Honduras cumple 9 meses de pandemia sin un horizonte y aguda crisis económica. Hay múltiples campamentos improvisados a las afueras del Hospital Escuela Universitario de Tegucigalpa (Honduras), donde espera noticias de un familiar internado por covid-19. EFE/Gustavo Amador

¿Qué tan difícil es ponernos en el lugar de los damnificados del huracán IOTA? En el mes de noviembre el fenómeno meteorológico afectó a Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Colombia y Panamá.

En mi caso, como periodista costarricense viviendo en Nicaragua, logré colocarme en el lugar de ellos, ya que donde vivo, en mi propia vivienda fui robado por un tipo que andaba bajo los efectos de las drogas, y me robó el dinero para poder comprar la comida de la última quincena de diciembre, y también se llevó mi celular. No me esperé que, a partir del 12 de diciembre, sin ni siquiera avisar, iba a cambiar mi destino, al igual que dicho fenómeno natural cambió la vida de tantos damnificados.

Cuando nací, les explicaron a mis padres que yo tenía problemas de aprendizaje en el área motora gruesa, y que era imposible que llegará a ser profesional. Ahora soy licenciado en Periodismo y licenciado en Administración de Empresas. Me gradué con honores en periodismo. Pero mi vida se transformó este mes, cuando el huracán se llevó lo poco que había forjado, con un esfuerzo mayor que el de los demás, por tener una discapacidad.

En la vida, en algunas oportunidades nos llevamos golpes no esperados. El punto es levantarse y seguir luchando, como me tocará a mí y le está tocando actualmente a muchas familias entre los 38 muertos y miles de personas sin hogar que dejó esta catástrofe natural.

Pasaremos, sin lugar a dudas, una navidad y fin de año diferentes los que hemos sido golpeados por estos desastres que tiene que vivir el hombre.

El huracán, que alcanzó la categoría 5 en algunos tramos, causó serios destrozos en Nicaragua, Honduras y Colombia. Fue el segundo huracán que azotó la zona en menos de 15 días.

Muchos fueron los destrozos de esta catástrofe; ríos desbordados, puentes caídos y pueblos inundados.

Cuando este tipo de asuntos suceden, lo interesante es que muchas personas nos dan su solidaridad, otras pasan a la acción y nos respaldan. Allí es cuando uno dice: “qué bien” en su momento ayudé cuando pude a muchas personas, y hoy estas personas se fijan en nuestra desgraciada y nos brindan su mano de ayuda.

En mi vida, por ejemplo, Dios me usó para diseñar los primeros votos secretos para las personas ciegas, sin la ayuda del gobierno, mediante el sistema de braille en Costa Rica; luego viajamos a dar una conferencia de prensa en el Colegio de Periodistas de Barcelona, España, y ya votan las personas ciegas en ese país.

Hay un dicho popular que dice: “hoy por ti, mañana por mí” ; incluso, hay una canción denominada con esta frase, interpretada por Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat. Una melodía que te llega al alma.

El principal mandamiento -que debería de hacerse muy presente en épocas de navidad pues se recuerda el nacimiento de Jesús- es amar a Dios y posteriormente, amar al prójimo como a sí mismo. El problema serio que tenemos como creyentes, es que este mandamiento no se está cumpliendo.

Hoy tenemos una gran oportunidad para ayudar a los damnificados del huracán IOTA que aún necesitan su ayuda.

La OEA pidió a las instituciones financieras brindar acceso rápido a recursos para los países afectados por los dos huracanes, para labores humanitarias y de reconstrucción.

De igual manera lo hicieron los presidentes de Honduras, Nicaragua, Guatemala y Costa Rica, que clamaron por la ayuda internacional ante la devastación causada por estos huracanes.

Hay distintas maneras de ayudar, infórmate.

Alberto Cabezas es Director de Relaciones Internacionales para Centro América y México de la Asociación de Periodistas y Comunicadores Cristianos. periodistacostarricense@gmail.com

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