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Qué hacer con los cuerpos de los muertos

Trabajadores entierran a una víctima de covid-19. (Foto: EFE/Raphael Alves/Archivo)

La nueva variante Delta del COVID nos está quitando demasiados seres queridos, mientras que algunos gobernadores, políticos, presentadores de entrevistas televisivas y ciertos líderes religiosos dicen que no a las vacunas y a las mascarillas.

Al mismo tiempo, hay muchas historias de personas que negaron el potencial del virus y luego suplicaron en su lecho de muerte recibir la vacuna. Ellos y sus seres queridos se llevaron la gran sorpresa al saber que no se puede aplicar la vacuna una vez que ya estás enfermo.

La vida tal como la conocíamos se ha ido y debemos lidiar con eso, debemos aprender a controlar este y otros virus que vendrán. Y sabemos lo que funciona.

Muchas familias que vieron a sus seres queridos enfermarse y morir enfrentan enormes facturas médicas y los costos del entierro. E incluso si uno sobrevive de alguna manera al virus, todavía se enfrentará a facturas médicas astronómicas e individuos que pueden tener daños a corto, mediano o largo plazo por el virus; daños que no desaparecen y que limitan el estilo de vida de algunos sobrevivientes.

Al mismo tiempo, estamos imponiendo una carga al personal médico, al pedirles que regresen a trabajar más allá de sus horarios normales para salvar a las personas que les creyeron a sus gobernadores y a los elucubradores no se hicieron vacunar ni se pusieron la máscara.

Creo que los gobernadores y sus familias están vacunados, y estoy seguro de que si contraen el virus recibirán la mejor atención médica.

Sin embargo, algunos de estos gobernadores están pidiendo a gritos mayor asistencia médica federal cuando han hablado mal de los protocolos nacionales de vacunación y el uso de tapabocas que los mejores expertos médicos han recomendado.

Los gobernadores que no adopten de inmediato las medidas de seguridad recomendadas por los CDC deberían enfrentar la dolorosa pérdida de vidas. En el pasado, he sugerido que los gobernadores pasen 48 horas trabajando en una unidad de UCI de COVID y observen cómo mueren las personas, y que luego vayan a informarles la pérdida de esa vida a sus familiares.

Pero ahora debemos hacer algo más drástico para llamar su atención total, para que puedan cambiar de rumbo y ayudarnos a salvar vidas.

Sugiero que tomemos estos grandes remolques mortuorios temporales que contienen los cuerpos de los muertos y los estacionemos frente a la mansión de los Gobernadores, y en el costado de los remolques se coloque el nombre del difunto, su edad y de qué ciudad provienen. No necesitamos las oraciones de los políticos; necesitamos y merecemos acciones positivas y humanas para salvar vidas

Si estos camiones cargados de muertos no los despiertan, sugiero que vaciemos los remolques dejando cientos o quizás miles de cuerpos en el suelo. Quizás algunos de los que realicen estas acciones sean arrestados, pero habrá valido la pena.

De hecho, los que deberían ser arrestados son los que han permitido morir a muchos, cuando habríamos podido salvar probablemente a la mayoría.

Lanzan campaña que busca naturalizar a dos millones de inmigrantes

Fotografía de archivo en la que se observa a nuevos ciudadanos estadounidenses cantar el himno nacional durante una ceremonia de naturalización, en un centro de convenciones de Los Ángeles (EE. UU.). (Foto: EFE/ Etienne Laurent)

La Asociación Nacional para Nuevos Estadounidenses (NPNA) ha lanzado este miércoles una campaña nacional dirigida a naturalizar a dos millones de personas en el país para fines de 2022, bajo el lema «¡Estamos listos!».

La organización hizo el anuncio con motivo de la conmemoración este viernes el Día de la Ciudadanía, e indicó en un comunicado que este esfuerzo involucra a más de 50 organizaciones de defensa de inmigrantes y refugiados con sede en más de 100 ciudades.

Esperan que esta campaña llegue a millones de residentes permanentes (con la llamada tarjeta verde) para animarlos a convertirse en ciudadanos.

Como parte de la campaña, NPNA aboga para que el Congreso aumente los fondos para los servicios legales de inmigración, incluida un alza de 10 a 100 millones de dólares anuales para el Programa de Subvenciones de Ciudadanía e Integración del Servicio de Ciudadanía e Inmigración.

«El Día de la Ciudadanía es una oportunidad para educar al público sobre la importancia de la ciudadanía y cómo obtenerla, incluso si las personas tienen bajos ingresos o habilidades limitadas en inglés», indicó Nicole Melaku, directora ejecutiva del grupo, en el comunicado.

Indicó además que los eventos que realizan como parte de la campaña son una oportunidad para compartir recursos, involucrar al público y tomar medidas para integrar de manera más exitosa a los millones de inmigrantes que son elegibles para naturalizarse.

Recuerda que, según datos del Gobierno federal, se estima que aproximadamente 9,13 millones de residentes permanentes son elegibles para la ciudadanía en todo el país.

No obstante, destacó que barreras como habilidades limitadas en inglés, las altas tarifas por la solicitud y la falta de acceso a servicios legales e información les impiden tomar medidas para obtener la ciudadanía.

Considera que, a medida que el Congreso debate la creación de un camino hacia la ciudadanía como parte del paquete legislativo de “reconciliación”, la cantidad de inmigrantes que eventualmente serán elegibles para la naturalización podría aumentar en millones.

«Una gran parte de los inmigrantes en el país califican para la ciudadanía a través de la naturalización, pero el proceso es complicado y costoso» y muchos desconocen que son elegibles, advirtió también Marcela Díaz, directora ejecutiva de Somos un Pueblo Unido.

Aseguró que seguirán trabajando para encontrar soluciones para que el proceso sea accesible a los que califiquen.

Las comunidades mexicanas han estado aquí desde varios siglos

200 años de la consumación de la Independencia de México.

Este miércoles 15 de septiembre, día del Grito de Dolores, el cónsul de México, Carlos Obrador Garrido, izó la bandera mexicana en conmemoración del aniversario 211 del inicio de la independencia de ese país. La guerra independentista comenzó el 16 de septiembre de 1810 y duró 11 años. Este 2021 se conmemora el bicentenario de la consumación de la independencia.

La historia de México ha estado cercana a la de los Estados Unidos en varios periodos; por ejemplo, en el surgimiento de los residentes mexicoamericanos, que comenzó después de que el Gobierno de Estados Unidos anexara el norte de México en 1848, cuando cerca de 80.000 ciudadanos mexicanos de California Nevada, Utah, Arizona, Colorado y Nuevo México se convirtieron en ciudadanos estadounidenses. Los estados de mayor población mexicoamericana siguen siendo California y Texas.

Como dijo el abogado defensor Cristóbal Montoya, nacido en Nuevo México, al preguntarle cuándo emigró a los Estados Unidos: “Yo no crucé la frontera, la frontera nos cruzó a nosotros”.

Edgar Ramírez y Maximino Sandoval son dos destacados líderes mexicanos. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)
La comunidad mexicana que asistió a la Fiesta de la Calle 9 en años anteriores.(Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

EN FILADELFIA

Un dato poco conocido, es el que compartió en este medio Edgar Ramírez, director ejecutivo de “Philatinos Radio”. Se trata de la mexicana más renombrada, la emperatriz Ana María Josefa Ramona de Huarte y Muñiz, quien nació en 1786 en el estado de Michoacán, México, y que falleció en marzo de 1861 en la ciudad de Filadelfia. Sus restos están enterrados en la iglesia de San Juan Evangelista.

La comunidad mexicana de la ciudad tiene su origen en los años 1910’s y 1920’s, cuando un grupo pequeño de mexicanos emigró a esta ciudad en busca de trabajos, y la mayoría encontró empleo en agricultura, construcción y en los ferrocarriles. Durante la Primera Guerra Mundial reclutaron a mexicanos para que se vinieran a vivir a los Estados Unidos y trabajaran en los ferrocarriles. En los 70’s, otra ola de inmigrantes de México llegó a la ciudad.

Después de 1998, la comunidad tuvo un crecimiento rápido en el sur. Según Peter Bloom, cofundador y primer director ejecutivo de la organización Juntos, “desde los callejones del centro de la ciudad, una mirada breve en las cocinas de cada restaurante revela hasta que grado se depende de los mexicanos y otros inmigrantes latinos para aceitar las ruedas económicas de la ciudad”. Para muchos de los nuevos residentes del sur citadino, procedentes del México rural, hay pocas oportunidades para progresar en su país natal.

Maribel García es la cofundadora del Ballet Folklórico Yaretzi de Norristown. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)
Familia mexicana del sur de Filadelfia. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

LOS CHAMPIÑONEROS DE KENNETT SQUARE

Los primeros pobladores de este municipio fueron cuáqueros, blancos pobres y negros. En la década de los 20’s los inmigrantes italianos llegaron a esta área. Con el tiempo se convirtieron en el grupo étnico dominante de los agricultores. Los trabajadores puertorriqueños llegaron a fines de la década de los 50’s y predominaron en la producción del champiñón hasta finales de los 70’s. Los primeros mexicanos llegaron a trabajar en la pizca de las fincas del hongo en 1963, pero su emergencia como un grupo distintivo del mercado laboral se notó hasta 1974. En 1989, los mexicanos representaban más del 90 % de la fuerza laboral de las fincas champiñoneras de este municipio.

Luis Tlaseca, líder de la huelga de abril de 1993 de la Planta Kaolin, dijo: “Primero llegamos hombres solos, quienes manteníamos a nuestras familias en México con nuestro trabajo. Después se hizo como una cadena humana, cada uno traía un pariente, un amigo o conocido del pueblo”.

La mayoría de los trabajadores venían de Guanajuato, principalmente de Moroleón. De 1985 a 1987 con la ley de amnistía, casi todos los trabajadores mexicanos del champiñón se legalizaron. Después muchos trajeron a sus familias. “Hay familias mexicanas que tenemos como tres generaciones de hombres que continuamos trabajando en las fincas del champiñón”, afirmó Luis Tlaseca en 1993, tras el triunfo de la huelga, cuando él era presidente de la Unión de Trabajadores de Kaolin.

El Centro Cultural Mexicano preserva la tradición del altar de muertos. (Foto: Cortesía/Leticia Roa Nixon)

EN NORRISTOWN

Esta ciudad en el condado de Montgomery fue fundada en 1784. Su población pico era de 39.925 antes de declinar a 30.749 en 1990. En 2010 aumentó a 34.324 gracias en gran parte a la fuerza de la inmigración latina, en su gran mayoría mexicanos que llegaron en grandes cantidades.

Una de las aportaciones de la comunidad mexicana fue la revitalización de la parroquia católica San Patricio. El compromiso parroquial a la comunidad latina está expresado en el documental “Adelante”, dirigido por Noam Osband en 2015.

Así, los mexicanos han formado enclaves a lo largo de las décadas en el país, en la región, y de Pensilvania que sobresalen por su trabajo arduo y el orgullo de su identidad cultural.

Mes de la Herencia Hispana. Durante el Izamiento de la bandera mexicana en el Ayuntamiento de la Ciudad de Filadelfia, este 15 de septiembre.

Prueban un programa ante la denuncia de abusos de la policía

Mary Catherine Roper. (Foto: Cortesía/ACLU Pensilvania)

Cada año, la policía para y detiene a decenas de miles de personas por ofensas menores en la ciudad. Este 2021, los oficiales del Distrito 14 están actualizando su manera de abordar las ofensas menores en un programa piloto de tres meses que comenzó el 1 de agosto.

A partir de esa fecha, la policía pide a la gente que esté cometiendo ofensas menores poner un alto a su comportamiento y seguir su camino. En ese instante el oficial no pedirá el nombre o la identificación de la persona, ni le tocará de ninguna manera. La persona tendrá la libertad de retirase. Sin embargo, hay excepciones si la persona resulta un peligro para sí misma o para otros.

Si la persona continúa la ofensa, el oficial puede parar a la persona oficialmente. Esto incluye decirle que no se puede ir, pedir su nombre o identificación, checar si tiene órdenes judiciales vigentes, o posiblemente cachar o esculcar a la persona.

Después de esos tres meses, el juez federal John R. Padova decidirá si este programa piloto  que se experimenta por ahora en el noroeste de la ciudad, se expandirá a otras partes de la ciudad.

Las ofensas menores que la policía va a abordar de diferente manera son: quejas de ruido, escupir, bebidas alcohólicas en contenedores abiertos, conducta desordenada, obstruir carreteras o aceras, intrusión desafiante en propiedad privada, tirar basura en parques u otros lugares públicos, fumar mariguana en lugares públicos, micción pública, apostar, mendigar (pedir dinero) y prostitución (solicitar clientes).

La Organización Americana para la Defensa de las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas) y la oficina de abogados Kairys, Rudovsky, Messing & Feinberg entablaron una demanda colectiva federal el 4 de noviembre de 2010 a nombre de ocho individuos, entre negros y latinos, que fueron detenidos por la policía de la ciudad por su raza o etnicidad. Dicha demanda alegó que miles de personas son detenidas y cacheadas ilegalmente. Este programa piloto es el resultado de la demanda Bailey contra la ciudad.

En entrevista telefónica con Mary Catherine Roper, subdirectora del departamento legal de ACLU PA, la información recopilada de las detenciones policiales por ofensas menores durante su monitoreo por el decreto de consentimiento de la demanda ha mostrado que, “las ofensas menores representan el 40 a 45 % de todas las detenciones de peatones y que las disparidades raciales en estas detenciones son de manera consistente mayores que las detenciones por ofensas más graves”. El 90 % de dichas detenciones fueron iniciadas por un oficial de policía y rara vez por una queja de la comunidad acerca de la persona detenida.

La ACLU es una organización no partidista que se fundó en 1920 para proteger los derechos de los ciudadanos estadounidenses tal y como lo estable la Constitución, y presta su apoyo en los tribunales cuando se trata de casos de violación de las libertades del ciudadano, en especial en circunstancias de discriminación por motivos de religión, raza, color o género, o en casos relacionados con la libertad de expresión.

Investing in Minority Developers

Ángel Rodriguez. Senior Vice President of Land Services at PHDC and PHDC/Executive Director of the Philadelphia Land Bank. (Foto: Cortesía/Impacto)

On August 25, the City of Philadelphia, and the Philadelphia Housing Development Corporation (PHDC) announced the launch of the Minority Developer Program (MDP), a pilot program described in the press release as “a hands-on, business assistance program for small developers and contractors in Philadelphia…designed to promote wealth creation and business growth among minority developers.”  The MDP will “provide technical assistance, as well as leverage public land and funding to create opportunities for minority developers to obtain contracts for real estate development projects.”

Impacto sat down with Angel Rodriguez, Senior Vice President of Land Services at PHDC and PHDC/Executive Director of the Philadelphia Land Bank, to learn more about the program:

Angel, thanks for taking the time to share details about this program with Impacto’s readers.  What is the goal of the MDP program?

Our goal is to train minority business owners in the development and construction fields – to help them build wealth, but also credibility, character, and reputation.  In this business, once you complete a building, you can drive through the city and point to it and say, “I built that.”    As developers complete more projects, that becomes their portfolio, and whatever they build will exist for 80 to 100 years.  They are building the city, as they also build their own skills and expertise.  In a very deliberate and structured way, this program is opening opportunities for Black, Latino, and other minority developers and contractors to step up and earn some of the market share of the city’s contracts. 

There is a lot of opportunity in Philadelphia right now, due to the growth across the city.  Minority developers lack access, but also capacity.  How will this program address both issues?

We aim to develop an ecosystem of highly capable developers in the market.  For developers with less experience, it can be challenging to navigate the city’s processes. We can’t change the legislative regulations, but we can teach people how to navigate, and grow their business.  We can help with the steep learning curve as developers make the jump from building five properties, to ten to fifteen, or twenty or more. There are big differences in how you operate at a larger scale. 

In the first three years, with two cohorts, we will build a pipeline that starts with high-touch, hands-on training.  After completing training, participants can immediately apply the knowledge by bidding for projects and land. And if they win a contract, we won’t walk away while they’re building – we will partner them with mentors in the industry.  It goes beyond learning how to successfully bid for projects; it means learning how to conduct business, how to represent yourself, and how to think like a successful developer.  You can only learn that by being around people in that environment.  This will always be about minority developers thinking, “I’m going to the next level” – and then being equipped to do it.

What do you hope for the future of the ecosystem in Philadelphia?

One of my indicators will be how many contracts are awarded, because that’s where the money is, and that means they’re in the game.  We benefit from business owners being successful. But this is also very important and impactful for communities.  PHDC has land available for disposition in transitional neighborhoods, where there are issues of gentrification, a crisis of affordability, and a great need to develop more affordable housing. The families and kids that move into new homes are the impact – they are the future of Philadelphia. To have people who represent Philadelphia build the future for Philadelphia, as role models for their neighbors, is the ultimate vision.

Apply by 3 PM September 27, 2021 at https://phdcphila.org/rfps-rfqs-sales/professional-services-rfps/

Sergio, “Agradezco que estoy bien y con vida”

Aspecto del techo del restaurante dañado por la tormenta, previo a su colapso.

La tarde del miércoles 1 de septiembre, el coletazo del huracán Ida golpeó la ciudad de Filadelfia y su zona conurbada. Delaware, Berks, Chester, Bucks y Montgomery fueron de los condados más afectados.

Precisamente en la localidad de Maple Glen, en el condado de Montgomery, se encuentra el establecimiento de Sergio Hernández, propietario de un restaurante de comida mexicana que sufrió daños tras el paso del huracán.

“Todo ocurrió muy rápido. La tarde marchaba como cualquier otro día, a excepción de que sabíamos que esa noche habría lluvia”, comenta Sergio. Él y otras cuatro personas atendían el lugar, cuando de pronto comenzaron a ver que la lluvia caía con más fuerza y el aire se hacía más intenso. Los comensales de una de las mesas recién habían ordenado, pero al ver que el agua comenzó a entrar al lugar, y que pedazos de árboles volaban por los aires, corrieron hacia el interior del restaurante. Ya no había energía eléctrica, y pese al peligro, los clientes decidieron marcharse.

Sergio tomó unos documentos y junto con sus trabajadores se dirigieron cada uno a sus casas. Una de las meseras que había salido temprano por una emergencia familiar, quedó varada durante la tormenta con el auto completamente inundado. Afortunadamente ella salió ilesa. El camino de 17 minutos que él hacía para llegar a su hogar tardó dos horas y media debido al bloqueo de calles por anegamientos y árboles caídos.

“Llegué a Pensilvania hace 23 años, mismos en los que trabajé como cocinero, y hasta hace poco me animé a poner mi propio negocio”, nos comenta. Para Sergio fue difícil ver su local lleno de agua y con el techo colapsado, sin embargo, su equipo de cocina quedó intacto. “Por desgracia, aún estoy en trámites de contratar un seguro, por lo que no pude tener apoyo económico. Mi socio solicitó ayuda al Centro Familiar ACLAMO y estamos en espera de una respuesta”, añadió.

Finalmente, Sergio nos hizo la invitación para visitar su restaurante, que espera poder reabrir la próxima semana. Y ofreció recibirnos con una de las especialidades de la casa, y uno de los platillos favoritos de sus clientes, la birria de borrego. Él agradece a todos sus familiares, amigos, y comensales por el apoyo recibido. “Agradezco que yo y mi familia estamos bien y con vida, eso es lo más importante”, finalizó.

“Las Frida’s Mexican Kitchen” está ubicado en el 914 de Limekiln Pike, Maple Glen, PA, 19002. Visite su página www.lasfridasmexicankitchen.com

Fondo de Ayuda

El 14 de septiembre los comisionados del condado de Montgomery anunciaron la creación del Fondo de Ayuda para Desastres de Emergencia de Monto, organizado por la Fundación del Condado de Montgomery, Inc. (www.montcopa.org).

Pedro Villaseñor dentro y fuera del ruedo

Ha sido charro desde niño. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

Bien decía el poeta español Manuel Benítez Carrasco, «Vestirse de charro es vestirse de México». La charrería es el deporte de ese país por decreto oficial de 1933, y ha sido declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Para Pedro Villaseñor, cantante, toreador y charro, este arte se lleva en la sangre. Desde niño formaba parte de las charreadas, que son una serie de suertes realizadas a caballo en los lienzos o rodeos.

Nacido en la ciudad mexicana de Zacatecas, viene de una familia dedicada a la crianza de toros para la tauromaquia y la charrería. Desde pequeño estuvo en el ambiente de ambas actividades. «Es algo de herencia que me pasó mi padre quien era ganadero, y miembros de mi familia que son charros», comenta.

Su emblema “Casa Villaseñor” conserva el legado de su padre. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
Es un artista carismático. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)


Para Pedro, la charrería es un deporte en el cual está representando a México; vestido de charro, personifica a la cultura mexicana. «Es algo que se trae en la sangre, y aunque no la practiques, no lo vas a dejar de sentir, de añorar y de extrañar».


Con el Mariachi Villaseñor. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
Ha sido charro desde niño. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

«La tauromaquia es para mí lo más importante a lo que yo me he dedicado. Es una pasión, y casi una religión para mí«, nos dice este zacatecano matador de toros en México. Cuando estuvo dedicado a las corridas de toros aprendió muchas cosas básicas de la vida, «que me sirvieron a mí para forjarme como el hombre y persona que soy fuera del ruedo». Esa experiencia fue tan importante y bonita para él que lamenta haberse retirado de todo eso.

Cuando se mudó a Pensilvania, hace 25 años, comenzó a cantar profesionalmente. Al principio era solista y con el tiempo formó su propio mariachi. Gracias sus presentaciones es muy conocido no solo en Norristown, donde vive, sino en el estado de Pensilvania y Nueva Jersey.

Hace cuatro años, su espíritu emprendedor lo llevó a abrir su restaurante, y salón de eventos sociales y privados, «Casa Villaseñor», en Norristown, pero debido a la pandemia lo tuvo que cerrar. Por fortuna, su otro negocio de renta y venta de trajes de charro, le ha permitido continuar durante esa etapa difícil. Algunos atuendos los importa de México y otros los confecciona acá. «Mi familia se dedica a eso, son charros», explica. Tiene clientes en Estados Unidos, México y otros países.

Se dedica a presentaciones en eventos privados debido a la pandemia. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
Pedro Villaseñor porta en alto la cultura de México. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

Debido a que las celebraciones en la región de la Independencia de México, Pedro estuvo recientemente en Harrisburg, en Allentown y en Filadelfia donde el cónsul mexicano Obrador Garrido izó la bandera a un costado de la alcaldía de la ciudad el 15 de septiembre. El número de eventos fue menor este año ya que las contingencias por la pandemia hicieron que muchos condados no planearan los tradicionales festejos patrios de las comunidades mexicanas.

La trayectoria artística y profesional de este cantante ha llevado en alto a su país natal con la misma dedicación que ha mostrado toda su vida tanto en México como en Estados Unidos.

Argentina y Chile otra vez a las trompadas

Bandera de República Argentina. (Foto: Ilustrativa/Fernando Távora/Unsplash)

Buenos Aires, Argentina – Como reviviendo aquella vieja disputa que comenzó a principios de la década de los 70’s y que recién finalizó en 1984 con la llegada de la democracia, los países ¿hermanos? de Argentina y Chile, volvieron a encontrarse en el ring por un reclamo del presidente chileno Sebastián Piñera –quien está a seis meses de abandonar su cargo– pretende reclamar ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una supuesta soberanía chilena sobre un territorio de 5.000 kilómetros cuadrados que Argentina incluye en su plataforma y de un sector del espacio marítimo que forma parte del Patrimonio Común de la Humanidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

En aquella ocasión, fue necesaria la intervención mediadora del Vaticano, a través del Papa Juan Pablo II, quien envió al Cardenal Antonio Samoré para evitar lo que ya era una guerra declarada, y que fue posible evitar a pesar de la intransigencia de ambos gobiernos, más propensos a las armas que a las palabras. Precisamente, Chile pretende proyectar su plataforma continental contradiciendo el Tratado de Paz y Amistad firmado en aquella ocasión (1984), y que puso punto final al conflicto por el Canal Beagle, también llamado canal Onashaga, en el cual se otorgó derechos de navegación a ambos países, la mayor parte de las islas a Chile, y la mayor parte del territorio marítimo a Argentina.

De hecho, uno de los párrafos de aquel convenio que hoy Piñera parece desconocer –más que como un capricho de despedida como convicción personal– dice que “La soberanía de Argentina y la soberanía de Chile sobre el mar, suelo y subsuelo se extenderán, respectivamente, al oriente y al occidente de dicho límite” que justamente ahora, 37 años después, está siendo cuestionado.

Bandera de República de Chile. (Foto: Ilustrativa/ Nathana Rebouças/Unsplash)


Este acuerdo incluye además un artículo que dicta “las partes se esforzarán por lograr la solución… toda controversia entre ellas mediante ‘negociaciones directas’”, algo que el gobierno de Piñera no cumplió ya que, en su decreto, publicado recientemente, se refiere directamente a la presentación de su reclamo soberano en instancias de la ONU. En tanto, el gobierno argentino evalúa ir a la corte de La Haya para resolver sobre la mesa este conflicto diplomático y caprichoso.

Convención sobre el Derecho del Mar (CNUDM)

En un esfuerzo de la ONU para asegurar el uso pacífico, cooperativo y jurídicamente definido de los mares y océanos internacionales para el beneficio individual y común de la humanidad, aprobó en 1982 la Convención de los Derechos del Mar, el cual constituye un hito en la extensión del derecho internacional a los grandes recursos hídricos que compartimos en nuestro planeta. Esta Convención ha resuelto numerosas cuestiones importantes relacionadas con el uso de los océanos y su soberanía.

Biden subraya sus esfuerzos por la equidad para la comunidad hispana

(Foto: EFE/Archivo)

El presidente, Joe Biden, celebró el pasado martes el comienzo del Mes Nacional de la Herencia Hispana, que oficialmente arrancó este miércoles, con una proclamación en la alabó las raíces inmigrantes del país y aseguró que su administración trabaja por mejorar la vida de la comunidad latina y «hacer de la equidad una prioridad».

En una proclamación presidencial, Biden aseguró que este mes es «un recordatorio importante de cuánta fuerza sacamos como país de nuestras raíces inmigrantes» y los valores de EE. UU. como una nación de inmigrantes.

El mandatario también destacó que cuenta con cuatro latinos en su Gabinete: el secretario de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra; el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas; el secretario de Educación, Miguel Cardona; y la directora de la Administración de Pequeñas Empresas, Isabel Guzmán.

«Mi administración está enfocada en hacer de la equidad una prioridad y asegurar que los hispanos estén al frente y en el centro de nuestros esfuerzos para mejorar las vidas de las familias trabajadoras en todo el país», agregó Biden.

En ese sentido, el presidente aseguró que EE. UU. no puede tener éxito «a menos que las familias y comunidades latinas lo tengan», compartiendo por igual los beneficios de la recuperación económica y sus inversiones.

Por ello, Biden proclamó que del 15 de septiembre al 15 de octubre EE. UU. celebrará el Mes de la Herencia Hispana, una tradición desde 1988 para reconocer las contribuciones de los latinos a la identidad del país.

«Hago un llamado a los funcionarios públicos, educadores, bibliotecarios y todos los estadounidenses para que celebren este mes con ceremonias, actividades y programas apropiados», señaló Biden.

Según datos del último censo de EE. UU., publicado en agosto, los latinos representaron casi la mitad del crecimiento poblacional del país durante la última década.

Si bien es cierto que la población en general aumentó un 7,4 % en la última década, el incremento más bajo desde la depresión de 1930, éste fue impulsado por la comunidad hispana.

La población latina aumentó casi un cuarto en los últimos diez años.

Hay 62,1 millones de hispanos en el país, que representan un 18,7 % de la población, comparado con el 16,3 % de 2010.

Los estados donde hubo un mayor crecimiento de la población hispana fueron Florida, Texas, Nueva York, Illinois y California.

Mi 11 de septiembre

Los nombres de las víctimas han quedado grabados en el “Ground Zero”.(Foto: Cortesía/Carlos Madama Hernández)

Propio de una película de terror. Gente que volaba por el cielo negro pero que no era Supermán, aviones estrellándose contra edificios de cartón, gritos destemplados de gente corriendo quién sabe para dónde, más fuego, más humo, más desesperación, más aviones dando vueltas como eligiendo los objetivos más representativos de un país al que parecía que estaban llegando una de las esquirlas de las predicciones de Nostradamus.

Mientras desayunaba en uno de los tantos bares de mi ciudad con el sol golpeándome en los ojos, la pantalla del televisor me mostraba imágenes surrealistas. ¿Qué película es? ¿Spielberg? ¿Bradbury? ¿O acaso es un documental sobre la locura y sus distintos modos de expresión?

El dueño del lugar sube el volumen del televisor y nos avisa que todo es real, que esto está pasando en ese mismo instante en Nueva York, que las primeras noticias dicen que es un ataque de terroristas del medio oriente, enemigos del occidente, y se dicen un sinfín  de cosas diferentes que no cambian la ecuación del momento terrorífico que estamos mirando a miles de kilómetros de distancia y como también lo están viendo el todos los continentes del mundo.

Mientras, la gente sigue huyendo despavorida de cualquier lugar, porque no sabe realmente a dónde caerá el próximo avión o que nuevo edificio podrá caer sobre ellos. Los que se van se chocan con los que llegan desconsolados porque su hijo, su hermana, su madre, su padre o cualquiera, estaba en una de esas torres que ya eran escombro y desolación. Llantos, gritos, sensaciones horribles que uno no quisiera haber visto nunca y ni siquiera imaginado.

El 11 de septiembre dejó un hueco en el alma de millones de estadounidenses. (Foto: Cortesía/Carlos Madama Hernández)

Llegan más noticias y cada una trae más destrucción, más veneno y más aflicción. Los muertos se multiplican por miles, las versiones se suman por cientos, el horror divide y acrecienta el egoísmo, al universo le restan vidas en un abrir y cerrar de ojos. Todo parece matemático y ya no es un martes más, ya es 11/9 y así seguirá por siempre en la memoria de quienes vivimos esa cuota desenfrenada de fanatismo.

A 20 años los recuerdos afloran claramente y las dudas siguen dando vuelta como aquellos aviones. Al visitar el “Ground Zero” uno no puede menos que cerrar los ojos y volver con la memoria a aquel bar y a aquel café que nunca tomé y que se murió de frío. Es imposible también analizar hasta dónde puede llegar el asombro que provoca saber que muchas veces la realidad supera ampliamente a la ficción.

Las víctimas

El 11 de septiembre de 2001, 2977 personas perdieron la vida en los ataques terroristas en la ciudad de New York, Washington y en Pensilvania. Las víctimas tenían entre dos y 85 años, el 75 y 85 % de ellos eran hombres, y de diversidad de nacionalidades.