Estados Unidos se está planteando una pregunta importante: ¿Cómo eliminamos la injusticia racial, a fin de que cada niño logre desarrollar todo su potencial?
Para poder contestarla, hay que echar una mirada crítica a la educación. El lugar donde una familia vive determina la escuela pública a la cual sus hijos tendrán acceso. A ese fenómeno se le conoce con el nombre de asignación residencial, como explicara Derrell Bradford, vicepresidente ejecutivo de 50can.org.
Unas cuantas cuadras de distancia pueden marcar la diferencia entre un niño que asiste a una escuela buena y otro que va a una mala. ¿Es eso justo? Teóricamente, este país está fundado en la idea de la igualdad para todos. No obstante, el sistema educativo ha sido responsable de atroces desigualdades. ¿Cómo? Pues, por poner un ejemplo, hablemos de redlining.
Este es un término muy conocido en el dialecto empleado por los vendedores de bienes raíces. El mismo se traduciría como trazando la línea roja. Esta línea bordea los mapas y sirve para discriminar entre «zonas de riesgo» vs. «zonas seguras».
En la década de los treinta, Estados Unidos se encontraba en medio de la Gran Depresión. Entonces, el presidente Franklin Delano Roosevelt pasó una ley llamada Homeowers Loan Corporation Act, cuya finalidad era estimular la economía a través de préstamos inmobiliarios. Así, las personas podían adquirir una casa, el valor de la casa subiría y, al hacerlo, el propietario podía incrementar su riqueza personal. Sin embargo, no cualquiera tuvo acceso a estos préstamos.
El gobierno federal creó mapas coloreados para cada centro urbano de Norteamérica. Los sectores azul y verde eran muy deseados, los amarillos, no tanto, y los rojos fueron designados como lugares peligrosos. ¿Por qué peligrosos? Resulta que en la zona roja vivían las minorías, predominantemente los negros o afrodescendientes, a quienes se les negó el derecho a recibir préstamos. Las consecuencias fueron inmediatas y devastadoras.
Primero, impidió que las comunidades negras pudieran adquirir riqueza mediante a la adquisición de bienes inmuebles. Segundo, desplomó el precio de las propiedades ubicadas dentro de la línea roja. Tercero, en vista de que las escuelas públicas se subvencionan —en parte— con los impuestos recaudados sobre el valor de la vivienda, esto se tradujo en menos fondos para subvencionar a las escuelas pública allí localizadas.
Es penado por ley decirle a un cliente: no compres ahí porque hay mucha gente de tal raza o país. Eso es algo básico que se enseña a los vendedores cuando quieren obtener su licencia de REALTOR®. Y a pesar de que la práctica es ilegal, si se toma un mapa actual de los distritos escolares de las grandes metrópolis estadounidenses, salta a la vista que la división es ¡casi exacta a los mapas de colores que datan de 1930!
Si de verdad se buscan solucionar los profundos problemas sociales asociados con la injusticia racial, es necesario hacer mejoras significativas en la estructura del sistema público de escuelas.
Para llegar a esta meta, es tan simple como dejar de asignar a los estudiantes a un plantel basándose en la dirección de sus casas. Además, deben revisarse los mecanismos y fórmulas de subvención todavía implementados. Para que cada niño alcance su máximo potencial, las líneas rojas van a tener que desaparecer.
Con tanta gente muriendo por el coronavirus, asesinatos judiciales y extrajudiciales, es una locura detenerse a pensar en la muerte y si estaré en grado de obtener ese lugar prometido llamado Cielo.
Fui criado como católico y nos educaron sobre lo que teníamos que hacer para llegar al cielo; cosas como el bautismo, la primera comunión y un corazón y una mente limpios. Se nos enseñó que si teníamos alguna imperfección, tendríamos que pasar algún tiempo en el purgatorio antes de ser aceptados en el cielo.
Se decía también que nos ayudaría a entrar al cielo si uno de mis hermanos se hiciera sacerdote o monja. Bueno, eso nunca sucedió, así que esa puerta se cerró rápidamente.
Las Animas, colorado, mi lugar de nacimiento es una pequeña ciudad en el este de Colorado, entre la autopista 50 y el Río Arkansas. Cerca pasa un río más pequeño, que viene del sur y se une al Arkansas, se llama “Rio Purgatorio”. Algunos dicen que a mi ciudad natal se la conocía en el pasado como la ciudad de las almas perdidas. Hay algunos acantilados preciosos escondidos por arbustos a lo largo del Río Purgatorio, donde nos escapábamos para ir a beber vino, cerveza barata, fumar cigarrillos y compartir historias fantasiosas. Mi buen amigo Paúl tenía un coche y había encontrado este lugar junto al río, y en ocasiones invitábamos a algunas chicas a unirse a nosotros cuando había festejos especiales. La cultura de los vaqueros anglosajones en mi comunidad no podía pronunciar el nombre “el purgatorio”, así que lo llamaron el “Picket wire river” o el “río Alambre de púas”, ya que estaba bordeado de cercas de ese alambre espinoso para mantener a las vacas alejadas del río.
No fue hasta más tarde que se me encendió el foco, y se me ocurrió un argumento muy racional para ganarme el cielo; …dado que mi alma en el momento de la muerte podría tener algunas imperfecciones aquí y allá y, por lo tanto, podría no tener una escalera directa hacia ese portón celestial incrustado de piedras preciosas, podría existir la posibilidad de que me devolvieran, y tuviera que pasar algún tiempo en el purgatorio. Pero, he aquí mi buena fortuna: esa deuda yo ya la tendría pagada, dado que ya he pasado un buen número de años en el purgatorio, por lo que debería tener al menos una cierta cantidad de crédito a mi favor. En fin, al menos esta parte de mi historia debería darme la oportunidad de tener una llave para acceder al cielo, ya que sí me gustaría estar en ese lugar especial en algún momento. Y me gusta pensar que me estarán esperando allá buenos jalapeños y deliciosos chiles verdes.
Pero quiero aclarar que aún no tengo prisa por llegar allí; ya que, por el momento, todavía tengo demasiadas cosas que hacer acá.
En 1983 trabajaba para un partido político nacional como director de registro de votantes hispanos. No solo hice talleres para latinos, sino que lo hice para grupos de gais, asiáticos, veteranos y cualquier persona que quisiera saber sobre la votación en este importante proceso democrático. Disfruté de conocer a una gran variedad de personas y me encantó animar a las personas a organizar y utilizar su poder
Un día recibí una invitación para hacer un taller para personas con capacidades diferentes en Arlington, Virginia. Organicé mi tiempo para poder llegar temprano, conocer a los patrocinadores y tener una idea del espacio y la audiencia.
Entré a un centro comunitario y pronto fui recibido por mi anfitrión. Cuando entramos en la sala, quedó claro que muchos de los participantes ya se estaban acomodando. Eran alrededor de 100, la mayoría en silla de ruedas, algunos con ayudantes o asistentes, algunos con tableros electrónicos que los ayudarían en la comunicación. Algunos entraron solos y algunos con sillas eléctricas muy elegantes, otros usaban sus musculosos brazos para empujar sus sillas manualmente hacia adelante.
Esta no era mi audiencia ordinaria … algunos tenían problemas nerviosos y musculares que les hacían mover la cabeza y las extremidades en diferentes direcciones. Algunos no podían mantener la cabeza erguida, pero todos parecían estar concentrados en mí y en el frente de la habitación.
Me estaba poniendo nervioso. No lograba imaginar cómo adaptar mi charla para ellos mientras me presentaban. Sin embargo, comencé mi generalmente aburrida presentación y pronto encontré mi ritmo y nuevas ideas llegaban mi cerebro.
Bien, les dije… creo que ustedes, como nosotros los mulatos, han sido olvidados por los partidos políticos y muchas veces, por los candidatos. Y deben votar, y votar en gran número, para que podamos hacer exigencias a los elegidos. Entonces me pareció que finalmente estaba conectando, …y comencé a motivarlos: “estás en casa o en un centro de salud y con frecuencia tienes tiempo en tus manos; …quizás horas y tienes formas de comunicación, no sólo con otros en sillas o camas, sino incluso para llegar a cualquier persona que quisieras. ¡Debes aprovechar este tiempo!”
Mientras seguía con mi charla, había un joven que tenía un asistente de enfermería, un tablero de comunicaciones y tenía poco o ningún control sobre su cabeza y brazos; de vez en cuando soltaba un grito gorgoteante muy fuerte, un “aaarrrrgh”, y sus brazos se agitaban como si tuviera alas y quisiera volar, con la cabeza moviéndose hacia arriba y hacia abajo. No estaba acostumbrado a este tipo de interrupciones, por lo que me descontroló un poco y casi me hizo perder el hilo. Finalmente pude terminar mi charla y me tomé el tiempo para responder cualquier pregunta.
Luego fui a la silla del joven que me había interrumpido tantas veces y me presenté a su ayudante. Me arrodillé junto al joven en la silla para que estuviéramos cara a cara y me disculpé si lo había ofendido. No, no, no, me dijo su asistente. Le encantó tu discurso, y cada vez que decías algo que le resonaba dentro, el gritaba para expresarte su apoyo. El joven soltó un cálido sonido como de risa desde lo profundo de su garganta, en afirmación, mientras inclinaba la cabeza. Su ayudante sonreía, y pronto, yo también. Agradecí al joven por su apoyo y le apreté cálidamente el hombro.
Aprendí mucho esa noche y desearía haber aprendido esto antes en mi vida.
La pandemia nos está enfrentando con los temas más temidos por los seres humanos. Empeora esto la prohibición de visitas a los enfermos, se altera el proceso del duelo, porque no podemos hacer un funeral en la mayoría de los casos.
Casi todos hemos sido separados de nuestras madres de forma violenta, lo que Otto Rank llamó «el trauma del nacimiento». En el parto natural, salimos por un canal estrecho, debemos respirar por primera vez, nos miden, nos limpian, los ruidos nos molestan, la luz fuerte en los ojos, también. El niño no sabe que se separó de mamá. A los 18 meses, comienza a entender que ya no está en el vientre.
¿Entiende ahora la desesperación de un niño cuando no ve a su mamá o lo separan bruscamente de ella?
Uno de nuestros miedos es separarnos, perder a los seres amados. De ahí el miedo a la muerte y al divorcio; el terror al abandono de la persona amada y, en el niño, el miedo a ser separado de la madre. Abandono, separación y pérdida son los grandes temas, el gran miedo humano. Si no me cree, oiga las canciones y vea las telenovelas.
En el útero materno no sentimos frío, no estamos solo. Flotamos en agua y escuchamos el latir del corazón de mamá. Por esta razón, los bebés se tranquilizan cuando son cargados por mamá y apretados contra su pecho. Oír esos latidos nos serena, es como estar otra vez en el útero. Nunca más volvemos a la unión perfecta con otro. Solo en el orgasmo —por poco tiempo y cuando de verdad se hace el amor—, volvemos a sentir esa unión perfecta con otro.
La separación más dolorosa, y una de las más temidas, es la pérdida de la pareja, solo comparada a la de un hijo. Romper un vínculo de afecto sólido es sin duda algo doloroso. La pareja llena necesidades muy importantes, nos puede dar mucha felicidad y mucho dolor. Por eso, al amar y volvernos vulnerables, nos arriesgamos a que nos partan el corazón y, sobre todo, a que nos abandonen.
Esto es magnificado cuando hemos sido abandonados previamente, y mucho más cuando ese abandono fue perpetrado por alguien importante, como papá o mamá. De ahí la importancia del amor, de los vínculos afectivos y de las heridas emocionales. El ser humano anda buscando por la vida «volver al útero», estar completamente unido a otra persona.
Los seres humanos somos los animales que nacemos más indefensos y más dependientes de otros; pero es precisamente esa dependencia la que permite que construyamos lazos de amor con los que nos cuidan. La primera y más importante es con nuestros padres, y esta afectará a todas las demás. Cuando creamos lazos, nos volvemos vulnerables, necesitamos a esa persona, nos aterra perderla. Son esas relaciones las que crean nuestra felicidad. www.NancyAlvarez.com
Una organización local cumple 20 años de estar realizando actividades relacionadas con la educación e información sobre el (feminicidio) y realiza el Altar Comunitario del Día de los Muertos en Filadelfia.
Este año debido al distanciamiento social, estarán realizando el programa por StreamYard y en las plataformas de @philatinos y Facebook Live WOAR-Philadelphia Center Against Sexual Violence el día 2 de noviembre a las 6:00 pm un programa Bi-nacional, con dos representantes feministas e impulsoras de: Justicia Social Global, Activismo, así como Promotoras de la Cultura De Paz en México.
Cristina Pérez directora de alcance comunitario de la organización en contra de la violencia sexual a las mujeres (WOAR) por sus siglas en inglés, está contemplado ofrecer una semblanza del feminicidio en la vida de las mujeres, árabes, latinoamericanas, y a nivel local de la Ciudad de Filadelfia.
El objetivo del programa es: conversar y conocer sobre la educación en el feminicidio y sus realidades, así como las temáticas de inclusión y justicia social, especialmente en la vida de las mujeres migrantes.
Foto ilustrativa. El pan de muerto es el pan tradicional en la celebración del Día de Muertos en México.
Norristown, PA – Una de las festividades más celebradas por la comunidad hispana que vive en EE. UU. y en todo el mundo es el Día de Muertos;una mezcla de celebraciones prehispánicas y católicas, donde se recuerda y se honra a los seres queridos que ya no están entre nosotros.
Las lápidas parecieran los mástiles de barcos, en medio de un mar amarillo anaranjado, que trajeran las almas de los difuntos. En esta espera nocturna se vela y se reza bajo el aroma y el humo fragante del incienso, creando un ambiente entre mítico y sagrado.
En los hogares, las ofrendas a los muertos se colocan bajo el mismo rito. Se suele poner un altar simulando una pirámide, el puente entre el mundo de los vivos y el de los muertos que se decora con “papel picado” de colores, donde se posan las ollas de barro con los guisos favoritos de los festejados, y cuyas fotografías se colocan como si estuvieran sentados a la mesa, en espera de degustar el banquete. Un evento mágico que hace recordar a los abuelos, con quienes solíamos compartir estas fechas con una taza de café o de chocolate caliente y un buen pedazo de pan de muerto, un manjar típico de la tradición mexicana, cuyo origen se remonta a la época prehispánica.
Se dice que, durante los sacrificios humanos, el corazón de las doncellas se colocaba en una vasija con amaranto, para después ser consumido en un acto de agradecimiento a los dioses aztecas. Durante la Conquista, los españoles, horrorizados por el ritual, sustituyeron el corazón real por uno hecho a base de harina de trigo, espolvoreado con azúcar roja, al que llamaron el pan de los muertos o simplemente “pan de muerto”. Este se caracteriza por tener una bolita en el centro, representando el cráneo de la doncella, de donde se extienden cuatro cordones en forma de un hilo de gotas, semejando las lágrimas de las víctimas, dirigidas hacia los cuatro puntos cardinales. En algunos países de Latinoamérica se elabora algo semejante, como un postre con formas humanas para celebrar estos días, como las “guaguas de pan” de Ecuador o “ñatitas” en Bolivia.
Las festividades del Día de Muertos comienzan el 1 de noviembre, de acuerdo con el calendario católico; sin embargo, en algunos lugares de México se comienza antes. El 28 de octubre se espera a aquellos muertos en accidentes o fallecidos de forma trágica; el día 30, a los niños que fallecieron sin ser bautizados (o del “limbo”), el 1 de noviembre dedicado a todos los niños o todos los santos, y el día 2, a los adultos o fieles difuntos.
En 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró el Día de los Muertos comoPatrimonio Cultural de la Humanidad. Coincido que festejar el Día de Muertos es una celebración por la vida misma, para tomar las cosas con la mejor sonrisa y reír porque nada es eterno. Disfrutemos mientras dure, ya que aquí, para morir nacemos.
Derrota del PSG ante el Man-United, con gol de Rashford. Foto redes
Se jugó la primera fecha de la Champions League y tuvimos la oportunidad de ver muy buenos juegos, como la goleada del Bayern Múnich al Atlético de Madrid, por 4-0, el terrible primer tiempo del Madrid contra el Shaktar Donetsk, y el empate sufrido por el Inter en su propio patio.
El mejor juego, sin duda, PSG contra Manchester United, jugado en el Parc des Princes de París; un partido técnico, estratégico, entretenido. El PSG con Neymar, Mbappe y Di María, un tridente fantástico, pero cuando Di María no está bien, se pierde la zona derecha y se vuelve vulnerable el equipo parisino. En Manchester vimos a Bruno Fernández, pasador nato que le pega muy bien de media distancia, en gran coordinación con Rashford y Martial. Un penal al minuto 23 les permitió a los diablos rojos abrir la cuenta por el mismo Fernández.
El PSG se volcó al ataque y empató, por medio de un autogol de Martial, al minuto 55; lindo cabezazo a la salida de un tiro de esquina, que dejó desubicado al golero De Gea, quien solo vio pasar el balón. El PSG siguió atacando, pero De Gea se creció en los tres palos y terminó siendo la gran figura del juego. Al minuto 87, una jugada individual de Marcus Rashford hace la diferencia y anota el 2-1. Los ingleses se llevan la victoria y 3 puntos de París, con los que arrancan con pie derecho, en una Champions League que promete muchas emociones.
Real Madrid cayó ante el Shakhtar Donetsk, en el Alfredo Di Stefano. Foto Redes
La aplanadora alemana del Bayern Múnich le pasó por encima a los colchoneros; el actual campeón de la Champions no tuvo piedad del Atlético de Madrid y lo goleó 4-0, en una tarde fantástica de Kingsley Coman. Lo más fuerte que tiene el equipo del Cholo Simeone es la defensa, que, sin embargo, en esta ocasión no pudo contener la demoledora delantera alemana. Buen juego y con el resultado lógico.
La sorpresa, la derrota del Real Madrid contra el Shakhtar Donetsk en el Alfredo Di Stefano, un templo del fútbol difícil para cualquier visitante; pero en el primer tiempo el equipo merengue le puso el juego en bandeja al cuadro ucraniano, que aprovechó y lo tuvo 3-0 al final del primer tiempo. En el segundo, el equipo de Zidane salió con otra actitud y logró descontar, al 55, con Modric, con un zapatazo de media distancia y, al 59, Vinícius logró el 3-2. Al minuto 90, una jugada discutida en un remate de Tony Kroos encuentra en la línea de tiro a Vinícius, que estorba al arquero Trubin; el VAR analiza la jugada y determina que hay interferencia del jugador del Real, y el gol es anulado. Otra caída del equipo merengue y un Zidane que no encuentra a su equipo ideal.
Otros resultados de la fecha. Empate a ceros en el Chelsea vs Sevilla; el equipo de Lampard no pudo contra el campeón de la Europa League en Stamford Bridge. Liverpool venció por la mínima diferencia al Ajax, en el Johan Cruijff Arena. El empate a dos entre el Inter de Milán y el Borussia Monchengladbach, donde Lukaku fue la gran figura, salvando un punto en el Giuseppe Meazza. Y, por último, la victoria del Manchester City 3-1 contra el Porto de Portugal, donde el equipo Citizen jugó un espectacular segundo tiempo; Pep Guardiola necesitaba esta victoria urgente.
Mendy tapa un tiro del Sevilla en el empate entre el equipo español y el Chelsea. Foto Redes
Hablemos ahora de árbitros, partiendo de la premisa de que ningún arbitraje es perfecto, pero dependiendo de los aciertos, los errores se minimizan. Eso ocurre en Europa, en algunas jugadas polémicas que pude ver; en algunas, los jueces no acertaron, pero aplaudo a los jugadores, pues no vi ninguno pechando al juez, soplándole al oído, alegando o peleando, para nada; siempre aceptaron la decisión del juez como autoridad.
¿Porque allá sí y acá no? ¿Por qué Neymar se pone la camiseta de Brasil y cambia de actitud? ¿Por qué Vidal, con la camiseta del Inter no pechó al juez en el juego contra el Gladbach, y en cambio sí hablaba al oído, y protestaba cada jugada en el juego de Chile contra Colombia? ¿Y por qué el comportamiento de los comentaristas peruanos contra el juez chileno en la derrota contra Brasil? Preguntas que dejo al aire.
En noviembre: derbi español y segunda fecha de la Champions League. ¡Hasta la próxima! Dariofdo0101@gmail.com
Fotografía promocional cedida por Samantha Bloom donde aparece la periodista Paola Ramos, quien recorrió Estados Unidos de costa a costa para escribir "Latinx" (Vintage Español).
El nuevo coronavirus es el detonante para que el voto latino vaya a ser, esta vez sí, decisivo en las elecciones presidenciales, afirma a Efe la periodista Paola Ramos, quien reúne en su nuevo libro, «Latinx», las voces que redefinen la identidad latina desde la diversidad.
Ramos recorrió el país de costa a costa al encuentro de grupos históricamente ignorados dentro de la comunidad hispana o latina, como los afrolatinos, los indígenas, los musulmanes, los indocumentados y las personas LGTBQ, para escribir «Latinx» (Vintage Español).
En una entrevista con Efe habla de lo que descubrió en su viaje, del significado del término «latinx» y del papel que los latinos van a tener en estas elecciones.
TODO ES PERSONAL EN ESTAS ELECCIONES
«La política en algún momento pudo no ser personal, pero en estas elecciones se ha hecho personal (…); se trata de con qué candidato tiene más probabilidades de sobrevivir mi familia», y subraya que esta campaña es completamente diferente a la de 2016 y el elemento diferenciador es la COVID-19. Ramos, señala que en el 2016 50 % de los latinos que podían hacerlo no votaron en aquellas elecciones porque «no pensaron que Trump podía ser una posibilidad”.
En las elecciones de medio mandato de 2018 ya hubo niveles récord de participación latina y en las presidenciales del próximo 3 de noviembre «van a salir a votar», porque «no se olvidan» de cómo les ha afectado desproporcionadamente la COVID-19 y el desempleo provocado por la crisis económica derivada de la pandemia.
En 2016, la victoria del hoy presidente reveló las tendencias «supremacistas blancas, antimigrantes y antilatinas» de Estados Unidos, y eso empujó a los latinos a asumir su identidad, subraya Ramos. Hija del periodista mexicano Jorge Ramos y nieta del escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner, Paola Ramos se define en la introducción de su libro como «latina» y también como «queer» y «estadounidense de primera generación».
Sin embargo, nunca sintió que encajara en la comunidad latina hasta que la palabra «latinx» empezó a brotar de sus labios.
Ese término, surgido en la primera década del siglo XXI, acerca más a Paola Ramos a una comunidad de 60 millones de personas en la que después de la llegada de Trump a la Casa Blanca ha asomado un deseo de pertenencia y de inclusión, dice en la introducción para presentar a los protagonistas de su libro.
Entre ellos hay jornaleros, drag queens, indígenas mexicanos que conservan sus tradiciones a miles de kilómetros de casa, mujeres a favor del aborto y hasta un afrolatino de origen cubano, Enrique Tarrio, quien es el secretario nacional de la organización nacionalista blanca Proud Boys.
«LATINX», UN TERMINO EN DEFINICIÓN
Ramos reconoce que el término «latinx», surgido en la comunidad latina LGTBQ, es controvertido y rechazado por «muchos», pero dice que a la vez engloba a otros muchos que nunca antes se sintieron latinos.
Mucha gente escucha «latinx» en boca de políticos y activistas pero no sabe lo que significa; unos piensan que es un tema «queer», otros que están «americanizando» la palabra «latino» y «algunos creen que alude a ideas socialistas y comunistas», dice.
La realidad es que «la palabra se está definiendo ahora mismo», subraya, y que es «otra manera más inclusiva de abordar quiénes somos todos, no simplemente una parte».
En la introducción del libro Ramos, quien trabajó en la Casa Blanca durante la Presidencia de Barack Obama (2009-2017) y ahora trabaja como periodista para Vice y Telemundo, lo explica así: «Ayudar a que ‘todxs’ seamos visibles. De eso se trata ‘latinx'».
«Nos hemos dado cuenta de lo racistas que hemos sido», dice sobre la discriminación entre latinos. El término «latinx» también se relaciona con las protestas, con el cuestionamiento del «sueño americano» y el ansia de justicia.
«Nuestro sistema, en su estado actual, no está construido para nosotros. Y la única manera de cambiarlo, para que represente a las comunidades negras y latinx, es reconociendo quiénes somos realmente», plantea Ramos en la introducción.
Ramos responde afirmativamente cuando se le pregunta si los latinos tienen una crisis de identidad. A su juicio, se debe a que durante muchos años han dejado que «otros» cuenten su historia y la reduzcan a una historia de inmigrantes en la que «todos pensamos lo mismo y estamos unidos» por la experiencia de los abuelos o padres llegados a Estados Unidos.
«Hemos empezado a vivir con nuestras distintas identidades, religiones etcétera, y no sabemos cómo llamar a esta historia y esta comunidad», agrega.
Cuando se le pregunta si en los tiempos de la campaña de Hillary Clinton como directora adjunta de medios hispanos pensaba que la comunidad latina era tan compleja como ahora sabe que lo es, dice que ni lo podía imaginar.
A su juicio, el mensaje de los políticos estadounidenses hacia el electorado latino está «mejorando», pero «queda mucho por hacer».
Estados Unidos alcanzó el 27 de octubre la cifra de 8.773.407 casos confirmados del coronavirus SARS-CoV-2 y la de 226.604 fallecidos por la enfermedad de la covid-19, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS
Nuestro lado espiritual necesita un vehículo para expresar nuestro dolor y amor de manera pública. Creo que la celebración de los altares del Día de los Muertos podría ser lo que necesitamos desarrollar para llenar un vacío que es más grande que el gran cañón del Colorado.
Necesitamos un mes de sanación espiritual para este período tan difícil de nuestras vidas, por lo que empecé desde hace varias semanas, como una especie de reconocimiento a nuestros muertos.
Debemos recordar no solo la pérdida de vidas de años pasados, sino reconocer y honrar a todos aquellos que perdieron la vida en el 2020, muchos como resultado de la pandemia.
Además de los Altares, hay muchas otras formas de celebrar a los que han fallecido.
Las Américas: Belice
En Belice, el pueblo maya yucateco festeja el Día de los Muertos. La celebración se conoce como Hanal Pixan, que significa «comida para las almas» en su idioma. Los altares se construyen y decoran con comida, bebidas, dulces y se les colocan velas.
Bolivia
El Día de las Ñatitas («Día de las Calaveras») es un festival que se celebra en La Paz, Bolivia, el 5 de mayo.
Brasil
El día festivo brasileño de los Finados (Día de los Muertos) se celebra el 2 de noviembre. Al igual que otras celebraciones del Día de los Muertos, la gente va a los cementerios e iglesias con flores y velas y ofrece oraciones. La celebración está pensada como un edificante homenaje a los muertos. La conmemoración de los muertos proviene de orígenes católicos, indígenas, africanos y europeos.
Costa Rica
Costa Rica celebra el Día de los Muertos el 2 de noviembre. El día también se llama Día de Todos Santos, o también Día de Todos Almas. Se celebran misas católicas y la gente visita las tumbas de sus seres queridos para decorarlas con flores y velas.
Guatemala
Las celebraciones guatemaltecas del Día de los Muertos, que se realizan el 1 de noviembre, se destacan por la construcción y el vuelo de cometas gigantes. Los guatemaltecos vuelan cometas con la creencia de que las cometas ayudan a los espíritus a encontrar el camino de regreso a la Tierra. Algunas cometas tienen notas para los muertos atadas a sus colas o a sus cuerdas. Los guatemaltecos también proporcionan una capa de pintura fresca y colorida a sus cementerios.
Perú
En el pasado, la gente visitaba el cementerio y traía flores para decorar las tumbas de los familiares muertos. A veces, la gente tocaba música en el cementerio.
Mi introducción de niño
Hoy invito a todos a considerar adoptar la tradición del Día de los Muertos y construir altares en nuestros hogares, organizaciones y lugares públicos. Solo en EE. UU. son alrededor de los 227,000 muertos por COVID-19. Los miembros de la familia no podrán estar al lado de la cama, ni tener los servicios normales de responso, velatorio y funeral que es parte de nuestra historia. Estas muertes también han tenido un costo económico y emocional para muchas familias. Además, tenemos a todos esos jóvenes negros asesinados por policías y vigilantes. Y las vidas de los negros sí importan.
Cuando era niño, recuerdo ir al cementerio local y buscar las lápidas de nuestros seres queridos. No había hombres de mantenimiento pagados, por lo que los sitios de las tumbas solían estar cubiertos de maleza o de basura arrastrada por los vientos. Limpiábamos la tumba y colocábamos o plantábamos flores. Hoy recordamos a los muertos y actualizamos su historia para aquellos de nosotros que necesitamos reconocer nuestra herencia cultural. En nuestra celebración debemos encontrar la manera de estructurar una parte especial para los niños. La historia nos muestra que a ellos les encanta la pintura facial, las actividades culturales y el sentido de comunidad que crea.
Se suele llevar comida, bebidas, fotos y artículos favoritos del difunto. El Pan de Muertos es un tipo de panecillo dulce, con forma de bollo, cubierto con azúcar y, a menudo, decorado con piezas del esqueleto que simulan huesos. Un niño puede ser recordado por los dulces, galletas, refrescos y juguetes que eran parte de sus vidas. Estos artículos se pueden consumir junto a la tumba y luego se habla sobre los juguetes y artículos que trajeron. Cuando finalmente me coloquen en un altar, espero que ese día pongan suficientes jalapeños para todos. Y se los aviso de antemano, que, si no hay jalapeños o chiles verdes suficientes, regresaré, hasta que los hayan plantado en el Jardín del Amor, allá arriba entre las nubes.
Como sociedad viajera en la que nos hemos convertido, pronto descubriremos que no siempre es fácil acceder a los lugares para entierros. Por lo tanto, debemos ampliar los altares domésticos y comunitarios.
Recuerdo que cuando fui Director Fundador de la Fundación Cesar E. Chavez, en 1994, comenzamos la tradición de tener un altar público. Con la imagen de César Chávez y nuestros seres queridos, colocamos un gran altar con velas y mantas mexicanas, y sobre la parte superior del altar colocábamos nuestros muchos artículos de recuerdo.
También hoy, decoramos el altar con imágenes de calaveras e imágenes en camisetas y pancartas que muestran esqueletos bailando, trabajando y amando. Estos artículos no se consideran tan atemorizantes como se podrían ver si fueran parte de Halloween. En cambio, son símbolos de nuestra historia y cobran vida para nosotros acercándonos a aquellos a quienes hemos amado y queremos recordar.
En la Fundación Cesar Chávez, invitábamos a muchos de todas partes de California a estar con nosotros, personas de todas las religiones y estilos de vida.
Comenzábamos con una bendición indígena, una “limpieza” con humo de salvia y tal vez oraciones, y la lectura de la oración del campesino. Había un espacio para las personas que quisieran hablar sobre las fotos, los artículos y las flores de cempasúchil (caléndula) que habían traído. Lo llevábamos a cabo a primera hora de la noche y las velas nos daban la atmósfera adecuada para conectarnos con los fallecidos y los presentes.
Luego íbamos al comedor de la UFW (United Farm Workers) llamado PAN Y VINO, para continuar nuestra celebración con panes dulces mexicanos y Champurrado, el típico Chocolate Mexicano.
En los últimos años en el sur de California, he visto muchos altares que eran maravillosos ejemplos de amor y arte. En una universidad vi 20 altares en una celebración comunitaria.
Si bien, en algunos lugares el espacio no es adecuado para un altar, pude ver ventanas pintadas con mensajes de reconocimiento y celebraciones por las muchas vidas perdidas. La gente exhibía pancartas, tenía ceremonias de oración o meditación. Al final, se trata de encontrar formas diferentes y coloridas de levantar a los que han muerto y especialmente a todos aquellos que han estado en la primera línea de la crisis de salud de este año. Algunas ciudades ya han tenido marchas y eventos en honor a todos los que han muerto.
Venezuela comenzó una semana de cuarentena total tras siete días de flexibilización parcial de la economía en un sistema que el Gobierno denomina 7+7. EFE/Johnny Parra/Archivo
NO PODEMOS ESPERAR LA COMPASIÓN DE LÍDERES NACIONALES
Nuestra espera por una respuesta nacional de compasión ha sido demasiado larga y debemos asumir nosotros esta tarea de crear un espacio para el duelo, la celebración y la sanación.
Mientras lamentamos la pérdida de todas y cada una de estas vidas, también debemos tomarnos el tiempo para celebrar todo lo que ellos fueron para nosotros.
Estamos en un momento difícil, que parece no tener un final rápido. No, no habrá una rendición por parte del virus y un tratado de paz firmado como si esto fuera igual a las guerras que recordamos. Este virus vivirá con nosotros y por ahora debemos encontrar formas de controlar y minimizar su propagación. Eventualmente habrá una cura, pero no será una varita mágica ondeando sobre la tierra haciéndonos inmunes a todos. Estamos a muchos días de algún tipo de normalización de la vida y el trabajo.
Vamos a abrazarnos y aferrarnos a los recuerdos de nuestros seres queridos que han fallecido.
Construyamos altares de colores, monumentos e imágenes a los seres queridos en nuestro círculo de amor… que sepan que no serán olvidados… nunca.
«El hombre tiene un instinto social que ha heredado de su propia naturaleza, el hombre es más político que la abeja o que cualquier otro animal”, Aristóteles, filósofo de la antigüedad.
Este filósofo, afirmó que el hombre nació para ser un ciudadano. Los filósofos de la antigüedad siempre mantuvieron que el gobierno existía por el pueblo y para el pueblo. Hoy en día, hay quien cree lo contrario, y opina que el pueblo existe para el gobierno.
En la antigüedad antes de Cristo, se predicaba que el hombre era una reflexión de lo divino. Filosóficamente, esta teoría estaba basada en el simple hecho de la razón, puesto que el hombre posee razón.
La creencia entre los filósofos de antaño fue, que el hombre no tenía por qué seguir a ciegas al gobierno; que podía unirse a la tarea de gobernar; igualmente, sostenían que, por medio de la participación en la política, podía el pueblo protegerse de las tiranías y las ineptitudes de los llamados políticos, sin amenazar el sistema social. Así nació la idea de la democracia y el concepto de un voto por persona.
En una democracia, el voto es un instrumento de poder, pues le da al ciudadano la autoridad de participar en el proceso político. Por medio del voto se eligen y se eliminan a los políticos. Con su voto, usted decide quién merece o no ser elegido, si trabajó o no por el pueblo. Todo esto suena un poco ridículo, porque son muchas las veces que a un buen servidor público se le ha eliminado, y al que solo se ha servido a sí mismo, o ha servido a la maquinaria política, es elegido seguidamente y, muchas veces, por años.
La realidad es que hoy en la política, lo que más cuenta es el dinero. Los dos candidatos a la presidencia han recaudado y han gastado una cantidad enorme de millones de dólares. ¡Qué fácil es recaudar fondos para la política, y qué difícil es recaudar para la educación! Lo que más me intriga, es saber que, en la calle, hay una gran cantidad de dinero para el politiqueo de los dos candidatos a la presidencia, Biden y Trump. ¿Quién sabe dónde y cómo se han usado, qué beneficios ha tenido el pueblo? ¿Cuánto de este dinero ha sido invertido en nuestra comunidad? Se ha invertido en almuerzos, desayunos, etcétera, pero ¿Se ha sido invertido en una campaña educativa, para crear más conciencia política?
¿Quién ha controlado el dinero?
Campaña: conjunto de actos o esfuerzos que se aplican para conseguir un fin determinado (Real Academia Española). Mi definición, no la encontrará en ningún diccionario ni libro: conjunto de actos, esfuerzos, traiciones, violaciones y degradaciones que se aplican para conseguir una elección.
Sin embargo, diga presente en tiempo de elecciones, dígalo asegurándose de ejercer su voto. Recuerde que es su voto y lo debe usar según su conciencia le dicte, y no como otros quisieran.