Inicio Blog Página 2127

Xavier Becerra, el primer latino en el cargo

Xavier Becerra de 62 años, es actualmente fiscal general de California y ha sido el elegido por Biden para dirigir el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés).

Xavier Becerra, de origen mexicano, jugó un papel en la aprobación del sistema de atención de la salud del presidente Barack Obama durante su servicio en el Congreso.

El presidente electo, Joe Biden, anunció el pasado lunes a los miembros clave de su equipo de salud, encabezado por el actual fiscal general de California, Xavier Becerra, que será el encargado de liderar la respuesta contra la pandemia.

El político hispano de 62 años, con una amplia experiencia en el Congreso de EE. UU., fue nominado para ser secretario de Salud y Servicios Humanos y trabajará junto Anthony Fauci, que mantendrá su actual cargo de director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIH, en inglés), pero será además el asesor médico jefe de Biden sobre el COVID-19.

Becerra fue elegido para el Congreso a los 30 años, tiene más de 20 años de experiencia legislativa, llegó a ser el hispano con mayor rango en el Congreso, ayudó a impulsar la aprobación de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), más conocida como Obamacare, y lideró el mes pasado la defensa de esta ley en la Corte Suprema.

Si es confirmado por el Senado, Becerra será el primer latino en dirigir el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

El nombre del fiscal de raíces mexicanas sonó previamente para dirigir el Departamento de Justicia (DOJ) y el de Seguridad Nacional (DHS), aunque finalmente encabezará el de Salud, donde trabajará mano a mano con la que será la nueva directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky.

Biden nombró además a Marcella Núñez-Smith nueva presidenta del Grupo de Trabajo sobre la Equidad y el COVID-19.

Fauci, el mayor experto del país en enfermedades infecciosas y asesor de seis presidentes, incluido Donald Trump, con el que ha mantenido notorias divergencias sobre la estrategia para combatir el coronavirus, seguirá siendo con Biden una «voz esencial» para informar al público como ayudar a la comunidad científica y la Casa Blanca.

El presidente electo destacó el «nivel de integridad, rigor científico y experiencia en manejo de crisis» del nuevo equipo, elegido para encarar uno de los «desafíos más difíciles» del país: «controlar la pandemia para que el pueblo estadounidense pueda regresar al trabajo, recuperar sus vidas y reunirse con sus seres queridos».

El equipo se centrará, aseguró, en ampliar el uso de las pruebas para detectarlo; el uso de mascarillas y en supervisar la distribución «segura, equitativa y gratuita» de tratamientos y vacunas.

Entre sus objetivos estará además el ampliar Obamacare, para así reducir los costos médicos y el precio de los medicamentos recetados, visión diametralmente opuesta a la de la actual administración del presidente Donald Trump, que intentó sin éxito desmantelarlo.

Becerra también jugó un papel en la aprobación del sistema de atención de la salud del presidente Barack Obama durante su servicio en el Congreso y encabeza una coalición de 20 estados que defienden el programa contra los esfuerzos de los republicanos para abolirlo.

De este modo, el presidente electo, que tomará posesión el próximo 20 de enero, continúa dibujando poco a poco el perfil de su Gobierno, que deberá encarar la mayor crisis económica y sanitaria del último siglo en el país. Hasta ahora ya ha anunciado a sus candidatos para importantes cargos como el de secretario de Estado, Anthony Blinken; la del Tesoro, Janet Yellen; y el de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

No obstante, aún quedan por definir sus seleccionados para otros puestos clave, como el Departamento de Defensa o la Fiscalía General.

LA PANDEMIA CONTINÚA AL ALZA

Mientras, el país sufre un nuevo repunte de contagios, ante las advertencias de los expertos de que EE. UU. afronta el peor invierno de su historia desde el punto de vista de la salud pública.

Estados Unidos es el país más golpeado del mundo por la pandemia, y se aproxima rápidamente a los 15 millones de contagiados y los 300.000 muertos, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo el Gobierno, calcula que cuando Trump abandone el poder el próximo 20 de enero habrán muerto 400.000 personas y para el 1 de abril 540.000.

«Nadie, debería morir solo en una cama de hospital».

Así lo dijo Becerra, durante su presentación oficial este martes. «Nadie, nadie debería morir solo en una cama de hospital, con los seres queridos obligados a permanecer lejos». En videoconferencia recordó el fallecimiento hace un año de su padre, Manuel, rodeado por los suyos en casa, haciendo énfasis en su origen como hijo de padres inmigrantes, y los valores familiares que nos identifica.

Fauci: si la mayoría de las personas se vacunan, habrá cierta normalidad a mediados de 2021

Fotografía cedida por el Equipo de Transición Biden-Harris que muestra al doctor Anthony Fauci, experto mundial en enfermedades infecciosas que se ha desempeñado como director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas desde 1984. Fauci ha sido un asesor prominente de los últimos seis presidentes de EE.UU en una amplia gama de temas de salud.

Como periodista de salud, médica y ex corresponsal que vivió el SARS en Beijing, recibo preguntas de amigos, colegas y personas que ni siquiera conozco sobre cómo vivir durante una pandemia. ¿Creo que es seguro planear una boda en persona el próximo junio? ¿Enviaría a mis hijos a la escuela con las precauciones adecuadas? ¿Cuándo confiaré en una vacuna?

A la última pregunta, siempre respondo: vuando vea a Anthony Fauci recibir una.

Como muchos estadounidenses, sigo la palabra del doctor Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país y miembro del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre el coronavirus.

Cuando le dijo a The Washington Post que no estaba limpiando los paquetes sino que los dejaba reposar durante un par de días, comencé a hacer lo mismo. En octubre, comentó que ya entraba las bolsas del mercado a su casa. Simplemente se lava las manos después de sacar los productos. (¡Yo también!)

Ahora nos encontramos en una peligrosa transición política, con casos que se disparan alrededor del país, y Fauci y el grupo de trabajo original, en gran parte marginado.

El presidente electo Joe Biden ha designado a su equipo, pero no puede hacer mucho hasta que la Administración de Servicios Generales (GSA) acepte los resultados de las elecciones. Y Fauci me dijo que aún no ha hablado con el grupo de trabajo de Biden.

El presidente Donald Trump se ha resistido a las normas sobre la transición del gobierno, en las que los equipos nuevos y los salientes se coordinan entre sí.

Los tumultuosos meses pasados ​​se han llenado de brechas de información (todavía estamos aprendiendo sobre el nuevo coronavirus), datos erróneos (a menudo de boca del presidente) y una serie de «expertos»: personal de salud pública, matemáticos, cardiólogos y médicos de emergencias, como yo, ofreciendo opiniones en la televisión.

Pero todo este tiempo, la persona de la que más he querido saber es Fauci. Es directo, sin aparentes conflictos de intereses, políticos o financieros, o, a los 79 años, ambiciones profesionales. Al parecer, no tiene otros intereses más que los tuyos y los míos.

Así que le pregunté cómo podrían esperar vivir los estadounidenses en los próximos seis a nueve meses. ¿Cómo debemos comportarnos? ¿Y qué debería hacer la próxima administración? Algunas respuestas se han editado para mayor claridad y brevedad.

¿Qué dos o tres cosas cree que la administración Biden debería hacer el primer día de gobierno?

Algunos estados regiones parecen no haber aprendido las lecciones que podrían o deberían haberse aprendido cuando la ciudad de Nueva York y otras grandes ciudades fueron afectadas. Como implementar algunas medidas básicas de salud pública.

Quiero ser realmente explícito sobre esto, porque siempre que hablo de cosas simples como el uso consistente de máscaras faciales, mantener la distancia física, evitar las multitudes (particularmente en interiores), hacer cosas al aire libre si el clima lo permite, y lavarse las manos con frecuencia, eso no significa cerrar el país.

Aún puedes tener un margen considerable para los negocios, para la recuperación económica, si haces esas cosas simples. Pero lo que estamos viendo, desafortunadamente, es una respuesta muy dispar. Y eso conduce inevitablemente al tipo de olas [de nuevos casos] que vemos ahora.

¿Cree que necesitamos una norma como un mandato de máscara nacional? La administración actual ha delegado gran parte de la gestión de COVID-19 a los estados.

Creo que debería haber un uso universal de cubrebocas. Es ideal lograrlo con los alcaldes, gobernadores, autoridades locales. Si no, deberíamos considerar seriamente la norma nacional. La única razón por la que evito hacer una recomendación fuerte en ese sentido es que las cosas que vienen del nivel nacional hacia abajo generalmente generan un poco de rechazo por parte de una población ya reacia a que le digan qué hacer. Por lo tanto, podría terminar teniendo el efecto contrario: que se retroceda aún más.

¿Cómo sería un uso mandatorio de máscaras a nivel nacional? Significaría diferentes cosas en diferentes estados. Muchos estados requieren que la persona se cubra la cara, pero no específicamenteque que use cubrebocas. Muchos veinteañeros usan solo un pañuelo.

Creo que es poco probable que exista una diferencia sustancial. Quiero decir, el tipo común de máscara es la máscara quirúrgica. No es una máscara N95. Una tela gruesa puede ser igualmente efectiva. Creemos que puede haber algunas pequeñas diferencias, pero el objetivo principal es evitar infectar a otros. Estudios recientes han demostrado que [usar una máscara] también tiene el buen efecto de protegerte parcialmente. Por lo tanto, el beneficios es en ambas direcciones.

Muchos lugares que tienen mandatos de uso de cubrebocas han tenido problemas para hacerlos cumplir.

Esa es realmente una de las razones por las que hay una reticencia de parte de muchas personas, incluido yo mismo [a apoyar un mandato nacional]. Si tienes un mandato, debes hacerlo cumplir. Y, con suerte, podemos convencer a la gente cuando vean lo que está sucediendo en el país. Pero tengo que decirte que me sorprendió el hecho de que en ciertas áreas del país, aunque la devastación del brote es clara, algunas personas todavía dicen que son noticias falsas. Eso es algo muy difícil de superar: por qué la gente todavía insiste en que algo que tiene bajo sus narices no es real.

La gente suele pensar en los cierres como blanco o negro. Estás abierto o estás cerrado. Me gustaría escuchar la jerarquía del doctor Fauci de «es seguro e importante mantenerse abierto con precauciones» y «cosas que no son seguras bajo ninguna circunstancia».

La razón por la que respondo con cierto grado de inquietud es porque las personas que son propietarias de estos negocios se enojan mucho conmigo. Hay algunos negocios esenciales que quieres mantener abiertos. Quieres mantener abiertos los supermercados, cosas que la gente necesita para su subsistencia. Si se hace correctamente, es posible que puedas mantener abiertos algunos negocios no esenciales, como tiendas de ropa, grandes almacenes.

Se acerca el invierno. Se podría mantener la distancia social en un restaurante o reunión en interiores. ¿Pero se sentiría bien estando ahí sin una máscara?

Si estamos en la zona caliente como estamos ahora, donde hay tantas infecciones alrededor, me sentiría bastante incómodo incluso solo estando en un restaurante. Sobre todo si está funcionando a capacidad completa.

Veo que te has cortado el cabello. ¿Qué opinas de las barberías y salones?

De nuevo, depende. Solía ​​cortarme el cabello cada cinco semanas. Ahora me lo corto cada 12, usando un cubrebocas, yo y el peluquero, claro.

¿Transporte? ¿Trenes? ¿Aviones? ¿Metro? ¿Cuál es la situación?

Depende de tus circunstancias individuales. Si eres alguien que se encuentra en la categoría de mayor riesgo, lo mejor es no viajar a ningún lado. O si tienes un automóvil, mejor que subirse a un metro, un autobús o un avión lleno de gente. Ahora, si tienes 25 años y no tienes condiciones subyacentes, es muy diferente.

¿Bares?

Las barras son realmente problemáticas. Si miras algunos de los brotes, ocurren cuando la gente entra en bares abarrotados. Yo mismo solía ir a un bar. Me gustaba sentarme en la barra, tomar una cerveza y comerme una hamburguesa. Pero cuando estás en un bar, la gente se inclina sobre tu hombro para pedir una copa, están pegados unos a otros. Es divertido porque es social, pero no es divertido cuando este virus está en el aire. Así que creo que si hay algo para evitar, por el momento, son los bares.

Algunas aerolíneas y algunos estados le dicen a la gente que debe hacerse una prueba de coronavirus antes de subir al avión o visitar otro estado. ¿Tiene eso algún sentido médico?

Si eres negativo cuando subes al avión, excepto en la rara circunstancia de que estés en esa pequeña ventana de incubación antes de volverte positivo, es algo bueno.

Si tuviera un plan nacional de pruebas, ¿cuál sería?

Pruebas de vigilancia. Inundando literalmente el sistema con pruebas. Obtener una prueba casera que puedas hacerte tú mismo, que sea muy sensible y específica. ¿Sabes por qué sería fantástico? Porque si decidiste que quieres tener una pequeña reunión con tus suegros y un par de niños, puedes hacerte la prueba en ese momento. No es 100%. No dejes que lo perfecto sea enemigo de lo bueno. Pero el riesgo que tienes disminuye dramáticamente si todos se hacen la prueba antes de reunirse para cena. Puede que nunca sea cero, pero, ya sabes, no vivimos en una sociedad completamente libre de riesgos.

Hay varias vacunas candidatas que son prometedoras. Pero también hay mucho escepticismo porque hemos visto a la FDA estar bajo presión tanto comercial como, cada vez más, política. ¿Cuándo sabremos que está bien recibir una vacuna? ¿Y cuál?

Es bastante fácil cuando hay vacunas que tienen un 95% de efectividad. No hay nada mejor que eso. Creo que lo que la gente debe apreciar, y es por eso que lo he dicho tal vez 100 veces en las últimas semanas, es el proceso mediante el cual se toma una decisión. La empresa analiza los datos. Observo los datos. Luego, se envían a la FDA. La FDA tomará la decisión de realizar una autorización de uso de emergencia o una aprobación de solicitud de licencia. Y tienen científicos de carrera que son realmente independientes. No le deben nada a nadie. Luego está otro grupo independiente, el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos Relacionados. El comisionado de la FDA ha prometido públicamente que actuará de acuerdo con la opinión de los científicos de carrera y del consejo asesor.

¿Cree que los científicos profesionales tendrán la última palabra?

Sí. Sí.

¿Y las decisiones que se están tomando en este período de transición, como el plan de distribución de vacunas, limitarán de alguna manera las opciones de una nueva administración?

No, no lo creo. Creo que una nueva administración tendrá la opción de hacer lo que sienta. Pero puedo decirles lo que va a pasar, independientemente de la transición o no, porque tenemos personas totalmente comprometidas con hacer esto bien que van a estar involucradas en el proceso. Tengo confianza.

¿Cuándo cree que todos podremos tirar nuestras máscaras?

Creo que vamos a tener algún grado de medidas de salud pública junto con la vacuna durante un período de tiempo considerable. Pero comenzaremos a acercarnos a lo normal, si la gran mayoría de las personas se vacuna, a medida que nos adentremos en el tercer o cuarto trimestre [de 2021].

Elisabeth Rosenthal es la editora jefa de Kaiser Health News, esta entrevista fue publicada originalmente en KHN News el 19 de noviembre.

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.

Escúchame, ¿me amas? (parte II)

(…) Más tarde, durante mi último año en la escuela secundaria, mi madre se enfermó en su último embarazo, siendo Miguel el duodécimo hijo. En aquellos días, mi madre era una LPN, o “enfermera práctica con licencia”, pero este último embarazo la dejó sin condiciones para trabajar durante muchos meses. Mi padre, que trabajaba en el campo, tenía pocas o ninguna posibilidad de encontrar trabajo ese invierno. Como resultado, ese año nos volvimos muy dependientes del Departamento de Bienestar y sus productos alimenticios, y fuimos una de las familias más pobres de nuestra ciudad.

Una noche de diciembre, cerca ya de la Navidad, escuché ruidos extraños afuera, en nuestro patio delantero, que de seguro que no sonaban como Papá Noel y su bonito trineo de renos. Algunos de nosotros nos asomamos por la ventana de la sala mientras otros abrían la puerta de madera para ver qué estaba pasando. Allí, de pie frente a nuestra puerta, había unos 20 bien vestidos, bien intencionados y acomodados jóvenes blancos, muchos de los cuales eran miembros de mi clase de último año, acompañados de algunos de sus padres y familiares adultos. Cantaban villancicos y llevaban cestas de comida, incluido un pavo y una buena variedad de productos enlatados; es decir, todo lo necesario para una cena navideña. Obviamente, no teníamos mucha comida en la casa en ese momento y la cena de Navidad iba a ser más bien escasa. Cualquiera hubiera agradecido este gesto; sin embargo, esa fue la primera y la última vez que esos blancos vinieron a nuestra casa.

«Mamá, quiero que esas personas salgan de nuestro jardín. Les voy a decir que se vayan; les voy a tirar la comida a la cara», le dije exaltado; «¡puede que seamos pobres, pero no necesitamos comida de los gringos!» Estaba furioso de que nos restregaran nuestra pobreza en la cara y estaba avergonzado de que fuéramos pobres. ¿Cómo se atrevían a venir a nuestra casa y humillarnos así? En ese momento estaba muy enojado.

«No», respondió ella, «no vas a hacer eso». “Mamá”, respondí, “sé que somos pobres, ¡pero no tan pobres! No necesitamos su comida y seguramente no los necesitamos a ellos ni a su canto. Déjame deshacerme de ellos». Mi madre me detuvo en seco, diciendo: “No. No harás nada. Tus hermanos y hermanas necesitan esta comida. Vamos a aceptarlo y a agradecerles y a pedirle a Dios que los bendiga”. «¡Por favor, mamá!» le supliqué, “¡nunca podré volver a la escuela y enfrentarlos! Me niego a volver a la escuela secundaria y verlos, se burlarán de mí. ¡No quiero su comida!» Mi madre se impuso; ella, mi padre y mis hermanos salieron para agradecerles y aceptar la comida sin mí. Más tarde, una vez que los Caroler’s se fueron, mi familia revisó la maravillosa variedad de alimentos que nos habían traído en las cajas. Protesté con un boicot y me quedé con los frijoles y el arroz ese año, ¡estaba tan enojado y avergonzado!

Cuando volví a la escuela secundaria en enero, no sabía cómo comportarme con los estudiantes que habían venido a nuestro patio esa Navidad con sus canciones y sus canastas de comida. Eventualmente fui capaz de comprender que habían hecho lo correcto y que eso hizo feliz a mi familia. Pero, aun así, nunca les di las gracias y ellos nunca lo mencionaron. Quizás algún día, en una reunión de clase, pensaba, les haría saber que la comida y el gesto habían sido apreciados.

Volviendo a nuestra historia, habiendo pasado por tantas festividades difíciles, decidí que cuando tuviera dinero compraría un buen regalo de Navidad para cada miembro de mi familia; algo para hacer ese día más especial. Finalmente, tuve la oportunidad de hacer lo que tanto quería en 1969, cuando tenía unos 23 años. Había conseguido un buen empleo trabajando para el bufete “Colorado Rural Legal Services”, y ahorré el dinero suficiente como para poder llevarle regalos a mis padres y a los 6 hermanos que todavía estaban en casa. No pasaba mucho tiempo en casa en esos días, ya que andaba muy ocupado tratando de salvar a todos los pobres, y enfrentando algunas aventuras bastante emocionantes como un activista chicano radical.

La comida de Navidad estaba prevista para el día 25, a eso de las tres de la tarde. Mi familia me dijo que estaban entusiasmados con mi anunciada llegada, ya que había estado fuera de casa durante al menos tres meses.

Ese día llegué tarde, tras conducir las 240 millas que hay desde Boulder hasta Las Animas. Cuando finalmente estuve allí, eran ya casi las 4 de la tarde; ¡llegué con el olímpico retraso de un buen chicano! Salí de mi muy cuidado y veloz Pontiac GTO azul de 1968; recogí y me cargué todos los regalos debajo de mis brazos, y me coloqué un sobre en el bolsillo de mi abrigo, especialmente para mi hermano.

Manuel, o Mano, como le gusta que le llamen ahora, iba a recibir un regalo muy especial de mi parte esa Navidad. Debía de tener unos 18 años y era muy independiente. Yo había elegido una tarjeta navideña con un billete de 50 dólares solo para él, su propio regalo especial; sabía que le vendría bien el dinero y ese nuevo billete de 50 dólares se veía sencillamente hermoso. Estaba seguro de que sonreiría y me agradecería profusamente. Irrumpí triunfalmente en la vivienda mientras los gemelos saltaban a mi alrededor, guiándome tras ellos por el centro de la sala de estar mientras los otros niños gritaban, “¡Leonard!, Leonard!, ¡llegaste!

Esta historia continuará.

Aquí el enlace a las otras historias de las navidades de Leno

escuchame me amas – Impacto (impactomedia.com)

Dimite ministra dominicana por una investigación de irregularidades

Ministra de la Juventud de la República Dominicana, Kimberly Taveras

Santo Domingo – La ministra de la Juventud de la República Dominicana, Kimberly Taveras, presentó el lunes su dimisión del cargo, del que estaba apartada desde hace 50 días por una investigación sobre las relaciones comerciales que mantenía con organismos estatales de forma supuestamente irregular.

En una carta dirigida al presidente Luis Abinader, difundida por la ministra a través de su cuenta de Twitter, Taveras comunicó que se aparta «definitivamente» de su puesto para no perjudicar la imagen del Gobierno o del jefe de Estado.

«En aras de que mi búsqueda de la justicia no perjudique la buena imagen de usted y nuestro Gobierno, hoy me aparto definitivamente del cargo de ministra de la Juventud», dice el mensaje dirigido a Abinader, quien está en el poder desde el pasado agosto.

Esta es la primera dimisión en el Gobierno de Abinader, quien ha prometido tolerancia cero con la corrupción de los miembros de su Gobierno, así como con las irregularidades cometidas por Administraciones pasadas.

El escándalo se desencadenó el pasado octubre a raíz de una investigación periodística que cuestionó los presuntos vínculos comerciales de Taveras con el Estado mientras se desempeñó como alcaldesa del distrito municipal de Pedro Brand, en la provincia Santo Domingo, lo cual está prohibido por ley.

Después de conocerse el caso, la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) confirmó que Taveras, hasta la actualidad, figuraba como proveedora del Estado con dos empresas, una que tiene su nombre y otra, el Colegio Domínico Chino, del que es gerente administradora, además de poseedora del 75 % de sus acciones.

La legislación establece que los funcionarios de primer y segundo nivel de jerarquía, entre los que figuran ministros, viceministros, directores y subdirectores, alcaldes y regidores no pueden ser oferentes ni contratar con el Estado para proveer bienes, obras y servicios a las instituciones gubernamentales.

En su carta de dimisión, Taveras afirmó que espera que la justicia independiente «tenga la valentía de reconocer a los inocentes», a la vez que criticó el «sicariato moral» al que, según su visión, se enfrenta debido a unos hechos «que un programa de televisión tergiversó».

Asimismo, aseguró que en estos dos meses en los que el Ministerio Público la está investigando, se ha visto afectada «seriamente» la tranquilidad de su vida personal, de su familia, así como de sus actividades profesionales y políticas.

Controversia por la asignación no tiene sustancia

Fotografía cedida hoy por el Equipo de Transición Biden-Harris que muestra a Xavier Becerra, trigésimo tercer procurador general de California, el primer latino en ocupar el cargo en sus 171 años de existencia. EFE/ Biden-Harris Transition Team /SOLO USO EDITORIAL /NO VENTAS

Por Rachana Pradhan, Angela Hart, Julie Rovner y Jenny Gold

Becerra construyó su carrera en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos antes de convertirse en fiscal general de California, y algunos se preguntan si sus habilidades políticas y legales serían las adecuadas para conducir al HHS a través de una catástrofe de salud que está matando a miles de estadounidenses cada día.

Aunque aportará al cargo años de trabajo en legislaciones y políticas de salud, nada de esto proviene de la experiencia de primera línea como ejecutivo o administrador dirigiendo programas de salud pública, gestionando la atención de pacientes o controlando la propagación de enfermedades.

Sin embargo, más allá de la crisis inmediata de la COVID-19, muchos demócratas ven a Becerra como un aliado importante para deshacer el daño que causaron los esfuerzos de la administración Trump para socavar la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA); el Medicaid, que brinda cobertura a más de 70 millones de estadounidenses; la salud reproductiva; y más.

Como fiscal general de California desde 2017, Becerra ha sido una molestia para la administración Trump, presentando 107 demandas para revocar la acción federal sobre ACA, anticoncepción, inmigración, derechos de los trabajadores, derechos LGBT, educación, protección del consumidor, violencia con armas de fuego, y medio ambiente.

“COVID es el mayor problema sobre la mesa, pero no es el único”, dijo el doctor Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Estadounidense de Salud Pública. “Su trabajo en el área de la salud es sustancial. Y creo que eso cuenta».

Biden presentó formalmente a Becerra junto con otros candidatos para los principales puestos de salud, muchos con una profunda experiencia en salud pública.

Entre ellos se encuentra la doctora Rochelle Walensky, experta en enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina de Harvard, quien ejerce en el Hospital General de Massachusetts en Boston, como próxima directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Como “zar” de COVID, la elección de Biden es Jeffrey Zients, un ejecutivo de inversiones y exfuncionario de la administración del presidente Barack Obama que dirigirá la respuesta a la pandemia desde la Casa Blanca. El doctor Vivek Murthy es el nominado a cirujano general de los Estados Unidos, cargo que ocupó en los últimos años de Obama.

Biden ha dicho que permitirá que los científicos veteranos del Gobierno federal guíen su respuesta a la pandemia, en particular los de los CDC, a los que supervisa el HHS. El presidente Donald Trump marginó a la agencia, dañando su reputación como la institución de salud pública más confiable del mundo.

El hecho de que la experiencia más profunda de Becerra sea política hace que algunos observadores desconfíen.

“Creo que siempre existe el peligro de dejar que eso enturbie el juicio científico y médico sobre la mejor manera de hacer las cosas. Espero que puedan manejar eso bien”, dijo Jeffrey Morris, profesor de bioestadística en la Universidad de Pennsylvania, quien ha trabajado en temas de COVID.

Jeffrey Morris, profesor de bioestadística en la Universidad de Pennsylvania. Foto oficial UPENN

Morris agregó que tuvo sentimientos encontrados sobre la selección de Becerra. “¿Cuál es el estilo de liderazgo? ¿Habrá una microgestión? Para mí, ese es el aspecto clave».

Garry South, estratega demócrata con sede en Los Ángeles, calificó el nombramiento de Becerra de «curioso».

“Mucha gente está levantando las cejas, incluso aquellos que están complacidos y orgullosos de que Biden eligiera a otro californiano para unirse a su administración”, dijo South. «Si los republicanos buscan apuntar a algunos de los nombrados, para rechazarlos, pueden plantear que no existe un nexo lógico entre un fiscal general estatal y el cargo de secretario de Salud y Servicios Humanos».

Becerra, quien como miembro del Congreso trabajó con el liderazgo demócrata de la Cámara y fue miembro del poderoso Comité de Medios y Arbitrajes, tiene más experiencia en políticas de salud y más conocimiento de los sistemas financieros y de prestación de servicios de salud del país que sus predecesores en el HHS, que tiene más de 80.000 empleados y un presupuesto de 1,1 billones de dólares.

Fotografía divulgada por la Oficina de Transición Presidencial Biden-Harris donde aparecen los integrantes del equipo de Salud de la Casa Blanca (i-d) Xavier Becerra como secretario de Salud y Servicios Humanos, Vivek Murthy como cirujano general, Rochelle Walensky como directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Marcella Nuñez-Smith como presidenta del Grupo de Trabajo de Equidad sobre covid-19, Anthony Fauci como asesor médico jefe del presidente sobre la covid-19, Jeff Zients como coordinador del Equipo de Respuesta a la covid-19 y consejero del presidente y Natalie Quillian como coordinadora adjunta de la respuesta ante la covid-19. EFE/Equipo de Transición Presidencial Biden-Harris /SOLO USO EDITORIAL /NO VENTAS

Durante tres años, Becerra ha administrado el Departamento de Justicia de California, con un presupuesto de 1.100 millones y 4.800 empleados. Como fiscal general, ha estado profundamente involucrado en la elaboración de políticas de salud. Su oficina ha perseguido el comportamiento anticompetitivo de los hospitales. Y ha patrocinado una legislación para enfrentar a los fabricantes de medicamentos y los esquemas de pago por demora.

«Ha perseguido a intereses poderosos en la atención de salud», dijo Anthony Wright, director ejecutivo de Health Access California, una organización sin fines de lucro.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Comisión Federal de Comercio son las entidades que vigilan la aplicación de las leyes antimonopolio. Pero Becerra lo convirtió en una prioridad como principal fiscal de California. En mayo de 2018, presentó un caso antimonopolio contra el gigante de la atención médica sin fines de lucro Sutter Health, acusando al sistema de prácticas monopólicas que elevaban el costo de la atención médica en el norte de California.

En diciembre de 2019, Sutter acordó pagar $575 millones para resolver el caso y prometió poner fin a una serie de prácticas que, Becerra alegó, sofocaban a la competencia.

“El caso Sutter es un modelo para una política nacional que podría comenzar a restaurar la competencia por el sistema de atención médica y ahorrar a los consumidores miles de millones de dólares de inmediato”, dijo Glenn Melnick, economista de salud de la Universidad del Sur de California.

Melnick ve a Becerra como «un verdadero experto en algunos de los problemas más importantes que enfrenta nuestro sistema de atención médica, no solo en California sino a nivel nacional».

Si el Senado lo confirma, los partidarios de Becerra dicen que aportará al trabajo una perspicacia política de sus más de dos décadas en el Capitolio, que probablemente será una ventaja para la administración Biden, mientras negocia proyectos de ley de ayuda para enfrentar la pandemia, y otras leyes de salud con un Congreso políticamente dividido.

Biden ya ha asegurado que su Ejecutivo será «el más diverso», tanto desde el punto de vista de género como de raza.

Los funcionarios de salud pública dicen que el trabajo que enfrenta Becerra es gigantesco.

El doctor Gary Pace, oficial de salud en la zona rural del condado de Lake, en California, dijo que Becerra tendría la tarea de reconstruir un sistema de salud pública que no funciona.

«Queremos un aliado federal que pueda brindarnos una buena orientación; algo que no hemos tenido», dijo Pace. «Lo primero que necesitamos es que los CDC vuelvan a desempeñar un papel emblemático en la salud pública, con una guía confiable y oportuna basada en evidencia».

Becerra se unió al poderoso Comité de Medios y Arbitrajes de la Cámara, que supervisa la legislación fiscal y sanitaria, en la década de 1990. El comité jugó un papel central en la redacción de lo que se convertiría en la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, en 2010.

Un miembro del personal médico sostiene un frasco de la vacuna Pfizer / BioNTech Covid-19 inyectada en el Guy’s Hospital en Londres, Gran Bretaña. EFE/EPA/VICTORIA JONES / POOL

Si bien el HHS supervisa las principales agencias de salud federales, incluidos los CDC, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, la Administración de Alimentos y Medicamentos y los Institutos Nacionales de Salud, también tiene una amplia cartera de servicios sociales, incluida la supervisión del cuidado y el bienestar infantil, programas de beneficencia, Head Start, programas para personas mayores y reasentamiento de refugiados.

Dan Mendelson, exfuncionario de salud de la administración Clinton, dijo que Becerra era una «elección inspiradora». «Creo que el punto más importante es que este es el líder de un equipo».

Las redactoras de California Healthline, Rachel Bluth y Samantha Young colaboraron con esta historia.

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.

Versión original en inglés: https://bit.ly/3ou9RO4

“Caravana de la esperanza”

Las personas que buscan asilo deben ser liberadas. /Cortesía.
La fe mueve montañas. /Cortesía.

Los logros por los derechos humanos y la justicia social rara vez se conquistan de la noche a la mañana. Se lleva años alcanzar la victoria, y parte del triunfo se debe solo a la acción constante. Tal es el caso tras la exigencia de que se cierre el Centro de Detención del condado Berks. Luego un cierre breve, volvió a abrir sus puertas y el gobernador Tom Wolf dice que, aunque lo cierre de nuevo, será reabierto por las autoridades que están a cargo de dicha instalación. Sin embargo, los activistas luchan sin cansancio para que se liberen a las familias con niños que están ahí detenidas.

Por ello, el domingo 6 de diciembre la Coalición Cierren Berks organizó a líderes de fe de todas las denominaciones para realizar una colorida caravana de vehículos en frente de dicho centro. El evento terminó con una vigilia bajo una cascada de luces que simbolizaban la esperanza en la libertad.

Todos confían en que la administración Biden cierre este Centro. /Cortesía

Los participantes exhortaron al gobernador Wolf para que otorgue el regalo de la liberación a las familias en dicha prisión mediante una Orden de Remoción de Emergencia. También hicieron un llamado a la administración entrante del presidente Joseph Biden para desmantelar la maquinaria de deportación, y terminar de manera definitiva con la detención de familias inmigrantes indocumentadas, la separación de familias, la detención de los inmigrantes sin antecedentes criminales y el alto a todas las deportaciones.

En el Centro Berks, hay 23 familias detenidas incluidos 28 niños. Este es el testimonio de uno de los padres detenido: “Huimos de Haití debido a la violencia del gobierno contra nosotros. Somos un grupo de estudiantes universitarios que protestábamos en contra del abuso de los derechos humanos y la injustica, y fuimos atacados, golpeados y a duras penas escapamos. Mi esposa estaba embarazada y la ultrajaron y desafortunadamente perdimos al bebé debido a esa agresión sexual. Nos vimos forzados a huir de nuestro hogar y nuestro país”.

Las organizaciones que participaron en la “Caravana de la esperanza” fueron: Shut Down Berks Coalition, Shut Down Berks Interfaith Witness, Interfaith Immigration Coalition, Emmanuel Lutheran Church of Pittsburgh, Disciples Refugee & Immigration Ministries (RIM), Pennsylvania Council of Churches y ELCA AMMPARO.

Su mensaje es que las familias necesitan estar en libertad, seguras y en sus hogares en esta época navideña.

Biden justifica polémica elección para secretario de Defensa: “Es la persona que necesitamos»

El presidente electo Joe Biden, en segundo plano, observa a su candidato a la cartera de Defensa, Lloyd Austin, durante el anuncio de su candidatura, en Wilmington, Delaware, el 9 de diciembre de 2020.

WASHINGTON D.C. (VOA) – El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, justificó este miércoles su decisión de nominar a Lloyd Austin para que se convierta en el próximo secretario de Defensa, un nombramiento que podría convertirse el primer enfrentamiento del futuro comandante en Jefe con el Congreso.

“Es la persona que necesitamos en este momento”, aseguró Biden durante el anuncio oficial de la futura nominación de Austin, celebrado en Wilmington, Delaware. «Necesitamos a alguien con conocimiento de primera mano del Pentágono para ayudarnos a reformar el Departamento de Defensa».

El demócrata describió al exmilitar como un líder que “mantiene la cabeza fría bajo el fuego enemigo», pero sobre todo, como un «hombre de Estado», respetado tanto por las tropas como por los aliados, lo que le convierte en la persona «idónea».

A lo largo de los últimos cuatro años, el Pentágono ha sido testigo de cómo la agenda de «Estados Unidos primero» impuesta por la actual Casa Blanca, ha dañado su relación con aliados históricos, como Alemania o Corea del Sur, para desaliento de muchos republicanos

Además, el Departamento de Defensa se ha visto en numerosas ocasiones en el ojo del huracán por su aparente politización, debido a su papel durante las protestas raciales que sacudieron el país a raíz de la muerte del afroestadounidense George Floyd, el pasado 25 de mayo. Finalmente, el presidente en funciones, Donald Trump, despidió en noviembre al secretario de Defensa, Mark Esper, cuando las proyecciones ya apuntaban a su derrota electoral.

“La relación civil-militar ha estado bajo gran presión durante los últimos cuatro años y sé que el nominado a secretario de Defensa Lloyd Austin va a trabajar sin descanso para encauzarla», aseguró hoy Biden.

La excepción del Congreso

El problema al que se enfrenta el futuro comandante en Jefe, es decir, Biden, quien hasta la fecha ha venido nombrando a asesores de consenso, es que en el caso de Austin cabe esperar un cierta oposición en el Capitolio.

La ley establece que el cargo de jefe del Pentágono debe ocuparlo un civil. En caso de que el candidato sea un exmilitar, como en este caso, deberá llevar siete años alejado de la vida castrense. Austin se licenció hace apenas cuatro.

La senadora demócrata Tammy Duckworth, quien al igual que Austin sirvió en Irak, ya ha expresado su rechazo en declaraciones a la cadena MSNBC: «No votaré para otorgarle la excepción. Creo firmemente que el ejército debe someterse a un control y a una supervisión civiles».

Por su parte, este jueves Biden intentó disipar cualquier duda de injerencia militar: “No me cabe ninguna duda, ninguna en absoluto, de que este nominado honrará y respetará, cada día, y aportará oxígeno al principio de lo civil sobre aspectos militares. Conozco a este hombre, conozco su respeto por la Constitución, por nuestro sistema de Gobierno».

Sin una excepción del Congreso, no podrán si quiera comenzar las audiencias para el nombramiento de Austin. Es una situación poco habitual, que de hecho solo se ha dado en dos ocasiones; la última, hace cuatro años, cuando Trump nominó al general retirado James Mattis.

«Hay buenas razones para esta ley, que yo entiendo y respeto plenamente. No estaría pidiendo esta excepción si no pensara que este momento de nuestra historia lo requiere. Lo requiere», recalcó Biden al tiempo que le pidió al Congreso que aceptara la nominación de Austin, “tal y como hizo con el general Mattis”.

Por su parte, el propio Austin reconoció el dilema, pero enfatizó que siente un «profundo aprecio y respeto por la sabiduría de someter a un control civil a nuestro ejército».

En cuanto sus prioridades en caso de ser confirmado para el cargo, el exgeneral se mostró claro: “Estados Unidos es más fuerte cuando trabaja con sus aliados (…). En caso de ser confirmado, espero poder retomar este importante trabajo».

EE.UU.: Corte Suprema rechaza revertir certificación de Biden en Pensilvania

La Corte Suprema de EE.UU. (Foto: archivo)

VOA – La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el martes el último intento de los republicanos por revertir la certificación otorgada a la victoria del presidente electo Joe Biden en el estado clave de Pensilvania.

La corte decidió no cuestionar el proceso de certificación en Pensilvania. Tampoco emitió comentarios sobre el fallo.

El gobernador demócrata Tom Wolf ya había ratificado la victoria de Biden y los 20 electores del estado se reunirán el 14 de diciembre para entregar sus votos en favor del exvicepresidente.

Como Biden obtuvo 306 votos electorales, incluso si los resultados en Pensilvania hubieran estado comprometidos, aún contaría con más de los 270 necesarios para convertirse en presidente.

El representante federal republicano Mike Kelly, del noroeste de Pensilvania y otros contrarios a la decisión solicitaron la intervención de los jueces después de que la Corte Suprema estatal rechazara su caso.

Los republicanos argumentaron que la ampliación de la ley para el voto por correo en Pensilvania es inconstitucional porque necesitaba una enmienda constitucional para que sus disposiciones fueran autorizadas.

Según el conteo, Biden derrotó al presidente Donald Trump por más de 80.000 votos en Pensilvania, un estado que el mandatario ganó en 2016. La mayoría de los votos por correo fueron enviados por demócratas.

La corte suprema estatal dijo que la impugnación fue tardía y llamaron la atención sobre la inusual exigencia de los republicanos de que toda la elección fuera anulada de manera retroactiva.

En la demanda, Kelly y los otros republicanos buscaban la anulación de los 2,5 millones de votos enviados por correo conforme a la ley o eliminar los resultados electorales y ordenar a la legislatura estatal controlada por los republicanos que escogieran a los electores presidenciales de Pensilvania.

[Con información de AP]

La Casa Blanca lanza un plan de estímulo con menores transferencias de efectivo

En la imagen, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. EFE/EPA/GREG NASH/Archivo

Washington, (EFE). – La Casa Blanca se sumó a las propuestas de estímulo fiscal para encarar la crisis provocada por la pandemia en EE.UU. con un plan que incluye menores transferencias de efectivo, algo que ya ha sido considerado «inaceptable» por parte de los demócratas en el Congreso.

La oferta presentada el martes por la noche por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, es de un total de 918.000 millones de dólares.

El plan cuenta con una transferencia directa a los ciudadanos de 600 dólares, por debajo de los 1.200 aportados en el paquete de estímulo previo; pero retira los fondos adicionales para personas sin trabajo.

En un comunicado conjunto, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, consideraron «inaceptable» la propuesta, ya que elimina la aportación adicional de 300 dólares semanales para los desempleados hasta finales de marzo discutida actualmente en el Congreso.

«(La propuesta de la Casa Blanca) no se debe permitir que obstruya las conversaciones bipartidistas actualmente en marcha en el Congreso», remarcaron ambos líderes demócratas en la nota divulgada este miércoles.

Los republicanos y demócratas, que controlan respectivamente Senado y Cámara, debaten actualmente una plan de 908.000 millones de dólares que cuenta con esos 300 dólares semanales, algo fundamental para los demócratas.

Por el momento, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, no ha expresado su opinión sobre la propuesta de la Casa Blanca.

Tras meses de estancamiento en las negociaciones, ambas partes reconocen progresos en un plan que también destina 288.000 millones de dólares en ayuda para pequeñas empresas, así como 160.000 millones de dólares en asistencia para los Gobiernos estatales y locales.

Otras partidas asignan 16.000 millones de dólares para la distribución de vacunas, pruebas y rastreo de contactos en los casos de la covid-19; 82.000 millones en educación; y 45.000 millones para el sector de transporte, que abarca las aerolíneas, entre otros.

La cifra de 908.000 millones de dólares se encuentra a medio camino entre la última de los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, de 2,4 billones de dólares y la de los republicanos, que dominan el Senado, de 650.000 millones de dólares.

El plan cuenta con el respaldo del presidente electo, Joe Biden, quien tomará posesión el próximo 20 de enero, pero quien ya ha advertido de que solo será «un primer paso» y hará falta respaldo adicional ante la magnitud de la crisis provocada por la pandemia.

Estados Unidos, el país del mundo más golpeado por la pandemia con más de 15 millones de contagios y 285.000 millones de muertos, sufre en las últimas semanas un notable repunte de los casos lo que ha obligado a varios estados a retomar las restricciones de movilidad.

Los hombres tienen tres veces más probabilidades de sufrir una covid-19 grave

Vista de una ambulancia en Rumanía. EFE/EPA/ROBERT GHEMENT/Archivo

Madrid, (EFE). – Un análisis mundial con más de tres millones de casos de covid-19 ha constatado que los hombres tienen casi tres veces más probabilidades que las mujeres de ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos de un hospital, y también mayor riesgo de muerte por coronavirus, según un estudio publicado hoy en Nature Communications.

El estudio sostiene que los datos estudiados hasta ahora reflejan que hay «un sesgo de aumento» de la gravedad de la enfermedad por covid-19 en los pacientes masculinos, si bien, advierte de que esta afirmación no ha sido validada en un análisis a gran escala con datos mundiales.

El estudio, liderado por Kate Webb, de la Universidad de Cape Town, en Sudáfrica, y por Claire Deakin, del University College de Londres (UCL), consistió en un metaanálisis de 92 informes médicos realizados entre enero y junio de 2020 y obtenidos de sitios web gubernamentales y de la literatura publicada.

El objetivo de Kate Webb y Claire Deakin era determinar si el sexo era un factor de riesgo para la infección por SARS-CoV-2 y para la mortalidad por coronavirus.

Su análisis incluyó 3.111.714 casos de 46 países y 44 estados de los Estados Unidos.

Los autores constataron que no había diferencias en la proporción de hombres y mujeres infectados por el SARS-CoV-2 en la muestra.

Sin embargo, comprobaron que los pacientes varones tenían mayores probabilidades (2,84 veces más altas) de ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos como resultado de la covid-19.

Además, las probabilidades de muerte por la covid-19 eran 1,39 veces mayores para los pacientes varones que para las mujeres.

Las autoras sugieren que es probable que las diferencias en las respuestas inmunitarias de los distintos sexos sean un factor en los resultados que observaron.

Sin embargo, otros factores biológicos y las comorbilidades basadas en el sexo también podrían influir.

Los autores sostienen que, aunque se necesitan más estudios, esos datos tienen importantes repercusiones en la gestión clínica de coronavirus y las estrategias de mitigación.