La hispanidad de los puertorriqueños

Hay cosas que a veces se aceptan y se quieren porque la tradición nos lo ha impuesto. Por ejemplo, los chinos estuvieron usando la trenza hasta casi el año1920, ignorando que su origen fue un signo de servidumbre, impuesto por unos opresores. A veces amamos las cosas sin buscarle el sentido real del por qué las amamos.

Los puertorriqueños estamos orgullosos de tener nuestro himno nacional, nuestro escudo y nuestra bandera. Pero ¿qué sabemos en realidad de la historia de nuestra patria adorada?

Los datos para seguir nos dan un sentido histórico:

En la escuela aprendimos que la isla de Puerto Rico medía, 100 X 35 millas, cuando la realidad es que mide exactamente 111 X 39.5 millas.   

Nuestro escudo nacional, es un regalo hecho por el rey de España a los españoles que, en el 1511, eliminaron las últimas esperanzas de los indios taínos de reconquistar su tierra y su libertad. Este escudo no fue recibido por puertorriqueños; el puertorriqueño aún estaba por nacer.

Nuestro himno nacional fue escrito por un español, Félix Astol. La bella letra que contiene es el fruto de otro español, Manuel Fernández Juncos. Hubo un gran número de poetas puertorriqueños que trataron de componer un himno nacional, pero prevaleció el escrito por los españoles. Curiosamente, el himno nacional de la ciudad de Puebla, en México, lo escribió un puertorriqueño, Rafael Hernández.

La bandera puertorriqueña, nació junto a la cubana. La bandera que ondeó en la Revolución de Lares y que hoy día es la bandera del municipio de Lares, pudo haber sido seleccionada como nuestra bandera nacional. Ambas banderas están unidas en nuestra historia, una en la Revolución de Lares y la otra, en la Masacre del Santo Domingo de Ramos, en Ponce.

La estatua de Juan Ponce de León, en la placita de la calle San Sebastián, es de cobre, hecha de todas las armas del ejercito inglés, cuando invadieron la Isla en el 1797.

La Calle del Cristo fue la primera calle pavimentada en el Nuevo Mundo.

A Puerto Rico le llaman, “El País de los Ríos”, porque tiene más de 1300 ríos, quebradas y ojos de agua.

El mejor folklorista del mundo, según el “Smithsonian Institute”, es don Rafael Cepeda, el padre de la bomba y la plena puertorriqueña.

El “Coffe Break” no lo inventaron los americanos, lo inventó el puertorriqueño don Manuel de la Rosa, expresidente de los empleados del Estado Libre Asociado.

Los rasgos más comunes de los boricuas son: la compasión, la tolerancia y el no enfrentamiento; de ahí viene el vivir a la buena de Dios o con la peleíta monga.

Puerto Rico es una de las tierras de América con más rica historia y en donde mejor se conserva la tradición hispánica.

La patria nos impone deberes como nos da derechos, y si no sabemos cumplir con los deberes, ¿con qué motivo nos quejamos de no poder gozar de los derechos? Eugenio María de Hostos.

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