Por Omer Messinger (EFE) Archivo

Las escuelas juegan un papel fundamental en los esfuerzos de vacunación en los Estados Unidos. Las leyes requieren que los niños tengan ciertas vacunas para inscribirse y asistir a clases.

Pero para evitar que COVID-19 no siguiera propagándose, muchos distritos escolares han optado por comenzar el año académico en internet.

La decisión neutraliza en muchos casos el impulso de los padres por vacunar a sus hijos para el regreso a la escuela, dijo el doctor Nathaniel Beers, miembro del Consejo de Salud Escolar de la Academia Americana de Pediatría.

Los funcionarios de salud pública han confiado en las escuelas como un medio para controlar las enfermedades prevenibles por vacunas durante más de un siglo. Las leyes de vacunación surgieron por primera vez en la década de 1850 en Massachusetts como un medio para controlar la viruela, según cuentan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Todos los estados requieren que los niños reciban ciertas vacunas contra enfermedades como la poliomielitis, las paperas y el sarampión antes de empezar el año escolar o al jardín de infantes, al menos que el niño tenga una exención médica.

Algunos estados permiten a las personas optar por no vacunar a los niños por razones religiosas o filosóficas, aunque estas exenciones se han asociado con brotes de enfermedades que de otro modo estarían bien controladas, como por ejemplo el sarampión.

«Cuando entran al sistema, en preescolar, es donde se detecta si están atrasados con sus vacunas», dijo Claire Hannan, directora ejecutiva de la Asociación de Administradores de Inmunización.

A nivel local, la responsabilidad de rastrear si los estudiantes cumplen con los requisitos de vacunación generalmente recae en la enfermera de la escuela. Si no, un oficinista o administrador hace el trabajo, dijo Linda Mendonca, presidenta electa de la Asociación Nacional de Enfermeras Escolares.

Si no los cumplen, algunas escuelas trabajan con los padres para programar citas con un proveedor de salud. Otras aíslan a los niños en el aula, y otras son tan estrictas que «ni siquiera puedes cruzar la puerta a menos que estés debidamente inmunizado», dijo Beers.

La pandemia de COVID-19 ha provocado una baja dramática en la vacunación. En mayo, un informe de los CDC mostró una fuerte caída en la cantidad de pedidos al programa “Vaccines For Children”, una iniciativa federal que compra vacunas para la mitad de los niños del país.

En Pennsylvania, por ejemplo, el Departamento de Salud estatal suspendió en julio los requisitos de vacunas durante dos meses después del inicio del año escolar.

«El departamento no puede enfatizar más que hay que vacunarse lo antes posible», dijo Nate Wardle, secretario de prensa del departamento de salud de ese estado, en una declaración escrita. Sin embargo, la orden de permanecer en casa por COVID hizo que durante meses los consultorios pediátricos no hicieran citas con niños sanos.

Beers reconoció que el cierre de las escuelas, entre otras acciones como restringir los viajes y cerrar grandes espacios de reunión, hace que los niños sean menos propensos a contraer o propagar enfermedades que generalmente se incuban en las aulas. Por ejemplo, según los datos de los CDC, el sarampión prácticamente ha desaparecido: se habían reportado 12 casos hasta el 19 de agosto de este año, en comparación con 1,282 en 2019.

 “Lo que sería una gran vergüenza es que las escuelas vuelvan a abrir en persona y los niños vuelvan a estar juntos y empecemos a tener brotes de otras enfermedades que se pueden prevenir con vacunas”, agregó.

Independientemente de si un niño comienza la escuela en casa o en el aula, los expertos en inmunización enfatizaron la importancia de vacunar siguiendo el calendario de inmunizaciones. Esas fechas tienen en cuenta la etapa de desarrollo del niño para maximizar la eficacia de la vacuna. Dicho esto, es preferible que los niños reciban las vacunas de su médico habitual para evitar la pérdida de los registros de vacunación y las vacunas adicionales, completó Beers.

Sin embargo, el 19 de agosto, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) emitió una declaración que permite a los farmacéuticos administrar vacunas infantiles a niños y adolescentes de 3 a 18 años.

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.

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