(Foto: EFE/Archivo)

Los defensores de los indocumentados libran una carrera contrarreloj para lograr incluir una reforma migratoria que favorezca a millones en el plan de gasto social de los demócratas, que debería aprobarse, según expertos, antes de que culmine el mes de octubre.

Los demócratas han intentado atar una propuesta para dar a millones de inmigrantes un camino a la ciudadanía al plan de gasto social de 3,5 billones de dólares, que quieren aprobar en el Senado en solitario a través de un mecanismo llamado “reconciliación” presupuestaria.

Pero los dos intentos realizados hasta la fecha por los demócratas han fallado, lo que ha dejado con muy pocas esperanzas a los activistas y la comunidad indocumentada.

EL TIEMPO SE ACABA

El afán de los activistas es porque literalmente el “tiempo se está acabando” para poder pasar el plan de gasto social, que es el objetivo principal de la Administración del presidente, Joe Biden.

Nicole Melaku, directora ejecutiva del National Partnership for New Americans, (NPNA) explicó que “las negociaciones continúan sobre lo que se incluirá con una fecha límite establecida de finales de octubre para aprobar el paquete a través de la reconciliación”, que no necesitaría apoyo republicano.

Desde que la semana pasada Elizabeth MacDonough, la encargada de interpretar el reglamento del Senado rechazó por segunda vez una propuesta para incluir el plan migratorio en el presupuesto, las acciones pidiendo a los demócratas que cumplan su promesa, se han multiplicado por todo el país.

“El año es ahora y los demócratas deben cumplir sus promesas”, insiste la directora de National Partnership for New Americans (NPNA), que agrupa a casi 40 organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes en la nación en más de 30 estados.

Los pedidos al presidente Biden y a su partido coinciden con la realización de la Conferencia Nacional de Integración de Inmigrantes en Las Vegas, donde el pasado lunes el mandatario dio un mensaje pregrabado en el que afirmó su apoyo a un “camino a la ciudadanía” para amparados por la Acción Diferida (DACA), el programa Estatus de Protección Temporal (TPS) y campesinos y trabajadores esenciales indocumentados.

NO SON UNA PRIORIDAD EN ESTE MOMENTO

Pero este apoyo no se traduciría en este momento en una prioridad para el Gobierno demócrata, opinó el profesor de Historia y Estudios Latinos en Pomona College Miguel Tinker-Salas, en declaraciones dadas a Efe.

Considera que la inmigración no es en estos momentos “un problema fundamental para resolver”, ya que deben concentrarse en aumentar el límite de deuda para no evitar una suspensión de pagos, algo a lo que los republicanos se han negado.

Además, deben aprobar los dos proyectos económicos “bandera” que definirán su mandato a nivel económico.

Pero Biden también debe lidiar con las divisiones dentro de su partido sobre estos temas.

CUMPLAN SU PALABRA

En el tema migratorio, demócratas como la senadora por Arizona Kyrsten Sinema se ha mostrado reticente a respaldar una reforma, en un rechazo que llevó a varios activistas a confrontarla, incluso dentro de un baño y en un avión, desatando críticas por la estrategia usada, incluso por parte del presidente Biden.

Tinker Salas advierte que esta situación no debería enfocarse por la forma como se realizó la protesta sino en que Sinema no pudo contestar claramente a las preguntas hechas por los activistas sobre su apoyo a la reforma migratoria y los amparados por DACA.

¿UNA REBELIÓN A PUNTO DE COMENZAR?

La organización de inmigrantes coreanos NAKASEC convocó a un acto en la capital estadounidense donde a un gran número de activistas se les rapó su cabello, como un símbolo de rebelión.

Fue el martes donde varios activistas hispanos estuvieron presentes y se unieron al grito de rebelión que exigía a la vicepresidenta, Kamala Harris, cumplir la promesa hecha a los migrantes en campaña.

La organización Voces de La Frontera anunció que el próximo lunes 11 de octubre comenzarán una serie de huelgas de trabajadores inmigrantes y latinos.

Christine Neumann-Ortiz, directora de Voces de la Frontera, en Wisconsin, dijo que el tiempo para aprobar la reforma migratoria “es ahora”, subrayando que ya han pasado 35 años sin un alivio que permita un camino a la ciudadanía a los millones de indocumentados.

“Esta vez no vamos a parar”, senteció Neumann-Ortiz. EFE News.

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