La nueva vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, saluda antes de jurar a su cargo, durante la ceremonia de investidura de Joe Biden como presidente de Estados Unidos hoy, en Washington (EE.UU.). EFE/ Jonathan Ernst / Pool

Pese a su origen multicultural, Harris prefiere describirse a sí misma simplemente como «una estadounidense», y asegura que siempre se ha sentido bien con su identidad, como explica en su autobiografía «The Truths We Hold».

Kamala Harris hizo historia al convertirse en la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos, así como la primera de origen mixto, caraibico, africano y asiático, en acceder a este puesto, tras una carrera profesional en la que ya está acostumbrada a ser una pionera.

Y como tal juró como vicepresidenta de la mano de otra mujer que ha roto moldes, la jueza Sonia Sotomayor, la primera latina magistrada del Tribunal Supremo de EE. UU. Con su madre como fuente de inspiración y proveniente de una cultura que «produce mujeres fuertes», Harris ha tenido que recurrir en numerosas ocasiones a esa fortaleza en una trayectoria marcada por las primeras veces: fue la primera fiscal de distrito negra y la primera fiscal general en la historia de California; la primera indio-americana en llegar al Senado y, ahora, marca otro hito al convertirse en vicepresidenta.

Nacida el 20 de octubre de 1964 en Oakland (California), Harris es la hija mayor de una pareja de inmigrantes -Shyamala Gopalan, una investigadora contra el cáncer de la India, y Donald Harris, un economista de Jamaica-, que se divorciron cuando ella tenía 7 años.

ELLA, SU MADRE Y SU HERMANA MAYA

Según el medio Politico, tras la separación su madre las crió a ella y a su hermana, Maya, en el piso de arriba de un dúplex de color amarillo en Berkeley (California). Su nombre, Kamala, hace mención a su origen indio, ya que significa «loto» y es una de las denominaciones de la diosa hindú Lakshami.

Prueba de la influencia de su progenitora es que Harris mencionó a su madre durante su discurso en la Convención Nacional Demócrata: «Acepto la nominación a la Vicepresidencia de Estados Unidos de América. Lo hago comprometida con los valores que ella (su madre) me dio, con la Palabra (de Dios) que me enseña a andar con fe, y no por la vista, y con una visión transmitida a través de generaciones de estadounidenses que Joe Biden comparte», subrayó.

SIN PROBLEMAS DE IDENTIDAD

La senadora atribuye a su madre el mérito de no haber tenido problemas de identidad, ya que ella creció bebiendo de la cultura india, pero al mismo tiempo sintiéndose orgullosa de ser afroamericana.

«Sabía (mi madre) que su patria de acogida nos vería a Maya y a mí como niñas negras, y estaba resuelta a asegurarse de que creceríamos como mujeres negras orgullosas y con confianza en sí mismas», escribió Harris en su libro.

Gopalan estuvo vinculada al movimiento de derechos civiles en EE. UU. y salió a manifestarse junto a su marido, y más tarde con sus hijas cuando se divorció.

La trayectoria política de Harris ha sido fulgurante: graduada en Ciencias Políticas y Economía en Howard University, una de las universidades negras por excelencia, se especializó en la lucha contra el crimen. Entre 2004 y 2011 fue fiscal de distrito en San Francisco y entre ese último año y 2017 ejerció como fiscal general de California. En 2016 se convirtió en la segunda mujer de raza negra y la primera de origen indio en ganar un escaño en el Senado del país, donde enseguida destacó por sus preguntas incisivas a responsables de la Administración de Trump durante las audiencias. El año pasado, Harris lanzó su candidatura presidencial bajo el lema «Kamala Harris por la gente». Sin recaudar suficientes fondos, anunció su retirada en diciembre.

Biden la eligió compañera de fórmula pese a los momentos de tensión que ambos protagonizaron mientras Harris era todavía aspirante, como cuando la entonces senadora criticó al exvicepresidente por haberse opuesto a un mandato federal sobre un sistema de transporte para estudiantes con el fin de acabar con la segregación racial en las escuelas.

«Había una niña pequeña en California que fue parte de la segunda clase para integrarla en las escuelas públicas. Y ella iba en autobús al colegio todos los días, y esa pequeña era yo», recordó Harris.

Dentro de los sectores más izquierdistas, Harris ha sido criticada por su actuación como fiscal general y de distrito en California, ya que durante sus mandatos aumentaron las condenas de cárcel, especialmente las relativas a delitos vinculados a las drogas.

Como fiscal se opuso al empleo de cámaras corporales por parte de los agentes de policía y a la legalización de la marihuana con fines recreativos, aunque sobre este último tema ha modificado su visión.

Impulsó medidas sobre asuntos como el matrimonio gay y la pena de muerte.

Como aspirante demócrata a la Presidencia, en su día se presentó como una solucionadora de problemas «pragmática».

Tras su investidura como vicepresidenta, esta «solucionadora» de problemas, de 56 años, se coloca en un puesto de ventaja para convertirse en un futuro hipotético en líder del Partido Demócrata, dada la edad de Biden, de 78 años, y su convencimiento de que va a ser un presidente «de transición».

Vicepresidente Kamala Harris y Douglas Emhoff llegando al Capitolio para la toma de posesión de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos en Washington, DC. 20 de enero de 2021. EFE/EPA/ROD LAMKEY

Douglas Emhoff, el primer «segundo caballero»

Douglas entró también en los libros de historia al iniciar su andadura como primer «segundo caballero» del país en los 232 años de democracia estadounidense.

Emhoff (1964), un abogado experto en entretenimiento nació y creció en Brooklyn (Nueva York) hasta los 17 años, momento en el que se trasladó con su familia a California, estado que fue su hogar desde entonces.

Sobre su primera cita escribió en la revista GQ: «En el momento en que conocí a Kamala supe que estaba enamorado. No solo por quién es ella, la mujer cálida, divertida y compasiva que fundamenta a nuestra familia, sino también por la profunda determinación con la que lucha por las causas en las que cree».

Después de la boda, Harris se convirtió oficialmente en la madrastra de Cole y Ella, que se refieren ahora a ella como «Momala», un juego de palabras entre la palabra «mom» (mamá) y Kamala.

Emhoff se centrará en su nuevo rol como primer «segundo caballero» de la historia, posición desde la que espera tener impacto y generar confianza «en las instituciones del país y en el extranjero»

Además de su cargo oficial, el neoyorquino también dará clases de derecho en la Universidad de Georgetown, en Washington, una de las más prestigiosas del país. «Puede que sea el primer ‘segundo caballero’, pero sé que no seré el último», aseguró.

Con información de Efe

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