Tamika Ebling es estudiante de la Universidad Temple. (Foto: cortesía)

A veces, algunas preguntas pueden llevar a la publicación de un libro. Ese es el caso de Tamika Ebling, estudiante de la Universidad de Temple. El verano pasado estaba cuidando niños cuando le hicieron preguntas acerca de la justicia social, la pandemia y las personas sin hogar. Esto la inspiró a escribir el libro infantil “Do My Part” (Hacer mi parte), acerca de cómo pequeñas acciones pueden contribuir a mejorar el mundo.

Este es el primer libro de la estudiante que cursa su último año de estudios de habla, lenguaje y escucha. Las ilustraciones de “Do My Part” están acompañadas por listas de las múltiples formas en que un niño puede dejar su marca en el mundo; como escuchar a un amigo, defender a alguien o recoger la basura. La autora espera que los niños aprendan a entender que hacer la diferencia tal vez no sea un super poder o salvar la vida de alguien. “Puede ser algo pequeño, que pueden hacer en sus casas o en su comunidad”, dijo en una entrevista para el periódico universitario Temple News.

Tamika dedicó tiempo en investigar y leer acerca de diferentes culturas para representar con precisión la identidad de los personajes a través de sus ilustraciones. Las imágenes incluyen a negros, asiáticos, musulmanes y judíos, así como personas que usan anteojos o que tienen una discapacidad física. Fue importante para ella que las imágenes apoyaran el mensaje que quería comunicar.

Libros que hacen la diferencia 1
Tamika se siente orgullosa de su trabajo

Para Marissa Tice, madre de los niños que Tamika cuidó durante el verano, uno de los aciertos del libro “Do My Part” es la inclusión de diversos personajes, así como temas que rara vez se publican en libros infantiles. Esta madre piensa que es relevante enseñar a los hijos que tienen poder para realizar cambios en su comunidad y en el mundo, por pequeñas que parezcan esas acciones.

La autora no solo escribió el libro, sino que lo ilustró y lo publicó. Sin embargo, le pidió ayuda a su novio, Victor Adepoju, para editar su obra. Él es estudiante de medicina en la Universidad St. George, en la isla caribeña de Granada. Aunque es un libro infantil, Adepoju cree que puede motivar a los padres para enseñar y hablarle a sus hijos acerca de lo que sucede en el mundo. Además, una de las enseñanzas es tratar a todos con amabilidad en medio de la pandemia y las protestas contra la injusticia hacia las personas discriminadas por su color.

Tamika desea que uno de los beneficios de su libro sea que los niños se den cuenta de que, no importa quiénes sean o dónde vivan, pueden dejar un impacto positivo en el mundo.

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