Chicago (IL), 14 ago (EFE News).- El Departamento de Policía de Chicago aumentará el control de las redes sociales para detectar mensajes que inciten a saqueos en la ciudad, y creará equipos de respuesta rápida para combatir de manera más efectiva los desmanes que han provocado daños millonarios a la propiedad, anunció este viernes la alcaldesa Lori Lightfoot.
Además, se buscará actuar rápidamente para clausurar el acceso al centro y otras áreas comerciales de la ciudad que sean blanco de desmanes, como los ya que ocurrieron en dos oportunidades contra tiendas de lujo de la avenida Michigan.
Camiones del servicio de limpieza serán usados por la policía para bloquear el tránsito en las zonas de conflicto, y la ciudad desplegará “tácticas nuevas” para movilizarse rápidamente, se anunció.
Inicialmente, el equipo dedicado al control de las redes sociales será reforzado con 20 agentes especializados, que pondrán en marcha a los equipos de respuesta rápida si detectan algún plan de saqueo potencial.
“No puede haber ningún lugar en Chicago donde los negocios tengan miedo de abrir sus puertas, donde los residentes y visitantes tengan temor de comprar, o los empleados teman ir a trabajar”, dijo Lightfoot en conferencia de prensa.
“Los saqueos y la violencia no solamente han costado miles de dólares en daños a los negocios, sino que los residentes y comunidades de la ciudad vieron robados su sentido de seguridad y su bienestar”, agregó.
El mensaje de la ciudad es simple, expresó por su parte el superintendente de policía David Brown: “Chicago no pertenece a los saqueadores y ladrones. Chicago pertenece a la gente buena que trabaja duro todos los días para ganarse la vida honestamente”.
Emmerson Buie Jr., director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en Chicago, dijo por su parte que lo sucedido en la ciudad con los saqueos “es algo que nunca vi en mi carrera”.
“Es suficiente. Tenemos que unir fuerzas”, expresó el agente especial, que recientemente recibió un refuerzo de efectivos federales para trabajar durante el verano en la Operación Leyenda que realiza el Departamento de Justicia en todo el país para combatir la violencia.
En caso de necesidad, el Departamento de Policía de Chicago contará además con la colaboración de agentes de la Policía Estatal de Illinois y del Alguacil del Condado de Cook.
La Procuraduría de Justicia del Condado de Cook, donde se asienta Chicago, informó hoy que fueron procesadas 42 de las 100 personas detenidas durante los saqueos de la madrugada del lunes.
Entre los acusados figura uno por intento de homicidio, 29 por robo y saqueo, seis por posesión de armas de fuego, cinco por agresión agravada o resistir el arresto y uno por robo y daño a la propiedad.
La procuradora Kim Foxx había sido criticada por la alcaldesa y el superintendente de policía por no aplicar mano dura a los detenidos durante el primer saqueo ocurrido en Chicago, a comienzos del verano, durante protestas por la muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis.
Una mujer que trabaja como como empleada doméstica, sostiene una escoba durante una protesta. EFE/Luis Uribe/Archivo
Nueva York,(EFE).- Las trabajadoras del hogar en Nueva York exigieron este jueves un trato justo en el empleo y que se incluya esa profesión bajo las protecciones de la ley de derechos humanos de la ciudad.
En 2018 la concejal Deborah Rose presentó un proyecto para enmendar la ley de derechos humanos de la ciudad para incluir bajo su protección a trabajadores de empleadores que contratan a menos de cuatro personas, lo que beneficiaría a las trabajadoras domésticas, incluyendo a niñeras como la panameña Leydis Muñoz.
Hace un año Muñoz, que ha trabajado como niñera durante 18 años en Nueva York, fue despedida durante su embarazo a pesar de que no le interfería con su responsabilidad de cuidar a un niño de un año, dijo este jueves a Efe.
Indicó que pese a que le felicitaron cuando informó a sus empleadores que estaba embarazada, notó un cambio de actitud en ellos.
«Mi intención no era dejar mi trabajo; yo trabaja legalmente. Yo iba a coger el tiempo que estipulaba la ley para descansar después de tener el niño y después iba a regresar a mi trabajo, y eso les informé», recordó. Sin embargo, dijo, «un viernes llegué y de la nada me dijeron que no me necesitaban».
Recordó que dos semanas antes le habían reducido las horas de trabajo tras poner al niño en una guardería. «Me dije ‘OK, me busco otro trabajo para completar mis horas’, pero un buen día me dijeron ‘No te necesitamos más’. Me dieron dos semanas de pago y ya», abundó.
Muñoz indicó que poco antes había renovado su contrato de trabajo con la familia para la que trabajaba en Brooklyn.
De haberse aprobado ya la propuesta de la concejal Rose, Muñoz hubiese estado protegida de ser discriminada por su embarazo, al igual que muchas otras trabajadoras por su color de piel, como denunciaron hoy durante una conferencia de prensa. Tampoco cuentan con seguro médico.
Muñoz dijo además a Efe que ya tenía otro hijo y nunca tuvo problemas con sus empleadores anteriores. Incluso destacó que cuando tuvo a su primer hijo la madre del niño al que cuidaba lo llevaba hasta su hogar y así cuidaba a ambos simultáneamente.
La propuesta de ley evitaría que empleados de negocios donde trabajan menos de cuatro personas sufran algún tipo de discriminación. En este momento, explicó Muñoz, están protegidas del acoso sexual.
Durante la conferencia convocada por la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas se denunció además que no recibieron de sus empleadores el material necesario para protegerse de la COVID-19. Destacaron que las trabajadoras domésticas están en el grupo que ha resentido más el impacto de la pandemia, y las inmigrantes de color mucho más.
Un reciente estudio mostró que 62 % de las trabajadoras de color, que constituyen el mayor número entre el conjunto de empleadas domésticas, que además integran asiáticas y latinas, han perdido sus ingresos o parte de sus ingresos debido a la COVID-19. También que 75 % reportaron no haber recibido ningún material de protección como guantes, mascarillas y ropa, mientras trabajaban.
Esto ha tenido un devastador impacto en sus familias ya que muchas no califican para beneficios de desempleo o el alivio económico aprobado por el Congreso, y son el sostén de sus familias.
Las trabajadoras hicieron un llamamiento al presidente del Concejo, Corey Johnson, para que incluya este proyecto en la agenda de trabajo de la legislatura municipal y lo lleve a votación. El año pasado hubo audiencias públicas y las trabajadoras domésticas abarrotaron el Concejo municipal.
Vista de estudiantes de secundaria mientras toman clases. EFE/Felipe Chacón/Archivo
Los Ángeles, (EFE).- Una escuela privada en el Valle Central de California inició clases presenciales a pesar de la orden del gobernador Gavin Newsom de que las instituciones educativas que pertenecen a los condados que están en la lista de vigilancia por rebrotes de coronavirus solo deben impartir clases de forma remota.
Estudiantes y padres de familia de la Escuela Immanuel, ubicada en el condado de Fresno, asistieron hoy al primer día de clases, sin medidas de distanciamiento social ni máscaras para protegerse de la propagación del virus, reportaron varios medios locales.
Funcionarios del condado de Fresno habían advertido a las escuelas privadas que no hicieran ir a los estudiantes a los campus en el comienzo del año escolar. Sin embargo, la directiva de Inmanuel no acató la restricción de las autoridades locales.
El director de salud pública del condado, Dave Pomaville, había advertido a medios locales que si la escuela desobedecía se expondráal cierre.
«Si la escuela viola esa orden, el condado tomará medidas en el Tribunal Superior para obtener una orden judicial de cierre. El condado también solicitará al estado que tome medidas para cerrar la escuela. Además, la escuela podría estar sujeta a un proceso judicial por prácticas de negocios injustas”, advirtió Pomaville al canal ABC 30.
Newsom ordenó que las escuelas deben permanecer cerradas hasta que los condados a los que pertenecen estén fuera de la lista de vigilancia del estado durante 14 días consecutivos. El condado de Fresno, donde está la escuela, permanece en la lista de vigilancia en el séptimo lugar con 18.690 casos positivos de coronavirus.
Este sector ha experimentado un aumento en los casos positivos de coronavirus desde la reapertura económica del estado.
Las restricciones impuestas por el demócrata también requieren que todos los estudiantes del tercer grado hacia adelante usen mascarillas una vez que las escuelas cumplan con los criterios para reabrir.
La reapertura de las escuelas para el nuevo año escolar se ha convertido en un tema de controversia nacional.
La semana pasada en una entrevista con la cadena Fox, el presidente Donald Trump insistió en la idea de reabrir las escuelas porque el coronavirus “desaparecerá”. Para justificar su opinión sobre la vuelta a las aulas en persona, Trump afirmó que «algunos médicos» dicen que los niños son «totalmente inmunes» al virus, aunque luego se retractó de sus palabras porque dijo que enfrentaría críticas por tal afirmación.
La Escuela Inmanuel brinda sus servicios desde 1944, y desde entonces ha ido expandiendo su capacidad para atender a más estudiantes.
En un comunicado la directiva de la escuela dijo que la misión de la institución «es equipar a los estudiantes para que sirvan a Dios y al prójimo a través de la mente, el cuerpo y el alma sobre la base de un fundamento centrado en Cristo”, Sin embargo, se abstuvo de hablar sobre la reapertura.
California registra hasta este jueves 593.141 casos positivos de COVID-19 y 10.808 muertes relacionadas con el virus. Sesenta por ciento de los casos corresponden a personas de entre 18 y 49 años, y 9,6 % de los casos pertenecen a menores de edad.
La recién inaugurada alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, llega para una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Atlanta, Georgia, EE. UU., El 11 de enero de 2018. EPA / ERIK S. LESSER / Archivo
Atlanta (GA), (EFE).- La alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, emitió una orden ejecutiva para abordar “las disparidades raciales y étnicas” en la ciudad, que han quedado acentuadas por la pandemia de coronavirus, que ha impactado de manera desproporcionada a las minorías.
Bottoms ordenó a funcionarios de su administración elaborar un informe y hacer recomendaciones con el objetivo de impulsar una campaña de concienciación sobre los efectos de la COVID-19 en las poblaciones más vulnerables.
“El racismo sistémico y las desigualdades en la atención médica continúan devastando a las comunidades de color en lo que podría ser la crisis de salud pública más devastadora de nuestras vidas. El color de la piel o el código postal no deben determinar el estado de salud ni la duración de la vida de una persona«, declaró la alcaldesa demócrata.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), con sede en Atlanta, cada vez hay más evidencia de que algunos grupos de minorías raciales y étnicas, como los hispanos, “están sufriendo un efecto desproporcionado como consecuencia del la COVID-19”.
Los CDC sostienen que las desigualdades sociales y de acceso inequitativo a la salud aumentan el riesgo de las minorías de enfermarse y morir a causa del coronavirus.
Los latinos representan el 18,5 % del total de habitantes del país, según el Censo, pero las muertes a causa del coronavirus entre este grupo étnico suponen el 29,4 %, indicaron los expertos de la entidad gubernamental.
Además de una campaña para promover el uso de mascarilla para mitigar el contagio del virus, la alcaldesa también ordenó a sus funcionarios que planeen una serie de asambleas virtuales sobre el impacto de la COVID-19 en la ciudad.
Georgia es uno de los estados más afectados por la pandemia del coronavirus, con 226.153 casos confirmados hasta el jueves y 4.456 muertes, de acuerdo con datos del Departamento de Salud Pública del estado.
Representante demócrata de Texas Joaquín Castro. EFE / EPA / Erik S. Lesser / Archivo
Washington, (EFE).- Los miembros del Caucus Hispano en el Congreso pidieron este jueves que la Contraloría General (GAO) investigue la conexión entre los contagios de COVID-19 en las plantas que procesan productos cárnicos y las normas de sanidad laboral aplicadas por el gobierno del presidente Donald Trump.
«Pedimos que GAO examine las políticas y prácticas del gobierno en lo que hace a la sanidad y seguridad de la industria empacadora de carnes», señalaron los 21 miembros del grupo legislativo encabezado por el representante Joaquín Castro, demócrata de Texas.
«El decreto del presidente Trump que ordenó que las plantas sigan abiertas ha contribuido a brotes masivos de COVID-19 en estados y comunidades de todo el país donde están ubicadas esas plantas», añadió la carta.
La GAO es la agencia legislativa, no partidista, que provee servicios de auditoría, evaluación e investigaciones para el Congreso de Estados Unidos.
«Nos alarma que, aún con las irregularidades significativas con que se informa de los datos, las tendencias en todas partes muestran que no ha habido una contención en el número de casos nuevos de COVID-19 en este sector desde que comenzó la pandemia», afirmó la carta de los legisladores.
Más del 44 % de los trabajadores en la industria de productos cárnicos son hispanos y el 25 % son afroamericanos, y casi el 17 % de toda la mano de obra en este sector la aportan inmigrantes, de acuerdo con el Centro para Investigación de Política y Economía (CEPR).
El 45 % de estos trabajadores vive en hogares de ingresos bajos y sólo el 15 % de ellos tiene alguna forma de seguro para la atención médica.
Los legisladores señalaron que «en medio de la pandemia, el Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos, que depende del Departamento de Agricultura, aprobó irresponsablemente las solicitudes de 15 grandes plantas de productos avícolas para incrementar la velocidad de producción en sus instalaciones».
La información disponible al público «reveló que las 15 plantas que recibieron permiso, eran ya sitios de brotes recientes de COVID-19 y cada una de ellas tenía antecedentes de violaciones de las normas de seguridad y sanidad».
EL FLUJO DE AIRE es importante cuando se trata de prevenir la propagación del coronavirus. Resulta que los autos SEPTA son un lugar bastante seguro para estar, en comparación con otros espacios interiores.
La autoridad de tránsito de Filadelfia está equipado con vehículos que pueden ventilar con frecuencia. El aire nuevo refresca los automóviles tanto en la línea Broad Street como en la línea Market-Frankford cada 2 o 3 minutos y existen frecuencias similares en todo el sistema: en autobuses, trenes regionales y tranvías.
Según los científicos, los espacios interiores con buena ventilación se consideran menos riesgosos que los que no tienen porque el flujo de aire puede diluir la presencia de partículas virales en su espacio inmediato.
En general, el transporte público ha demostrado ser de bajo riesgo de transmisión en ciudades de todo el mundo. Con una ventilación sólida, hay razones para sentirse cómodo montando SEPTA, dicen los funcionarios de salud, siempre y cuando también use una máscara y mantenga la distancia.
Un sistema de transporte público menos peligroso significa mayor seguridad para los trabajadores esenciales de Filadelfia, quienes a menudo deben viajar en SEPTA.
“Sé que es real, porque conozco a un par de personas que tenían familiares y amigos que se contagiaron”, dijo Maurice Love, quien toma el MFL a su trabajo en UPS todos los días. “Aunque estemos asustados, todavía se tiene que salir, especialmente si eres un trabajador esencial”.
Un sistema de ventilación diseñado en los años 80
El sistema de ventilación de alta frecuencia de SEPTA no se diseñó pensando en el coronavirus. Los autos MFL actuales se remontan a los años 90 y los que corren a lo largo del BSL fueron diseñados 10 años antes de eso. Sin embargo, en medio de la pandemia actual, el hecho de que puedan hacer circular el aire rápidamente es útil.
“No es algo que hemos puesto en marcha debido a COVID. Se remonta al diseño de los vehículos ”, dijo el portavoz de SEPTA, Andrew Busch. “Pero ciertamente estamos felices de que esté allí”.
Busch dijo que no conoce ningún estándar de la Administración Federal de Tránsito que regule la ventilación. Pero dijo que la tasa de SEPTA es probablemente bastante común en todo el país, ya que muchas autoridades de tránsito usan vehículos similares.
Funciona así: Las aberturas de ventilación en la parte superior de todos los vagones del metro de SEPTA están constantemente empujando aire hacia adentro y hacia afuera junto con el movimiento natural del vehículo. El flujo de aire del tren siempre está cambiando, lo que conduce a un intercambio completo de aire cada 2 a 3 minutos, estiman los funcionarios de la agencia.
Las otras líneas de transporte de SEPTA cuentan con sistemas similares. En los autobuses, hay una escotilla en la parte superior del vehículo que se puede abrir con buen tiempo para aumentar el flujo de aire. Una ventaja adicional: aún más aire circula cuando las puertas se abren y cierran.
A continuación, se indica la frecuencia con la que se intercambia aire en varios vehículos:
Tranvías: cada 2 a 3 minutos
Trenes de la línea de alta velocidad de Norristown: cada 2 minutos
Autobuses de 40 pies (tamaño estándar): cada 2 minutos
Autobuses de 60 pies (articulados): cada 2½ minutos
Trenes regionales: cada 2 a 3 minutos
Autocares (pequeña parte de la flota): cada 3 minutos
Silverliner 4 vagones (la mayoría de la flota, los trenes más antiguos): cada 3 minutos
Silverliner 5 autos (aproximadamente un tercio de la flota, autos más nuevos): cada 2½ minutos
“Eso es una gran cantidad de intercambios de aire por hora, tanto como recomendaríamos”, dijo el comisionado de Salud de Filadelfia, el Dr. Tom Farley, durante la reunión informativa sobre el coronavirus de la ciudad el jueves. “Eso no reemplaza a las personas que usan máscaras y se mantienen a distancia. … La ventilación puede ser un complemento valioso para eso “.
SEPTA instituyó su segundo requisito de usar máscara a bordo de todo el transporte público en junio. Esta semana, la agencia regional de transporte también implementó entrenadores de distanciamiento social, que patrullarán la línea Market-Frankford para pedir a los clientes que mantengan la distancia y se pongan cubiertas para la cara, medidas críticas para la salud de los pasajeros y los trabajadores del tránsito. La autoridad ha perdido siete empleados a causa de la pandemia.
Los funcionarios se consideran afortunados de poder contar con un sistema de ventilación constante en todo el sistema. También es algo bueno, porque es poco probable que SEPTA pueda permitirse renovar vehículos después de perder aproximadamente $300 millones en ingresos a causa de la pandemia.
“Obviamente, estamos muy contentos de poder decirles a los clientes sobre esto si es algo que ayuda a tranquilizarlos acerca de su salud y seguridad”, dijo Busch, el portavoz de la agencia. “Dice mucho en favor del diseño y la construcción originales de los vehículos. Probablemente sería un proceso bastante complicado construir algo así ahora “.
(Emma Lee / WHYY)
El transporte público ha demostrado ser seguro en otras ciudades
Ventilar completamente todo el aire en un espacio interior cada 2 o 3 minutos supera las recomendaciones para lugares como restaurantes, donde los funcionarios de salud dicen que el aire exterior debe circular una vez cada hora.
La tasa de SEPTA sigue las pistas con otras autoridades de tránsito, como la MTA de Nueva York, donde los vagones del metro ventilan aproximadamente 18 veces por hora equivalente a una vez cada 3⅓ minutos). En Japón, las ventanas del metro se dejan abiertas para mejorar el flujo de aire.
En general, los sistemas de transporte han sido hasta ahora entornos de bajo riesgo para la transmisión. ¿Por qué? A menudo no se habla mucho entre los pasajeros y como muchas personas trabajan desde casa, los vehículos no suelen estar llenos, por lo que la gente no tiene que sentarse cerca.
A nivel local, los pasajeros se alegran de oírlo. Al mirar los conductos de ventilación de los coches de MFL, Love, un trabajador de UPS, se alegró de escuchar que sirven un propósito en la pandemia. Aborda el MFL en la estación Girard todos los días para llegar a su trabajo y ha estado un poco nervioso al ver a otros viajar sin máscaras.
A estas alturas, Love intenta no pensar en eso. Como trabajador esencial, dijo que está obligado a montar SEPTA, incluso en medio de una pandemia.
“Ves y escuchas sobre todas estas personas que se están enfermando”, dijo Love. “He tenido el pensamiento, no voy a mentir. Pero al mismo tiempo, si te sientas en casa todo el día, no lograrás nada “.
Kensington Voice es una de las más de 20 organizaciones de noticias que producen Broke in Philly, un proyecto colaborativo de reportaje sobre movilidad económica. Lea más en brokeinphilly.org o sígalo en Twitter en @BrokeInPhilly.
Pero no existe un protocolo universal de “limpieza profunda” para erradicar el coronavirus. Eliminarlo de las superficies lisas es más fácil que sacarlo de la tapicería o las alfombras, por ejemplo. Y la clave para frenar la propagación del virus depende de las buenas prácticas de higiene.
Es posible que la limpieza deba concentrarse en superficies específicas:
El coronavirus parece vivir en las superficies durante días, según se explica en el sitio web de los CDC. El virus parece propagarse con mayor frecuencia de persona a persona a través de las gotitas producidas cuando alguien tose o estornuda.
Los consumidores deben leer las instrucciones de los productos de limpieza donde se indica el tiempo que deben estar en contacto con los gérmenes para funcionar eficazmente.
Si los productos de limpieza tradicionales escasean, hay otras maneras de prevenir la propagación de los gérmenes. El peróxido de hidrógeno puede usarse para limpiar superficies. El jabón y el agua, restregando con ganas, o una lavadora también pueden eliminar los gérmenes.
Las cosas también se pueden sacar al exterior y ponerlas al sol.
“A los virus no les gusta la luz ultravioleta”, comentó. “No les gusta el sol”.
Este es un extracto del artículo publicado por KHN el March 17, 2020 y que se puede encontrar integro en nuestra pagina www.impactomedia.com e la sección de especial coronavirus.
Madres en Ciudad Juárez, México, amamantan a sus hijos para promover la Semana Mundial de Lactancia Materna el 4 de agosto de 2020.
Ginebra – La Organización Mundial de la Salud dice que la leche de las madres es lo mejor para los bebitos y eso incluye a las mujeres infectadas con el nuevo coronavirus.
En la Semana Mundial de Lactancia Materna que se celebró del 1 al 7 de agosto, las agencias de salud alentaron a las mujeres a amamantar a sus hijos para un planeta más saludable. A los defensores de la lactancia materna les preocupa que los servicios de apoyo para las nuevas madres se están interrumpiendo debido a la pandemia de coronavirus. Alegan que las reglas de distanciamiento social dificultan a las madres recibir apoyo y motivación para amamantar a sus bebitos. Lawrence Grummer-Strawn, director de una unidad de la OMS encargada de los sistemas de alimentos, nutrición y atención de la salud dijo que esa entidad y el Fondo para la Infancia de la ONU están pidiendo mayores inversiones para asegurar que las mujeres amamanten a sus bebitos.
“Esto es particularmente importantes en estos momentos porque hemos documentado a través de modelos que alrededor de 820.000 vidas infantiles se pierden anualmente debido a la falta de leche materna”, señaló.
Las agencias de salud dicen que la lactancia materna protege a los niños de la diarrea, la principal causa de muerte en los países de bajos ingresos. También protege a los bebitos de infecciones respiratorias, leucemia y obesidad infantil. A las madres las resguarda de cánceres de pecho y ovarios de diabetes tipo 2.
Grummer-Strawn dijo a la Voz de América que las mujeres enfermas de COVID-19 no deben temer de amamantar a sus hijos recién nacidos. No hay peligro para los bebitos. Añadió que las madres que amamantan a sus hijos solamente por seis meses les dan el mejor el mejor impulso en el inicio de sus vidas. “La razón es que los riesgos de transmisión de la COVID-19 de una madre positiva a su bebito son extremadamente bajos”, explicó.
“No hemos documentado hasta ahora en ninguna parte del mundo una transmisión por medio de la leche de pecho. Eso no implica que pudiera ser posible, pero sería extremadamente raro”.
Grummer-Strawn dijo que la OMS está muy preocupada sobre lo que describió como prácticas engañosas de la industria de fórmula para bebitos. Las compañías sobornan a los trabajadores de la salud para estimular a las mujeres a alimentar a sus hijos con botellas y les suministran muestras gratis a las madres para que sigan usando sus productos.
En el contexto de la COVID-19, añadió, muchas compañías se presentan como expertos que pueden ofrecer consejos y apoyo a las madres en estos tiempos difíciles.
También dijo que los médicos que aparecen en sus sitios web hablando sobre el cuidado de los bebitos durante la pandemia hacen sugerencias con mensajes negativos sobre la lactancia materna.
Una familia hispana pasea el 23 de agosto del 2007 en una calle de la ciudad de San Antonio, Texas. EFE/ Archivo/José Luis Castillo.
Para un mundo paralizado por el coronavirus, la salvación depende de una vacuna. Pero en los Estados Unidos, en donde al menos 4,6 millones de personas se han infectado y casi 155,000 han muerto, la promesa de esa vacuna se ve obstaculizada por otra epidemia anterior a COVID-19: la de la obesidad.
Los científicos saben que las vacunas diseñadas para proteger al público de la gripe, la hepatitis B, el tétanos y la rabia pueden ser menos efectivas en adultos obesos que en la población general, dejándolos más vulnerables a infecciones y enfermedades.
Agregan que hay pocas razones para creer que será diferente con una vacuna contra COVID-19.
“¿Tendremos el año que viene una vacuna para COVID adaptada a los obesos? Seguro que no», dijo Raz Shaikh, profesor asociado de Nutrición en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill.
“¿La vacuna funcionará en personas obesas? Nuestra predicción es que no».
Más de 107 millones de adultos estadounidenses son obesos, y su capacidad para volver de manera segura al trabajo, cuidar a sus familias y reanudar la vida diaria podría verse afectada si la vacuna contra el coronavirus les proporciona una inmunidad débil.
El 48% de las mujeres hispanas adultas y el 40% de los hombres hispanos adultos que viven en los Estados Unidos son obesos, según la Oficina de Salud de las Minorías del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS).
En marzo, al comienzo de la pandemia mundial, un estudio de China que pasó inadvertido descubrió que los pacientes de ese país con COVID-19 que pesaban más, tenían más probabilidades de morir que los más delgados.
Mientras las terapias intensivas en Nueva York, Nueva Jersey y otros lugares se colmaban de pacientes, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advirtieron que las personas obesas con un índice de masa corporal de 40 o más, conocido como obesidad mórbida o con un sobrepeso de aproximadamente 100 libras, estaban entre los grupos con mayor riesgo de enfermarse gravemente por COVID-19.
Alrededor del 9% de los adultos estadounidenses están en esa categoría.
A medida que pasaron las semanas y se tuvo una imagen más clara de quiénes estaban siendo internados, los funcionarios federales ampliaron su advertencia para incluir a las personas con un índice de masa corporal de 30 o más.
Se sabe desde hace tiempo que la obesidad es un factor de riesgo significativo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer. Pero los científicos en el campo emergente del inmunometabolismo están descubriendo que la obesidad también interfiere con la respuesta inmune del cuerpo, poniendo a las personas obesas en mayor riesgo de infección por patógenos como la influenza y el nuevo coronavirus.
Delia Mercado acampa junto a la ventana de la habitación donde su esposo está hospitalizado por coronavirus en el hospital Abrazo West Campus en Goodyear, Arizona. EFE/Beatriz Limón/Archivo
Los análisis de sangre muestran que las personas obesas, con hipertensión o niveles elevados de azúcar en sangre, experimentan un estado de inflamación leve crónica; la inflamación se enciende y permanece encendida.
Si bien todavía se están investigando los mecanismos biológicos precisos, la inflamación crónica parece interferir con la respuesta inmune a las vacunas, posiblemente exponiendo a las personas obesas a enfermedades prevenibles incluso después de la vacunación.
La evidencia de que las personas obesas tienen una respuesta distinta a las vacunas comunes se observó por primera vez en 1985 cuando los empleados obesos de un hospital que recibieron la vacuna contra la hepatitis B mostraron una disminución significativa en la protección 11 meses después, algo que no ocurrió con los que no eran obesos.
También se sabe que las vacunas son menos efectivas en adultos mayores, por lo que las personas de más de 65 años reciben una vacuna anual contra la gripe sobrealimentada que contiene muchos más antígenos del virus de la gripe para ayudar a aumentar su respuesta inmune.
Históricamente, las personas con un índice de masa corporal alto a menudo han sido excluidas de los ensayos farmacológicos porque generalmente tienen afecciones crónicas relacionadas que pueden distorsionar los resultados.
Los ensayos clínicos en curso para evaluar la seguridad y la eficacia de una vacuna para el nuevo coronavirus incluyen a personas con obesidad, dijo el doctor Larry Corey, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, quien supervisa los ensayos de fase 3 patrocinados por los Institutos Nacionales de Salud.
Corey dijo que, aunque los coordinadores de ensayos no se centran específicamente en la obesidad como una posible complicación, el índice de masa corporal de los participantes será documentado y los resultados evaluados.
KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.
Norristown, PA – Recientemente me conecte por videollamada con mi amigo mexicano Carlos, quien se fue a vivir a la ciudad de Kawasaki después de casarse con Kumiko, a quien conoció durante sus clases de japonés en México. Quedé muy asombrada por lo que me comentó acerca de cómo se vive la pandemia en Japón y aquí se los comparto.
R– ¡Hola Carlos! ¡Qué grata sorpresa poder saludarte! Dime, ¿cómo te va al otro lado del mundo?
C– ¡Hola Rosalba! ¡Qué gusto! Vivir la pandemia aquí ha sido muy interesante. ¿Sabías que en Japón la tasa de mortalidad del COVID-19 es del 2%, en tanto que el promedio mundial es del 4%?
R– ¡Sorprendente! ¿A qué crees que se deba esta diferencia?
C– Mira, en Japón la cultura de la salud y el uso de la mascarilla es muy importante. Los japoneses comúnmente usan mascarilla y guantes por diferentes propósitos, ya sea cuando se reportan altos índices de contaminación ambiental o cuando se encuentran en lugares cerrados o con aire acondicionado recirculante. Las personas enfermas y choferes de taxis los usan por respeto a los demás. Aquí, la gente comenzó a usar diariamente mascarilla e incluso lentes protectores desde el mes de febrero debido al inicio de la temporada de alergias por el polen desprendido de los encinos. Por tanto, cuando se declaró la pandemia la gente ya estaba preparada con las medidas básicas de prevención al contagio. Adicionalmente, se estableció la distancia social, el lavado de manos y el uso de gel antibacterial.
Carlos y Kaoru
Respecto al transporte, una característica interesante que he notado entre los usuarios del tren, es que normalmente no hablan, nadie platica con nadie. Frecuentemente, viajo de la ciudad de Kawasaki a Tokio en compañía de mi hijo Kaoru, y veo que las personas van trabajando con su computadora, tableta o celular, procurando sentarse en lugares que no tengan pasajero vecino (nadie al lado de ellos). Es muy interesante ver cómo todos respetan el espacio vital del otro hasta para hacer filas, haya o no pandemia.
Otro aspecto que me ha llamado mucho la atención es que, toda la comida que se vende en los supermercados está envuelta en plástico (vinil o polipropileno). Frutas, verduras, pan, carne, y hasta los bombones o chocolates están envueltos individualmente dentro de su caja, que también está envuelta en plástico; así se asegura la higiene de los productos. Eso sí, Japón tiene un sistema de reciclaje muy eficiente y avanzado, donde más del 90% de plástico y vidrio que se usa es reciclado.
Dispensador de alcohol con pedal e instrucciones para medir la temperatura
R– ¡Realmente interesante! Y dime, ¿cómo tratan a los enfermos por COVID-19?
C– Cuando alguien sospecha que se ha contagiado por COVID-19, primero llama a su clínica local para hacer una cita. Una vez ahí, miden su temperatura corporal y le toman una radiografía para saber si existe inflamación en sus pulmones. Si es sospechoso lo dirigen a la clínica COVID-19 local donde le realizan la prueba de infección por la técnica de PCR. Si no, lo envían a su casa sin ninguna medicación. Japón es un país “antimedicamentos”, así que para aliviar algunas molestias emplean remedios caseros o medicamentos OTC en la mayoría de los casos. No obstante, sí practican la vacunación como una medida efectiva de prevención de enfermedades. Si una persona resulta positiva para COVID-19 es hospitalizada, y tratada, entre otras cosas con plasma de pacientes recuperados; por lo que una vez que el paciente es dado de alta, se le invita a donar sus plaquetas y plasma para así curar a otros. A este respecto, la Cruz Roja ha realizado exitosamente, desde hace varios años, este tipo de campañas. Además de todo esto, Japón tiene un alto sentido del cuidado y respeto al anciano, y como la edad promedio de la población presenta una pirámide invertida, es decir, los mayores de 60 años son mayoría, la gente extrema cuidados para proteger a sus padres y abuelos del contagio.
Pantalla con información para prevenir el contagio: uso de mascarilla, toma de temperatura, uso de gel antibacterial y beber agua.
Además, el gobierno prohibió la entrada de vuelos provenientes de más de 90 países, y los extranjeros que se encuentran aquí no pueden salir, por lo que se les ha extendido el tiempo de vencimiento de sus visas. Creo que gracias a esta cultura por el respeto a los demás, a las prácticas cotidianas que se ejercen, y a las medidas implementadas, en Japón mueren 30% menos personas que en Estados Unidos.
R– Gracias Carlos, fue un gusto charlar contigo. Cuídate.
Si quieres consultar información precisa y reciente acerca del COVID-19 en Japón y otras partes del mundo puedes acceder a la página covid19japan.com y a la del John Hopkins Coronavirus Resource Center (http://coronavirus.jhu.edu/map.html).