En el cuarto de un hospital ingresaba una mujer lista para el parto. Era los difíciles años 30’s en Puerto Rico, en el caluroso pueblo de Guayama. Allí a parto, llantos y gritos nació nuestro insigne Diego Castellanos. A las faldas del verdor de la montaña y el cañaveral y a las orillas de del azul y placentero Mar Caribe, el joven Diego comenzó a respirar la patria y a crecer comiendo caña y correteando por las calurosas veredas de su pueblo. 

Eran los años de la PRERA ((1933) y la PRRA (1935), Puerto Rican Emergency Relief Administration y Puerto Rican Reconstruction Administration, respectivamente. Estas fueron agencias federales ayudaron a aliviar la grave crisis económica del Puerto Rico de entonces. También fue la época del Nuevo Trato, que el entonces presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, estableció para salvar la nación de los efectos del desastre económico del 1929. Si en los Estados Unidos la crisis fue caótica, en Puerto Rico fue una catástrofe. Con esa crisis se fue la industria cañera de Puerto Rico y cientos de puertorriqueños tras un futuro mejor, se fueron a los Estados Unidos, entre ellos nuestro Diego.

Diego fue el cronista de la historia puertorriqueña y latina de Filadelfia durante cinco décadas. Siempre estuvo disponible para comunicar a nuestras comunidades lo que era urgente, oportuno, importante e informativo. Un humilde profesional que amaba a nuestra comunidad. Luis Cortés

El jueves 5 de mayo se celebraron sus servicios funerales y sus restos descansan en el Calvary Cemetery en Cherry Hill NJ. (Foto: Cortesía/Familiares/Amigos)

Así llegó Diego, con su maleta, sus recuerdos del pueblo, los amigos y familiares que dejo atrás, pero con una esperanza que lo guio en su andar diásporo. Como Quijote en tierras extrañas, no le tembló el alma para afirmar su puertorriqueñidad e ir de universidad en universidad, abriendo brechas, derribando prejuicios, afirmando su jibarera natal. Por eso nuestro Diego es un Quijote de la esperanza.

I had the pleasure of knowing Sr. Diego. On the business and personal level. A humble man who never got tired of dedicating himself to the Community or our Latin culture. In fact, if allowed, he would have continued. A good stubborn Latino mule! Sharing his momentums and guitar brought him joy and raised my smiles. Years ago, we engaged about our lives at an event with a few other 6abc Community members! That evening, he missed his train. So that the members could continue their evening at the event, I volunteered to drive him home. Since then, we became good friends. I was blessed to have his respectful genuine friendship! Asteria Vives

(Foto: Cortesía/Familiares/Amigos)

 En 1954 se lanza a la quijotesca hazaña de un programa de televisión para la comunidad puertorriqueña y latina de Filadelfia. Nadie pensó que la humildad de nuestro Diego llegara tan lejos. Por 40 años consecutivos, contra viento y marea, contra críticas y frustraciones, mantuvo su Puerto Rican Panorama. Diego Castellanos era un humilde boricua que no aparentaba amenaza ni competencia para nadie, pero en su interior fulguraba la estrella de su bandera, las historias de la caña y el café de sus tiempos en Guayama. En su interior estaba cimentada su experiencia de migrante y la nostalgia del lar nativo que siempre amó con extraordinario tesón de jibaro aguza’o. Diego plasmó el alma de su comunidad boricua en su voz. Por esa comunidad vivió, luchó y defendió hasta el último suspiro de sus huesos. Su memoria es una elegía a la patria que amó, es un canto a la comunidad que dejó. Nuestro Diego, con su puertorriqueñidad infranqueable, continuó la herencia de un Roberto Clemente, de un Sixto Escobar, de un Raúl Julia y tantos otros, que abrieron las puertas para que miles de latinoamericanos continuaran construyendo sueños, derribando los gigantes del racismo y pintando los barrios de nuestras ciudades con la riqueza cultural que nos distingue. 

(Foto: Cortesía/Familiares/Amigos)
(Foto: Cortesía/Familiares/Amigos)

No perdimos a nuestro Diego, al contrario, ganamos la herencia de su bravura, heredamos el poder de su humildad. Puerto Rican Panorama no concluyó en 2018, continúa en las caras lindas de nuestra gente del barrio, se manifiesta en los cientos de educadores latinos, en la cantidad de emprendedores de nuevos negocios, en las esferas de los políticos electos, sobre todo en los medios de comunicación que continúan la tarea periodística que Diego abrió en Filadelfia 68 años atrás. 

(Foto: Cortesía/Familiares/Amigos)

Nos vestimos de luto por honor, no por pena. No celebramos la muerte, sino la vida de uno que nos dejó el reto de emularle y continuar sus quijotescas hazañas.

Diego abrió la brecha, nos queda a nosotros continuar el camino.

El legendario Diego Castellanos, falleció a los 88 años

El Dr. Diego Castellanos es definitivamente un pionero en las comunicaciones. Comenzó en la radiodifusión en 1954 cuando presentó un programa de radio en español en WCAM, 1310 en Camden, Nueva Jersey.

Su programa semanal en 6abc, aunque se transmitía en inglés, trataba exclusivamente temas hispanos y la cultura latina. Su presencia ininterrumpida lo convirtió en el programa de televisión de este tipo de mayor duración en el mundo.

Castellanos, miembro de Broadcast Pioneers of Philadelphia, era originario de Puerto Rico y vivió en el área metropolitana de Filadelfia la mayor parte de su vida. Se graduó de la Academia Militar de Nueva Jersey, obtuvo una maestría de la Universidad Estatal de Montclair y un doctorado en educación de la Universidad de Fairleigh Dickinson. Recibió su formación periodística en la Universidad de Marquette en Milwaukee.

Trabajó como reportero de prensa, columnista y editor en publicaciones en español e inglés, incluido el Camden Courier-Post. Fue presidente de la Asociación de Prensa del Condado de Burlington. El Dr. Castellanos también fue un autor exitoso, «Lo mejor de dos mundos», se ha utilizado como texto obligatorio en varias universidades. Fue profesor en tres universidades de Nueva Jersey.

Diego sirvió en la Guardia Nacional de Nueva Jersey durante diez años y fue dado de baja con honores como oficial comisionado. Piloto con licencia, era también un trovador que tocaba la guitarra.

El viernes 22 de noviembre de 2002, Diego Castellanos fue incluido en el «Salón de la fama» de Broadcast Pioneers of Philadelphia.

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