Activistas de la agrupación Red Fronteriza por los Derechos Humanos, (Border Network for Human Rights) se reúnen para conmemorar el primer aniversario de la masacre de latinos en un Walmart de El Paso, Texas (EE.UU.) EFE/ Luis Torres

El Paso (TX) – Líderes y organizaciones nacionales se presentaron el pasado 3 de agosto para recordar a las 23 personas asesinadas en el tiroteo ocurrido hace un año en la tienda Walmart de Cielo Vista, en El Paso (Texas), señalado como «el acto violento más mortífero» cometido contra los latinos. La pandemia del COVID-19, que en este condado ha registrado un repunte, obligo a que se hicieran la mayoría de los homenajes y memoriales de forma virtual, para recordar a los fallecidos y 22 heridos en el ataque que cometió Patrick Crusius tras abrir fuego con un rifle semiautomático en la tienda.

El Paso Museum of History, ofreció un recorrido privado para las familias de las víctimas de una exhibición en línea con artículos preservados de un monumento improvisado. Durante la tarde diversos parques de la ciudad fueron iluminados con linternas y farolas para honrar a las víctimas mortales, a la vez que el Consulado de México -del condado de más de 720.000 residentes, de los cuales más del 80 % son hispanos- develó una placa en honor de los fallecidos y sus familiares.

«ES ALGO IRREAL»

En el Ponder Park se colocó lazos naranjas y desde ese emplazamiento partió rumbo al Walmart una procesión de unas 200 personas, entre familiares de las víctimas, líderes locales y el obispo de El Paso, Mark Joseph Seitz, quien señaló que la comunidad local aun procesa la masacre.

«Hemos descubierto cómo somos, una comunidad muy unida, no perfecta, pero una comunidad que quisiera cruzar las fronteras entre las culturas, idiomas y color de piel», aseveró.

Devora Anchondo, hermana de André Anchondo, una de las víctimas mortales del tiroteo, considero «el aniversario representa algo irreal».

Los participantes llegaron al estacionamiento de Walmart para ser recibidos por el memorial «La Gran Candela», una estructura de 30 pies y formada por 22 arcos de aluminio en honor a 22 víctimas del fatal atentado, a las que se les añadió el pasado mes de mayo Guillermo Díaz, la víctima mortal número 23, quien pereció al cabo de ocho meses hospitalizado.

ATAQUE A LA COMUNIDAD LATINA

Hasta el Walmart de Cielo Drive, al que acuden personas de ambos lados de la frontera, el 3 de agosto de 2019 Crusius manejó por casi diez horas, desde su casa cerca de Dallas, con la intención de matar mexicanos, tal como confesó a los policías que lo detuvieron poco después de cometer el ataque. El joven de ahora 22 años, que poco antes de desatar la masacre publicó en internet un manifiesto de índole racista en el que señaló que su acción era en «respuesta a la invasión hispana de Texas», afronta más de 90 cargos estatales y federales, entre ellos de asesinato y crímenes de odio, que de ser hallado culpable le pueden valer la pena capital.

«El tiroteo en El Paso fue un ataque contra la comunidad latina y un ataque contra toda nuestra familia estadounidense», sostuvo el congresista por Texas Joaquín Castro, titular del Caucus Hispano en el Congreso, quien lamentó que «las débiles leyes del país sobre armas permiten el extremismo violento».

A su turno, el alcalde de El Paso, Dee Margo, dijo que la masacre «no va a definir» a la comunidad local. «Me aseguraré de que sea apartado como un asterisco o un pie de página en nuestra historia», agregó, para luego defender que en esta región fronteriza no hay «una persona capaz de generar un crimen de odio de la tal magnitud».

«Tuvo que viajar 700 millas de distancia un supremacista blanco lleno de odio», recalcó.

Bajo la etiqueta «ElPasoStrong», la congresista federal representante de este distrito Verónica Escobar manifestó: «Las familias de El Paso tienen derecho a vivir sin miedo, y continuaré honrando a las víctimas y sobrevivientes con acción; luchando para terminar con la violencia armada y las epidemias de odio que afectan a nuestra nación», escribió.

Investigan el mensaje racista

El Hallazgo de un «mensaje xenófobo» en un parque de Byron, en el centro de Georgia, esta siendo investigado por la policía de Byron. Los «hechos vandálicos» ocurridos el fin de semana en varios sitios del North Peach Park, incluyen el grafiti con el mensaje «Go back to Mexico» («Regresa a México») acompañado de una esvástica.

El jefe de la policía de Byron, Wesley Cannon, dijo a la estación local WMGT que los responsables pueden enfrentar cargos graves, aunque sospecha que probablemente sean menores de edad.

El mes pasado, el gobernador de Georgia, Brian Kemp, promulgó una ley que penaliza los delitos de odio, una iniciativa bipartidista que se había convertido en prioridad para la Asamblea General de Georgia tras el asesinato en febrero pasado del afroamericano Ahmaud Arbery.

De acuerdo con el Censo, un 66 % de los 5.200 habitantes de la localidad de Bryon son blancos, un 26 % son afroamericanos y un 4 % hispanos.

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