Un avión de la aerolínea Spirit. Fotografía de archivo. (Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda)
San Juan, Puerto Rico.- La línea aérea Spirit comenzó este viernes a operar cinco nuevas rutas sin escalas entre San Juan y ciudades de Estados Unidos, lo que añade 213.304 asientos de avión adicionales al inventario disponible durante 2023 en la isla.
Los nuevos vuelos conectarán el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín con Atlanta, Chicago, Dallas y Detroit desde hoy, y con Hartford, a partir del próximo junio.
«Estamos muy entusiasmados con el potencial que representa este aumento en vuelos para el crecimiento económico de Puerto Rico», dijo en un comunicado el director ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), Carlos Mercado Santiago.
El impacto económico de esta expansión de Spirit al fisco local será de más de 118 millones de dólares, según las autoridades puertorriqueñas.
Spirit también aumentó sus opciones en el principal aeropuerto de Puerto Rico para incluir cinco vuelos a la ciudad de Orlando y dos vuelos diarios a las ciudades de Baltimore, Fort Lauderdale y Newark.
«La decisión de Spirit de agregar nuevas conexiones desde cinco centros importantes en Estados Unidos y aumentar la frecuencia de otros cuatro vuelos se alinea con nuestra visión de fortalecer la actividad turística como uno de los sectores más sólidos de nuestra economía», aseguró Mercado Santiago.
El director ejecutivo de la CTPR indicó que «la colaboración del Gobierno de Puerto Rico con Spirit permitirá posicionar el destino como uno de los principales en el Caribe y alcanzar nuevos mercados».
Por su parte, el vicepresidente senior y principal oficial de mercadeo de Spirit Airlines, Bobby Schroeter, destacó que el compromiso de la aerolínea con Puerto Rico «se extiende por más de dos décadas».
«Estamos muy emocionados de poder celebrar hoy esta expansión en el aeropuerto de San Juan, que hora cuenta con 16 vuelos sin escalas y frecuencias adicionales a mercados claves», comentó.
Spirit y sus socios emplean a cerca de 1.000 puertorriqueños en los tres aeropuertos de la isla y en sus instalaciones de mantenimiento en Aguadilla. Esta nueva expansión crea alrededor de 30 nuevos empleos en San Juan.
También la compañía Frontier Airlines anunció ayer el inicio de sus ocho nuevas rutas desde Puerto Rico, que incluyen Cancún (México) y ciudades estadounidenses como Cleveland, Baltimore, Chicago Midway y Dallas-Fort Worth.
Más de 11,8 millones de votantes hispanos votaron en las elecciones de medio término en 2022, una cifra sin precedentes, según informó la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados (NALEO).
El informe, que se sustentó en las cifras de la Oficina del Censo, muestra que casi uno de cada 10 votantes en 2022 fue latino.
Esa comunidad «una vez más concurrió a votar en cifras sin precedentes continuando el ímpetu de participación masiva en 2018», subrayó la organización.
«A pesar de estos números queda trabajo por hacer para movilizar a la comunidad durante la temporada de elecciones y más allá», señaló un comunicado de NALEO.
En los comicios de 2022 más del 52 % de los ciudadanos en general habilitados para votar concurrió a hacerlo, la segunda participación más alta en dos décadas después de la registrada en 2018.
Esa participación fue apenas 1,2 puntos porcentuales menos que la registrada en 2018, pero fue «significativamente» mayor que la de 2014 (41,9 %) y la de 2010 (45,5 %), según el Censo.
Entre los ciudadanos hispanos habilitados para votar pero que no concurrieron a hacerlo, el 30,5 % citaron como excusa un conflicto de horarios por el empleo o la escuela, y un 17,9 % indicaron que no les interesaba votar o no creían que votar hace una diferencia.
NALEO señaló que al aproximarse el comienzo de otro ciclo electoral ha invitado al presidente Joe Biden y a los principales candidatos presidenciales del Partido Republicano a la conferencia anual de la organización que se celebrará este verano en Nueva York.
Helen Gym. (Foto: Crédito: Cortesía/Campana de Helen Gym) / Rebecca Rhynhart. (Foto: Crédito: Cortesía/Campana Rebecca Rhynhart)
Miembros de la comunidad rechazan un sitio de inyección seguro en Kensington, pero dos aspirantes a alcalde y uno a concejal están a favor
Hace poco estuve en el Foro Latino organizado por Impacto Media, Esperanza y Univision. Estaba consternada por muchas de las respuestas superficiales de los candidatos a las preguntas reflexivas que los moderadores les hicieron sobre educación, delincuencia, vivienda asequible y una miríada a otros temas importantes para nuestra comunidad. Varios candidatos redujeron la comunidad a una cultura bidimensional basada en nuestro idioma y música, pero lo que más apasionadamente respondió el público presente, fue si los candidatos a alcalde apoyaban lo que se conoce como un sitio de inyección supervisada.
La pregunta se planteó como un sí o un no sobre el tema y varios candidatos, entre ellos Cherelle Parker; respondió con un inequívoco “¡N-O! ¡NO!», y los miembros de la audiencia vitorearon en acuerdo.
Dos candidatas, Helen Gym y Rebecca Rhynhart, intentaron eludir el problema al negarse a responder «sí o no», lo que provocó una fuerte oposición de los presentes.
Gym particularmente había tomado una posición de que la ciudad necesita esta intervención. Esta incapacidad de escuchar a los residentes cuando se sienten tan convencidos de un problema se refleja en la desconexión de estas dos candidatas con los trabajadores negros y latinos.
Andrés Celín, candidato en contra de la actual Concejal del Distrito 7 Quetcy Lozada; también respalda el uso de sitios de inyección seguros en Kensington según la líder del Distrito 33, Marnie Aument Loughrey. (Foto: Cortesía/Campaña de Celin)
Entre el público se encontraba Andrés Celin, un candidato que compite contra la actual concejal del Distrito 7, Quetcy Lozada; Celin también respalda el uso de sitios de inyección seguros en Kensington, según la líder del distrito 33, Marnie Aument Loughrey, quien presionó a Celin sobre el tema en la reunión del comité de política demócrata donde buscó el respaldo del partido, dijo: “Celin respondió a favor de los sitios de inyección segura”. Esto fue corroborado por la líder del Distrito 18, Lauren Renaldi, quien convocó la reunión.
Los residentes de Kensington se han enfrentado durante mucho tiempo a la presencia de narcóticos en la comunidad; desde la década de 1980, se han visto los efectos del abuso de drogas y la violencia relacionada con las drogas. Para 2015, Kensington estaba mejorando, y las inversiones comunitarias y una estrategia policial, mantuvieron el área bajo cierto control; todo esto cambió con la elección de Jim Kenney, cuya Administración impulsó la ubicación de un sitio de inyección segura en Kensington y otros vecindarios.
Los residentes de la comunidad han rechazado sistemáticamente la instalación de sitios de inyección segura, porque es una política racista y clasista que aglutina a las personas que abusan de sustancias en un vecindario pobre de negros y morenos; y la anuncian como la solución al consumo de opioides al aire libre, cuando el problema es mucho más complejo al de un solo enfoque.
Cada Administración, una tras otra, no ha escuchado las necesidades reales de los residentes de Kensington.
Si la gente de Kensington no quiere un sitio de inyección supervisada se debe respetar su voluntad. Yo, a Helen Gym, Rebecca Rhynhart y Andres Celin, les deseo representar a la gente de Kensington; deberían tratar de escucharlos en lugar de adoptar posturas políticas que dañen aún más el tejido de nuestra comunidad.
Kensington, Filadelfia PA. Abril 2023. (Foto: Crédito/Impacto Staff)
En una agradable tarde de jueves primaveral, 10 de abril de 2023, un par de cientos de votantes asistieron al Foro Latino rumbo a la alcaldía de Filadelfia, organizado por Esperanza, clasificada entre una de las organizaciones sin fines de lucro más influyentes que brinda diversos servicios a latinos y a otras comunidades en toda la ciudad. La organización, ubicada en un vecindario predominantemente latino de Hunting Park, fue cofundada por el reverendo Luis Cortés, quien se ha desempeñado como presidente y director ejecutivo de Esperanza, y ha tocado la vida de muchas personas que viven en pobreza, al brindarles un lugar al cual acudir para asistencia, por su condición vulnerable, donde la fórmula para la diversidad y la inclusión suele limitarse a blancos y negros.
Las crecientes comunidades latinas y asiáticas generalmente son ignoradas o desatendidas a menos que sean ricas.
Esperanza también brinda asistencia de vivienda, educación K-12, un programa de licenciatura acreditado, espacio para reuniones comunitarias y facilita un programa que ayuda a los jóvenes a aprender su historia y raíces culturales. Durante la pandemia de COVID-19, Esperanza proporcionó pruebas y vacunas a los residentes.
El foro fue moderado por Ilia García, una popular presentadora de televisión de Univision 65, afiliada a 6ABC, y Perla Lara, editora en jefe del periódico Impacto. El Colectivo de Desarrollo Equitativo Latino Ceiba colaboró con los esfuerzos de Esperanza.
Los candidatos a la alcaldía que participaron fueron los demócratas Warren Bloom, Jeff Brown, James DeLeon, Allan Domb, Helen Gym, Cherelle Parker, Rebecca Rhynhart y el republicano David Oh. Los candidatos, cinco de los cuales están virtualmente empatados en las encuestas, se turnaron para responder las preguntas de García y Lara sobre temas de interés para los latinos.
Mientras se sentaba a lo largo del foro escuchando a cada candidato responder a las preguntas, la única pregunta que recibió vituperios y aplausos de la audiencia fue la de los sitios de inyección supervisada. Tres candidatos sobresalientes, Allan Domb, Jeff Brown y Cherelle Parker, se mostraron firmes en expresar su oposición.
Luego de concluir el animado foro, me mezclé con los asistentes y los candidatos.
María González, una joven madre de dos niños de escuela primaria, me dijo que asistió al foro para conocer la posición de los candidatos sobre el pozo negro en el que se ha convertido la intersección de Kensington y Allegheny para los drogadictos, la prostitución y la violencia.
González se mudó con su familia cerca de esa intersección hace 15 años para escapar del tráfico de drogas en la esquina al aire libre en su antiguo vecindario de Hunting Park. «Me sentí atrapada y asustada por mis hijos por los tiroteos y asesinatos relacionados con las drogas. Mis hijos y yo teníamos que ver traficantes de drogas parados en las esquinas trabajando en turnos, ocupando los estacionamientos de los vecinos, usando lenguaje vulgar y tirando basura por todas las calles» aseguró.
Quince años después de mudarse a Kensington, ahora se siente atrapada en un vecindario devastado por la crisis de opioides y personas sin hogar que ha creado la situación en Kensington y Allegheny. Inicialmente, llamaba regularmente a la policía para ayudar a los consumidores de drogas en apuros, pero se detuvo cuando se dio cuenta de que el vecindario que alguna vez fue seguro y limpio estaba empeorando rápidamente. Los esfuerzos para establecer «Sitios de inyección supervisada» han enfrentado una feroz oposición de miles de residentes del sur de Filadelfia, en Kensington y otros vecindarios en el distrito 7th de Filadelfia.
Durante muchos años, los latinos y los afroamericanos han expresado su preocupación de que los vecindarios que comparten al este de Broad Street se han convertido en lugares convenientes para personas sin hogar y programas de adicción, que otras comunidades mantienen fuera.
Otro residente de Kensington con el que hablé dijo: “Necesitamos tomar ejemplo del sur de Filadelfia y dejar de imponer un sitio de inyección supervisada, donde las almas adictas a los opioides podrán inyectarse sus drogas bajo el cuidado de un profesional médico financiado con impuestos”.
Quienquiera que elijan los votantes en las primarias demócratas y republicanas del 16 de mayo, determinará si los habitantes de Filadelfia acomodan a las personas adictas a las drogas, la mayoría de las cuales son de fuera de la ciudad, para que tomen sus drogas en vecindarios que ya están afectados por el tráfico recurrente de drogas al aire libre. Enfrentará los serios problemas de calidad de vida y el deterioro y la gentrificación de los vecindarios latinos y afroamericanos. La demócrata Cherelle Parker y el republicano David Oh, está entre los fuertes opositores a estos sitios de inyección seguros en Filadelfia.
Uriel Rendón es un pionero en la industria de las comunicaciones en español aquí en Filadelfia. Llegó de Puerto Rico a principios de los años 80 y después de graduarse con una licenciatura en Mercadotecnia y comunicaciones, en la Universidad de Temple, trabajó en el desarrolló de Radio Borinquen, y en la radio en español WTEL.
Más tarde pasó a ser parte del equipo de precursores de medios que trajeron a Telemundo y a Univision a la región.
También formó parte del equipo que renombró La Mega Radio y lanzó El Zol Radio en 2011.
Uriel tiene una larga trayectoria en el servicio comunitario, habiendo sido parte del grupo de empresarios socialmente responsables que crearon la Cámara de Comercio Hispana de Filadelfia, y ha estado involucrado en muchas otras organizaciones sin fines de lucro y comunitarias, a lo largo de los años.
Se suma a Impacto con un compromiso de servicio a la comunidad y, específicamente, a la comunidad de pequeñas empresas latinas desatendidas, a menudo, ignoradas.
Uriel contribuirá también a nuestro contenido editorial con una columna semanal que destacará los negocios locales y abogará por el empoderamiento empresarial latino.
El nombre de la columna será “Hablando de negocios y un poquito más”. Se le puede contactar directamente para ideas y comentarios en Uriel.Rendon@44.218.246.32
Kensington, Philadelphia PA. May2023. (Foto: Staff/Impacto)
Frente a la crisis de los opioides, Pensilvania y otros estados afrontan el debate sobre los pros y contras de abrir Sitios de Inyección Supervisada (SIS, en inglés) en su territorio. Filadelfia lo viene contemplando desde el 2017, al igual que estados como Nueva York y California. El Gobierno Federal ha dicho que no permitirá esos centros y que los perseguiría como si fueran expendios ilegales de substancias prohibidas.
En los últimos años, la narrativa sobre esta crisis culpa a tres frentes: la categoría médica, que empezó a recetar calmantes con gran facilidad a los pacientes de neuralgias; luego a las grandes farmacéuticas, que apoyaron con entusiasmo a esos doctores en la puja por aumentar sus ventas; y, por último, a los carteles de la droga, que pronto descubrieron una mina de oro ofreciendo drogas más baratas y fuertes como el fentanilo.
Pero en un reciente estudio publicado en “Scientific American”, la autora Maia Szalavitz reclama un cuarto culpable: los que crean políticas y toman decisiones desde el gobierno. La reportera denuncia la miopía de quienes hacia el año 2012 pensaron que para disminuir el consumo de calmantes bastaba limitar duramente su prescripción, en clínicas que eran vistas como meros centros dispensadores de analgésicos.
Pero estas medidas represivas no previeron cómo ayudar a los miles de pacientes que ya se venían medicando en forma controlada; los cuales, al perder a sus médicos y clínicas, no tardaron en recurrir a los proveedores de la calle.
Hoy, los que apoyan la apertura de los SIS argumentan que es una medida sobre todo humanitaria para disminuir el número de muertes por sobredosis, ya que, en un sitio vigilado, estas se detectan rápidamente. Los que se oponen a la medida argumentan que estos centros fomentan la adicción y desestimulan la búsqueda de verdadera ayuda, además de que atraen a los enfermos a las zonas más vulnerables que suelen ser racializadas.
Filadelfia intentó por primera vez abrir un SIS en 2019 en el sur de la ciudad, pero el Gobierno Federal frenó la idea, en buena parte por las protestas de los vecinos, ya que aunque en otros lugares algunos SIS parezcan reportar beneficios, muchos residentes locales temen que estos centros se conviertan en un foco de atracción aún mayor, de enfermos en situación de calle, de dealers y carteles, y que aumente aún más la inseguridad; pues no es claro cómo la Ciudad podría gestionar los diferentes frentes de atención y cuidado que exige una iniciativa tan compleja como esta.
Además de las más de 100 mil vidas perdidas el año pasado, de la 200 actuales por día en el país, y de las 15 en Pensilvania, tan solo en 2018, esta crisis a nivel nacional les costó a los contribuyentes en EE. UU. $696 billones; además de lo que ha costado a los vecinos de las zonas donde han estado anidadas las diversas caras de la crisis. Esto se evidencia en la nula calidad de vida de estos vecindarios, que sistémicamente han sido abandonados a su suerte; en la disminución de la oferta comercial y laboral, y la devaluación de la vivienda, que aprovechan cazadores de oportunidades, con el plan a largo plazo de revender cuando gane terreno la gentrificación en esas zonas, de las que hoy la gente escapa y vende por unos cuantos chavos, como está sucediendo en Kensington, síntoma exacerbado de lo peor que tiene el país más poderoso del mundo.
Cherrelle Parker durante el Foro Latino, Filadelfia Decide, fue enfática en que retomaría la “Agenda Latina”, que presentó MQS cuando salió de la contienda. 10 abirl 2023, Esperanza. (Foto: Impacto/ Staff)
La excandidata a la alcaldía María Quiñones Sánchez está respaldando a su antigua rival Cherelle Parker a medida que la reñida contienda se dirige a la recta final.
Quiñones Sánchez se une a Derek Green como excandidato que ahora respalda a Parker en las primarias demócratas del 16 de mayo. Los tres sirvieron juntos en el Concejo Municipal hasta que renunciaron en la misma semana en septiembre pasado para participar en la carrera por la alcaldía.
La reñida carrera tiene cinco candidatos que pueden ganar, y Parker es una de las tres mujeres que lideran la lista, junto con Rebecca Rhynhart y Helen Gym, seguidas de Allan Domb y Jeff Brown.
Los indecisos decidirán quién será el próximo alcalde, ya que son en torno al 20 por ciento.
Parker es una exrepresentante estatal que también se desempeñó como líder de la mayoría del Consejo, y ha acumulado el respaldo de funcionarios electos y grandes sindicatos.
Quiñones Sánchez, abandonó la carrera argumentando su incapacidad de mantenerse al día con la «obscena cantidad de dinero» que mantiene a otros candidatos en el campo.
A pesar de sus diferencias, por ejemplo, con sindicatos de la construcción, a los que Maria ha criticado por carecer de diversidad, y que respaldaron a Cherelle; y que difieren en la controvertida táctica policial conocida como parar y registrar, a la que Quiñones Sánchez se ha opuesto, pero que Parker ha adoptado durante la campaña electoral; Maria dice que son más sus similitudes. Como afrolatina sabe que ambas han servido a comunidades de escasos recursos.
Cuando se retiró de la contienda, Quiñones Sánchez dio a conocer su plataforma Agenda Latina, que incluye aumentar el acceso al idioma y la representación de líderes latinos en todos los niveles del gobierno de la ciudad, e invitó a los candidatos a la alcaldía a adoptarla. Se reunió con todos los principales candidatos, excepto con la exconcejala Helen Gym, a quien no consideró respaldar.
Sigo creyendo que la comunidad latina de Filadelfia elegirá al próximo alcalde. Durante las próximas dos semanas trabajaré con Cherelle para hacer esto posible.” (Foto: Burkett Photography & ¡Presente! Media)
Quiñones Sánchez en un comunicado en donde anunció que estará haciendo campaña al lado de Cherelle, para que ella sea la primera alcaldesa mujer de Filadelfia, entre los motivos que mencionó, señala: “Cuando suspendí mi campaña e hice pública la Agenda Latina, le pedí a todos los candidatos a hacer un esfuerzo sincero de incluir en su agenda de trabajo a la comunidad latina de Filadelfia. Hablé repetidas veces con cada aspirante a la alcaldía, y estoy satisfecha que Cherelle ha demostrado la mejor comprensión de los objetivos que describí, y se ha comprometido a alcanzarlos”.
En declaraciones a The Inquirer dijo que, en general, dijo, las conversaciones con los otros candidatos fueron en gran medida decepcionantes, aunque algunas incluyeron hablar sobre su reincorporación al gobierno de la ciudad en la próxima administración.
“Mi interés en este momento no es asegurarme un puesto en el gabinete, sino asegurarme de que los latinos estén representados en todas las partes del gobierno”.
Su comunicado concluyó diciendo, «Sigo creyendo que la comunidad latina de Filadelfia elegirá al próximo alcalde. Durante las próximas dos semanas trabajaré con Cherelle para hacer esto posible.”
Esta historia es parte de Every Voice, Every Vote, un proyecto colaborativo administrado por The Lenfest Institute for Journalism. El apoyo principal lo proporciona la Fundación William Penn con fondos adicionales del Instituto Lenfest, Peter y Judy Leone, la Fundación John S., James L. Knight, Harriet y Larry Weiss, y la Fundación Wyncote, entre otros. Para obtener más información sobre el proyecto y ver una lista completa de colaboradores, visite www.everyvoice-everyvote.org. El contenido editorial se crea independientemente de los donantes del proyecto.
Helen Gym. (Foto: Crédito: Cortesía/Campana de Helen Gym) / Rebecca Rhynhart. (Foto: Crédito: Cortesía/Campana Rebecca Rhynhart)
Community members reject a safe injection site in Kensington, two Mayoral and one district council hopeful are for them
I was recently at the Latino Mayoral forum hosted by Impacto Media, Esperanza, and Univision. I was dismayed by many of the candidates’ surface-level responses to the thoughtful questions the moderators asked them around education, crime, affordable housing, and a myriad of other important issues to our community.
Several candidates reduced the community to a two-dimensional culture based on our language and music, but what the crowd present responded the most passionately about was whether the candidates for mayor supported what is known as a safe injection site.
The question was posed as a yes or no on the subject and several candidates including Cherelle Parker; responded with an unequivocal “N-O! NO!” which members of the audience cheered for in an agreement.
Two candidates consisting of Helen Gym and Rebecca Rhynhart attempted to dodge the issue by refusing to answer “yes or no” causing loud opposition from the crowd in attendance.
Gym particularly has taken a position that the city needs this intervention. This inability to listen to residents when they feel so strongly about an issue reflects on these two candidates disconnect from working black and brown people.
Andres Celin, a candidate running against incumbent 7th District Councilwoman Quetcy Lozada; also backs the use of safe injection sites in Kensington according to 33rd Ward Leader Marnie Aument Loughrey. (Photo: Courtesy/Celin campaign)
Also in the crowd was Andres Celin, a candidate running against incumbent 7th District Councilwoman Quetcy Lozada; Mr. Celin also backs the use of safe injection sites in Kensington according to 33rd Ward Leader Marnie Aument Loughrey who pressed Celin on the issue at the Democratic policy committee meeting where he sought the Democratic party endorsement said, “Celin answered in support of safe injection sites.” This was corroborated by 18th Ward leader Lauren Renaldi who convened the meeting.
The residents of Kensington have long dealt with the presence of narcotics in the community; as far back as the 1980’s residents have seen the effects of drug abuse and drug-related violence. By 2015 Kensington was improving, and community investments and a police enforcement strategy kept the area under some control; this all changed with the election of Jim Kenney who’s administration pushed for the placement of a safe injection site in Kensington and other neighborhoods.
Community residents have consistently rejected the placement of safe injection sites because it’s a racist and classist policy that contains people in substance abuse into a poor black and brown neighborhood. Safe injection sites are billed as the solution to open-air consumption of opioids when the problem is far more complex than one approach.
Each mayoral administration after another has failed to listen to the actual needs of Kensington residents.
If the people of Kensington do not want a safe injection site, their will should be respected. I Helen Gym, Rebecca Rhynhart, and Andres Celin wish to represent the people of Kensington, they should try listening to them instead of adopting policy stances that further damage the fabric of our community.
Fotografía de unas jeringuillas tiradas en el suelo de una calle del barrio Kensington, en Filadelfia, Pensilvania. (EE. UU.). (Foto: EFE/Octavio Guzmán)
Mayo es el Mes de la Concientización de la Salud Mental, y las adicciones suelen desatarse por la automedicación por la falta del tratamiento de una condición mental de origen químico y biológico, además de los provocados por el ambiente psicosocial.
A causa del recrudecimiento de la crisis por el consumo de opioides, ha recobrado revuelo el tema de los polémicos supervised injection sites, sitios de inyección supervisados, que han sido rechazados por varios sectores en Filadelfia.
El Comité Judicial del Senado estatal aprobó un proyecto de ley de la senadora Tina Tartaglione, en contra de la operación de sitios supervisados de inyección o consumo seguro, lugares donde las personas podrían acudir para inyectarse o usar drogas ilícitas bajo la observación de profesionales médicos que pueden intervenir en caso de sobredosis.
Los legisladores que se oponen a dichos sitios dijeron que las estrategias locales para abordar la crisis de adicciones y opioides deberían centrarse en expandir los programas y servicios de tratamiento.
“Mis electores no quieren sitios de inyección seguros en el vecindario”, dijo la senadora demócrata Christine Tartaglione, quien representa partes del norte y noreste de Filadelfia, incluidos Kensington y Allegheny. Ella es una de los principales patrocinadores del proyecto de ley para prohibir los sitios de inyección supervisados.
“Creo que permite la adicción”, dijo. Y agregó que los esfuerzos deberían de enfocarse en dar tratamiento a estas personas.
Tartaglione enfatizó que el proyecto de ley no afectaría otros tipos de programas y servicios de reducción de daños, como el intercambio de agujas.
El senador demócrata Nikil Saval, que representa a Center City y partes del sur y norte de Filadelfia, se unió a la minoría de legisladores que están a favor de los centros de inyección supervisada. Josh Shapiro, ha dicho en repetidas ocasiones que él se opone a estos sitios.
El proyecto de ley propone un cambio en la Ley estatal de Sustancias Controladas, Drogas, Dispositivos y Cosméticos. Las personas que operen espacios de inyección y consumo supervisados podrían enfrentar hasta 20 años de prisión, una multa de hasta $500,000 o ambas.
La sanción para las organizaciones sería de $2,000,000. La legislación no se aplica al programa de marihuana medicinal, o lugares donde los proveedores de salud prescriben o dispensan sustancias controladas como la metadona para fines médicos.
Por el otro lado, el grupo sin fines de lucro, Pennsylvania Harm Reduction Network, dijeron que recopilaron más de 300 cartas de miembros de la comunidad y expertos que detallan su oposición a una prohibición.
KENSIGTOWN NO TIENE PARAGONES
Los sitios de inyección supervisados han existido en Canadá, Europa y Australia durante décadas y aunque hay investigaciones muestran que estos programas pueden reducir las sobredosis mortales, impulsar tratamientos y disminuir el consumo de drogas en los espacios públicos; es un hecho visible que ni en Filadelfia ni en los entornos, hay suficientes centros de estabilización y servicios para poder aplicar los tratamientos de contención y rehabilitación a la numerosa población adicta de diversas partes,que está viviendo en las calles de Kensington. Un barrio que le ha dado la vuelta al mundo por el abandono decenal en cuyas calles circulan cada vez más enfermos, descritos como “zombis.
El Departamento de Salud de la ciudad, nos corroboró que no hay una encuesta o un recuento de usuarios de opioides en la ciudad, y como tal no saben de dónde son, pero en un sondeo a pie por el barrio, pudimos constatar que vienen inclusive de otros estados, atraídos por la anarquía en la que se vive.
También constatamos llamando a la mayoría de los proveedores de la región, que las listas de espera para tener atención de un profesional calificado de la salud mental, aún más especializado en adicciones, llegan a superar los 7 meses y para menores aún más. Según varios testimonios que prefieren conservar el anonimato, los hospitales especializados están saturados, y suelen esperar en las salas de emergencias para su ingreso a una clínica de salud mental, y al no obtenerlo después de varios días, las abandonan.
El sistema está colapsado, y aunque haya muchos recursos económicos, no hay ni profesionales, ni instalaciones suficientes, tal como lo reconoció a Impacto el mismo secretario de Salud y Servicios Humanos, (Department of Health and Human Services “HHS”) Xavier Becerra, quien estuvo en el área la semana pasada.
Sin embargo, según el Departamento de Salud de Filadelfia, le respondió a Impacto que Departamento de Servicios de Salud del Comportamiento y Discapacidades Intelectuales (DBHIDS por sus siglas en inglés) no tiene una lista de espera para el manejo de abstinencia (anteriormente llamada desintoxicación o rehabilitación), y está a disposición este número para los que requieran asistencia (888) 545-2600, y para crisis inmediata el 988.
Por su parte, directivos de servicios de salud mental en Filadelfia, como Hector Ayala, presidente de la Coalición Latina de Salud Conductual en Filadelfia, reconoce que uno de sus principales problemas es la falta de persona, pues hay un gran déficit de personal calificado y aún menos, culturalmente competente.
Los que están en contra de los sitios de inyección supervisada, creen que lo único que van a hacer, es atraer a más adictos de afuera, a esas zonas en las que los residentes, son en su mayoría latinos, como en el caso de Kensington, sin un plan integral que realmente los conecte con la rehabilitación.
¿Por qué no los ponen en el centro de la ciudad? Pregunta una lectora de Impacto.
Aunque ya haya terminado la pandemia, muchos de los negocios del área que han sobrevivido, han preferido mantener sus puertas cerradas y solo dar servicio por las ventanillas, retrayendo aún más sus ganancias que se han visto afectadas.
Kensington, Filadelfia PA. Abril 2023. (Foto: Crédito/Impacto/Staff)
LA CONTROVERSIA SE EXTIENDE EN TODO EE. UU.
Safehouse, la organización sin fines de lucro que ha intentado durante años establecer un centro en Filadelfia, y en el 2019 su plan era empezar en el sur de la ciudad, donde no se vive la crisis que hay en el norte, lo que alarmó de inmediato a los vecinos de esa zona y se organizaron y manifestaron contrarios. La que hubiera sido la primera instalación de la nación, no prosperó ante las batallas legales con el Departamento de Justicia de EE. UU.
La ciudad de Nueva York tiene un par de sitios de inyección supervisado en funcionamiento del país, a pesar de que estos programas se consideran ilegales según la ley federal.
Una victoria de Safehouse a organización que la quiere implementar en Filadelfia, tendría repercusiones más allá de la ciudad, pues abriría un camino legal para que las organizaciones abran sitios en todo el país, pero no en Pensilvania, en caso de que la legislatura estatal apruebe la prohibición.
En Filadelfia, el alcalde Jim Kenney y el Departamento de Salud Pública de la ciudad apoya a los sitios de inyección supervisada. En recientes declaraciones para Impacto, a través de un vocero de la Ciudad, reiteraron su posición. “La Administración apoya los centros de prevención de sobredosis (OPC, por sus siglas en inglés) como una forma comprobada de salvar vidas y está lista para trabajar con los socios de la Ciudad y el gobierno federal para planificar una operación segura y efectiva. Si surge un camino legal para la apertura, la Ciudad está comprometida a un amplio compromiso con los funcionarios locales y los grupos comunitarios.
Y argumentan que ante la a crisis de sobredosis en Filadelfia, que cobra más de 1,200 vidas cada año, se hacen necesarios todos los métodos disponibles para salvar vidas. “Un centro de prevención de sobredosis agregaría una herramienta poderosa a nuestras estrategias existentes de reducción de daños”.
LA AMBIGUIEDAD FEDERAL
La administración de Biden está implementando una nueva estrategia coordinada que espera ralentice el aumento amenazante de las muertes por sobredosis de drogas.
Estamos dispuestos a ir a lugares donde nuestras opiniones y nuestras tendencias no nos han permitido ir [antes]”, dijo el secretario de Salud, Xavier Becerra, en una entrevista con NPR poco después de tomar el cargo.
Becerra ha dicho que el gobierno federal apoya medidas consideradas de reducción de daños. Eso significa brindar apoyo y atención directos a las personas que consumen activamente drogas ilegales.
El HHS respalda los programas de intercambio de agujas limpias diseñados para frenar la propagación de enfermedades como el VIH/SIDA y la hepatitis entre los usuarios de drogas.
El gobierno federal también proporciona tiras reactivas de fentanilo para ayudar a los usuarios activos de drogas a identificar las drogas callejeras contaminadas.
En una entrevista con NPR, al inicio de su administración, el secretario Becerra inicialmente sugirió que su agencia podría estar abierta a la que es considerada, una de las estrategias de reducción de daños más controvertidas, la creación de sitios de consumo supervisado, pero en un comunicado enviado a NPR, un portavoz del HHS se retractó del comentario de Becerra.
«HHS no tiene una posición en los sitios de consumo supervisado», se lee en el comunicado. «El problema es un asunto de litigio en curso. El secretario simplemente estaba enfatizando que el HHS apoya varias formas de reducción de daños para las personas que usan drogas».
Aunque argumentan que reduciría las tasas de mortalidad y la transmisión de enfermedades, el costo para los vecindarios no está siendo considerado.
También en Carolina del Norte y Virginia Occidental, existe presión para cerrar o restringir los mismos programas de reducción de daños
Más de 9 millones de estadounidenses abusaron de los analgésicos durante el primer año de la pandemia, arriesgándose, pues muchos medicamentos opioides vendidos en la calle son falsificados y vienen mezclados con fentanilo.
Aunque el gobierno federal ha venido estableciendo un programa para reducir las desigualdades raciales y regionales en la forma en que se trata a las personas con adicciones, esto aún no se ve en las políticas que en Filadelfia se están ejecutando, y los resultados saltan a la vista en Kensington.
La administración de Biden distribuyo en el 2022 $30 millones en subvenciones sin precedentes destinadas a estrategias de reducción de daños para combatir el abuso de opioides, incluida la financiación para el intercambio de agujas y tiras reactivas de fentanilo.
La Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés) ha repartido dinero en programas para la reducción de daños, incluso de atención primaria y otros tipos de proveedores.
Las subvenciones incluyen gobiernos estatales y locales y organizaciones comunitarias, así como organizaciones primarias y de salud conductual.
Como senador de los EE. UU., Joe Biden fue uno de los principales autores de la ley federal de delitos de drogas de 1985, pero en los últimos años ha cambiado considerablemente su postura sobre la adicción y el uso de sustancias. Biden ha reconocido que las disparidades en las sentencias de la ley entre el crack y la cocaína en polvo condujeron a injusticias raciales, y presentó un nuevo proyecto de ley para erradicar la diferencia. El lenguaje de Biden sobre la adicción también ha cambiado, especialmente en el contexto de la lucha de su hijo Hunter con ella.
EL PLAN DE LA CIUDAD PARA ENFRENTAR LA CRISIS
La ciudad de Filadelfia lanzó el miércoles 26 su plan de acción integral de respuesta a sobredosis 2023, actualizando los esfuerzos actuales, con $20 millones en nuevas inversiones estratégicas de los fondos de liquidación de opioides anunciados a principios de año.
Reconocen que las disparidades raciales en las muertes por sobredosis no intencionales continúan ampliándose, lo que enfatiza la necesidad de que Filadelfia se base en una respuesta comunitaria equitativa en toda la ciudad.
Buscarán dar una respuesta integral y holística en todos los departamentos, proveedores de servicios sociales, seguridad pública y socios comunitarios”. Dijo el director Gerente Tumar Alexander. “Los habitantes de Filadelfia están sufriendo, y es fundamental mejorar las condiciones que ponen a los residentes en riesgo de sobredosis.
Noelle Foizen, directora de la Unidad de Respuesta a Opioides. “Nada de este trabajo es posible sin mantener un diálogo abierto con los miembros de la comunidad que continúan responsabilizando a la Ciudad y el compromiso continuo de garantizar que los habitantes de Filadelfia con experiencias vividas informen y participen directamente en nuestros esfuerzos”.
Son $3.5 millones a destinar a las organizaciones comunitarias que actúen como mensajeros comunitarios de confianza para llevar recursos de prevención a las comunidades afectadas.
Dentro de la descripción general del plan, se contempla de manera sintética:
• Actualizaciones sobre los esfuerzos coordinados de la Ciudad en todos los departamentos para prevenir sobredosis, ampliar el acceso al tratamiento, mejorar la seguridad pública y apoyar a las comunidades afectadas por la crisis de sobredosis en Filadelfia.
• Ampliar el alcance y la participación de la comunidad culturalmente afirmativa en toda la ciudad, asegurando que los afroamericanos y latinos afectados de Filadelfia tengan acceso equitativo a los recursos y servicios necesarios.
• Lanzamiento de metadona móvil en toda la ciudad, haciendo que el tratamiento para el trastorno por uso de sustancias que salva vidas esté disponible en la calle.
• Interrumpir los mercados de drogas al aire libre en Kensington a través de la Intervención en el Mercado de Drogas (DMI), en asociación con las agencias policiales locales, estatales y federales y la Red Nacional para Comunidades Seguras.
• Aumentar el número de oportunidades de vivienda permanente y de apoyo para ayudar a las personas sin hogar en diferentes etapas de recuperación.
• Ampliar los servicios de reducción de daños y la educación en toda la ciudad, incluido el intercambio de jeringas, naloxona y distribución de tiras de fentanilo.
(DBHIDS, por sus siglas en inglés) lanzó la primera camioneta móvil autorizada para el cuidado de heridas en Pensilvania en respuesta a la xilazina, un tranquilizante para animales, y trató a 1,254 pacientes con heridas graves.
Según el reporte, la Oficina de Servicios para Personas sin Hogar y DBHIDS completaron la iniciativa 100 Day Challenge en Kensington que dio como resultado que más de 400 personas accedieran a servicios de vivienda y tratamiento a través de esfuerzos simplificados en más de 20 proveedores.
“La Administración apoya los centros de prevención de sobredosis (OPC, por sus siglas en inglés) como una forma comprobada de salvar vidas y está lista para trabajar con los socios de la Ciudad y el gobierno federal para planificar una operación segura y efectiva. Si surge un camino legal para la apertura, la Ciudad está comprometida a un amplio compromiso con los funcionarios locales y los grupos comunitarios.
La crisis de sobredosis en Filadelfia cobra más de 1,200 vidas cada año y a medida que esta crisis empeora, creemos que es fundamental utilizar todos los métodos disponibles para salvar vidas. Un centro de prevención de sobredosis agregaría una herramienta poderosa a nuestras estrategias existentes de reducción de daños”.