Impactomedia Colaboradora Mary Luz Marques

Los Estados Unidos se convirtió en las últimas semanas, en un mar humano de protesta reclamando justicia por la muerte del afroamericano George Floyd, el pasado Día de Conmemoración, en la ciudad de Minneapolis. El eco de dolor y de injusticia de una comunidad ha abierto heridas históricas de racismo y discriminación en este país. Con el lema: “No puedo respirar,” el activismo se ha levantado para dar paso al cambio colectivo y a la búsqueda de caminos de igualdad social y económica para todos.

Unidos en el dolor

La resonancia del dolor se permuta en cada mensaje de protesta: “Yo no puedo respirar”, “Las vidas negras importan”, y “Para de matar a mi familia.” Con estos simbólicos lemas al frente, las marchas de los protestantes buscan ser escuchados, en todas las esferas de liderazgo, para reclamar justicia, en una forma pacífica –aunque en muchas oportunidades, estas marchas, fueron transgredidas por individuos ajenos a la causa provocando agresiones y vandalismo en la comunidad– y ejercer una voz de protesta avalados por la constitución y vida democrática de este país. ¡El dolor de un pueblo necesita ser escuchado!

No al vandalismo

No podemos usar una causa de justicia social para vandalizar, y causar terror, en nuestras comunidades. Más de 23 ciudades del país se convirtieron en estado de sitio. La guardia nacional fue llamada a apoyar al mantenimiento del orden colectivo de las ciudades. Las noches se convirtieron en escenarios de destrucción, saqueos e incendio de edificios. En Filadelfia la devastación fue incalculable en el aspecto moral, social y económico. Me uno al mensaje: “No al vandalismo”.

Reconstruyendo América

Una reflexión profunda de cada uno de nosotros será necesaria para activar el rumbo de esta nación. Necesitamos líderes que promuevan el respeto por la democracia y fomenten la unión de todos sin inducir a un lenguaje de divisionismo retórico. El liderazgo de un país empieza con el mensaje de unión y cooperación solidaria para trabajar nuestras diferencias, encontrando soluciones pacíficas que beneficie a todos. Como nación tenemos una tarea muy grande de reconstruir una igualdad al derecho de vida con oportunidades de desarrollo social, político y económico para nuestras familias y futuras generaciones. ¡Nuestra arma es el derecho al voto! Ahora más que nunca, tenemos que ejercer ese derecho que nos permite ser partícipes activos del rumbo, y cambio, histórico de esta nación promoviendo el liderazgo que apoye cambios sociales progresistas, y que incentive a construir caminos democráticos de colaboración colectiva. ¡Busquemos el cambio histórico con paz y activismo pacífico!
Contacto: LinkedIn @maryluzmarques
Twitter @maryluz_marques

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