La historia nos indica que este pseudocereal se originó en los Andes Peruanos y Bolivianos hace más de 5,000 años; la quinua fue cultivada por las civilizaciones pre-Colombinas, convirtiéndose en una fuente alimentaria para la población indígena; además, de considerarse como un instrumento de ofrenda para sus dioses. Esta semilla se cultiva en áreas de alta elevación, aproximadamente, 4,000 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad, alrededor de 70 países del mundo, lo cultivan reconociendo su alto valor nutricional y propiedades dietéticas. La quinua alcanzó este nivel internacional cuando la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) declarará el 2013 como “El Año Internacional de la Quinua.” Desde entonces, la curiosidad por su uso, y sus beneficios, fue aumentando entre la comunidad de comensales cosmopolita. 

Su valor nutritivo

La quinua tiene un alto contenido de proteínas, grasas y fibras; entre sus cualidades nutritivas podemos encontrar vitamina E, Omega -3, Omega -6; aminoácidos esenciales, como la lisina y metionina; antioxidantes, vitaminas y minerales como potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc. También se pueden disfrutar de los diferentes colores como el blanco, el rojo y el negro que se encuentran disponibles en los supermercados alrededor del mundo. La meta es promover una lista creativa de platos para la degustación en las cocinas familiares y de estilo gourmet.

Recetas fáciles de preparar

Existe una variedad muy grande de recetas sencillas para preparar la quinua, desde ensaladas, sopas, guarniciones, postres, barras de energía entre otros. Este pseudocereal es muy adaptable a cualquier receta y después de lavada con abundante agua fría, en un colador, su cocción es sumamente fácil.

La Quinua: El Grano de Oro de los Andes 1
La Quinua lista para su cocción. (Foto: Mary Luz Marques)

Por cada taza de quinua, agregue cuatro tazas de agua fría y déjela hervir por 15-20 minutos; o siga las instrucciones que proviene en la empaquetadura del producto. Si desea disfrutarlo para el desayuno, puede agregarle frutas secas, una media cucharada de miel de abeja, avena cocida, a su gusto, y leche de almendras; y si, por el contrario, desea tomarlo como agua de tiempo para el día, lo puede licuar con frutas, o cualquier tipo de leche que prefiera, y lo puede beber durante el día, heladito, en época de verano.

Recuerdos de mi niñez

La quinua formó parte de mi alimentación diaria, especialmente, en el desayuno. Recuerdo el aroma de clavo y canela que brotaba durante su cocción llenando la cocina, de mi casa, con una fragancia muy familiar e íntima. Con los años, me acostumbre a su sabor único formando parte de mi dieta balanceada. ¡Lo invito a saborearlo!
Contacto: LinkedIn @maryluzmarques
Twitter @maryluz_marques

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