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¿Quédate en México?

Fotografía de archivo de migrantes detenidos por la Patrulla Fronteriza en Texas, Estados Unidos. (Foto: EFE/LARRY W. SMITH)

La crisis migratoria sigue desbordando a México. La pandemia ha sido una oportunidad para que diversos gobiernos endurezcan sus políticas migratorias, agravando aún más la situación de los derechos humanos para los migrantes.

En la frontera entre México y Estados Unidos, incluso antes de que llegara el COVID-19, la política migratoria del entonces presidente Donald Trump había creado una crisis humanitaria en el norte mexicano. Los refugios migratorios se llenaron rápidamente y las condiciones de derechos humanos empeoraron.

Las organizaciones de ayuda humanitaria que proporcionan alimentos, ropa, apoyo legal y atención médica enfrentan más dificultades para llevar a cabo sus actividades. Human Rights Watch ha instado en más de una ocasión a México y a Estados Unidos a que cesen los «abusos» contra desplazados, migrantes y solicitantes de asilo.

Las estrategias de ambos gobiernos apuntan a una ayuda financiera para promover el desarrollo económico en Centroamérica. Por ejemplo, con apoyos para programas de plantación de árboles y empleo juvenil que podrían crear 330.000 empleos en seis meses en Guatemala, Honduras y El Salvador.

¿Pero quién ve por los desplazados mexicanos?

Principalmente señalado como el país de tránsito de las caravanas que buscan llegar a Estados Unidos, México no suele considerarse un objetivo o punto de llegada. Sin embargo, México ya tiene un número alarmante de desplazados internos que históricamente han sido eclipsados, poco reconocidos y menos, ayudados.

Son mexicanos huyendo del miedo, la violencia o la pobreza y que están dispuestos a asumir graves riesgos al desplazarse.

Los grupos del crimen organizado enfrentan mayor dificultad para realizar sus actividades debido a la pandemia y a una lucha por el control de un territorio clave, aumentando la violencia y obligando a muchos mexicanos a abandonar sus hogares. Guerrero, por ejemplo, tiene la mayor cantidad de desplazados internos en México a pesar de ser uno de los estados más ricos en recursos naturales. En esta zona opera el cártel Guerreros Unidos y este estado es considerado por consultores en seguridad como el epicentro del crimen organizado del país.

Los desplazados al necesitar vivir en una comunidad diferente enfrentan grandes dificultades para encontrar viviendas, empleo, educación para sus hijos y son especialmente vulnerables, ya que no se incluyen en los marcos internacionales establecidos para la protección de los refugiados. No obstante, estas personas enfrentan las mismas amenazas y peligros que los migrantes, refugiados y desplazados de otros países.

De acuerdo con los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos de las Naciones Unidas, es responsabilidad del gobierno, en este caso, México, abordar el desplazamiento interno forzado de sus ciudadanos. Esto dificulta que las organizaciones humanitarias internacionales intervengan en lo que es una responsabilidad interna.

Las autoridades y agencias mexicanas de migración carecen de recursos y están sometidos a una presión mayor a medida que México recibe un número récord de solicitudes de refugiados y solicitantes de asilo.

De enero a octubre de 2021, México recibió su mayor registro en la historia, según informó en noviembre la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado. En lo que va del año, el número de solicitudes se ha triplicado con respecto al mismo periodo de 2020.

Y ahora, Estados Unidos volvió a implementar el programa “Quédate en México”, forzado por la Corte Suprema que rechazó en agosto un intento del gobierno del presidente Joe Biden de bloquear el dictamen del juez con sede en Texas.

Desde hace unos días se obliga a los solicitantes de asilo a permanecer en territorio mexicano hasta que tengan respuesta de las autoridades estadounidenses sobre sus solicitudes, que desde su puesta en marcha ya se deja ver con grandes grupos de migrantes en algunas ciudades fronterizas.

Si México no logra procesar a los migrantes entrantes, entonces es aún menos capaz de brindar apoyo a los desplazados internos, quienes, hasta hace poco, no eran reconocidos a nivel nacional como un grupo vulnerable que necesita protección.

Especialistas mexicanos y el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien aplaude las remesas, han externado su interés en que Estados Unidos amplíe su programa de visas de trabajo temporal para que más mexicanos puedan satisfacer la demanda de mano de obra estadounidense sin convertirse en parte del flujo de migración ilegal.

Si bien el Gobierno mexicano tiene la mayor responsabilidad legal; el sector privado, las organizaciones internacionales y los medios de comunicación también podemos y debemos desempeñar un mayor papel en este tema de justicia social internacional.

Los «soñadores» de DACA son parte de la fuerza laboral de EE. UU.

Fotografía de archivo de cientos de jóvenes soñadores de diferentes estados del país que marchan durante una manifestación frente al Capitolio en Washington, DC (Estados Unidos). (Foto: EFE/Lenin Nolly)

El 85 % de los «soñadores» de DACA graduados de universidades dentro del programa TheDream.US está empleado, en su mayoría en trabajos que se consideran «esenciales», según un informe divulgado esta semana.

TheDream.US es el mayor programa de ayuda para estudios superiores de los jóvenes amparados por la Acción Diferida (DACA) y ha otorgado más de 7.500 becas universitarias en más de 70 colegios en 19 estados y el Distrito de Columbia.  Una encuesta entre 998 graduados universitarios de colegios asociados al programa indicó que el 88 % de ellos siguen estando amparados por este estatus de deportación diferida creado durante el Gobierno del expresidente Barack Obama en 2012.

Si bien el 90 % de los participantes en la encuesta expresó su interés en continuar los estudios de postgrado, solo el 17 % pudo matricularse en uno de estos programas, y el mayor obstáculo fue la dificultad para financiar esos estudios.

«Cuando muchas industrias encaran la escasez de mano de obra y en muchos estados hay preocupación por el envejecimiento de su fuerza laboral, los graduados de TheDream.US y toda la población de ‘soñadores’ son una fuerza laboral vigorosa y talentosa», afirmó Hyein Lee, director del programa.

El 30 de noviembre el Gobierno del presidente, Joe Biden, cerró un período de 60 días abierto para recibir comentarios públicos sobre una versión revisada del programa DACA que ha protegido de la deportación a cientos de miles de migrantes traídos ilegalmente al país cuando eran menores de edad.

El programa DACA ha sobrevivido a querellas judiciales y a la decisión del expresidente Donald Trump de cancelarlo en marzo de 2017, pero el Gobierno Biden quiere reforzar su seguridad jurídica con esta nueva versión.

Atemorizados por el aumento de asaltos a negocios

De izq. a der.: Billie Colón, propietario de negocio; el concejal David Oh; Angie Medrano, dueña de “Angi Real State”, y su esposo Franklin Medrano, representante de la cámara de comerciantes dominicanos; Roberto Rodríguez, representante de la cámara de comercios de Esperanza; dueñas de “Dos 15 Express”; Leity Rodríguez-Largo, directora ejecutiva de Acción Colombia; Julio Largo, dueño de “Listo Envíos”; Daniela García y Giselle Poveda, manager y dueña de “Café Tinto”.

Los expertos dicen “Si quieres ser feliz encuentra algo que te encante hacer y conviértelo en tu trabajo”; y eso fue lo que hicieron Giselle Poveda y Daniela García, quienes diariamente desde las 5:00 am abren las puertas de su local para ofrecer exquisitos desayunos a los miembros de la comunidad del norte de la ciudad de Filadelfia. “Cafe Tinto” es su panadería/cafetería ubicada en 143 E Wyoming Ave.

Hoy en día, el sentimiento de regocijo al ir a trabajar no es el mismo, nos cuenta Daniela, quien el pasado jueves 2 de diciembre fue víctima de un asalto a mano armada.

EL HORROR

Alrededor de las 7:30 am un sujeto entró a la panadería portando un arma, y obligó a los clientes a acostarse en el piso mientras él robaba todo el efectivo de la caja registradora, así como el dinero de todos los ahí presentes.

Tanto Giselle como Daniela reportaron a las autoridades lo sucedido, pero jamás imaginaron que dos días después, el sábado en la mañana, el mismo hombre regresaría para hacerles vivir la peor de sus pesadillas.

Era una fría mañana en Filadelfia, la panadería como siempre tenía afluencia de clientes, el delincuente apareció, pero esta vez como un cliente más, y hasta ordenó su desayuno. Daniela, que estaba a cargo de la caja registradora esa mañana dice que algo en él la hizo recordar al joven que les había robado el jueves. Sin embargo, ella continuó tomando las órdenes de sus clientes. Pronto quedó solo él, quien, para desgracia de todos, sacó de su bolsillo un arma y apuntando a Daniela en la cara saltó el mostrador y una vez más asaltó el lugar. Daniela logró correr y salir por una ventana. Y el sujeto se fue sin el más mínimo miedo a ser detenido por las autoridades.

Ese mismo día al parecer él mismo hurtó a los propietarios del restaurante “La Familia Guatemala” ubicado en 549 E Wyoming Ave., y el lunes 6 de diciembre los dueños del restaurante «Pupuserías Emily» en 551 E Wyoming Ave., fueron sus siguientes víctimas.

LAS DENUNCIAS

A pesar de que los dueños de estos negocios han acudido a las autoridades, las respuestas que han recibido han sido inconsistentes y lentas. Por esta razón Giselle hizo un llamado a la oficina del concejal David Oh, quien inmediatamente se hizo presente en la panadería. La noticia de que el concejal visitaría los establecimientos alertó al vecindario y acudieron otros dueños de negocios cercanos, y miembros de la comunidad, todos con la misma preocupación por la seguridad de sus fuentes de trabajo, y la seguridad del barrio en general.

Los asistentes a esta reunión manifestaron la angustia en la que viven y en la que trabajan sabiendo que este delincuente está en las calles armado, y coincidieron en que no quieren que este asunto termine en una desgracia.

El concejal Oh escuchó a los demandantes y demostró su empatía, puesto que él vive en el suroeste de la ciudad que también se ha convertido en una zona de riesgo y violencia. Los dueños de los pequeños negocios le expresaron que necesitan policías. Daniela afirmó que tiene pánico al caminar por las calles en tempranas horas del día.

“Al que madruga, Dios le ayuda”, reza el dicho, pero no en el norte de Filadelfia, donde la realidad es otra, y necesitamos cambiarla. Es hora de comenzar, así que se está organizando una reunión con la comisionada de la policía del distrito 25th, lo que permitirá que, en conjunto con el concejal, coordinen estratégicamente un plan de acción que permita a los residentes de esta zona desarrollar sus vidas con seguridad, tranquilidad y bienestar.

Llegan al Congreso para pedir cuentas

La representante demócrata de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, se une a los activistas durante una manifestación pidiendo una reforma migratoria frente al Capitolio de los Estados Unidos en Washington DC, Estados Unidos, el 7 de diciembre de 2021. (Foto: EFE/Will Oliver)

El Congreso lleva 35 años sin aprobar una ley que permita acceder a la ciudadanía a millones de inmigrantes.

La última vez fue en 1986, cuando el entonces presidente, Ronald Reagan, firmó una ley que permitió regularizar a tres millones de inmigrantes indocumentados.

Al grito de «¡ahora!», cientos de migrantes se manifestaron el pasado martes para exigir a los demócratas que usen su poder para dar un camino a la ciudanía a la mayoría de los millones de indocumentados.

Los demócratas tienen la mayoría en las dos cámaras del Congreso y dominan la Casa Blanca con Joe Biden, por lo que los activistas creen que ha llegado la hora de aprobar la ansiada reforma.

La protesta duró casi ocho horas, con una manifestación cerca de la sede legislativa y, luego, los manifestantes participaron en una rueda de prensa con un grupo de legisladores. La legisladora Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño y que intercambiando español e inglés quiso dejar claro a su partido que ha llegado la hora de cumplir las promesas que llevan años haciendo a los migrantes.

«¡Este es nuestro momento! Estamos aquí porque este es nuestro momento… Tenemos una ventana de oportunidad ahora mismo y no dejen que nadie diga que no tenemos el poder o la oportunidad. La oportunidad está aquí y ahora. No ha pasado». Señaló al edificio del Senado y explicó que el futuro de millones de personas depende de esa cámara.

El líder demócrata en la Cámara Alta, Chuck Schumer, quiere aprobar antes de Navidad el gran plan de gasto social del presidente estadounidense, Joe Biden, valorado en 1,75 billones de dólares y que incluye una gran cantidad de propuestas progresistas sobre cambio climático, educación e inmigración.

En concreto, ese plan bautizado en inglés «Build Back Better» («Reconstruir mejor») no da la ciudadanía a los indocumentados, como quieren algunos activistas, pero ofrece un amparo conocido como «parole» a cerca de 6,5 millones. Según análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), ese programa permitiría a los migrantes obtener un permiso de trabajo y les protegería de la deportación, entre otros beneficios. 

La Cámara Baja ya aprobó en noviembre el plan de Biden con esa propuesta de «parole», porque por ahora no hay apoyo suficiente en el Senado para sacar adelante una ley que dé la nacionalidad a la mayoría de los indocumentados.

«¡Es por la inspiración de ustedes que estamos aquí! Por el trabajo y el sacrificio de ustedes durante la pandemia, que pusieron su propia vida en riesgo por todos nosotros», manifestó arropado por los manifestantes el congresista Adriano Espaillat, de origen dominicano y en el pasado indocumentado.

Espaillat explicó que él y otros legisladores hispanos han sido durante mucho tiempo «soldados leales» del Partido Demócrata, ayudando a aprobar medidas sobre cambio climático o economía, pero avisó de que ha llegado el momento de sacar adelante una reforma migratoria.

A ese llamado se sumó uno de los legisladores por Illinois, Jesús «Chuy» García, de origen mexicano y que instó al liderazgo demócrata en el Senado a ser valiente e incluir en el plan social de Biden un acceso a la ciudadanía, en vez de la «parole».

Migrantes pagan hasta US$ 2.200 millones tratando de llegar

(Foto: EFE/Archivo)

Los migrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador gastan US$ 2.200 millones de dólares cada año tratando de llegar a Estado Unidos, y la mayor parte de ese dinero se destina a los traficantes de personas, según el informe publicado por el Migration Policity Institute, el Programa Mundial de Alimentos y el Civic Data Lab del MIT, donde detalla las motivaciones y los costos de la migración desde la región.

La estimación de los costos anuales durante los últimos cinco años, derivada de encuestas de miles de hogares en esos tres países centroamericanos, muestra un panorama desolador del precio de la migración y de quién se está beneficiando.

En promedio, los encuestados informaron que los migrantes que pagaron a los traficantes de personas gastaron alrededor de US$ 7.500, incluido el costo de comida y el viaje, además de las tarifas de los contrabandistas.

Los migrantes que viajaron solos o en caravanas gastaron un promedio de US$ 2.900 y los que utilizaron los canales regulares de inmigración, como visas estadounidenses o reasentamiento de refugiados, gastaron US$ 4.500.

Algunos incurren en deudas que pueden ser difíciles de pagar, especialmente si los migrantes no logran llegar.

La mayoría (92%) de los encuestados dijo que razones económicas estaban detrás de las decisiones de migrar. Los desastres climáticos, la violencia y la inseguridad alimentaria fueron otros factores señalados.

En 2021, los encuestados en el 43% de los hogares dijeron que estaban considerando la migración internacional, en comparación con el 8% en 2019. Pero solo una fracción de los hogares, el 3 %, informó que estaban haciendo planes concretos para migrar.

Casi un tercio de los hogares (29%) informó haber recibido dinero de migrantes en el extranjero. Describieron ese dinero como un salvavidas utilizado para cubrir los costos de subsistencia y los gastos inmediatos.

La publicación del informe se produce semanas después de que funcionarios estadounidenses anunciaran que había realizado más de 1,6 millones de arrestos por cruces ilegales en la frontera entre Estados Unidos y México durante el año pasado. Fue el número más alto de detenciones registrado.

Como punto de partida, los autores del informe recomiendan, ampliar los programas de protección social y estimular las inversiones para aumentar las oportunidades económicas en la región, y que Estados Unidos y otros países ofrezcan más vías legales para los migrantes de Centroamérica.

Si eso sucede, dice el informe, una mayor parte del dinero que gastan los migrantes irán a los gobiernos en lugar de a las redes de tráfico clandestino.

Para más información acerca del Informe puede consultar la página web https://www.migrationpolicy.org/research/motivations-costs-central-american-migration

La inmigración es menor pero es clave para aumentar la población en edad de trabajar

Fotografía de archivo de unos trabajadores agrícolas temporales migrantes que recogen moras en Georgia. (Foto: EFE/Erik S. Lesser)

La inmigración no puede revertir el envejecimiento de la población estadounidense, pero sí puede tener un gran impacto en la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar, según un estudio reciente.

La Coalición Concord (CC) y el Instituto Global de Envejecimiento (GAI) dieron a conocer su análisis según el cual «aun cuando la inmigración a Estados Unidos ha ido disminuyendo, su importancia para el crecimiento demográfico y económico del país ha aumentado».

«La historia del país puede contarse, en gran medida, como una historia de inmigrantes», señaló Richard Jackson, presidente del GAI y uno de los autores del estudio. «Pero jamás la inmigración ha sido tan crítica para el crecimiento y la prosperidad como lo será en las décadas que se avecinan».

El crecimiento de la población trabajadora «ha sido siempre un motor importante, y a veces el más importante, en el crecimiento económico de Estados Unidos», según el estudio. «Pero el crecimiento de la población en edad de trabajar se ha ido desacelerando de un 1,7 % anual en la década de 1970 a un 0,8 % anual desde 2000».

Aunque la inmigración es uno de los temas más controvertidos en Estados Unidos, la realidad es que el flujo de migrantes al país ha ido disminuyendo significativamente desde 2015, tendencia que se acentuó con la llegada de la pandemia el 19 en marzo de 2020.

Si hubiese un aumento de la inmigración tampoco tendría un efecto para revertir el envejecimiento de la población en general, pero «sí puede tener un impacto mayor incrementando la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar», señaló el estudio.

«La verdad es que los empleos para trabajadores inmigrantes no quitan empleos a los trabajadores nacidos en el país», indicaron los autores del informe. «Por el contrario, los empleos que los inmigrantes toman generan ingreso adicional, lo cual resulta en una demanda adicional de bienes y servicios que, a su vez, se traduce en más empleos».

El transporte de la ciudad va de mal en peor

Samantha Sandhaus, junto con sus amigos Anh Ha, Nana Liu, Anh Truong y muchos otros estudiantes en el distrito escolar de Filadelfia participamos en una marcha contra el racismo y el acoso en consolidación con la comunidad asiática, específicamente en respuesta al violento ataque hacia la estudiante de Central, Christina Chen. (Foto: Cortesía/Perla Lara)

Se han alzado las alertas, la inseguridad que se vive en las estaciones, buses y trenes de SEPTA, el transporte público de Filadelfia representa una pesadilla para muchos de los que lo usamos.

A los que usan drogas, a los que pelean entre ellos, a los que roban, a los que temerariamente pasan de vagón en vagón en el tren vendiendo dulces u otros objetos, a los jóvenes “palomillas” que saltan la zona de boletería para no pagar su pasaje, a los que acosan, a los que viven en calle pidiendo limosna y usan las estaciones como dormitorios, se ha sumado el odio racial.

Hace unas semanas, el suceso que me dejó perpleja fue el ultraje de una mujer a la vista de la indiferencia o del pavor paralizante de los que compartían ese vagón, pues nadie intervino para defenderla, ¡ni llamó a la policía! Lo que nos impone a cuestionarnos ¿en qué tipo de sociedad vivimos?, ¿es que hemos perdido la capacidad de que nos duela el otro?

Sobre este terrible incidente, el jefe de policía de SEPTA, Thomas Nestel III, dijo que hubo “muy pocas” notificaciones a la policía sobre el incidente. Dijo que la policía de SEPTA fue alertada por uno de sus trabajadores.

También los medios de transporte han sido escenario de otro tipo de atrocidades. Una joven de origen asiático Christina Chen fue víctima del odio racial, y hasta terminó en el hospital, luego de intervenir en defensa de otros jóvenes que estaban siendo agredidos. La familia de la joven dijo a la prensa “el deseo de Christina es que los estudiantes, independientemente de su raza, puedan estar seguros fuera de sus hogares”

La inseguridad prolifera por doquier; hace unos días un adolescente de 14 años esperaba el bus saliendo de la escuela, fue acribillado con más de una docena de balas. La comunidad ya no puede más, exige respuestas con hechos concretos y no promesas que se las lleva el viento.

SEPTA por el centro de la pista obliga al pasajero a bajar por la vereda. (Foto: Cortesia/Carmen Marcet)

La policía de SEPTA, la policía del Distrito Escolar que vigila al alumnado al entrar y salir de las escuelas, y el Departamento de Policía de la ciudad no están interconectados, y como decimos en mi país “se tiran la bolita, y nadie toma al toro por las astas”. ¿De qué sirven las 28 mil cámaras de seguridad en estaciones y vehículos de SEPTA si no hay quien esté revisando las grabaciones en tiempo real para actuar con rapidez y eficacia?

Renovación en 30th, buena pintura era suficiente, gasto innecesario ante otras prioridades. (Foto: Cortesía/Carmen Marcet)
 

A esto se suman los problemas de administrativos y de visión. La inversión en obras de mejoramiento empleando largos meses de trabajo que no tienen para cuando acabar, el retiro de los espacios con techo en los paraderos que cobijaban del clima a los pasajeros, y el reemplazo de las bancas en la estación Frankfort, en lugar de mejorar perjudican especialmente al pasajero con discapacidad o adulto mayor.

LA “NORMALIDAD” DE UN MAL SERVICIO

Los choferes y miembros del personal en las estaciones suelen ser indiferentes y hasta descorteses con los usuarios.

Los choferes a menudo se hacen competencia, arrancan y frenan bruscamente, no esperan que uno tome asiento, he visto caer varias veces a gente mayor. Recogen y dejan al pasajero donde sea, y no en las esquinas o paraderos al borde de la vereda como debieran, donde los usuarios tienen que sortear otros vehículos o acumulaciones de nieve en el invierno. Si se les pide ayuda para hacer la conexión correcta y llegar a nuestro destino, responden conun “no sé… yo solo manejo esta ruta”, cuando se supondría que su trabajo también es orientar al pasajero.

Los ascensores, escaleras y estaciones están en situaciones insalubres permanentemente. (Foto: Cortesía/Carmen Marcet)

Si se crea un conflicto entre pasajeros, ni se inmutan, no intervienen, he sido testigo de agresiones sólo porque se conversaba en otro idioma que no es inglés, jóvenes discutiendo y jugando de manos de manera brusca, haciendo acciones imprudentes como colgarse de las barras. En ocasiones me he visto en la necesidad de intervenir diciéndoles que llamaría a la policía, afortunadamente sin escalar, sin embargo, si he recibido insultos, incluso de sus propios padres, reclamando por meterme sin que fueran mis hijos.

Las bancas fueron remplazadas por esto que solo permite apoyarse. (Foto: Cortesia/Carmen Marcet)

PROTESTA ANTE EL HARTAZGO

Cansados de esta pesadilla y en protesta a la agresión a Christina Chen, la comunidad asiática salió a las calles para repudiar el odio racial contra esa comunidad y pedir más seguridad para los usuarios de SEPTA, demanda a la que me uno desde este espacio.

Como activista comunitaria estoy segura de que, si se abriera la oportunidad para que los usuarios propongan soluciones, habría mejores sugerencias. He aquí las mías: Entrenamiento del personal en calidad de atención al cliente, que incluya el manejo de conflictos y de situaciones de emergencia.

Hay gran número de pasajeros que necesita bancas en paradas y estaciones. (Foto: Cortesía/Carmen Marcet)

Limpieza profunda y permanente de las estaciones y vagones.

La impunidad incentiva la delincuencia, por lo que culpables, deben pagar sus crímenes según correspondan las leyes penales.

Sin respeto a los pasajeros, patrullero y carro particular estacionados en el paradero del bus en Market St. (Foto: Cortesia/Carmen Marcet)

Pienso que la inseguridad no parará hasta que no se tome mano dura, y si no hay suficiente policía, se debe pedir ayuda a las fuerzas del orden necesarias. Son muchos los que dependen de SEPTA para movilizarse, y al no existir competencia, no queda más opción por ahora que encomendarse al ser supremo en el que uno crea, y montarse en el único transporte público existente en Filadelfia, orando para regresar a casa sano y salvo. Mientras tanto creo que debemos seguir presionando para que se tomen decisiones que ayuden a tener una mejoría inmediata en la seguridad, que es una prioridad impostergable.

The Sweet Life

A beautiful inside view of the bakery. (Photo: Courtesy/Angie Pinto)

Recently, in the Lawncrest neighborhood of North Philadelphia, a new bakery opened – and it is already a beloved cornerstone of the community. For two years, Angie Pinto, a 2015 alumna of Esperanza Academy, has been delivering her bakery orders from her basement. Her idea for the bakery began when she decided to make a birthday cake for a family member after being unable to find a bakery that would take orders during the pandemic. She opened an Instagram account sharing her new treats, and it became a sensation. As orders poured in, Pinto kept busy. «I started with making small treats like dipped strawberries and pretzels, and eventually went bigger to catering baby showers, birthdays, weddings, doing floral arrangements,» she says. Her treats are masterpieces, almost too beautiful to eat! When we asked her favorite treat, she had a hard time answering, but says with a laugh: «If you ask me to choose a favorite treat, I just can’t choose one! Some of my favorites are the churro cheesecake – a churro topped with the perfect cinnamon coating and stuffed with creamy cheesecake – and my tres leches cake.» Of her journey, Angie says, «‘Sometimes life takes you in directions you never saw yourself going but it turns out to be the best road you have ever taken. Sometimes we plan out our futures so much and get discouraged when we realize it won’t go or is not going that way.

Always know that what the future has for you is greater and better.» Esperanza Academy and the entire community are so proud of Angie, and excited for all that she is doing by brightening people’s lives (and taste buds!) with her stunning creations!  If Impacto readers would like to check out her bakery, visit her storefront at 6706 Rising Sun Avenue, Philadelphia, Pennsylvania 19111 or check her out on Instagram @sweetstreatsfactory!

Chocolate covered strawberries decorated in honor of Breast Cancer Awareness. (Photo: Courtesy/Angie Pinto)
A gorgeous floral arrangement with chocolate covered strawberries. (Photo: Courtesy/Angie Pinto)
Angie Pinto in front of her bakery, Sweets & Treats Factory. (Photo: Courtesy/Angie Pinto)

La navidad Latinoamérica en Filadelfia

(Foto: Ilustrativa/Pexels)

Una de las grandes riquezas que los latinos le han aportado a este país, son sus alegres celebraciones navideñas; cuyas creencias tienen origen en la religión católica y cristiana que celebra el nacimiento de Jesús. Los inmigrantes que profesan estas tradiciones las han transportado a su nueva tierra. Por eso, esta época se llena con el colorido y el aroma navideño de las reuniones familiares y a veces de amigos que se vuelven los nuevos familiares.  

Los platillos típicos de la época, las noches de velitas, las novenas, las posadas, las procesiones, los nacimientos, los villancicos, los aguinaldos y regalos de Navidad y de Reyes, las bromas del día de los inocentes, la gran parranda del año nuevo, los juegos del “amigo secreto” o “el angelito” y muchas otras tradiciones más.

En Puerto Rico la Navidad tiene un tinte festivo que empieza ya desde noviembre, con la fiesta de Acción de Gracias, y se prolonga hasta mediados de enero; en ella es muy típico el asalto navideño o parranda, en la que la gente sale por el barrio armados con los instrumentos típicos, cuatro, güiro y maracas, y se lanzan a bailar por las calles, tocando en las puertas de las casas para ser invitados a compartir dulces y viandas, además de las celebraciones de Misa del Gallo y las octavas y octavitas ya en enero.

En la Navidad mexicana son típicas las posadas, que son procesiones y reuniones en diferentes casas para recrear el viaje a Belén y el Nacimiento. Se realizan los nueve días anteriores de la nochebuena. Algo muy típico son las piñatas, que son la gran diversión de los niños, al inicio eran estrellas cuyo cada uno de los 7 picos representaba los 7 pecados, pero ahora se elaboran de todo tipo y durante todo el año, donde poco a poco se van integrando a las fiestas de cumpleaños de los niños que no son de origen latino.

También está la fiesta de Epifanía, cuando se come la típica y deliciosa “rosca de reyes”, un pan relleno de fruta caramelizada y que lleva dentro figuritas del niño Dios, y a quien le salga la figurita se convierte en el “padrino” del niño Jesús, y tiene que hacer una tamaliza el 2 de febrero, Día de la Candelaria.

En Nicaragua es muy especial la tradición de “La Purísima”; celebración a la Virgen María durante la fiesta católica de La Inmaculada; en ella los niños salen a la calle y tocan a las puertas cantando: “¿quién es la causa de tanta alegría?” y de adentro les responden: “¡el inmaculado corazón de María!” y luego salen a repartirles dulces; en Guatemala, El Salvador y Honduras son muy típicas las representaciones de “La Pastorela”, que es una puesta en escena con niños y adultos de las peripecias del viaje de José y María hacia Belén y nacimiento del niño Jesús.

En la República Dominicana también se celebran las misas navideñas, acompañadas de cantos típicos y de mucho jolgorio, pero tal vez lo más tradicional sean las comidas de la época, donde destacan el puerco o lechón asado, el moro de guandules, la ensalada rusa, a la que en Navidad se le agrega manzana picada, el pavo y el pollo horneado, la telera, un pan típico de la época, y el popular y muy delicioso pastelón de plátano maduro.

En el norte de la ciudad

Una pizca de todas estas celebraciones se podrá disfrutar en la presentación de “Christmas en el Barrio”, que regresa al Teatro Esperanza el 18 de diciembre a las 7:30 pm. La Navidad en el Barrio es la conocida celebración comunitaria de Esperanza para toda la familia, que se vio interrumpida a causa de la pandemia; pero que llega este año recargada con actuaciones del Rev. Irving Cotto, el conjunto AMLA y el Conjunto de Danza de la Academia Esperanza.

La invitación es extensiva para toda la comunidad para una noche de villancicos, música, bailes latinos tradicionales, comida festiva, pintura facial y actividades muy divertidas para los niños y para toda la familia. La entrada es gratis, pero si quieres reservar tu lugar puedes hacerlo con anticipación. Más information en EsperanzaArtsCenter.us.

Las fiestas de los migrantes

(Foto: Ilustrativa/Pexels)

Buenos Aires, Argentina – Quiera uno o no, las fiestas de fin de año fueron, son y serán un momento de inflexión en la vida de toda persona que transpire sentimientos. En cualquier parte del planeta, y se esté donde esté, las emociones explotan y son inevitables las lágrimas por recuerdos de gente que ya no está con nosotros. Amigos y familiares que se fueron con la pandemia que todavía sigue haciendo de las suyas y otros motivos no tan funestos.

Es precisamente en el momento del brindis cuando la cabeza se llena de interrogantes; pero, insisto, ese no es el único motivo.

Desde hace varios años, la inmensa colonia latinoamericana que tomó la decisión de emigrar a distintos países padece de este fenómeno que más allá de los motivos originales que motivaron el exilio, calan hondo en el alma.

No descubriremos nada si decimos que Estados Unidos fue uno de los destinos elegidos por la mayor parte de los habitantes de distintos suelos. Tal vez por la cercanía o por la gran afluencia de habitantes latinos, fue que el idioma quedó en un segundo plano, al igual que la documentación que les otorga la legalidad para establecerse allí.

Con esa carga, reconozcamos también que no fue tarea fácil dejar en tierra firme a los miembros de la familia que desconsolados los fueron a acompañar, si fueron afortunados, hasta el aeropuerto, desde donde partieron con la maleta llena de ilusiones y emociones contenidas, y si bien en los primeros días en el nuevo país no hay tiempo para extrañeces, con el correr de los días, la ausencia de los amigos y familiares se va haciendo una carga difícil de soportar.

Fines de semana de encuentros, comidas organizadas sobre la marcha, partidos de fútbol con los compañeros del trabajo, y otras tantas actividades que quién sabe cuándo se podrán recuperar. Y ni hablar de cuando los primeros días de diciembre empiezan a asomar en el horizonte, y con ello, la ceremonia del armado del arbolito de navidad y la compra de los regalos, y toda la parafernalia que conlleva el rito más tradicional del cristianismo y que celebran hasta los que no tienen nada qué ver con la religión.

Son los riesgos que se corren: el cambio de vida por la acumulación de recuerdos; pasar de la alegría a la congoja en apenas unos minutos; cargar con culpas que no lo son y con nudos en la garganta que no disimulan en el canto de los villancicos.

La vida tiene estas alternativas de juego. Las barajas se repartieron aquel día, se fueron mezclando y se llegó a este momento entre guirnaldas y fuegos artificiales. ¿Seguir o no seguir? ¿Extrañar al punto de volver o cerrar los ojos llenos de lágrimas y jugar una mano más?

Las cartas están sobre la mesa, mientras tanto, levantemos la copa lo más alto posible para que pueda ser vista desde los miles de kilómetros que separan ambas realidades.