Ha sido charro desde niño. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

Bien decía el poeta español Manuel Benítez Carrasco, «Vestirse de charro es vestirse de México». La charrería es el deporte de ese país por decreto oficial de 1933, y ha sido declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Para Pedro Villaseñor, cantante, toreador y charro, este arte se lleva en la sangre. Desde niño formaba parte de las charreadas, que son una serie de suertes realizadas a caballo en los lienzos o rodeos.

Nacido en la ciudad mexicana de Zacatecas, viene de una familia dedicada a la crianza de toros para la tauromaquia y la charrería. Desde pequeño estuvo en el ambiente de ambas actividades. «Es algo de herencia que me pasó mi padre quien era ganadero, y miembros de mi familia que son charros», comenta.

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Su emblema “Casa Villaseñor” conserva el legado de su padre. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
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Es un artista carismático. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)


Para Pedro, la charrería es un deporte en el cual está representando a México; vestido de charro, personifica a la cultura mexicana. «Es algo que se trae en la sangre, y aunque no la practiques, no lo vas a dejar de sentir, de añorar y de extrañar».

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Con el Mariachi Villaseñor. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
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Ha sido charro desde niño. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

«La tauromaquia es para mí lo más importante a lo que yo me he dedicado. Es una pasión, y casi una religión para mí«, nos dice este zacatecano matador de toros en México. Cuando estuvo dedicado a las corridas de toros aprendió muchas cosas básicas de la vida, «que me sirvieron a mí para forjarme como el hombre y persona que soy fuera del ruedo». Esa experiencia fue tan importante y bonita para él que lamenta haberse retirado de todo eso.

Cuando se mudó a Pensilvania, hace 25 años, comenzó a cantar profesionalmente. Al principio era solista y con el tiempo formó su propio mariachi. Gracias sus presentaciones es muy conocido no solo en Norristown, donde vive, sino en el estado de Pensilvania y Nueva Jersey.

Hace cuatro años, su espíritu emprendedor lo llevó a abrir su restaurante, y salón de eventos sociales y privados, «Casa Villaseñor», en Norristown, pero debido a la pandemia lo tuvo que cerrar. Por fortuna, su otro negocio de renta y venta de trajes de charro, le ha permitido continuar durante esa etapa difícil. Algunos atuendos los importa de México y otros los confecciona acá. «Mi familia se dedica a eso, son charros», explica. Tiene clientes en Estados Unidos, México y otros países.

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Se dedica a presentaciones en eventos privados debido a la pandemia. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)
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Pedro Villaseñor porta en alto la cultura de México. (Foto: Cortesía/Pedro Villaseñor)

Debido a que las celebraciones en la región de la Independencia de México, Pedro estuvo recientemente en Harrisburg, en Allentown y en Filadelfia donde el cónsul mexicano Obrador Garrido izó la bandera a un costado de la alcaldía de la ciudad el 15 de septiembre. El número de eventos fue menor este año ya que las contingencias por la pandemia hicieron que muchos condados no planearan los tradicionales festejos patrios de las comunidades mexicanas.

La trayectoria artística y profesional de este cantante ha llevado en alto a su país natal con la misma dedicación que ha mostrado toda su vida tanto en México como en Estados Unidos.

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