Foto ilustrativa, (Pexels)

El otro día, acompañé una amiga a su chequeo médico en un Centro de Salud, al norte de Filadelfia. Mientras esperaba, decidí mirar unos folletos del Departamento de Salud Pública de la Ciudad, que se encontraban sobre una de varias mesitas. En uno de ellos leí, “Un gran brote de hepatitis A se está propagando por Filadelfia”. Esto me alarmó y me puse a investigar. ¿Qué es la hepatitis A?

La hepatitis se refiere a una infección que causa inflamación y daño al hígado. La inflamación es una hinchazón que se produce cuando los tejidos del cuerpo se lesionan o infectan, y puede dañar los órganos. Existen varias causas posibles de padecer hepatitis: la primera, es la hepatitis autoinmune, una enfermedad que ocurre cuando el cuerpo produce anticuerpos contra el tejido del hígado; la segunda, se origina como resultado secundario del uso de medicamentos, drogas, toxinas y alcohol; y la tercera, es la hepatitis viral, de la cual se han identificado varios virus diferentes que causan esta enfermedad, identificados como A, B, C, D y E.

La hepatitis A es una enfermedad muy contagiosa, y es el tipo de hepatitis más comúnregistrado en los E.E.UU. El virus de la hepatitis A (VHA) se trasmite a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados con heces fecales o por el contacto directo, ya sea familiar o sexual, con una persona enferma. La comida o las bebidas pueden contaminarse con el VHA, al ser preparados por una persona con esta infección. No obstante, el virus no se trasmite por contacto casual en la oficina, la fábrica o en la escuela.

La hepatitis A se trasmite con facilidad en regiones con pobres condiciones sanitarias o prácticas inapropiadas de higiene personal.

Los síntomas de la hepatitis A son: aparición súbita de fiebre, malestar general, náuseas, dolor de estómago, vómito, inapetencia, orina oscura e ictericia (piel y ojos amarillos). La enfermedad rara vez es fatal y la mayoría de las personas se recupera en pocas semanas, sin complicaciones, pero, existen casos que puede llevar al enfermo al hospital. Los signos y síntomas son más frecuentes en adultos que en niños. Los bebés y niños pequeños generalmente tienen síntomas muy leves, y tienen menor probabilidad de contraer ictericia que los niños mayores y los adultos. No todas las personas infectadas tienen todos los síntomas.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, casi todas las personas se recuperan de la enfermedad y quedan inmunizadas de por vida, es decir, ya no son portadoras del virus. La vacuna contra la hepatitis A es la mejor protección a largo plazo.

Otras hepatitis virales

La hepatitis B (VHB), se trasmite por la exposición a los fluidos corporales infectados. Los casos crónicos requieren medicación y, posiblemente, un trasplante de hígado. La hepatitis C (VHC), se propaga por el contacto con la sangre contaminada (compartir agujas o utilizar equipos de tatuaje no esterilizados). Se cura con medicamentos antivirales. La hepatitis D (VHD), sólo ocurre entre personas que están infectadas con el virus de la hepatitis B. La transmisión se da por contacto con sangre infectada. Puede provocar daños hepáticos graves de por vida. La hepatitis E (VHE), se trasmite principalmente al consumir agua infectada por materia fecal. Raras veces, puede avanzar hasta provocar insuficiencia hepática aguda. Actualmente, el país no dispone de ninguna vacuna para hepatitis E.

“Vacúnate contra la hepatitis A, lávate las manos antes de comer y después de ir al baño”.

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