Foto Archivo (Efe)

Kamala Harris, anunció que planea ir a México y Guatemala los días 6 y 7 de junio, en el que será su primer viaje oficial al extranjero desde que asumió el cargo, una visita que estará marcada por la cuestión migratoria.

La Administración Biden está en conversaciones con el sector privado para incentivar «las iniciativas y la inversión en la región».

Harris fue designada en marzo por el presidente Joe Biden para ocuparse de la gestión inmigratoria en Estados Unidos, una situación que ha empeorado desde enero con la llegada de miles de inmigrantes en situación irregular y otros tantos menores no acompañados que han sido acogidos en albergues a lo largo de la frontera sur.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP por sus siglas en inglés) dio a conocer que el número de detenciones en la frontera de Estados Unidos con México se disparó un 70% en marzo, alcanzando el nivel más alto en 15 años.

Estados Unidos alcanza en abril la cifra más baja de deportaciones desde que hay registro.

ICE deportó a 2,962 inmigrantes en abril, según la agencia. Es la primera vez que la cifra mensual cae por debajo de 3.000, según muestran los registros. El total de abril es una disminución del 20 % respecto a marzo, cuando ICE deportó a 3,716 inmigrantes.

El presidente Joe Biden decretó una suspensión de 100 días de las deportaciones a su llegada al poder, pero un fallo en una demanda encabezada por el estado de Texas bloqueó esta medida a los pocos días.

La cifra de 2,962 personas no incluye las expulsiones realizadas por la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (CBP) realizadas en la frontera, que en marzo pasado superaron las cien mil.

Las deportaciones de abril publicadas por The Washington Post y que aún no ha difundido el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) se suman a las de un año con cifras inusualmente bajas. En los siete meses que van del presente año fiscal, que empieza en octubre, Estados Unidos ha deportado a unas 37,000 personas. De seguir a este ritmo sería la primera vez que baja de 100.000 en un solo año.

Con Trump en la Casa Blanca, hubo unas 240,000 personas al año de media, menos que durante el gobierno de Barack Obama (2009-2017).

Se estima que hay 11 millones de inmigrantes que viven en los Estados Unidos sin estatus legal, incluidos 1,2 millones a los que un juez les ordenó salir del país, según estadísticas de ICE.

Biden elevó a 62.500 el número de refugiados admitidos por Estados Unidos “Esto borra una cifra históricamente baja establecida por el anterior gobierno de 15.000″, señaló el presidente, quien sostuvo que esa cifra establecida por la administración de Donald Trump no representaba “los valores” de un país que “acoge y apoya a los migrantes”. El próximo año fiscal tiene el fin de admitir 125.000 refugiados.

Este programa de admisión solo concierne a los refugiados seleccionados por las agencias de inteligencia y seguridad estadounidenses en los campamentos de la ONU en todo el mundo para ser reasentados en Estados Unidos, principalmente entre los más vulnerables, como los ancianos, las viudas o los discapacitados.

El martes, el gobierno empezó a reunificar a algunas de las familias de inmigrantes separadas por la Administración Trump. Actualmente, hay más de 1.000 familias de inmigrantes separadas, según los datos del DHS, como consecuencia de la política de “tolerancia cero” aplicada por el Ejecutivo de Trump entre abril y junio de 2018 hasta que un juez federal ordenó su cancelación y exigió que se reunificara a las personas separadas.

Aunque el arribo y retención de menores sin sus padres bajó en un 84% de marzo a abril, las autoridades se mantienen en alerta y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lanzó una nueva estrategia para intentar detener a los “coyotes”, a quienes se les paga por cruzar a esos niños, a pesar de los riesgos que representa el viaje desde Centroamérica y, en algunos casos, aventarlos literalmente desde lo alto del muro fronterizo.

La estrategia será intentar bloquear todas las facetas en la logística del tráfico de personas, considerado así por el pago que incluye, por lo que también se atacarán las transacciones financieras.

El nuevo esfuerzo del DHS es la Operation Sentinel (Operación Centinela), que cuenta con la coordinación de oficiales Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Departamento de Estado, el FBI y la DEA.

El nuevo equipo de la Operación Sentinela pretende mapear las redes de las organizaciones; identificar a sus miembros, asociados y activos, para poder llevarlos a la justicia estadounidense.

Estos grupos criminales, pueden ser parte de cárteles, cometen agresiones sexuales, trata de personas y el abandono de migrantes vulnerables, incluidos los niños.

En el año fiscal 2020, la Patrulla Fronteriza localizó a 250 migrantes que murieron durante su viaje, ya que fueron abandonados por “coyotes” a quienes pagaron hasta $10,000 dólares –según un reporte de Rand Corporation– bajo la promesa de llegar a EE. UU.

Hay inmigrantes en EE. UU. que pagan a estas personas por transportar a sus hijos, pero desconocen que pueden enfrentar problemas legales y migratorios al intentar arreglar sus papeles, advirtieron abogados.

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