El director de cine mexicano Rodrigo Reyes muestra a Efe un sobre con el nombre de su película "Sansón y yo" durante una entrevista realizada en Nueva York. (Foto: EFE/Nora Quintanilla)

El cineasta Rodrigo Reyes estrenó en el festival de Tribeca «Sansón y yo», una película documental que expone la «dignidad» de un mexicano condenado a cadena perpetua en EE. UU. y se aleja de la representación moralizadora de los latinos en el arte, según dijo a Efe.

La cinta cuenta la vida de Sansón, un joven indocumentado que tenía 19 años cuando Reyes le asistió como intérprete en un juicio en California en 2012 en el que fue declarado culpable por su implicación en un asesinato relacionado con las pandillas y con el que se ha carteado durante una década.

En una entrevista en Nueva York, Reyes señala que el preso «se ha hecho escuchar con esta película» y añade: «Si en EE. UU. logramos escuchar esa dignidad, quizás podríamos imaginar otra manera de impartir justicia, donde no existan estas penas que solo sirven para que crezca el rencor».

«La película nos llama a darnos cuenta de que no entendemos en EE. UU. lo que son los derechos humanos; entendemos los derechos individuales y creemos que cuando una persona comete un error merece perderlo todo», opina el cineasta. Como no podía entrevistar a Sansón, Reyes le da voz a través de un actor no profesional que lee sus misivas, en las que relata cómo perdió a sus padres de niño y vivió en la pobreza, incluso en la calle, antes de cruzar la frontera para vivir con una tía y empezar una nueva vida, que finalmente se trunca. Sansón está yendo a hacer la compra en coche cuando su cuñado menor de edad le pide que lo lleve a un lugar y, en el trayecto, este se baja y dispara a alguien. Sansón, que lleva auriculares, dice escuchar balazos, pero continúa conduciendo hasta que los detiene la policía, de acuerdo con el relato del filme.

 
Fotograma cedido por Grumpy Squared donde aparece Débora Andrade Maraveles como la madre, Miguel Andrade como el bebé Sansón y Ramón Gómez Mejía como el padre. «Sansón y yo», una película documental que expone la «dignidad» de un mexicano condenado a cadena perpetua en EE. UU. y se aleja de la representación moralizadora de los latinos en el arte, según dice a Efe. (Foto: EFE/Alejandro Mejía/Grumpy Squared)

Ya en la cárcel, consciente de que su cuñado negoció un acuerdo y será libre en unos años mientras que él no tiene posibilidad de salida, Sansón reflexiona sobre la paz y el amor; destaca el valor de la familia y lamenta que será un padre ausente para su hijo recién nacido.

Reyes aparece en pantalla en una conversación figurada con el sujeto del documental y revela que algunos en el sector de cine le recriminaron dar protagonismo a un «mal ejemplo para los latinos», a lo que hoy contesta que él ve una «historia universal» frente a las excepciones.

«(Los latinos) tenemos esa obligación como artistas de representarnos como un modelo, como si tuviéramos que demostrar el valor de nuestra presencia en el país y no fuera suficiente trabajar limpiando baños, vendiendo flores, sembrando en el campo, como hizo Sansón», explica.

«Tenemos que reconocer que el arte vale la pena sin moralizar, sin aplicarle una cartilla de comportamiento, y tratar de aceptar nuestra humanidad plena, porque estamos en un contexto en que nos la niegan: unos dicen que somos invasores y parásitos, y otros nos tratan como santos», opina. Para Reyes, la historia de Sansón «es muy valiosa porque habla de muchos otros Sansones», jóvenes a los que opina que también se les ha impuesto sentencias «injustas» de cadena perpetua sin libertad condicional, que violan sus derechos y que pasan por alto mucho contexto.

Sobre todo, señala, en el caso de migrantes que han vivido, e intentado escapar, de un ciclo de violencia en el que las víctimas suelen ser ignoradas por la sociedad y los gobiernos, como asegura que ocurre en México: «El silencio es lo que genera el daño», dice.

En ese sentido, sostiene que un tribunal «nunca va a poder atender las causas que llevaron a un niño a involucrarse en un crimen», sino que eso es algo que tenemos que «hacer nosotros», comenzando por «escuchar».

El cineasta, que en 2020 se llevó el premio de Tribeca a la mejor cinematografía en un documental con «499», sobre el aniversario de la caída del Imperio Azteca, se muestra feliz por presentarse de nuevo en el festival, pero más aún porque su obra llegue al público. Y es que el filme se emitirá el año que viene en la serie «Independent Lens» de la televisión pública estadounidense (PBS), lo que supondrá su apertura gratis a todo el país incluyendo el sistema de prisiones, con lo que podrá verlo el mismo Sansón, que está «emocionado».

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