Magdaleno Rose - Avila.

Con profundo respeto, cariño y gratitud, Impacto, junto con toda su comunidad —editores, reporteros, reporteros ciudadanos y colaboradores—, se une hoy a las expresiones de amor, fuerza y acompañamiento hacia Magdaleno “Leno” Rose Ávila, firme defensor de los derechos humanos y referente vivo de conciencia, dignidad y lucha dentro de nuestras comunidades.

En estos momentos, Leno enfrenta serios retos de salud, sostenido por el amor de su familia, sus amistades y una amplia comunidad que él mismo ha ayudado a formar a lo largo de décadas de activismo, organización comunitaria, pensamiento crítico y acción con principios. Su presencia y su voz permanecen firmes entre nosotros.

Aún en medio de la dificultad física, Leno continúa dándonos lecciones de humanidad, claridad política y amor radical. Desde su experiencia vivida y su profunda convicción, insiste en que el amor no es pasividad, sino práctica cotidiana; que la no violencia es una decisión consciente; y que las mujeres, las y los jóvenes, y la organización comunitaria son pilares esenciales de la “pirámide de esperanza” que sigue levantándose desde abajo.

En redes sociales y espacios comunitarios, activistas, organizaciones comunitarias y personas de distintas generaciones reafirman lo que en Impacto conocemos bien: Leno es una fuente viva de inspiración. En estos días, una de sus afirmaciones más claras y honestas resuena con fuerza:
“No tengo espacio para el odio.”
Una afirmación en tiempo presente y urgente, que nos llama a actuar con dignidad incluso en los momentos más difíciles.

Como medio comunitario comprometido con la voz del pueblo, Impacto reconoce que Leno Rose Ávila nos ha dado mucho más que opiniones. Continúa ofreciéndonos ejemplo, coherencia y una ética de lucha, donde la justicia no excluye y la humanidad nunca se negocia.

Cómo apoyar a Leno y a su familia

Desde el espíritu del cuidado colectivo, Impacto invita a su comunidad a apoyar la campaña de GoFundMe creada para ayudar a cubrir gastos médicos y sostener un legado de justicia y solidaridad que él continúa cultivando.

Cada aportación es un acto de amor, gratitud y compromiso con una vida que continúa iluminando el camino.

Hoy, hablando como Impacto, enviamos fuerza, respeto y reconocimiento vivo a Leno; a su esposa, Caro; a su hija, Aviva; a su hijo, Kimbo; y a la familia extendida y comunidad que lo rodea en varios países.

(Foto: Cortesía/Leno Rose Avila)

Porque, como nos recuerda Bertolt Brecht, hay quienes luchan toda la vida —y, para nosotros, Leno Rose Ávila sigue siendo uno de los imprescindibles.

Leno, estamos contigo. Adelante.

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