Un panorama sombrío deja el 2020. (Photo: Syaibatul Hamdi, Pixabay)
A unas cuantas semanas de concluir el 2020, el COVID-19, el movimiento “Black lives matter”, la desinformación, las noticias falsas, las teorías de conspiración y las elecciones americanas siguieron siendo relevantes en el mundo de las noticias.
Las secuelas del coronavirus
La pandemia nos enseñó que la vida cambia en un minuto. Tuvimos que aprender a convivir con este virus mortal y reinventar ecosistemas en diferentes ámbitos de nuestra vida para poder sobrevivir. El confinamiento de tres meses comenzando en el mes de marzo puso en silencio absoluto a la humanidad; y esta acción nos obligó a reflexionar sobre la fragilidad de la vida.
Al despertar del diluvio emocional y el letargo mental de una vida sin alegrías; nos enfrentamos a una película de ficción en un mundo real. El uso de tapabocas, el distanciamiento social, las limitaciones de reuniones públicas y el uso de desinfectantes se convirtieron en las únicas medidas de prevención en contra del virus. Ocho meses después, la comunidad científica lanza la esperanza de una vacuna para contrarrestarlo y comenzar así un inédito amanecer.
Unidos en el dolor
La muerte de George Floyd creó un movimiento de rechazo social en contra de la injusticia policíaca hacia la comunidad negra. Un mar humano de personas salió a las calles para reclamar con pancartas y mensajes desoladores: “Yo no puedo respirar” y “Las vidas negras importan”. El objetivo de las manifestaciones era levantar una voz de protesta en todas las esferas de liderazgo para reclamar justicia en forma pacífica; aunque en muchos casos, estas marchas fueron transgredidas por oportunistas ajenos a la causa, provocando agresiones y vandalismo en la comunidad.
Las noticias falsas
Las elecciones 2020 fueron las más reñidas de la historia estadounidense. El ambiente político estuvo cargado de mensajes ambiguos o falsos, incendiarios y agresivos. El presidente Donald Trump demostró que su estilo lingüístico se parece más a un encuentro de boxeo. Su lenguaje temperamental, dejó entrever un código morse en la semántica de sus expresiones. Por otro lado, Joe Biden mantuvo un lenguaje conciliatorio y bipartidista, llamando a la unidad para resolver los problemas del país; y aunque el colegio electoral certificó los 306 votos al presidente electo como ganador de las elecciones, Trump y su séquito siguen confabulando estrategias para revertirlo.
Cerrando el 2020
De acuerdo a Johns Hopkins Coronavirus Resource Center, en el mundo más de un millón seiscientos mil personas han fallecido a causa del COVID-19. En los EE. UU. el número de muertos sobrepasa las trescientas mil personas y más de doce mil víctimas mortales en Pensilvania por causa de la pandemia; como cronista, estas son las cifras más tristes y desoladoras que he escrito durante este año.
Exposición fotográfica de la campaña Las Caras de la Migración, de la Cruz Roja Colombiana, seccional Bogotá y Cundinamarca. [Foto: Cortesía Cruz Roja]
BOGOTÁ(VOA) – Después de 10 años de trabajar como almacenista en la empresa de petróleos Pedevesa, la vida de la venezolana Migdalys Gutiérrez cambió por completo. A raíz de la crisis que vive actualmente su país, tuvo que migrar y llegó a Colombia en 2017, donde ha sobrevivido junto a sus cuatro hijos.
«Mi experiencia fue un poco difícil al comienzo, ya que no teníamos un trabajo, ni donde vivir, ni nada. Estuve viviendo un tiempo en Barranquilla, de allí por mi hija pude llegar aquí a Bogotá, ya tengo más de un año viviendo acá», donde trabaja en un taller propio haciendo postres y tortas.
El rostro y la historia de Migdalys como el de otros migrantes venezolanos son contados, a través de la campaña Las Caras de la Migración, la cual adelanta la Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá, a propósito del Día Internacional del Migrante, que se conmemora el viernes 18 de diciembre.
«La idea es un poco generar una resignificación de lo que es la palabra migración, de lo que es la palabra migrante», explicó Fabián Cárdenas, coordinador de Planeación y Migrantes de la Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá, a la Voz de América.
«Hoy en día, estamos recibiendo por las carreteras de Colombia miles y miles de venezolanos que vienen en busca de una generación de ingresos, de un tema de salud. Vienen con dificultades, a nivel de nutrición y ellos vienen buscando una respuesta. Entonces, es importante entender que esa es una dinámica social, que no es solamente a ellos sino o es una tendencia a nivel mundial y que hoy debemos verlos como como la población que debemos recibir», agregó Cárdenas.
Diferentes historias
Según Cárdenas, las historias son seleccionadas, a partir de un programa que adelanta la Cruz Roja: «Tenemos dos líneas de actuación, la primera es una emergencia y la segunda es de recuperación e inserción laboral y económica, y esas caras que vemos en el día de hoy representan a un pequeño porcentaje de la población que hemos atendido en el Centro Integral de atención y desarrollo».
En estos espacios, cuenta el coordinador, se busca restablecer sus derechos y crear oportunidades económica. «Entonces, allí se hace formación, se hace fortalecimiento de capacidades. Regeneran, de alguna manera, unos emprendimientos, formalización de emprendimientos, y lo que buscamos en esto es que ellos puedan tener una manera de subsistir. Estas caras que vemos acá son personas que hacen parte del programa y que han culminado y que han logrado de alguna manera restablecer lo que tienen pensado como medios de vida», cuenta Cárdenas.
«Aquí estamos volviendo a empezar, ha sido difícil porque dejé a mi familia, pero estamos trabajando y nos estamos superando para regresar por ellos», dice la frase de la venezolana Damarys Herrera, al lado de su imagen expuesta en la muestra fotográfica ‘Los rostros de la Migración’. [Foto: Cortesía Cruz Roja, seccional Bogotá y Cundinamarca]
Los retos del migrante
Según el funcionario de la Cruz Roja, las mayores dificultades que enfrentan los migrantes venezolanos que llegan al país es «el desconocimiento de derechos, por parte de un Estado como es Venezuela».
Así mismo, cuando empiezan su tránsito por los países de acogida, pueden ser vulnerados como, por ejemplo, a través de «la trata de personas». «Este es un elemento que es característico en las migraciones de alto volumen, porque la gente, de alguna manera, tiene desconocimiento del contexto, tiene desconocimiento de sus derechos sus deberes y caen en estas redes», explica Cárdenas.
Por otra parte, sufren de desnutrición. Al caminar varios días, padecen de problemas en la piel. No tienen medios de comunicación, documentación y esto no les permite tener una transición ni oportunidades dignas, según el funcionario de la Cruz Roja.
«Y hay una que tal vez es una de las más graves o más importante, que para resaltar y es como la discriminación por ser migrantes. De alguna manera, también la comunidad tiene una resistencia frente a ellos y es importante empezar a ver que ellos son también víctimas de una situación que no la manejan», agrega.
Según informó Migración Colombia el jueves, a corte de octubre, habían 1.717.352 de personas provenientes de Venezuela en el país.
Fotografía de archivo fechada el 23 de octubre de 2020, del exgobernador del estado de Jalisco, Aristóteles Sandoval, durante un acto protocolario en la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco (México). EFE/Francisco Guasco/Archivo
México, (EFE News). – El exgobernador del estado mexicano de Jalisco Aristóteles Sandoval fue asesinado este viernes a balazos dentro de un establecimiento del balneario mexicano de Puerto Vallarta, según informaron las autoridades.
«Con un profundo dolor quiero informarles que hace unos momentos el ex gobernador de nuestro estado, Aristóteles Sandoval, fue víctima de un ataque directo en Puerto Vallarta. Lamentablemente ha fallecido. Mi solidaridad con su familia en estos momentos tan difíciles», dijo el actual mandatario de Jalisco, Enrique Alfaro, en Twitter.
En otro mensaje, Alfaro explicó que el Gabinete de Seguridad del estado ya se ha trasladado a Puerto Vallarta para encabezar las investigaciones.
En un mensaje a medios, el Gabinete de Seguridad explicó que el atentado fue en una de las principales vías de Puerto Vallarta y tuvo lugar sobre las 01.40 hora local (07.40 GMT).
Sandoval se encontraba en un restaurante de la zona con otras tres personas.
Cuando el exgobernador se levantó para ir al baño fue atacado por un sujeto armado, que lo disparó por la espalda, según la información oficial recabada hasta el momento.
El exgobernador contaba con equipo de seguridad con unos 15 elementos asignados y vehículos blindados. «Estaba protegido de acuerdo a la ley», informó el Gabinete de Seguridad.
Aristóteles Sandoval nació en Guadalajara en 1974 y fue alcalde de Guadalajara entre 2010 y 2012 y gobernad000or de Jalisco entre 2013 y 2018 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Era licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara y estudió una Maestría en Política y Gestión Pública en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, también se sumó a las condolencias por este brutal asesinato.
«Antes quiero lamentar mucho el asesinato del exgobernador del Estado de Jalisco Aristóteles Sandoval. Envío mi pésame a su familiares y amigos, y es un asunto que se va a investigar para que se conozca la causa, el móvil, y se castigue a los responsables. Aclaro que corresponde a las autoridades de Jalisco llevar a cabo la averiguación, pero en todo momento estaríamos dispuestos a ayudar», dijo López Obrador al comienzo de su conferencia matutina.
Miles de inmigrantes y simpatizantes participan en una marcha de protesta para apoyar los derechos de los inmigrantes, en Chicago (EEUU). EFE/TANNEN MAURY/Archivo
Washington, (EFE News). – En las últimas siete décadas los estadounidenses se han tornado más receptivos a la inmigración y a la idea de que son más un beneficio que una carga para el país, y la tendencia se ha acelerado durante la gestión del presidente Donald Trump, según un informe que divulgó este viernes el grupo America’s Voice.
De acuerdo con un estudio longitudinal de actitudes recogido desde 1944 por el Centro Pew, la proporción de estadounidenses que perciben a los inmigrantes como un beneficio para la nación ha crecido de 31 % a 62 %.
Por su parte, la firma encuestadora Gallup, que ha preguntado desde comienzos de la década de 2000 si la inmigración es un beneficio o un perjuicio para el país, encontró en julio pasado que 77 % de los estadounidenses apoyan la noción de que la inmigración es «algo bueno».
Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, dijo que «la trayectoria proinmigración de la opinión pública estadounidense precede a Trump pero se ha acelerado durante su presidencia».
«Los estadounidenses quieren que su país sea una nación que da la bienvenida, y la incesante guerra de Trump contra los inmigrantes y los refugiados causó un referendo», añadió. «La vasta mayoría se ha volcado en favor de los inmigrantes y los refugiados».
Según Sharry «los demócratas pueden avanzar confiados para deshacer las políticas crueles y caóticas de Trump y crear un sistema justo y humano que refleje lo que queremos ser».
El sondeo de opinión, citado por America’s Voice y realizado por American Election Eve Poll, encontró que las actitudes en favor de una política inmigratoria «humana y justa» o a la aplicación más estricta de los controles fronterizos, incluida la separación de familias, son muy diferentes entre grupos de la sociedad.
El 78 % de los latinos, el 82 % de los afroamericanos, el 69 % de los asiáticos estadounidenses y el 69 % de los indígenas norteamericanos apoya nuna política migratoria generosa, una opinión que solo comparten 55 % de los blancos.
«La Presidencia de Trump forzó a optar y los estadounidenses se han volcado en favor de los inmigrantes», señaló el informe.
La policía de Nueva York hizo gala de mal entrenamiento y falta de preparación y a la postre empeoró el resultado de las protestas a favor de la justicia racial en la ciudad. EFE/EPA/JUSTIN LANE/Archivo
Nueva York, (EFE News). – La policía de Nueva York hizo gala de mal entrenamiento y falta de preparación y a la postre empeoró el resultado de las protestas a favor de la justicia racial en la ciudad, que en algunos casos desembocaron en disturbios, según una investigación interna que concluye que hubo «exceso de fuerza» en la aplicación de la ley.
Un informe de 111 páginas de Departamento de Investigación interno de la ciudad de Nueva York determinó que algunos policías utilizaron tácticas agresivas y violaron la libertad de expresión de los manifestantes que se echaron a la calle desde finales de mayo, tras la muerte George Floyd, un hombre negro desarmado, a manos de la policía en Minesota.
El informe critica al alcalde Bill de Blasio y al Departamento de Policía de Nueva York por no solo no reducir la tensión, sino exacerbarla, así como por «no tener una estrategia clara para responder a protestas de gran escala», especialmente cuando la propia policía es objeto de la queja.
«Algunos policías llevaron a cabo acciones que son, como mínimo, poco profesionales o, peor aún, un abuso de autoridad y de fuerza injustificada», como el uso de métodos de «control desordenado», que promueven el aumento de la tensión, indica el informe.
Más de 2.000 personas fueron arrestadas durante mayo y junio durante las protestas contra el racismo y la brutalidad policial en la ciudad.
Pese a que en su mayor parte las manifestaciones fueron pacíficas, el informe señala que los agentes no diferenciaron entre manifestantes pacíficos y actores que buscaban promover la violencia.
Las protestas dejaron imágenes que escandalizaron al país, como un coche patrulla cargando contra manifestantes pacíficos, o agentes atacando a puños o usando técnicas de estrangulamiento contra personas que protestaban de manera pacífica.
«El Departamento (de Policía) cayó en varios errores y omisiones que seguramente escalaron la tensión y con seguridad contribuyeron tanto a la percepción como a la realidad de que el departamento estaba suprimiendo en lugar de facilitar el derecho de la primera enmienda de libre asamblea y expresión», añade el informe.
De Blasio se apresuró a reaccionar este viernes al devastador informe, pidió perdón y lamentó «no haberlo hecho mejor».
«Está claro que tenemos que hacer algo de manera diferente y lo tenemos que hacer mejor», añadió el regidor, que el próximo de año abandonará la alcaldía porque no puede repetir en el cargo y cuya hija fue detenida en las protestas.
Pese al tardío arrepentimiento, De Blasio defendió la actuación policial y al jefe de Policía de la ciudad, Dermot F. Shea, y consideró los incidentes como algo aislado.
Con la llegada de Joe Biden, de 78 años, a la Casa Blanca en enero y la inauguración de un Congreso más viejo que nunca, Estados Unidos se consolida como una gerontocracia de octogenarios. EFE/EPA/JIM LO SCALZO/Archivo
Nueva York, (EFE News). – Con la llegada de Joe Biden, de 78 años, a la Casa Blanca en enero y la inauguración de un Congreso más viejo que nunca, Estados Unidos se consolida como una gerontocracia de octogenarios, que se resiste a los achaques de la edad y con una energía envidiable ante las peticiones de cambio de las nuevas generaciones.
En la inauguración del mandato del presidente Barack Obama se produjo una triste escena que ejemplifica el difícil combinación de edad y poder. Robert Byrd, el senador más veterano de la historia del país, se retiró entre sollozos de un almuerzo organizado por el joven mandatario, después de ver como se llevaban en ambulancia a su compañero de bancada, un enfermo Ted Kennedy, de 76 años.
Byrd falleció un año después a los 92 años de edad, aún trabajando como legislador tras más de medio siglo. En su funeral habló el entonces vicepresidente, un relativamente joven Joe Biden, por aquel entonces bordeando los 70 años, y que en enero se convertirá en el presidente más mayor de la historia del país.
Biden superará el 20 de enero el récord que estableció Trump, que llegó a la Casa Blanca con 70 años, mientras que el nuevo Congreso que se inaugurará en pocas semanas tendrá una media de edad de 59 años, un récord histórico, que podría también superar el Senado, donde quedan por determinar varios escaños.
«No está claro que limitar los mandatos tenga una utilidad obvia, como podría ser la reducción de la corrupción. Esos límites no acaban con la ambición de líderes electos, simplemente la redirige», explica en entrevista con Efe el profesor de Gobierno del Dartmouth College, John Carey, quien asegura que «es muy preocupante la gerontocracia en la que se ha convertido EEUU».
ÉLITE OCTOGENARIA
La élite del gobierno en Washington es una colección de décadas de experiencia, achaques de salud y tenacidad ante la inexorabilidad del tiempo: Nancy Pelosi, con 80 años, es la líder de la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes y Mitch McConell, con 78, está a la cabeza de la mayoría republicana en el Senado y recientemente compareció con la cara y las manos amoratadas e hinchadas, lo que levantó las alarmas.
Desde noviembre han aumentado las voces que piden que Diane Feinstein, de 87 y la senadora de más edad, se replantee sus planes para completar seis años de trabajo legislativo tras ganar su reelección por California en 2018 y que, si la salud física y mental se lo permiten, la mantendría en el poder hasta los 91 años.
En sus más de cuarenta años de carrera política, Feinstein ha tenido sobrado tiempo de dejar su marca en la historia de Estados Unidos como una de las más combativas y mejor informadas miembros de comités tan importantes como el de Inteligencia o el Judicial, desde donde destapó las torturas de la Guerra contra el Terror tras el 11S o es una de las creadoras de la actual arquitectura de seguridad nacional y espionaje.
Un exhaustivo reportaje publicado este mes en la revista New Yorker revelaba las dificultades congnitivas a las que se enfrenta a diario la octogenaria y atribuía responsabilidad a algunos miembros de su gabinete por ocultar sus problemas asociados con la edad y mantenerla en los puestos más importantes del Senado, algo de lo que dependen sus carreras.
La carismática política progresista Alexandria Ocasio-Cortez, congresista neoyorquina de 31 años, pidió esta semana la salida de Pelosi y del líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, de 70 años, pero reconoció las dificultades para que esto suceda.
DEMOCRACIA «VIEJOVEN»
Estados Unidos es la democracia joven más vieja del planeta. Si Biden encadenara dos mandatos como hizo Obama, serviría en este puesto hasta los 86 años, por lo que la edad, en plena pandemia de la covid-19, es una Espada de Damocles que afecta a la estabilidad de este país.
El sistema de primarias y control interno de los partidos, especialmente en los estados en los que son hegemónicos como California para los demócratas o el centro-sur para los republicanos, hace que sea muy difícil dar paso a nuevos candidatos que los votantes puedan apoyar.
«Los partidos se inclinan más por candidatos más viejos, mejor conocidos, frente a los más jóvenes, para evitar riesgo pese a que tienen más potencial a largo plazo», explicaba hace una semanas el columnista Jonathan Bernstein.
«Sospecho que en los próximos dos años darán paso a una competición cordial, pero implacable, para convertirse en aparente heredero del presidente Biden (…) No sabemos con seguridad si Biden tiene aspiraciones para ser un presidente durante dos mandatos, pero las primarias para 2024 están a punto de comenzar», señala Carey.
Biden se situaría entre los líderes más ancianos del mundo, un grupo que ahora encabeza con 94 años Isabel II de Inglaterra, mientras otras figuras como Sanna Marin, primera ministra de Finlandia (35 años), Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda (40 años), o Carlos Alvarado Quesada, presidente de Costa Rica (39 años), representan a una generación sobradamente preparada que pide, de una vez por todas, paso.
Filadelfia,PA- Está por terminar el mandato de quien puso como enemigos públicos a la migración y a la prensa. Tal vez por eso nuestra conversación con Gabriel Escobar, empieza evocando sus cicatrices y heridas.
Huérfano de padre llegó con su madre y sus hermanos a la ciudad de Nueva York con tal solo 7 años. De ese período recuerda poco, revela, “tal vez debido al trauma de integración forzada”.
Con una experiencia de 21 años como editor, el pasado 12 de noviembre, el periodista Gabriel Escobar fue nombrado editor y vicepresidente sénior de The Philadelphia Inquirer, uno de los diarios más prestigiosos de Estados Unidos. Con este nombramiento, se convierte en uno de los latinoamericanos de más alto rango en una organización de medios de comunicación.
En junio pasado el diario cumplió 191 años, de los cuales, en los más recientes a Escobar le ha tocado vivir la revolución de los medios digitales y la tecnología, que ha arrastrado al periodismo impreso a nuevos retos, que ya ha venido respondiendo el veterano de las letras que se inscriben en la historia a través de las noticias.
Escobar se ha desempeñado como el segundo al mando de la sala de redacción desde 2017, en una época donde el periodismo y la migración ha estado bajo ataque, él ha sabido maniobrar estas dos condiciones a su ventaja, y demostrar con su trabajo, que haber llegado a ese puesto, se lo ha ganado.
The Philadelphia Inquirer ha reconocido que Gabriel «ha sido una fuerza impulsora, con su primera estrategia digital y sus investigaciones premiadas».
En sintonía con los tiempos, Gabriel ha venido trabajando en esta transformación, y desde hace un año el periódico tiene una edición digital en español que ha tenido éxito y piensan ampliar. El editor se siente orgulloso del trabajo que ha venido desempeñando Jesenia De Moya Correa como reportera bicultural, que ha sido una parte fundamental en este proyecto bilingüe.
Escobar, con 35 años de experiencia en periodismo, goza de amplia trayectoria en otros medios estadounidenses, como The Washington Post y The Dallas Morning News.
El editor es tan bueno como las personas con las que trabaja. Los periodistas de The Philadelphia Inquirer han realizado un trabajo ejemplar en el ciclo de noticias más desafiante que jamás haya visto. Es un honor servir. Tuitea. (13) Gabriel Escobar (@escobarinquirer) / Twitter
Quien fuera reportero por 15 años, tiene claro que, como editor, tiene que depender del talento de otros, y ha puesto su experiencia y su escucha al servicio del desarrollo de los periodistas, poniendo al centro al ser humano. Él está acostumbrado a los desafíos, y sabe lo que significa la jungla que hay que enfrentar en las grandes ciudades, pero también ha atravesado la de la amazonía.
Un viaje a su aventura en el sur
Danzando por el tiempo, Gabriel recuerda sus 4 años como corresponsal en Sudamérica; con cierta nostalgia, enumera los países por los que adquirió experiencia reporteril a todo terreno, o mejor dicho a toda barca, pues recorrió el río Amazonas. Como enviado del Washington Post, recorrió Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Perú, donde tuvo la oportunidad de entrevistar al entonces presidente Fujimori, en momentos en que se encontraba en guerra con Ecuador. Gabriel tuvo la oportunidad de regresar a su natal Colombia; también recuerda sus visitas a México durante las elecciones del 94, y su estancia en El Salvador, Panamá y Cuba; donde recuerda la complejidad de las historias de migración. Un sinfín de memorias, forman parte de su bagaje cultural y periodístico.
Trabajó 16 años en The Washington Post, fue jefe de la oficina de corresponsalías en América Latina, con sede en Argentina; y ya como editor, coordinó la cobertura de los ataques terroristas del 11 de septiembre.
Gabriel, quien ahora se sitúa en la cima del prestigioso órgano noticioso, para el que ha trabajado en diferentes vestes y momentos de su carrera, empezó su historia periodística en un pequeño semanario del condado de Queens, en Nueva York; aunque antes había sido repartidor de periódicos.
Los editores, en cierta medida, son como los guionistas de una producción cinematográfica o los directores de orquesta, que requieren de seres visionarios. Gabriel lo es, y cuando la humildad acompaña al talento y la disciplina, los resultados positivos llegan. Escobar tiene un panorama adverso y parte de su trabajo, como el de todos los medios, es el reparar la relación entre el periodismo y el pueblo, pero, además, la industria periodística viene viviendo un momento crítico en sus finanzas.
Un ambiente tóxico, un acoso a la prensa, una confianza perdida, sumados a las nuevas tecnologías y a la preponderancia de las redes sociales, donde cada uno es un cronista de su propia vida, representan un gran reto, pero Gabriel tiene clara la utilidad del periodismo profesional, que también puede proveer una plataforma para que la gente se comunique y cree comunidad.
El niño que llegó sin hablar inglés, y que sigue teniendo un español fluido gracias en buena parte a su madre, Clemencia Escobar, quien murió en agosto de 2017, ahora encabeza a un equipo de unos 210 miembros del robusto engranaje periodístico del Inquirer.
Escobar asume el cargo que quedó vacante cuando el editor ejecutivo, Stan Wischnowski, renunció en junio, después de que el periódico publicara un titular ampliamente criticado: “Los edificios también importan”. Esto provocó indignación dentro y fuera de la empresa, puesto que indicaba cuáles eran las prioridades de cobertura de la redacción y el trato dado a los periodistas de color en el momento.
The Philadelphia Inquirer, ocupa un lugar importante en el periodismo nacional, ubicandose en uno de los cinco mercados de medios más grandes del país. La circulación combinada de The Philadelphia Inquirer y The Philadelphia Daily News es de aproximadamente 91,000 copias para los días de semana; www.inquirer.com tiene un promedio de 10.5 millones de usuarios únicos por mes, y los suscriptores de pago crecieron este año a más de 45,000.
Según confirma Jessenia Moya, recientemente la sala de redacción ha recibido capacitación contra el racismo, y Escobar y el editor en jefe, Patrick Kerkstra, han supervisado la iniciativa “Inquirer For All”. Más de 70 miembros del personal de la sala de redacción, entre los que se encuentra ella, participan en comités que examinan las prácticas periodísticas y la cultura interna de la sala de redacción. Recientemente la reportera conversó con él en una de las recientes iniciativas del multimedio. Inquirer LIVE: Special Conversation with Gabriel Escobar
Gabriel Escobar en las diversas entrevistas que le han hecho recientemente por la visibilidad que le ha dado su nombramiento, cuenta como fue repartidor de periódicos para el Long Island Express a principios de los 70’s. Durante los 80’s trabajó en varios periódicos en Queens. Antes de incursionar en el periodismo lo antecedieron 10 años trabajando en las instalaciones principales de la Biblioteca Pública de Nueva York, en el centro de Manhattan, Escobar obtuvo una licenciatura en escritura creativa del Queens College, con la City University of New York, y la maestría en periodismo en la Universidad de Maryland. Aunque tiene todas las credenciales para ocupar este meritado puesto, Gabriel reconoce la labor del reportero y que esta profesion es sumamente demandante.
Con la ventaja y desventaja que el periodismo se ejerce teniendo un principio y final cotidiano, como profesional, vive su misión día a día, con el fin de ayudar a su equipo a que la desarrollen. Gabriel está escribiendo historia nueva en el periodismo, y enriqueciendo el abecedario migrante y latino, contribuyendo a que la narrativa sobre nosotros la escribamos nosotros mismos.
La clave de su éxito está en su familia
Gabriel, el padre, el esposo, el inmigrante, sabe que sus esfuerzos han rendido frutos profesionales. Pero su éxito más grande lo mide en la plenitud de sus hijos, que se dedican con pasión a lo que les gusta, viviendo sus talentos, en especial, a la música. Se siente también bendecido por su esposa y colega, que ha sido clave para que él pudiera desarrollarse, sobre todo cuando le tocaba ir a casa solo a dormir, después de largas jornadas de trabajo.
Un genuino aprecio por el migrante
Cuando tocamos el tema de la migración, a Gabriel se le nota que su origen lo enorgullece; “los inmigrantes son trabajadores, tienen ambición, el hecho de escapar o salir voluntariamente de su país requiere de un coraje extraordinario, porque requiere abandonar todo lo familiar, llegar a un país ajeno… todos los inmigrantes que hacen ese viaje demuestran ese coraje.
Gabriel admira esa determinación que los caracteriza, junto con la fe, el valor y el trabajo duro, porque el trabajo es la salvación, y saben que los beneficios del trabajo pagan el sacrificio de migrar. “Los inmigrantes son optimistas, tienen muchos desafíos, pero siempre son optimistas, porque reconocen un futuro mejor que el presente”.
Como inmigrantes, considera que debemos de afianzarnos en nuestras raíces, pues perderlas nos haría seres incompletos.
Nuestras raíces son como un cordón umbilical que nos une a nuestra tierra. Gabriel, el migrante, se ha mantenido firme y consecuente, con la satisfacción de saber que su madre partió con la seguridad de que su coraje, su fe y resiliencia tuvieron sus buenos frutos.
Gabriel Escobar, con maestría dirige una especie de orquesta que improvisa todos los días, en un ambiente lleno de ruido, y, sin embargo, se empeña en retratar con la mayor fidelidad posible el diario acontecer, con un pie en un futuro donde no se pierda la esperanza.
El inmigrante mexicano Fidencio Sánchez, de 90 años, empuja su carrito de paletas en una calle del barrio mexicano de La Villita en Chicago, Illinois (EE.UU.). EFE/Rafael Vázquez/Archivo
Aunque el número de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos ha disminuido en 7 % en la última década, los mexicanos siguen siendo el mayor grupo de población nacida en el exterior, según un informe difundido recientemente por el Instituto de Política Migratoria (MPI). Los mexicanos comprenden casi el 25 % de los 45 millones de inmigrantes, pero, desde 2010, los extranjeros recién llegados provienen principalmente de India o China, señalaron Emma Israel y Jeanne Batalova, autoras del informe.
«En 2019 había unos 10,9 millones de personas nacidas en México y que vivían en Estados Unidos», añadió el documento. «Esta población había disminuido en unas 780.000 personas entre 2010 y 2019, debido en parte al mayor rigor en la aplicación de las leyes de inmigración y en parte al fortalecimiento de la economía mexicana».
En años recientes el número de mexicanos que viven en EE. UU. ha superado al número de recién llegados, aunque Estados Unidos sigue siendo, de lejos, el destino principal de quienes emigran de México. Aun así, desde 2013, México ha dejado de ser el principal país de origen de los inmigrantes, superado por India y China.
Un detalle que señalan las autoras es que «los inmigrantes mexicanos llegados más recientemente son diferentes de los que llegaban antes: por ejemplo, es más probable que tengan educación universitaria».
Aunque ha ido disminuyendo en la última década el número de mexicanos que cruzan la frontera ilegalmente, los mexicanos eran en 2018 aproximadamente el 51 % de los 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país.
«Los mexicanos en Estados Unidos tienden a ser residentes de larga data en el país más que otras poblaciones migrantes y casi 60 % de ellos ha llegado hace más de 20 años», continuó el informe. «Sin embargo, dada la proporción relativamente alta de migrantes indocumentados, los mexicanos son menos propensos que otros grupos a adquirir la ciudadanía estadounidense».
En su mayoría, los inmigrantes mexicanos que adquieren la residencia legal permanente en Estados Unidos lo hacen mediante la reunificación familiar; es decir patrocinados por familiares directos que son ciudadanos estadounidenses u otros trámites vinculados a los lazos familiares.
El 97 % de los mexicanos que han emigrado de su país se encuentran en Estados Unidos.
En el 2018 el 8 % de los mexicanos radican fuera del su país. Las remesas que los inmigrantes mexicanos enviaron a su país el año pasado sumaron 38.500 millones de dólares, según el Banco Mundial. Esas remesas han crecido constantemente desde la caída durante la Gran Recesión de 2007-2009, y en 2019 fueron el equivalente al 3 % del producto interior bruto de México, señaló el informe.
Casi 3 de cada 4 inmigrantes irregulares en la fuerza laboral de los Estados Unidos, mantienen al país funcionando gracias a su esfuerzo como trabajadores «esenciales» frente a la pandemia, según un informe divulgado por el Center for American Progress (CAP).
«Han destacado por su trabajo crucial como trabajadores agrícolas que cosechan los alimentos de los estadounidenses; empleados que almacenan estantes de comestibles; y conductores de reparto que llevan comida a la seguridad de los hogares de las personas. Después de décadas de dar por sentados estos trabajos, el país se ha dado cuenta de cuán esenciales son estas personas y sus contribuciones», indica el reporte.
El grupo señaló que 16 de los 50 estados de la nación albergan cada uno más de 100.000 trabajadores indocumentados, con los mayores números de ellos en Texas, con 1,159 millones o el 8,4 % de la fuerza laboral del estado, y California con 1,441 millones de personas o el 7,5 % de la fuerza laboral.
Según CAP las ocupaciones con mayor presencia de trabajadores indocumentados son, la construcción, que emplea 450.200 de estas personas, servicio doméstico y limpieza (344.000), la cocina (333.500) y limpieza de oficinas y mantenimiento de edificios (264.100).
Pero es en la agricultura donde el porcentaje de trabajadores indocumentados en el más alto, con el 29 % del total nacional, en relación con la fuerza laboral de ese sector, según CAP.
Más allá de su presencia en la fuerza laboral, los trabajadores indocumentados hacen contribuciones importantes a la economía a través de los impuestos que pagan y sus gastos.
«Es importante reconocer que los trabajadores indocumentados no quitan empleos a los trabajadores nacidos en Estados Unidos», añadió sobre un «mito» que, en opinión de este grupo progresista, ha sido «desmentido constantemente» por la investigación económica.
«La realidad es que los inmigrantes indocumentados llenan brechas cruciales en la fuerza laboral, en gran medida sin competir con los trabajadores nacidos en el país y complementándolos, creando mayor actividad económica y una productividad que puede ayudar a que el país salga de su bajón causado por la pandemia», señaló CAP.
Por ello, el grupo considera que la aprobación de una reforma migratoria que incluya una vía para lograr la ciudadanía para los cerca de once millones de indocumentados que viven en el país sería la «manera correcta de honrar» a estas personas.
Las desigualdades en la salud que sufren las minorías étnicas y los inmigrantes en Estados Unidos se han acumulado a lo largo de sus vidas, y de manera notable en las personas de color, que han nacido fuera del país, según un estudio publicado por la revista American Journal of Preventive Medicine.
«Nuestras conclusiones se suman a las evidencias de que el racismo estructural tiene un impacto material en la salud de las minorías raciales y étnicas y los inmigrantes», indicó Brent Langellier, de la Escuela Dornsife de Salud Pública, en la universidad Drexel de Philadelphia (Pennsylvania).
«La comparación de la carga alostática -una medida multidimensional de la respuesta del cuerpo a los factores estresantes experimentados en el curso de la vida- entre inmigrantes de diferentes procedencias puede ayudar a entender la magnitud de las diferencias en la salud de grupos diferentes», añadió.
El articulo definió el racismo estructural como el conjunto de leyes, reglas o políticas oficiales en una sociedad que deriva en una ventaja injusta y continuada para algunas personas, y el tratamiento injusto o perjudicial para otras, debido a la raza.
Los investigadores examinaron los patrones de carga alostérica entre blancos, negros y latinos nacidos en Estados Unidos y los nacidos en el exterior usando datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud desde 2005 y 2018, y reunieron datos de 10 áreas de medición de riesgos cardiovasculares, metabólicos e inmunológicos.
La consideración del riesgo de enfermedad cardiovascular incluyó la presión sanguínea diastólica y sistólica, el colesterol total, y el colesterol de lipoproteína de alta densidad. Los indicadores de riesgo metabólico incluyeron el índice de masa corporal, el azúcar en la sangre, la albúmina en la orina y el nivel de creatinine.
En cuanto a los riesgos inmunológicos, los investigadores midieron la cuenta de células blancas en la sangre y el diagnóstico de asma actual o en el pasado.
Otras investigaciones han mostrado que, paradójicamente, en muchas de estas áreas los inmigrantes tienen buena salud, pero ésta disminuye con el tiempo que viven en Estados Unidos.
Los resultados mostraron que la carga alostérica se incrementó con la edad entre todos los grupos, pero los aumentos fueron mucho más notables entre los negros de ambos sexos nacidos en el exterior y entre las mujeres latinas nacidas en otros países.
La diferencia entre la primera y la última encuesta fue más pronunciada entre las mujeres negras nacidas en EE.UU., los hombres latinos nacidos en EE.UU. y los hombres latinos nacidos en el exterior.
«La investigación indica que la desventaja que experimentan las minorías raciales y étnicas se multiplican entre las minorías que también son inmigrantes, lo cual erosiona la ventaja de salud que muchos inmigrantes tienen a edad temprana», dijo Langellier.