El pateador del equipo de la Universidad Cristiana de Arizona, Néstor Manuel Higuera (d), conocido por la intensidad con que patea la pelota, durante uno de los partidos de su universidad. (Foto: EFE/Keith Moody)

Con apenas 1,65 metros de estatura y un peso de 285 libras (casi 130 kilos), no se ajusta a la imagen de un jugador de fútbol americano en la posición de pateador, pero Néstor Manuel Higuera, quien logra anotar goles de campo de 60 yardas, espera jugar como profesional y convertirse así en inspiración para niños latinos.

Es conocido como “La bota”, “La chancla”, “El pie” o “Manny Money”, y todos estos sobrenombres aluden a una gran habilidad que solo tienen los jugadores profesionales. A sus 21 años, este jugador colegial de ascendencia mexicana es conocido como una joven promesa en su deporte. Pese a su baja estatura y complexión robusta, la intensidad con que patea el ovoide ha despertado la atención de diversos equipos en Estados Unidos.

“Me gustaría jugar en cualquier equipo que me dé chance en las grandes ligas. Al que me dé la oportunidad yo le daré el cien por ciento de mí. Quiero demostrarles a los niños mexicanos que sí hay oportunidades para nosotros en el fútbol americano”, dijo Higuera.

El joven nacido en Arizona inició su formación deportiva a los tres años como jugador de fútbol, pero fue descubierto cuando acudió a unas pruebas de los Arizona Cardinals en las que participó y quedó en tercer lugar pateando el balón entre competidores que lo superaban en experiencia. “Nada más fui a acompañar a mi hermano y terminé en tercer lugar. Es cuando vieron en mí un futuro en el fútbol americano. Los entrenadores no sabían quién era yo; apenas tenía tres meses pateando en ese deporte”, refirió.

Néstor es un apasionado del fútbol, y reconoce que fue allí donde aprendió a patear balones. “Pero desgraciadamente no hay mucho dinero en Arizona para ese deporte y yo necesitaba estudiar”, expuso. “En el fútbol americano hay dinero, y yo quería tener una carrera, ser maestro. Así que, si practicaba este deporte, podía ir a la escuela para terminar una licenciatura para ser profesor especializado en niños con problemas”, abundó.

GRANDES EXPECTATIVAS

Actualmente cursa el último año de su carrera profesional y por las tardes trabaja en el negocio de jardinería de su padre, pero está convencido de que su pie lo llevará lejos, “tan lejos como a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL)”. “Mi entrenador Luis Zendejas (exjugador en la NFL para los Vikings de Minnesota, los Eagles de Filadelfia y los Cowboys de Dallas) me dijo que tenía un gran talento y que si lo canalizo podría llegar lejos en mi carrera”, dijo.

No solo Zendejas le ha dado este consejo, sino que varios entrenadores le han señalado que si continúa en el deporte algún día llegará a la NFL o a la CFL (Liga Canadiense de Fútbol). Recientemente Higuera se volvió viral al anotar un gol de campo de 49 yardas en el último tiempo, lo que le valió la victoria a la Universidad Cristiana de Arizona (ACU), para la cual juega. “Necesitaba la última patada para ganar el campeonato que estaba empatado 24 a 24. Cuando pateé pensé en Diosito. Solo eso tenía en mi cabeza y supe que lo podía hacer. Luego salieron todas las emociones; es algo que nunca olvidaré”, refirió.

Higuera sabe lo importantes que se han vuelto las redes sociales para promover el trabajo de los deportistas a nivel nacional, por lo que sus patadas acaparan la atención de miles de seguidores. “Las redes sociales son muy poderosas. Muchos de los colegios reclutan jugadores por medio de Instagram, muchos entrenadores han visto mis videos pateando el balón. Cuando llegue a un mejor nivel, siendo inteligente, estoy convencido que puedo llegar lejos”, expresó.

ORGULLO HISPANO

El jugador siente orgullo de que sus padres sean mexicanos, y que el español le fue enseñado como primer idioma. Junto a sus hermanos Fernando y Joaquín ha crecido en un ambiente en que les inculcan la importancia de la cultura hispana y el deporte. “Desde niño fui grande; era el bebé más grande de todos. Lo que hizo la diferencia es la dedicación que tengo en el deporte. El deporte es mi vida; sin el deporte no sería lo que soy ahora”, reconoció.

“Muchos niños me hacían bullying (acoso) por gordo, me decían que no iba a hacer nada. Lejos de afectarme, eso me pone más gasolina para demostrarles que puedo hacer todo. Si pones el corazón para hacerlo al cien por ciento, lo vas a hacer”, aseveró.

Por lo pronto, su prioridad es terminar su carrera profesional. “Es muy importante tener mi diploma, para demostrarles a los mexicanos que sí podemos tener un título”, manifestó. Su segunda meta es “jugar en las grandes ligas, para que los inmigrantes conozcan que hay oportunidades en el fútbol americano”, donde ya han triunfado pateadores de origen mexicano como Roberto Aguayo, que actualmente juega en los Patriots de Nueva Inglaterra.

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