(Foto: EFE/MAXIM SHIPENKOV)

Este jueves Moscú aseguró que sus fuerzas armadas han tomado el control de la ciudad ucraniana de Mariúpol,  aunque admitió que queda resistencia en la acería Azovstal, cuyo asalto ha cancelado el presidente Vladímir Putin.

El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, dijo a Putin el jueves que la enorme planta metalúrgica de Azovstal, donde están atrincheradas las últimas fuerzas de Kiev, estaba “bloqueada de forma segura”. El funcionario señaló que el resto de la ciudad ha sido “liberado” y el mandatario elogió la operación calificándola como un “éxito”.

Oleksiy Arestovich, asesor del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, dijo que “ellos no pueden capturar físicamente Azovstak”, en el estratégico puerto sobre el Mar de Azov.

Mientras los defensores ucranianos siguen luchando en Azovstal, Putin ordenó a su ministro de defensa no enviar tropas para asaltar la planta y en lugar de ello bloquearla.

Antes de la guerra, Ucrania tenía una población de 44 millones. El número de personas desplazadas por la guerra en Ucrania ya asciende a 7,7 millones, informó el jueves la Organización Internacional para las Migraciones.

La OIM indicó que más de la mitad de los desplazados internos, la mayoría en el este del país, reportan la falta de alimentos, medicinas y dinero en efectivo.

El presidente del gobierno español Pedro Sánchez dijo el jueves que estaba “conmovido al comprobar en las calles de Borodyanka el horror y las atrocidades de la guerra de Putin”, al visitar esta ciudad en el norte de Ucrania y atestiguar las consecuencias de la invasión rusa.

En una actualización de inteligencia publicada el jueves, las autoridades británicas señalaron que Rusia podría incrementar la intensidad y contundencia de sus operaciones en Ucrania en un intento del Kremlin por mostrar “éxitos significativos” antes de la celebración del Día de la Victoria el 9 de mayo, que conmemora la rendición de la Alemania nazi en 1945.

El ejército de Moscú continúa “lanzando misiles y bombas sobre infraestructuras militares y civiles en toda Ucrania», apuntó el Estado Mayor. Járkiv, la segunda ciudad más grande del país está siendo atacada y está parcialmente aislada.

En la región sureña de Jersón, que el Kremlin dijo que controla, el ejército ruso “planea organizar la movilización forzosa de la población para la guerra con Ucrania», además de cortar “la ayuda humanitaria de las autoridades ucranianas a la región” asegura el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Mientras tanto los ucranianos siguen pidiendo la ayuda internacional, y los EE. UU. desembolsando millones de dólares para su defensa; y aunque se sabe que la extragrande mayoría de la población no simpatiza con los neonazis, estos siguen siendo aun leña al fuego para el discurso ruso.

La invasión armada de Rusia en Ucrania ha traído consigo desinformación y propaganda de ambas partes, para tratar de influir en la opinión pública, pero lo cierto es que siguen apareciendo en los medios, militares ucranianos portando el emblema mejor conocido como “sol negro”, “schwarze sonne” o “sonnenrad”, que se relaciona con la ideología nazi.

“La afirmación falsa de que el gobierno ucraniano actual es como el gobierno aliado de los nazis de Ucrania en la Segunda Guerra Mundial, o el Ejército de Liberación de Ucrania (el grupo que luchó junto a los nazis), es un intento de moldear la opinión rusa”, le dijo a BBC News Brasil Adam Casey, politólogo especializado en Rusia en la Universidad de Michigan (EE. UU.).

Hecho en el que coincide la historiadora experta en Rusia Amy Randall, de la Universidad de Santa Clara en California, quien dijo a BBC que “Ucrania no está controlada por nazis o fascistas, a pesar del crecimiento de grupos ultranacionalistas y fascistas en los últimos años, un problema global que no es exclusivo a Ucrania”.

Pero especialistas como Mark Pitcavage, investigador principal del Centro sobre Extremismo de la Liga Antidifamación, señalan que “es probable que su aparición en un uniforme militar dé la misma impresión que su uso en cualquier otro lugar: una impresión de neonazismo o supremacía blanca”. Pitcavage también señaló a Newsweek que el Regimiento Azov “lo ha incorporado en su logotipo”.

El Regimiento Azov es una milicia de derecha formada por varios individuos con antecedentes de actividad en organizaciones neonazis. De acuerdo con medios internacionales, la ciudad de Mariúpol está defendida principalmente por este regimiento.

DW explica que el regimiento forma parte de la Guardia Nacional y, por tanto, está subordinado al Ministerio del Interior de Ucrania. Se formó en 2014, año en el que también participaron en el conflicto bélico que en ese entonces se desarrollaba entre Rusia y Ucrania.

Una de las fotografías ampliamente utilizadas es una en donde se observa a un soldado ayudando a evacuar, quien porta el símbolo del “sol negro” en su pecho. La fotografía fue capturada por la agencia de imágenes Getty, en donde el símbolo se puede ver más claramente.

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