguran que todavía es difícil hablar de raza y de COVID-19. El temor a  estigmatización es alto.

«Me resulta complicado hablar con medios de comunicación afroamericanos y con investigadores negros, y ante los datos que están saliendo, evitar dar la impresión de que estamos culpando a las comunidades afroamericanas y latinas», explicó Burke Harris, que es negra. «Es como si les estuviera diciendo que están más enfermos que nadie”.

Pero las condiciones preexistentes no son la única razón por la que los afroamericanos mueren de COVID-19 de manera desproporcionada, dijo la doctora Sonia Angell, directora del Departamento de Salud Pública de California.

A pesar de las órdenes estatales de confinamiento, sectores enteros de trabajos «esenciales» cuentan con un elevado número de empleados de las minorías, lo que aumenta su riesgo de exposición. Estos trabajadores no se benefician tanto del distanciamiento social, recordó Angell.

«Son los que mantienen en funcionamiento nuestro sistema de prestación de cuidados para que cuando uno de nosotros se enferme, tengamos un lugar a donde ir», expresó. «Ellos son los que mantienen nuestras tiendas de comestibles funcionando y abastecidas».

La ausencia de mensajes públicos oficiales y coordinados en febrero y principios de marzo sobre la potencial disparidad racial del impacto de COVID-19 creó un vacío del que se nutrieron las teorías de la conspiración.

Inicialmente hubo rumores de que los negros eran de alguna manera resistentes al coronavirus. Al mismo tiempo, medios de comunicación afroamericanos como The Philadelphia Tribune  (4 de febrero) establecieron la conexión entre el virus y las desigualdades sanitarias en los Estados Unidos, publicando artículos con visión de futuro sobre la posible amenaza del virus para los afroamericanos debido a las enfermedades crónicas, las condiciones de trabajo y de desplazamiento diario al trabajo, y la histórica falta de acceso a la atención médica y al seguro debido al racismo institucionalizado.

El CDC publicó sus primeros datos nacionales sobre disparidades raciales el 8 de abril. Un estudio reciente del CDC, publicado el 29 de abril, encontró que los negros constituían el 83% de las hospitalizaciones de COVID-19 en Georgia, un nivel desproporcionado comparado con el total de hospitalizaciones.

Una semana después de anunciar la orden de confinamiento estatal, Newsom tuiteó un anuncio de servicio público que decía: «Cuanto más tiempo pases afuera, más tiempo estaremos dentro».

Otros mensajes dirigidos a comunidades específicas incluyen anuncios de servicio público en español con Burke Harris y el jugador de fútbol del LA Galaxy Javier «Chicharito» Hernández. Se emitieron por Univisión; Radio Bilingüe, una cadena de radio pública en español; y otras emisoras en español, así como Instagram y Facebook. En el anuncio, Hernández alienta a la audiencia en español a buscar atención médica si tiene síntomas de COVID-19, sin importar su estatus migratorio.

Los mensajes de salud pública pueden ofender, apesar de que se hagan con las mejores intenciones, dijo Daniel Schober, profesor de salud pública y psicología del comportamiento en la Universidad DePaul en Chicago.

Esta historia fue producida por Kaiser Health News, un programa editorial independiente de la Kaiser Family Foundation.

El decisivo voto latino, una incógnita que Biden todavía intenta resolver

Washington, 19 may. – Fueron vitales en el triunfo de Barack Obama en 2008 y 2012 y su menor participación lastró las opciones de Hillary Clinton en 2016. Ahora, el incierto apoyo de los latinos, convertidos ya en el mayor grupo minoritario con derecho al voto, siembra dudas sobre las opciones del exvicepresidente Joe Biden de ganar las elecciones de noviembre próximo.

Las voces de alarma sobre la falta de entusiasmo de los latinos por la campaña del presumible candidato demócrata a la Casa Blanca se escuchan cada vez más.

«Se sabe que para ganar las elecciones necesitas llevarte el 70 % del voto latino», explica a Efe el estratega demócrata José Dante Parra.

Y ahí surge la preocupación de su partido, pues la última encuesta de “Latino Decisions” muestra un apoyo a Biden del 59 % de los posibles votantes hispanos, por un 22 % que iría para el presidente Donald Trump, mientras que los demás se mostraron indecisos.

«Hay mucho camino a recorrer para llegar» al 70 %, dice Parra, quien colaboró en 2012 en la campaña presidencial de Obama, que aquel año se hizo con el 68 % de los votos latinos y cuatro más tarde cosechó el 71 %, según datos del centro de estudios Pew.

NUBARRONES NEGROS EN LAS ENCUESTAS

La encuesta de Latino Decisions muestra una preocupante tendencia a la baja, porque los datos de otro sondeo hecho a mediados de febrero apuntaban una diferencia mucho mayor, con 67 % para Biden y un 22 % para Trump. Y quizás con ese 67 % tampoco le llegaría, pues es la misma cifra que en 2016 obtuvo Hillary Clinton, que tampoco logró impulsar la participación de los latinos.

Según cifras de la Oficina del Censo, la tasa de votación de los latinos en 2016 fue del 47,6 %, por el 48 % en 2012, a pesar de la anticipada ola de hispanos que se presuponía iba a votar por el encendido discurso antiinmigrante de Trump.

La intención de voto tampoco es alentadora y de enero a abril cayó 13 puntos porcentuales (60 % contra 73 %), en una cifra que, a la postre, siempre suele ser mucho más baja el día de las elecciones.

Según cifras de la Oficina del Censo, la tasa de votación de los latinos en 2016 fue del 47,6 %, por el 48 % en 2012, a pesar de la anticipada ola de hispanos que se presuponía iba a votar por el encendido discurso antiinmigrante de Trump.EFE/ EPA/John G. Mabanglo/Archivo

DUDAS SOBRE LA ESTRATEGIA DE BIDEN

La campaña de Biden «tiene mucho trabajo por hacer» con los hispanos, dice la peruana Lorella Praeli, directora para asuntos hispanos de la campaña de Hillary en 2016.

Ante las críticas vertidas por activistas, políticos y grupos de presión latinos sobre la ausencia de un plan para los latinos, Isabel Aldunate, portavoz hispana de Biden, dijo que la campaña toma a esta comunidad latina «en serio» y planifica invertir «tiempo y recursos sustanciales para competir por cada voto».

Un problema de larga data para quienes buscan el llamado «voto latino» con 32 millones de posibles electores, es que ésta es una población fragmentada tanto porque proceden de países diferentes, como por los intereses distintos de quienes han vivido décadas en este país y quienes son ciudadanos más jóvenes.

En repetidas ocasiones Biden ha dicho que en los primeros días de su primer día de su presidencia enviará al Congreso «un proyecto de ley que dará una senda a la ciudadanía para cerca de11 millones de indocumentados».

Pero Praeli recordó que, aunque el tema migratorio es «muy cercano» para casi el 45 % de los votantes latinos, la inmigración no es lo que define a esta comunidad y los asuntos que más les preocupan son los mismos que a todos los estadounidenses: el empleo, la economía, la educación y la sanidad.

Aldunate dijo que trabajan ya «muy estrechamente con grupos de base específicos por nacionalidad», entre las que citó a cubanos y puertorriqueños, aunque la gran mayoría de los latinos son de origen mexicano, con unos 37 de los 60 millones de hispanos que viven en EE.UU.

BIDEN NO CONVENCE ENTRE LOS JÓVENES LATINOS

Otro problema son los jóvenes latinos que apoyaron a Bernie Sanders.

En las primeras citas del proceso de primarias, en los estados donde el voto latino tenía más peso, los hispanos mostraron más afecto por su principal rival, el «tío Bernie», especialmente entre el electorado más joven, lo que es un grave problema si se tiene en cuenta que el 61 % de los votantes latinos es menor de 35 años.

Praeli señaló que «éste es un electorado que está cambiando, el 50 % son ‘millenials’ o más jóvenes, lo cual no era verdad hace cinco o diez años… Estamos en el teléfono, en internet. No miramos los medios tradicionales».

CAMPAÑA DIGITAL

Biden se ha asegurado ya el apoyo público de relevantes figuras jóvenes como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, a quién puso al frente de un grupo sobre la lucha contra el cambio climático, un tema importante entre los «millenials».

El exvicepresidente tiene en los latinos una oportunidad de dar un duro golpe a su rival si gana en estados con gran presencia hispana como Arizona, Florida y Texas, ahora en manos republicanas.

En caso contrario, solo le queda recuperar estados como Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, que Clinton perdió en 2016, y no dejarse arrebatar ninguno de los que la exsecretaria de Estado ganó entonces.

Tal como ayudamos a Sofía podríamos ayudarte a ti

Filadelfia,PA – Desde el 13 de marzo de 2020, los Servicios Legales de Inmigración de Esperanza (EILS) han estado trabajando a distancia. Las agencias de inmigración como el USCIS, que es la agencia a cargo de las renovaciones de Ciudadanía, Tarjeta Verde (Green Card)  o DACA, entre otras, todavía están operando a pesar de que no hay entrevistas en persona. Es importante que continúe buscando asesoramiento legal si está interesado en solicitar un beneficio de inmigración. Por ejemplo, Sofía llegó a los Estados Unidos cuando tenía 5 años. Gracias a su estado DACA, pudo recibir su licencia de conducir y asistir a la universidad. Ahora trabaja como asistente de enfermería en un hospital local. Cuando llegó el momento de que Sofía renovara su solicitud, buscó nuestros servicios. Con nuestro apoyo, pudo presentar su solicitud de renovación de DACA que fue aprobada por otros 2 años. Hoy, Sofía está trabajando en la primera línea de la pandemia COVID-19 en Filadelfia. A pesar de sus preocupaciones por el futuro, ella se presenta a trabajar todos los días y arriesga su vida para atender a pacientes con COVID-19, quienes están agradecidos por su atención. Si usted o usted conoce a alguien que tenga preguntas sobre su estado migratorio, nuestro personal está disponible para responder sus preguntas de inmigración o brindarle información. Cambiamos nuestro número de teléfono y ahora puede llamarnos o enviarnos un mensaje de texto al 347 719 1402. También puede enviarnos un correo electrónico a eils@esperanza.us. Le devolveremos la llamada lo antes posible para realizar una evaluación telefónica para ver si es elegible para nuestros servicios o para proporcionarle información y recursos. ¡Gracias!

Inocentes y Pobres

El aroma de la deliciosa comida nicaragüense escapó de la cocina, llenó el comedor y escapó por el pasillo. Varias mujeres refugiadas bromearon mientras supervisaban que se preparara la comida en nuestra cocina. Los hombres estaban sentados en el patio grande amurallado, fumaban cigarrillos, puros mientras leían ávidamente el periódico de Guatemala buscando las noticias más recientes acerca de las condiciones políticas de Nicaragua mientras la guerra de 1979, entre Anastasio Somoza y los Sandinistas, parecía llegar a su fin sangriento.

Una guerra que nos había conectado a todos en Nicaragua y ahora estábamos viviendo juntos en el hogar de los Rose-Avila de Guatemala o mejor dicho, el campamento de refugiados.

Yo fui el director del “Cuerpo de Paz de Nicaragua “desde noviembre de 1978 hasta mediados de junio del 79.  No estuve en la Guerra por la Independencia de Estados Unidos en 1776 y pensé que sería de lo más educativo e interesante ver una guerra en la delantera. Mi esposa Carolyn me había convencido de que tenía mucho qué ofrecer a un país en agitación social y que esta experiencia cambiaría nuestras vidas, y nos cambió.

Nunca esperamos ver a tantas personas morir, tantas mujeres violadas, tanto señalamiento mal informado, que llevaría a la muerte de tantas personas y en un tiempo cuando el liderazgo racional de los Estados Unidos y nuestra embajada hubieran sido muy útiles.

Durante muchas noches nuestro sueño en Managua sería sobresaltado por un ruido y la tierra temblaba por las bombas tan solo a 12 millas. En el radio de onda corta uno podía escuchar a RADIO SANDINO y también escuchar a los comandantes militares de Somoza mientras rodeaban a las personas y en algunas ocasiones uno podía escuchar las órdenes y sonidos y gritos mientras algunos eran ejecutados.

Aquéllos con dinero estaban enviando a sus esposas, hijos, abuelos y cada dólar que podían en aviones a muchos lugares del mundo, pero Miami seguía siendo el destino más deseado. Mientras que la clase media baja y los pobres no tenían manera de escapar.

Había TOQUE DE QUEDA desde el amanecer hasta el anochecer y uno podía ser tiroteado si lo desafiaba. Los comestibles en las tiendas eran tan escasos como la salud mental.

Fuimos sacados de Nicaragua y enviados a Guatemala porque queríamos permanecer cerca de Nicaragua, esperando que cuando la guerra terminara pudiéramos regresar. 

Había muertos en las calles en toda Nicaragua y los empleados del “Cuerpo de Paz” y sus familias estaban buscando ayuda para escapar del país. Varios hombres del personal habían ido a las zonas de mayor conflicto con banderas blancas para rescatar a los voluntarios que quedaron atrapados en el fuego cruzado entre ambos grupos militares.

Carolyn y yo empezamos a trabajar con la Cruz Roja de Guatemala para ayudar con los alimentos y provisiones médicas que eran enviadas a diario a Mangua. Le dimos a la Cruz Roja una lista de nuestros amigos que querían irse, y a los que les prometimos que les daríamos albergue.

Al final, tuvimos 35 miembros de nuestra “familia” viviendo con nosotros en una casa de tres dormitorios, un cuarto para la servidumbre y un baño y medio. El patio era el baño más frecuentado por los hombres y los niños pequeños. La mayoría de estos refugiados se quedaban por aproximadamente 90 días.

No tuvimos ayuda ni de la embajada ni del Cuerpo de Paz. Tuvimos una donación de cien libras de costales de frijoles y arroz de un hombre de negocios muy conservador que solía ser el gerente de “DANNYS PANCAKES”.

En tiempo de crisis uno se da cuenta de que puede adaptarse y si se les da la oportunidad a muchas personas, pueden realizar actos de generosidad sorprendentes. Sabíamos el riesgo que estábamos tomando política y socialmente al aceptar a tantos refugiados. La vida no era cara en esos días y queríamos a ayudar al mayor número de personas. En un sentido estábamos resguardados con poquito dinero, pero lo suficiente para alimentarnos.

Extendimos nuestra hospitalidad y vivimos como una gran familia. Carolyn, una verdadera feminista, usó sus talentos para educar a las mujeres y con frecuencia los hombres la criticaban, porque hablaba mucho y dejaba de ayudar a las tareas caseras.

Algunos dicen que estamos en una guerra contra este virus, y lo estamos, y como en cualquier guerra se van a perder muchas vidas inocentes, mientras que otros arriesgan su vida para salvar a otros. Y habrá muchos sacrificios.

Mientras vemos las decisiones imprudentes tomadas por algunos funcionarios electos, varias personas siguen realizando actos de generosidad increíbles, como después de un huracán, tornado o inundación. Sin embargo, en esta guerra en la que estamos, no está claramente definido lo que se debe o no hacer, y nadie puede decir si en realidad va a terminar bien. Pero lo que sabemos es que podemos ayudarnos unos a otros y a nuestras comunidades para hacer lo que es mejor para todos y, claro, escuchar a los científicos.

Este virus está atacando a todos y ha encontrado caminos fáciles en poblaciones conglomeradas tales como en los asilos, nuestras cárceles y prisiones y en la industria empacadora de carne. Negros y latinos han sido los grupos más grandes de morir y solamente son sobrepasados por los envejecientes.

Nuestro reto es continuar educando a nuestras comunidades y practicar todas las instrucciones que nos den los científicos y expertos médicos. Y debemos continuar ayudándonos financieramente y mantener la esperanza inculcada en nuestros corazones y en nuestras acciones.

Pensamientos y realidades

Muchos somos capaces de albergar simultáneamente dos creencias que se anulan la una a la otra. Es no poder ver lo que tan claramente tenemos frente a las narices. Esto se basa en ignorar hechos que son obvios e inalterables, especialmente en la política y la religión. Todos somos capaces de creer cosas que sabemos que no son ciertas hasta que la falsedad choca contra la realidad. Muchos vemos nuestra equivocación, pero optamos por la manipulación de los hechos para demostrar que teníamos razón.

En la política es muy fácil que la parte sea mayor que el todo, igualmente que dos objetos estén en el mismo punto simultáneamente; y cuando las mentiras, el silencio sobre cuestiones importantes y las distorsiones de la prensa, chocan con la realidad, hasta puede que olvidemos que creíamos totalmente en ellas.

Parece que el ejercer el pensamiento está contra la cultura contemporánea, mientras tanto nos vemos continuamente presionados con urgencias de acción inmediata; de vez en cuando la vida nos enfrenta a situaciones difíciles que exigen acción de pensamiento. Cuando esto sucede no tenemos más alternativa que ejercer nuestro pensamiento, nos vemos obligados a contestar las preguntas y la única alternativa que nos queda es contestar. Podemos contestar inteligentemente entendiendo claramente lo que tenemos frente a nuestra nariz o podemos contestar a la ligera sin darle más pensamiento; o tal vez optemos por repetir como el papagayo lo que otro dice al respecto sin ver que tal vez su meta sea de usarnos para fines personales.

Nuestra comunidad muchas veces sin ver lo que tiene frente a las narices se precipita a repetir como papagayo todo lo que sus enemigos realzan en los medios informativos con el fin de manipularlos. Frente a la incertidumbre de la mala información muchos sin pensar comenzamos a repetirla. Esta falta de ejercer el pensamiento propio entre los nuestros solamente sirve para debilitar más nuestra fuerza comunal y para estancar nuestro desarrollo.

Frente a los problemas de la vida el pensamiento concreto y cierto se hace difícil. En nuestra comunidad el proceso de pensamiento, específicamente de reflexión política, es casi inexistente. Tal vez sea porque diariamente nos vemos invadidos por fuerzas externas que nos incitan a no pensar. De hecho, esto sucede en todas las comunidades debido a que la cultura contemporánea bajo la cual se vive nos insta a no ejercer el pensamiento.  En verdad el orden social depende extremadamente en la tradición y el hábito, y hasta se ha llegado a definir al pensador original como el enemigo número uno de la sociedad.

Como miembros de esta comunidad deberíamos tener más conciencia y confianza en nosotros mismos ejerciendo nuestro propio pensamiento y decidiendo cada uno por sí solo.  Solamente así lograremos obtener la fuerza comunal que tanto necesitamos para obtener el triunfo, vencer nuestros problemas y ser respetados. Claramente lo dice este pensamiento y frase inmortal del Boricua Eugenio María de Hostos…“La ignorancia es tan mala como la misma maldad…”

Esperando Justicia

Donald Tong/pexels.com

Filadelfia, PA – En Estados Unidos una persona arrestada es inocente hasta que sea hallada culpable más allá de duda razonable, ya sea por un juez o por un jurado. El hecho de que la persona haya sido arrestada no quiere decir que sea culpable y tiene el derecho al debido proceso judicial.

Así, hay muchos presos esperando su ir a los tribunales para resolver sus casos, pero debido al cierre determinado por el alcalde James Kenney por causa del COVID-19, todos los tribunales de la ciudad están cerrados desde el 17 de marzo hasta nuevo aviso. La fecha tentativa de apertura del Centro de Justicia Penal en la calle Filbert # 1301 es el 4 de junio, pero está sujeta a cambio de acuerdo con la información de la propagación de la pandemia y si va a ser seguro regresar a los tribunales.

Impacto recibió la denuncia de una señora cuyo esposo está detenido en la Instalación Correccional Curran-Fromhold conocida popularmente por su acrónimo CFCF en la calle State Road # 7901 en Filadelfia.

Está preocupada porque él tiene diabetes Tipo 2 y no está recibiendo la insulina que necesita tres veces al día. Además, es muy probable que pueda estar deprimido porque lleva siete meses preso y porque su cita de ir a la corte fue el 31 de marzo, por una acusación de felonía, y no pudo ir porque el tribunal está cerrado. Tiene 32 años de edad y también necesita una segunda operación en su oído.

Resulta ser una situación angustiante cuando uno espera tener justicia, tener un abogado diligente, ser inocente hasta que el juez o jurado determine lo contrario; necesitar insulina y estar alejado de su esposa e hijos con la incertidumbre de cuándo podrá comparecer en la corte.

Son daños colaterales de la propagación del coronavirus que está afectando a todos, pero más a las comunidades más vulnerables en la ciudad de Filadelfia y el estado de Pensilvania.

De acuerdo con la información más reciente, el total de casos del COVID-19 entre presos desde marzo 2020 es de 196. Hay 1,968 presos en CFCF.

Acciones del Departamento de Prisiones de Filadelfia

Para salvaguardar el bienestar de todos, el Departamento de Prisiones de Filadelfia estableció medidas de evaluación de síntomas rutinarios del COVID-19 en los puntos de entrada de cada reclusorio.

  • El personal usa mascarillas para prevenir la propagación del coronavirus (COVID-19).
  • Cada empleado/contratista/abogado/etc. es evaluado cada vez que entre a un centro penitenciario del Departamento de Prisiones de Filadelfia.
  • La evaluación es para conocer si la persona presenta síntomas significativos del COVID-19.
  • El personal que realiza la evaluación en cada centro penitenciario está disponible las 24 horas al día, 7 días a la semana.
  • Al entrar a un centro penitenciario del Departamento de Prisiones de Filadelfia, se les preguntará a los empleados si tienen – o han tenido- fiebre, tos seca o problemas al respirar.
  • El personal médico revisa la temperatura de cada empleado usando un termómetro infrarrojo temporal portátil—también conocido como un “termómetro frontal”.  No hay necesidad de tener contacto físico para revisar las temperaturas.
  • Se administra al personal el equipo de protección adecuado.

El Departamento de Prisiones de Filadelfia activó este protocolo y seguirá trabajando con el Departamento de Salud de Filadelfia en relación con todos asuntos relacionados al COVID-19. 

Mensaje a los residentes de Filadelfia

El número de afectados por COVID-19 en Filadelfia todos los días cambia. Un día es de 314 y al día siguiente son 224 las personas que han dado positivo al virus.

El día 4 de mayo Filadelfia ya tenía sobre más de 19000 casos registrados de COVID-19. Más de 1000 de nuestros residentes han sucumbido a este virus. Muchos perdieron la mamá o el papá, la abuela o el abuelo, la hija o el hijo. Todos los que han perdido a un ser querido por esta pandemia están en nuestras oraciones.

Debido a la situación con el COVID-19 el número de desempleo ha aumentado y una gran cantidad de compañías han cerrado.  Más de 17 millones de habitantes de Pensilvania han perdido sus empleos. Muchos son Filadelfios.

Todos queremos que esta pandemia termine. Todos queremos que nuestros negocios reabran para que nuestros residentes puedan volver al trabajo. Para que puedan comer en restaurantes, comprar en tiendas y reunirse con sus amigos.

Pero para alcanzar estos objetivos necesitamos disminuir el número de nuevos casos de COVID-19, necesitamos bajar el número de infectados, necesitamos aplanar la curva. Para reabrir nuestra economía tenemos una serie de estrategias planificadas. Sabemos muy bien que si no tenemos cuidado, si nos apresuramos a reabrir, corremos el riesgo de nuevas infecciones de COVID-19 que pueden resultar en más muertes. Realmente esto puede resultar en una situación peor para la ciudad.

Hay cinco elementos claves que otros países están implementando con éxito para luchar contra el coronavirus. Filadelfia debe hacer lo mismo:

Continuar el distanciamiento social. Esto ha mostrado que funciona.

A medida que el clima es más cálido es natural que la gente quiera salir, pero ahora no es el momento adecuado para confiarse y terminar con el distanciamiento social. Por favor, piense en los demás, si usted sale de su casa use la mascarilla en público. Piense en su familia. No invite al COVID-19 a su casa.

Pruebas. Tenemos que hacer más pruebas. Un estudio reciente de la Universidad de Harvard estima que en Estados Unidos se necesita hacer más pruebas para detectar el COVID-19, indica que se debería examinar sobre tres veces más la cantidad de personas que están siendo examinadas. La realidad es que mientras más gente sea examinada más casos serán confirmados, pero realmente necesitamos saber el verdadero número de infectados para poder contener la propagación del virus. Además, la creciente disparidad racial de los casos del COVID-19 pone de relieve la necesidad tan urgente que tenemos de aumentar las pruebas en las comunidades desatendidas.

Rastreo de contactos. Necesitamos aumentar significativamente el rastreo de contactos, identificando y alertando a las personas que han entrado en contacto con alguien que dio positivo a COVID-19. Esto es fundamental para contener la propagación viral.

Aislamiento. Necesitamos lugares seguros y adecuados para aislar a las personas que han dado positivo, especialmente cuando no pueden aislarse de forma segura en casa. La ciudad ha establecido lugares de cuarentena. Debemos usarlos.

Tratamiento. Nuestros hospitales todavía tienen camas disponibles para dar tratamiento a los pacientes de COVID-19. Gracias a la Universidad de Temple, el Centro Liacouras fue convertido temporalmente en un hospital para ayudar con la cantidad excesiva de pacientes. No obstante aún tenemos escasez de equipos de protección. Si los trabajadores no están protegidos debidamente, los pacientes están más expuestos al virus.

Otros países y urbes están utilizando estas estrategias. Corea del Sur, Taiwán, Nueva Zelanda y Hong Kong, así han ganado control sobre el virus, han aplanado la curva. Pero es esencial que todos estos pasos se hagan al pie de la letra, a conformidad, durante un período de tiempo sin interrupción. No podemos bajar la guardia.

Todo el mundo quiere estar afuera con sus amigos y congregarse en el parque, en la cancha de básquetbol. La gente quiere practicar unida su religión, congregarse en sus iglesias. Todos queremos que nuestra economía vuelva a emprender.

Nuestro enfoque en las próximas semanas y meses estará en reducir el número de casos nuevos de COVID-19, lucharemos por reabrir nuestra economía de manera segura, justa y equitativa.

Tenemos que aplanar la curva. Si trabajamos juntos y seguimos estas estrategias, lo haremos. Filadelfia, unidos podemos hacerlo.

Darrell L. Clarke es presidente del Consejo de la Ciudad. Cherelle Parker es el Líder de la Mayoría del Concejo. Curtis Jones Jr. es Parlamentario de la Mayoría, y Mark Squilla es Deputado Parlamentario.

Brasil a la cabeza del COVID-19 en medio de polémicas aperturas

Sepultadores entierran una víctima sospechosa de la Covid-19, este lunes, en el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo (Brasil). EFE/Fernando Bizerra

América lidera la triste lista de regiones con más casos de coronavirus, Brasil ocupa el tercer lugar con cerca de 255 mil infectados al cierre de esta edición, mientras el número total en el continente superó ya la barrera de los dos millones.

Estos datos coinciden con el inicio de una semana de polémicas aperturas en algunos países.

En Brasil, el exministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, destituido en abril por sus divergencias con el presidente Jair Bolsonaro en torno a la estrategia para combatir el COVID-19, afirmó que alertó al jefe de Estado sobre la gravedad de la pandemia.«Nunca lo dije y ni lo voy a decir, pero teníamos nuestros estudios de escenarios de números de casos y muertes. Nada de lo que está ocurriendo hoy es sorpresa para el Gobierno», afirmó el exministro.