Se recomienda actuar ahora, antes del calor del verano, para hacer los hogares más eficientes y mantener bajo control las facturas de energía.
Con la llegada del clima más cálido, PECO recuerda a sus clientes que pequeñas acciones tomadas desde ahora pueden marcar una gran diferencia, ayudando a reducir el consumo de energía y a mantener las facturas bajo control antes de que se intensifique el calor del verano.
PECO reconoce que muchas familias sienten el impacto del aumento en los gastos del hogar y que nadie desea ver subir su factura de energía. Por ello, la compañía se enfoca en ofrecer herramientas prácticas, programas y consejos que brindan mayor control sobre el uso de energía, mientras continúa proporcionando el servicio eléctrico seguro y confiable que los clientes esperan cada día.
A través de The Exelon Promise, PECO está ayudando a los clientes a manejar mejor sus facturas mediante la combinación de consejos prácticos de ahorro energético, mayor acceso a programas de asistencia y continuas inversiones para garantizar un servicio confiable. Estas acciones buscan reducir el consumo cuando sea posible, mientras la empresa trabaja en soluciones a largo plazo para mantener los costos bajo control.
Consejos de eficiencia energética para ahorrar energía
PECO recomienda a sus clientes considerar las siguientes acciones:
Apáguelo: Apague luces y dispositivos que no esté utilizando.
Gestione el termostato: Mantenga el termostato en un nivel cómodo cuando esté en casa y súbalo 7 grados cuando no haya nadie. Durante el día, se recomienda una temperatura interior entre 75 y 78 grados. El uso de un termostato programable puede ayudar a ajustar automáticamente la temperatura cuando no está en casa o mientras duerme.
Cierre cortinas y persianas: Durante el verano, cierre las cubiertas de las ventanas para reducir la entrada de calor. Para aprovechar la luz natural, deje abiertas solo las ventanas que no reciben sol directo.
Use ventiladores de techo: Ayudan a circular el aire y mejorar la comodidad. En verano, utilícelos en sentido contrario a las manecillas del reloj para crear una brisa refrescante.
Dé mantenimiento a su aire acondicionado: Limpie o reemplace los filtros al menos una vez al mes y realice mantenimiento regular. Esto puede reducir el consumo de energía entre un 5 % y un 15 %.
Elija productos eficientes: Al comprar equipos nuevos de enfriamiento, busque la etiqueta ENERGY STAR.
Prepare su hogar contra filtraciones: Reducir la cantidad de aire que entra y sale de su vivienda puede disminuir los costos de enfriamiento y aumentar el confort.
Use electrodomésticos con inteligencia: Utilice aparatos que generan calor, como secadoras, hornos y lavavajillas, durante la noche cuando la temperatura es más baja.
Asegure las ventanas: Cierre y trabe bien las ventanas al encender el aire acondicionado central para lograr un sellado adecuado.
Asistencia para el pago de energía
Para los clientes que enfrentan dificultades económicas, PECO recomienda comunicarse lo antes posible si tienen problemas para pagar su factura. La compañía trabaja con socios comunitarios para conectar a los clientes con programas de asistencia como:
Programa de Asistencia al Cliente (CAP): Ofrece una factura mensual fija basada en los ingresos.
Programa de Reducción del Consumo para Bajos Ingresos (LIURP): Proporciona asistencia en conservación y acondicionamiento del hogar.
Fondo de Asistencia Energética con Aportación Equivalente (MEAF): Ofrece hasta $1,250 en ayuda por cliente que califique.
Servicios CARES: Programa de referencia para clientes con dificultades temporales o financieras.
Además, PECO ofrece opciones como acuerdos de pago flexibles y Facturación Presupuestada (Budget Billing), que promedia los pagos durante 12 meses.
La asequibilidad de la energía sigue siendo una prioridad para PECO. Los clientes que necesiten asistencia pueden comunicarse al 800-494-4000 para conocer los recursos disponibles.
Mural en Jay’s Local, 2301 Liberty Street. (Foto: Max Kraft)
Los fines de semana, la calle Hamilton se llena de clientes en los restaurantes, multitudes que asisten a festivales y música en vivo.
Esto contrasta con los locales vacíos y los edificios deteriorados que alguna vez definieron a Allentown. Durante la última década, la tercera ciudad más grande de Pensilvania ha experimentado una transformación. Nuevos apartamentos, teatros y pequeños negocios han renovado el centro de la ciudad, mientras que una creciente población latina ha ayudado a redefinir la identidad de Allentown.
A pesar de décadas de pobreza y declive, Allentown ha emergido tanto como una historia de éxito en la reurbanización como uno de los centros más importantes de la vida latina en el este de Pensilvania.
Torre PPL y horizonte de Allentown. (Foto: Max Kraft)
El Valle de Lehigh, en general, también se ha convertido en una región en resurgimiento. La industria de almacenes y logística, la atención médica y nuevas inversiones corporativas están impulsando el crecimiento económico en el este del estado. Proyectos como la inversión planificada de 3.500 millones de dólares de Eli Lilly and Company para la fabricación farmacéutica ofrecen motivos de optimismo para el Valle de Lehigh.
Ese impulso se ha concentrado cada vez más en Allentown, conocida también como la Ciudad Reina.
Estos cambios no han pasado desapercibidos para los residentes de toda la vida.
Elias Saba, de 30 años, nació y creció en Allentown.
“Con el paso de una década, vi cómo Coca-Cola Park aparecía en mi patio trasero y cómo el PPL Center surgía en el centro de la ciudad”, dijo Saba. “Creo que he visto desaparecer y reconstruirse tres manzanas en tantos años”.
A partir de mediados de la década de 2010, la reurbanización se aceleró mediante una combinación de inversión pública y desarrollo privado. La Zona de Mejoramiento del Vecindario (Neighborhood Improvement Zone) permitió que ciertos ingresos fiscales generados en el centro de la ciudad se reinvirtieran directamente en proyectos locales. Este incentivo ayudó a atraer construcciones a gran escala y alentó a los desarrolladores a asumir riesgos en una ciudad que durante mucho tiempo fue vista como económicamente incierta.
La reurbanización también ha traído nuevos residentes a la ciudad.
Ivy Fox es adiestradora de perros, se mudó de las montañas de los Poconos a la vibrante ciudad de Allentown, que la ha acogido muy bien, pero se sabe privilegiada. (Foto: Max Kraft)
Ivy Fox se mudó el año pasado a Allentown desde los Poconos, atraída por la ubicación céntrica de la ciudad y la facilidad para recorrerla a pie. Adiestradora de perros y artista que trabaja en encargos privados, Ivy afirma que Allentown ofrece comodidades de las que las comunidades más pequeñas suelen carecer.
“Estamos muy bien ubicados para los deportes caninos”, dijo convencida. “Vivo a seis minutos del recinto ferial de Allentown. Tienes un mercado agrícola y una exhibición canina, y no tienes que ir lejos para disfrutarlo. Poder caminar a algún lugar, comer, reunirte con amigos y estar donde todo sucede es algo muy atractivo”. Ella disfruta su nueva ciudad, pero reconoce que no todos se benefician por igual de los cambios.
“Lo más duro es ver a la gente luchar”, dijo. “Sales del lugar bonito donde vives y hay personas que enfrentan adicciones y otras dificultades. Me pone triste. La gente simplemente pasa de largo”.
El contraste que describe es visible en toda la ciudad.
Si bien la reurbanización ha mejorado la infraestructura del centro y aumentado la inversión, también ha generado preocupación por la asequibilidad. Los precios de la vivienda y los alquileres han aumentado a medida que los nuevos desarrollos atraen a residentes de fuera del área, en una ciudad donde muchas familias han vivido por generaciones.
Orquídea Pamela. (Foto: Cortesía/Orquídea)
OrquídeaPamela, de 39 años, reconoce estos desafíos. “Como enfermera de atención domiciliaria que trabaja principalmente en el centro de la ciudad, me preocupa la pobreza que encuentro. A menudo veo residentes que viven con recursos extremadamente limitados”.
Esta cuestión es especialmente importante en una ciudad donde los residentes latinos ahora representan más de la mitad de la población.
La comunidad latina de Allentown ha sido durante mucho tiempo central para la identidad de la ciudad. La migración puertorriqueña ayudó a dar forma a los vecindarios de toda la ciudad, y una inmigración más reciente proveniente de la República Dominicana y Centroamérica ha diversificado aún más la población. Una de las comunidades sirias más antiguas de Estados Unidos también tiene su hogar en Allentown.
Hoy en día, la influencia latina es visible en la vida cotidiana: en restaurantes, iglesias, negocios, escuelas, festivales y en el liderazgo político. La comunidad se mantiene resiliente.
La propia Pamela es un gran ejemplo de esa resiliencia. Llegó a Allentown desde la República Dominicana en 1996. Hoy es enfermera supervisora en Lehigh Valley Health Network y dirige su propio negocio de consultoría de viajes, TravelLust. Aun así, encuentra tiempo para criar a tres hijos y mantenerse conectada con su cultura.
“Me encanta que haya eventos que promueven experiencias culturales, como los desfiles y festivales dominicanos y puertorriqueños”, dijo.
Eventos como Fiesta on Hamilton y el Festival Puertorriqueño reúnen cada año a los residentes, transformando las calles del centro en espacios públicos llenos de música, comida y orgullo latino.
Esto es especialmente significativo en Allentown, una ciudad que históricamente sufrió discriminación en la vivienda, lo que dejó efectos duraderos que aún mantienen separadas a las comunidades hispanas.
“Ahora la comunidad latina ha estado liderando”, dijo Pamela. “Cierran partes de Hamilton y la Séptima Calle, ponen música y muchísimos quioscos de comida, lo que permite que la comunidad latina se reúna y disfrute de la mezcla de culturas”.
Esa presencia cultural se extiende más allá de la temporada de festivales.
A diferencia de algunas grandes ciudades estadounidenses, como el Upper East Side de Nueva York, donde los vecindarios latinos se han reducido debido al aumento de los costos, la población latina de Allentown continúa creciendo. Los residentes latinos se convirtieron en la mayoría de la población de la ciudad alrededor de 2020, reflejando un cambio demográfico continuo.
Establecimientos locales como La Vida Café han mantenido fuertes lazos comunitarios mientras se benefician del aumento del tránsito peatonal y de la renovada actividad económica. Fundado como una iniciativa sin fines de lucro vinculada a Life Church, el café reinvierte gran parte de sus ingresos en programas comunitarios.
Es posible comenzar el día con un sándwich cubano en La Vida por la mañana y terminar la noche tomando café con leche y comiendo cocina cubana de fusión en Rosa Blanca, un restaurante de propiedad y operación latina, lanzado originalmente por el ganador de Iron Chef, José Garces.
El liderazgo latino también es cada vez más visible en la política.
Ana María Caballero Tiburcio se convirtió en la primera legisladora estatal latina del Valle de Lehigh tras ganar una elección especial en Pensilvania. (Foto: RR. SS.)
La dominicano-estadounidense Ana María Caballero Tiburcio se convirtió en febrero, tras ganar una elección especial, en la primera legisladora estatal latina del Valle de Lehigh y en la miembro más reciente del Caucus Legislativo Latino de Pensilvania. El liderazgo político de la ciudad refleja cada vez más la composición demográfica de sus residentes.
El alcalde de Allentown, Matthew Tuerk, ha sido una de las figuras visibles en el proceso de revitalización y crecimiento de la Ciudad Reina. (Foto: RR. SS.)
El alcalde Matthew Tuerk es de ascendencia cubana, y la representación latina continúa creciendo en el gobierno local.
Allentown incluso mantiene una relación de ciudad hermana con Santo Domingo Este, en la República Dominicana.
Allentown puede estar cambiando, pero la Ciudad Reina se niega a olvidar sus raíces.
Reflexionando sobre la diversidad y vitalidad de su ciudad natal, Elias Saba lo resume a la perfección: “Allentown es un ejemplo claro de lo que Estados Unidos aspira a ser”.
On weekends, Hamilton Street fills with restaurant traffic, festival crowds, and live music.
This is a contrast to the vacant storefronts and fading buildings that once defined Allentown. Over the past decade, Pennsylvania’s third-largest city has undergone a transformation. New apartments, theatres, and small businesses have reshaped the city center, while a growing Latino population has helped redefine Allentown’s identity.
Despite decades of poverty and decline, Allentown has emerged as both a redevelopment success story and one of the most important centers for Latino life in eastern Pennsylvania.
The Lehigh Valley itself has become a region in resurgence. Warehousing, logistics, healthcare, and new corporate investment are contributing to economic growth across eastern Pennsylvania. Projects like Eli Lilly and Company’s planned 3.5-billion dollar pharmaceutical manufacturing investment give the Lehigh Valley for optimism.
Tower and Allentown Skyline. (Photo: Max Kraft)
That momentum has increasingly centered around Allentown, which is also known as the Queen City.
These changes have not gone unnoticed by long-term locals.
Elias Saba, 30, is Allentown born-and-raised.
“Over the course of a decade, I watched as Coca-Cola Park appeared in my backyard, the PPL Center popped up in Center City,” Saba said. “I think I’ve seen three city blocks disappear and get rebuilt in as many years.”
Beginning in the mid-2010s, redevelopment accelerated through a combination of public investment and private development. The Neighborhood Improvement Zone allowed certain tax revenues generated downtown to be reinvested directly into local projects. The incentive helped attract large-scale construction and encouraged developers to take risks in a city long viewed as economically uncertain.
Redevelopment has also brought new residents into the city.
Ivy Fox moved to Allentown last year from Poconos, drawn by the city’s central location and walkability. A dog handler and artist working on private commissions, she says Allentown offers convenience that smaller communities often lack.
“We are very centrally located for dog sports,” Fox said. “I live six minutes away from the Allentown Fairgrounds. You get a farmers’ market and a dog show and you don’t have to go far to get it. Being able to walk somewhere and get food or meet up with friends and be where everything is – it’s an attraction.”
Fox is enjoying her new city, but she recognizes that not everyone benefits equally from change.
“The toughest thing is kind of watching people struggle,” she said. “You step outside of the nice place you live and there are people who are struggling with addiction and things like that. It makes me sad. People are just walking past.”
The contrast Fox describes is visible throughout the city.
While redevelopment has improved downtown infrastructure and increased investment, it has also raised concerns about affordability. Housing prices and rents have climbed as new development attracts residents from outside the area. In a city where many families have lived for generations.
Orquidea Pamela. (Photo: Courtesy/Orquidea)
Orquidea Pamela, 39, recognizes these challenges. “As a home care nurse working primarily in Center City, I am concerned by the poverty I encounter. I often see residents living with extremely limited resources.”
Allentown’s Latino community has long been central to the city’s identity. Puerto Rican migration helped shape neighborhoods throughout the city, and more recent immigration from the Dominican Republic, and Central America has further diversified the population. One of the USA’s oldest Syrian communities also calls Allentown home.
Today, Latino influence is visible across daily life: in restaurants, churches, businesses, schools, festivals, and political leadership. The community here remains resilient.
Pamela herself is a great example of this resilience. She came to Allentown from the Dominican Republic in 1996. Now, she’s a managing nurse for Lehigh Valley Health Network, and runs her own travel consultation business: TravelLust. Somehow, she manages to find the time to raise three boys and stay connected to her culture.
“I love how there are events that promote cultural experiences, such as Dominican and Puerto Rican parades and festivals,” she said.
Events such as Fiesta on Hamilton and the Puerto Rican Festival bring residents together each year, transforming downtown streets into public gathering spaces filled with music, food, and Latin pride.
This is especially significant in Allentown, which was historically subjected to housing discrimination which caused ripple effects that keep Hispanic communities separated to this day.
“Now, the Latino community has been leading,” Pamela said. “They close down parts of Hamilton and Seventh Street and have music and so many food kiosks allowing the Latino community to come together and enjoy the mixture of cultures,” Pamela said.
That cultural presence extends beyond festival season.
Unlike some major American cities where Latino neighborhoods have shrunk because of rising costs such as New York’s Upper East Side, Allentown’s Latino population continues to grow. Latino residents became the majority population in the city around 2020, reflecting continued demographic change.
Local establishments such as La Vida Café have maintained strong community ties while benefiting from increased foot traffic and renewed economic activity. Founded as a nonprofit initiative connected to Life Church, the café reinvests much of its revenue into community programs.
Mural en Jay’s Local, 2301 Liberty Street. (Poto: Max Kraft)
It is possible for a local to start their day with a Cubano at La Vida in the morning and end the night drinking Cafe con Leche and eating Cuban Fusion cuisine at Rosa Blanca, a Latino owned and operated restaurant originally launched by Iron Chef winner Jose Garces.
Latino leadership is also increasingly visible in politics.
Ana María Caballero Tiburcio se convirtió en la primera legisladora estatal latina del Valle de Lehigh tras ganar una elección especial en Pensilvania. (Foto: RR. SS.)
Dominican American State Representative Ana Maria Caballero Tiburcio became the Lehigh Valley’s first Latino state legislator and the newest member of the PA Legislative Latino Caucus after winning a special election in February. The city’s political leadership increasingly reflects the demographic makeup of its residents.
El alcalde de Allentown, Matthew Tuerk, ha sido una de las figuras visibles en el proceso de revitalización y crecimiento de la Ciudad Reina. (Foto: RR. SS.)
Mayor Matthew Tuerk is of Cuban descent, and Latino representation continues to grow across local government.
Allentown may be changing, but the Queen City refuses to forget its roots.
Reflecting on the diversity and vibrancy of his home city, Elias Saba sums it up perfectly “Allentown is a prime example of what America strives to be.”
El Día del Campeonato, esa atmósfera estaba en todas partes: una competencia intensa, una energía desbordante y familias que acudieron por el baloncesto, pero encontraron un sentido de pertenencia. (Foto: suministrada)
Cuando Annette Ruiz llevó a su hijo de 11 años a La Liga del Barrio, encontró algo mucho más grande que el baloncesto. Encontró estructura, sentido de la responsabilidad y una comunidad que hizo que su hijo se sintiera parte de algo.
«Ha estado increíble. Ahora se levanta y dice: «Mamá, vámonos. Tengo que hacerlo bien»», comentó Ruiz. «Le está dando un propósito».
Ese propósito llenó el Community College of Philadelphia el 25 de abril, cuando La Liga del Barrio celebró sus Juegos de Campeonato de 2026, reuniendo a jóvenes atletas, exjugadores, familias, entrenadores y colaboradores comunitarios para un día completo de competición y conexión.
La jornada incluyó partidos de campeonato juvenil, un partido de exjugadores, un encuentro de jugadores contra agentes de policía y una demostración con drones policiales. Pero la historia más profunda residía en la comunidad que lo rodeaba padres en las gradas, exjugadores que regresaban y entrenadores que servían de mentores para la próxima generación.
Otro padre calificó a La Liga como «una bendición» y «una de las cosas más impactantes y transformadoras» para su hijo.
Para su fundador, Raymond Alvarez, ese impacto es precisamente el objetivo. Hace 26 años, La Liga comenzó como una liga de baloncesto diseñada para mantener a los jóvenes apoyados y conectados. El baloncesto era el gancho, pero nunca la misión completa.
A medida que los exjugadores crecían, seguían pidiendo una forma de volver a participar.
«No paraban de decir: «Organícennos una liga. Queremos una liga»», relató Alvarez.
Muchos exjugadores ahora sirven de mentores para los jugadores más jóvenes. Algunos se han convertido en entrenadores o tienen hijos propios jugando en la liga. Incluso algunos de los agentes de policía que participaron en el Día del Campeonato jugaron en su momento en La Liga.
El resultado es el tipo de circuito comunitario del que Filadelfia necesita desesperadamente más ejemplos.
«Algunos de estos chicos no tienen una figura paterna en casa», señaló Alvarez. «La primera persona que tal vez vean como figura paterna es un entrenador».
Ahora, La Liga tiene la vista puesta en un gimnasio permanente y un centro comunitario en Kensington, construido en torno al «mismo ambiente familiar que hemos creado a lo largo de 26 años», afirmó Alvarez.
Un mariachi lo sorprendió con una serenata, llenando el espacio de música, emoción y celebración. Fue un momento profundamente simbólico, lleno de signficado en plena semana del Cinco de Mayo. (Foto: cortesía familia Rose-Avila)
Seattle, WA — Magdaleno “Leno” Rose-Avila, reconocido activista por los derechos humanos, poeta y líder comunitario, falleció el 7 de mayo de 2026 en un hospital de Seattle tras un mes de haber sido internado de emergencia, durante un viaje en el que se fue a dar una conferencia.
Leno nació el 7 de septiembre de 1946 en Colorado, iniciando una vida que se convertiría en un ejemplo de compromiso con la justicia, la igualdad y la dignidad humana.
Creció en una familia numerosa de 12 hijos, hijo de padres inmigrantes. Desde muy joven conoció el trabajo duro: a los 11 años comenzó a laborar en los campos de cebolla y, posteriormente, se unió a cuadrillas de trabajadores migrantes en las Dakotas. Estas experiencias tempranas marcaron profundamente su conciencia social y definieron el rumbo de su vida al servicio de los demás.
En 1968, siendo estudiante en la Universidad de Colorado, participó en las protestas tras el asesinato del reverendo Dr. Martin Luther King Jr., contribuyendo a impulsar cambios históricos en el campus, entre ellos la creación de programas para minorías y residencias estudiantiles mixtas.
Su compromiso con la justicia social lo llevó a integrarse al movimiento de trabajadores agrícolas, colaborando con líderes históricos como César Chávez y Dolores Huerta dentro del United Farm Workers Union, donde trabajó con recursos mínimos pero con una convicción profunda por la dignidad laboral y los derechos de los inmigrantes.
A nivel internacional, Leno expandió su vocación de servicio al desempeñarse como director del Cuerpo de Paz en Nicaragua, Guatemala, Paraguay y Micronesia, promoviendo el desarrollo comunitario y el entendimiento intercultural.
A lo largo de su carrera, ocupó puestos clave en organizaciones e instituciones dedicadas a los derechos civiles y humanos, entre ellas Amnistía Internacional (Estados Unidos), la Fundación César E. Chávez, el Departamento de Trabajo, el Colorado Migrant Council y el Comité Nacional Demócrata. Fue también fundador de Homies Unidos, una organización enfocada en la paz y la no violencia entre jóvenes en riesgo y miembros de pandillas, y editor del periódico Ahora en 1970.
Su activismo incluyó colaboraciones con organizaciones como Witness to Innocence, Death Penalty Focus y Moratorium 2000, destacándose en la defensa contra la pena de muerte y en la promoción de reformas del sistema de justicia.
Además de su labor social, Leno fue poeta y escritor publicado. Su obra apareció en colecciones como Los Cuatro y Looking for My Wings, y al momento de su fallecimiento trabajaba en un nuevo proyecto titulado Driving to the Moon. Su escritura reflejaba su compromiso con la verdad, la memoria y la esperanza.
Desde el 2020, en plena pandemia, fue columnista de Impacto, donde publicó su más reciente pieza dedicada a las víctimas de César Chávez.
En sus últimos años, centró parte de su activismo en la concienciación sobre el etiquetado de organismos genéticamente modificados (GMO) en Estados Unidos, y mantuvo su compromiso hasta el final de su vida.
En reconocimiento a su trayectoria, recibió el premio Distinguished Citizen of the Year otorgado por la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de Seattle.
Leno fue profundamente querido y respetado. Le sobreviven su esposa, Carolyn Rose-Avila; su hijo, Kimbo Tenorio; su hija, Aviva Rose-Avila; así como una extensa familia y una amplia comunidad que lo reconoció como mentor, colega y amigo.
Se anunciarán próximamente los detalles de varios servicios conmemorativos que se celebrarán en distintas ciudades donde radicó, para honrar su vida y legado.
Su familia comparte un mensaje que resume su espíritu y su forma de vivir:
Seattle, WA — Magdaleno “Leno” Rose-Avila passed away today at a hospital in Seattle, following several weeks marking the closing chapter of a life devoted to love, justice, and human rights for all.
Magdaleno “Leno” Rose‑Avila, a lifelong advocate for social justice, human rights, and nonviolence, passed away on May 7, 2026, in Seattle, Washington. He was 79 years old.
Born on September 7, 1946, Rose‑Avila devoted his life to uplifting marginalized communities and advancing dignity and equality for all. A respected leader, organizer, and humanitarian, he was widely recognized for his decades of service in both national and international movements for justice.
Rose‑Avila worked alongside iconic figures such as César Chávez and Dolores Huerta, contributing to the farmworkers’ movement and championing laborers’ rights across the United States. His commitment to nonviolence and community empowerment became the cornerstone of his activism and leadership.
Throughout his distinguished career, he held key positions in influential organizations, including Amnesty International, the César Chávez Foundation, the U.S. Department of Labor, and the Democratic National Committee. He also served as a director within the Peace Corps, where he supported development efforts in countries such as Nicaragua, Guatemala, Paraguay, and Micronesia.
In addition to his work as an activist, Rose‑Avila was a writer, poet, and speaker whose words inspired generations to pursue justice with compassion and courage. He consistently promoted values of understanding, inclusion, and respect. He was known to say he had “no room for hate,” reflecting the philosophy that guided his life’s work.
Rose‑Avila also played a vital role in community-based initiatives aimed at preventing violence and supporting at-risk youth. His influence extended into Latino communities across the country, where he was regarded as a mentor and a voice for those often unheard.
He is remembered not only for his professional accomplishments but also for his warmth, humility, and unwavering commitment to the betterment of humanity.
Magdaleno “Leno” Rose‑Avila leaves behind a powerful legacy of service, resilience, and hope. His life stands as a testament to the impact one individual can have in the pursuit of justice and peace.
He was deeply loved and is survived by his wife, Carolyn Rose-Avila; his son, Kimbo Tenorio; his daughter, Aviva Rose-Avila; and a large extended family. Memorial services and tributes are expected to be announced in the coming days.
For now, his family shares this message: “Big Jalapeño Love.”
Mariam Delgado, presentadora de TV y radio, conferencista y escritora. Es pastora de Alpha & Omega Church en Miami, fundadora del movimiento “Yo Soy Más” & Host de #MujerUnicaPodcast.
El Día de las Madres es una ocasión especial para celebrar no solo a quienes nos dieron la vida, sino a todas aquellas mujeres —abuelas, bisabuelas, tías y madres de corazón— que han volcado su amor en la crianza de otros. Espero que en este día sean consentidas con flores y gestos de cariño, pero más allá de los regalos, quiero dedicar un espacio a la reflexión sobre la magnitud de nuestra labor.
Ser madre es, probablemente, el trabajo más importante del mundo: estamos formando a la próxima generación. Sin embargo, sé que este camino no siempre es fácil. Saludo con admiración a quienes enfrentaron la maternidad en la adolescencia, a quienes hoy están lejos de sus hijos por razones migratorias, y a las madres adoptivas, cuyo amor trasciende los lazos de sangre.
A menudo, nuestro esfuerzo pasa desapercibido. Recuerdo cuando mis hijos Verónica y Albertico eran bebés. Mientras Verónica era tranquila, Albertico nos mantuvo en vela durante meses debido a los cólicos. Yo llegaba a mi trabajo con ojeras profundas, sintiendo el agotamiento de intentar cumplir con todo. Sé que muchas se identifican con esa sensación de quedarse dormidas frente al computador tras una noche de cuidados, o de estirar las horas para ayudar con una tarea escolar después de una larga jornada laboral.
Como mujeres, poseemos una capacidad asombrosa para la multitarea: podemos cerrar un trato con un cliente mientras atendemos las necesidades de un niño o preparamos la cena. Pero esa misma autoexigencia suele traer consigo una carga pesada: la culpa.
Mi primer consejo para ti hoy es: suelta la culpa. Si tuviste que salir a trabajar y no pudiste estar en cada momento de la infancia de tus hijos, no te castigues. Hiciste lo mejor que pudiste con las herramientas que tenías en ese momento. Eres una excelente madre, precisamente porque te esforzaste por darles sustento y futuro.
En segundo lugar, no vivas en la preocupación. Es natural sentir ansiedad por el porvenir de nuestros hijos, especialmente cuando crecen y forman sus propias familias. Sin embargo, debemos aprender a soltar las cargas que no podemos controlar.
La verdadera paz mental llega cuando decidimos confiar en que la semilla de valores y amor que plantamos en ellos, dará sus frutos a su debido tiempo, incluso si el camino parece desviarse momentáneamente.
Finalmente, te invito a establecer prioridades. En medio de un mundo que nos exige ser perfectas en el trabajo, en el hogar y en la apariencia, lo más trascendental es la herencia emocional y espiritual que dejamos. Enseñarles a ser personas sensibles, íntegras y con fe es la mayor inversión que podemos hacer.
Me quito el sombrero ante ustedes. Que este día sea un recordatorio de que su labor es sagrada y que, a pesar de los desafíos, ser madre es una de las experiencias más bellas y transformadoras de la vida. ¡Felicidades!
* Mariam Delgado, presentadora de TV y radio, conferencista y escritora. Es pastora de Alpha & Omega Church en Miami, fundadora del movimiento “Yo Soy Más” & Host de #MujerUnicaPodcast. @mariamjdelgado
Una vida de lucha, generosidad y legado para nuestras comunidades
“Hay quienes luchan un día y son buenos. Hay quienes luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.” — Bertolt Brecht
Con profundo respeto, cariño y gratitud, Impacto, junto con toda su colectividad —editores, reporteros comunitarios y colaboradores— se une a las expresiones de amor, fortaleza y acompañamiento hacia Magdaleno “Leno” Rose Avila, firme defensor de los derechos humanos y referente vivo de conciencia, dignidad y lucha dentro de nuestras comunidades.
Desde el año 2020, Leno ha sido parte esencial de la familia de Impacto, contribuyendo con constancia, generosidad y una voz única que combina claridad histórica, experiencia y una profunda capacidad de reflexión. A través de sus escritos, ha compartido con nuestros lectores piezas fundamentales para entender partes de la historia de este país que no se pueden explicar sin las contribuciones de los inmigrantes, y los chicanos como él. Su forma de escribir —cercana, auténtica, profundamente humana— ha sido también una forma de compartir su vida, su pensamiento y su compromiso con los demás.
Hoy, en medio de complejos retos de salud, Leno continúa rodeado del amor de su familia, sus amistades y una amplia comunidad que él mismo ayudó a formar durante décadas de activismo, organización comunitaria y liderazgo con principios. Su voz, incluso ahora, sigue presente, firme y necesaria.
A pesar del desgaste físico, se mantiene lúcido la mayor parte del tiempo y continúa haciendo un esfuerzo consciente por conectarse con quienes lo visitan y seguir extendiendo su legado. El dolor ha sido constante, pero lo enfrenta con serenidad, fortaleza y, sobre todo, con coherencia.
Leno enfrenta un agresivo tipo de cáncer de células fusiformes. Ante este repentino diagnóstico, tomó la decisión de pronto ingresar a cuidados paliativos.
El pasado 6 de mayo, el amor sembrado a lo largo de su vida, dio muestra de sus frutos, en la fecha que coincidió con el cumpleaños de su esposa, Carolyn Rose-Ávila. Amigos de distintos lugares viajaron para acompañarlos. El ambiente sobrio de un hospital de Seatle, se convirtió en una fiesta de plaza, llenó de afecto, compañía y solidaridad. Leno, aun en su condición, pudo sentir y disfrutar de ese amor con alegría.
Un mariachi lo sorprendió con una serenata, llenando el espacio de música, emoción y celebración. Fue un momento profundamente simbólico, lleno de significado en plena semana del Cinco de Mayo.
El constante flujo de visitas, mensajes y apoyo económico refleja con claridad el impacto de Leno en la vida de tantas personas. Eso que dio, sin reservas, se ve cristalizado.
En medio de la dificultad, Leno sigue enseñando. Desde su experiencia y convicción, continúa recordándonos que el amor es una práctica diaria, que la no violencia es una decisión consciente, y que la comunidad —especialmente mujeres y jóvenes— es el pilar de toda transformación real.
En días recientes, una de sus frases resuena con especial fuerza: “No tengo espacio para el odio”. Una afirmación simple, pero profundamente poderosa, una guía, una forma de vida.
Ante la incertidumbre, hay una certeza absoluta: Leno sigue dejando una huella profunda, irreemplazable, y su legado continuará vivo en cada persona a la que tocó. En Impacto, también sabemos eso y por eso hoy hablamos como uno solo:
Gracias, Leno, por tu palabra. Gracias por tu ejemplo. Gracias por enseñarnos que tu lucha, su lucha, es nuestra lucha y, que se lucha con amor.
A ti, a Carolyn, a tus hijos Aviva y Kimbo, y a toda tu familia extendida, les extendemos un abrazo colectivo.
Hay quienes luchan toda la vida… por eso para nosotros, Leno, eres seguirás siendo, uno de los imprescindibles.
Gracias por impactarnos con tanta esperanza, en que otro mundo es posible.
Un hombre observa su propio reflejo mientras el entorno permanece difuso y distante, en una representación simbólica del ego, la desconexión emocional y la necesidad de validación. (Imagen generada con IA)
El egocentrismo tiene una característica tan silenciosa como peligrosa: quienes lo padecen suelen ser los últimos en darse cuenta. Viven convencidos de que su manera de ver el mundo es la correcta, y todo lo que no encaja en esa visión lo interpretan como error, ataque o incomprensión.
Son personas que no toleran la crítica, aunque muchas veces se presenten como abiertas o “humildes”. Esa humildad, en realidad, suele ser superficial, frágil, casi una máscara. Porque aceptar un punto de vista diferente implicaría reconocer que detrás de esa seguridad y esos aires de superioridad, se esconde un complejo de inferioridad.
Hay también una cercanía innegable entre el egocentrismo y el narcisismo. No son exactamente lo mismo, pero suelen caminar de la mano. El egocéntrico centra todo en sí mismo; el narcisista, además, necesita validación constante. Ambos comparten una dificultad profunda para reconocer al otro como igual. Esa limitación se refleja en su forma de relacionarse: pueden ser carismáticos, cercanos e incluso inspiradores en un momento, y al siguiente, distantes, defensivos o inconsistentes, especialmente cuando sienten que no tienen el control o que alguien cuestiona su postura.
El problema no es solo la falta de escucha, sino la incapacidad de aprender del otro. Cuando alguien aporta una idea distinta, una experiencia diferente o un conocimiento más profundo, en lugar de verlo como una oportunidad genuina de crecimiento, lo perciben como una amenaza personal. Todo se vuelve una competencia invisible donde lo importante no es entender, sino tener la razón y que no descubran su incompetencia.
Lidiar con este tipo de personas requiere equilibrio y claridad. No se trata de cambiarlas —porque eso solo ocurre cuando nace una verdadera conciencia— sino de no engancharse en su necesidad constante de validación. Poner límites, comunicarse con calma y no tomar sus reacciones de manera personal ayuda a preservar la propia energía. A veces, la distancia emocional no es frialdad, sino salud.
Con el tiempo, estas personas suelen hacerse preguntas que revelan su desconexión: “¿Por qué los demás actúan así conmigo? ¿Por qué no me valoran? ¿Por qué no me respetan como merezco?”. Sin lograr ver que, en muchos casos, no es el mundo el que falla, sino su resistencia a respetar lo diferente: una opinión, una experiencia, o el conocimiento de otro.
Porque al final, el verdadero crecimiento no está en demostrar que uno sabe más, sino en reconocer que siempre hay algo que aprender de todos.
Si bien cada quien es experto en su propia vida, en sus propias batallas y aprendizajes, la sabiduría auténtica consiste en aceptar que siempre habrá alguien que haga algo mejor que nosotros, que vea más lejos en cierto tema, que haya recorrido un camino distinto. Aprender de la propia experiencia es una muestra de inteligencia, aprender de la experiencia de los demás nos hace sabios.
Dejemos de sentirnos amenazados y abracemos la crítica, buena o mala, como una oportunidad de crecimiento.
Aprender de quien nos cuesta trabajo aceptar y relacionarnos puede ser una de las experiencias más transformadoras, para controlar el ego y no dejar que el ego nos controle.
Comparación: Egocentrismo vs Narcisismo
Aspecto
Persona Egocéntrica
Persona Narcisista
Enfoque principal
Se centra en sí misma
Se percibe como superior a los demás
Autoimagen
Cree que su visión es la correcta
Imagen inflada, pero internamente frágil
Necesidad de validación
Moderada o situacional
Alta y constante
Relación con la crítica
Le incomoda
La rechaza y la ve como ataque
Empatía
Limitada
Muy baja o casi inexistente
Relación con los demás
Puede ignorar opiniones ajenas
Puede manipular o usar a otros
Humildad
Puede aparentar apertura
Suele ser “falsa humildad”
Aprendizaje
Limitado por su ego
Muy limitado por necesidad de tener la razón
Reacción ante alguien que sabe más
Incomodidad
Amenaza directa, competencia o rechazo
Coherencia emocional
Variable
Inconsistente (idealiza y luego rechaza)
Impacto en relaciones
Frustración
Desgaste, conflicto y confusión
Relación con la mentira
Aspecto
Persona Egocéntrica
Persona Narcisista
Uso de la mentira
Ocasional, defensivo
Frecuente, funcional
Tipo de mentira
Exagera o ajusta la realidad
Manipula, inventa o distorsiona narrativas
Motivación
Proteger su imagen
Mantener control y admiración
Relación con la verdad
La adapta a su conveniencia
La reescribe completamente si es necesario
Nivel de conciencia
A veces se autoengaña
Puede mentir conscientemente o creerse su versión
Objetivo final
No quedar mal
Ser visto como superior o víctima
Egocentrismo: “Yo soy el centro” → distorsiona la realidad para no perder la razón
Narcisismo: “Yo soy superior” → puede crear una realidad para sostener su imagen
*Cristina en tu esquina es una columna escrita por una psicóloga, enfocada en brindar orientación práctica sobre salud mental, bienestar emocional y dinámicas humanas en la vida cotidiana.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participa este jueves en una rueda de prensa en el Palacio Nacional en Ciudad de México (México). (Foto: EFE/Isaac Esquivel)
Ciudad de México.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, publicó este jueves un edicto del rey español Carlos I, fechado en la ciudad de Valladolid en 1548, en el que, a su juicio, se hablaba de las «atrocidades» de Hernán Cortés, en plena polémica por la revindicación del conquistador por parte la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de visita en el país.
«Aquí les dejo el edicto de Carlos I de España en Valladolid, de 1548, en el que habla de las atrocidades de Hernán Cortés, a quien hoy pretende reivindicar la derecha mexicana. Los pueblos originarios son la verdadera reserva de valores del México de ayer y de hoy», subrayó la jefa del Ejecutivo mexicano en un breve mensaje en sus redes sociales.
Asimismo, adjuntó fotografías del mencionado decreto real de la época colonial, en el que el Consejo Real de Indias ordenaba poner en libertad a «todos los indios que el Marqués del Valle (Hernán Cortés) hizo esclavos en Las Indias», en referencia a los territorios americanos conquistados por España.
En el texto se mencionan sucesos de la época en los que estuvo implicado el conquistador español reivindicado recientemente por Ayuso, como la masacre de 400 hombres del pueblo indígena de Cachula, la esclavitud forzada de descendientes de los pueblos originarios o la matanza de Cholula perpetrada por las fuerzas de Hernán Cortés.
«Mando a los dichos españoles que los matasen, y que así habían muerto muchos de ellos (los indios) y hechos esclavos los otros», se lee en el decreto del Consejo de Indias compartido por la presidenta.
La visita oficial de la líder autonómica madrileña a México, desde donde reivindicó la figura de Cortés, defendió la pureza del mestizaje de la época y cargó contra el partido gobernante (Morena), desató las críticas de políticos oficialistas y de la propia Sheinbaum, quien aseguró que «difícilmente» la sociedad mexicana «va a querer a alguien que adore» al conquistador español.
También criticó su «ignorancia» sobre la historia y dijo que aquellos que defienden la conquista o a Hernán Cortés están «destinados a la derrota».
La mandataria madrileña estará en México hasta el 12 de mayo y tiene contemplada una parada en la Riviera Maya por la próxima celebración de los Premios Platino, en una de más de una semana que ha recibido duras criticada por parte la oposición española al considerarla «una provocación en toda regla».