Inicio Blog Página 1602

Tormenta invernal con dañinas nevadas avanza hacia el este en EEUU

(Foto: EFE/Lenin Nelly)

Washington, EE.UU.- Una tormenta invernal que los meteorólogos han bautizado «Oaklee» avanza este martes con nevadas desde el Medio Oeste y hacia Nueva Inglaterra, en tanto que más al sur se esperan granizo y fuertes vientos.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió de inundaciones en áreas del valle del río Mississippi, y adelantó que una segunda tormenta invernal significativa avanzará desde el sur de las Planicies al valle del río Ohio el miércoles.

Las aerolíneas han cancelado hoy en EE.UU. al menos 1.619 vuelos y dieron cuenta de demoras en 3.371 vuelos. Los aeropuertos con mayor número de demoras y cancelaciones eran Charlotte, en Carolina del Norte, y O’Hare, en Chicago (Illinois).

El meteorólogo Ari Sarsalari del canal de televisión Weather Channel, indicó que la corriente de aire ártico y el viento han causado una sensación térmica en la región central norte de hasta 35 y 40 grados Celsius bajo cero.

La temperatura máxima esta mañana en Fargo (Dakota del Norte) sería de 21 grados Celsius bajo cero, 17 grados bajo cero en Rapid City (Dakota del Sur), añadió.

«Como resultado varios sitios tendrán temperaturas bajas sin precedentes», avisó el NWS según el cual a medida que la tormenta se traslade hacia el este aumentarán las probabilidades de truenos, rayos, vientos fuertes, granizo y «unos pocos tornados» en parte de los valles del Mississippi y el Ohio.

«Oaklee» le sigue la pista a la tormenta «Nancy» que hoy afecta la región norte del país, y concluirá su ruta gélida al nordeste durante el fin de semana descargando nieve y hielo en Nueva Inglaterra.

Asimismo «Oaklee» dejará hoy su rastro más al oeste con nieve en las montañas de California y las áreas sur y central de las Montañas Rocosas. Los meteorólogos también anuncian posibles nevadas en partes de Nevada, el norte de Arizona, Utah y las montañas de Colorado.

Polio, varicela, sarampión, y ahora covid. Es hora de analizar por qué las vacunas escolares son obligatorias

sarampión
(Foto: Ilustrativa/Pexels)

La rápida propagación de omicron en todo el país —y la constatación de que las vacunas siguen proporcionando una fuerte protección contra la enfermedad grave— hace que covid-19 esté, quizás, a un paso, de ganarse su lugar en la lista de enfermedades que han sido dominadas por vacunas. Entre ellas se encuentran la poliomielitis, el sarampión, las paperas, la rubeola y la varicela, contra las que la mayoría de los niños deben vacunarse antes de empezar la escuela. Algunos estados han anunciado la obligatoriedad de las vacunas de covid para algunos escolares.

Pero no todo el mundo está de acuerdo en que la obligación de vacunar a los niños sea el camino a seguir. El senador Rand Paul, que se ha opuesto a los mandatos de vacunación, calificó a omicron como la “vacuna de la naturaleza”. Diecisiete estados, en su mayoría liderados por republicanos, han prohibido, de alguna manera, el requisito de estar vacunado contra covid para los estudiantes.

La resistencia a adoptar este tipo de mandatos tiene profundas repercusiones, sobre todo porque las tasas de vacunación entre los niños de 5 a 11 años siguen siendo alarmantemente bajas —por debajo del 15% en algunos estados—, a pesar de que a los niños de 5 años o más se los puede vacunar desde el otoño pasado.

La historia nos enseña por qué las bajas tasas de vacunación entre los niños implican un enorme riesgo, y por qué las autoridades deberían plantearse la posibilidad de hacer mandatoria la vacuna de covid en las escuelas.

En los Estados Unidos, los niños generalmente deben recibir una serie de vacunas antes de entrar en el sistema escolar. Estos requisitos contribuyen a garantizar que toda una generación reciba sus vacunas contra enfermedades que causaron temor durante décadas —incluso siglos— hasta que las vacunas hicieron su trabajo.

Esas enfermedades resultaron aún más aterradoras en lugares inmunológicamente “ingenuos”, al aparecer en cuerpos que nunca las habían sufrido. Ese es el lugar devastador en el que nos encontramos con covid-19 a principios de 2020.

Cuando los exploradores llevaron enfermedades como el sarampión, que circulaba desde hacía tiempo en el continente europeo, a las poblaciones nativas del Nuevo Mundo, se calcula que murió un 80% o 95% de la población indígena en repetidos brotes durante los siguientes 100 a 150 años.

Cuando se hizo más fácil viajar alrededor del mundo, el rey y la reina de Hawaii llegaron a Inglaterra en 1824 y ambos murieron allí de sarampión. El virus volvió a Hawaii en 1848 con una epidemia que mató a una cuarta parte de la población nativa, según una estimación, y luego se recrudeció para crear olas adicionales que mataron a más personas en las décadas siguientes.

Incluso después de que se desarrollaran las vacunas y de que enfermedades como el sarampión y la varicela dejaran de ser comunes (y no fueran peligrosas desde el punto de vista médico para la mayoría de los niños), Estados Unidos siguió obligando la vacunación en las escuelas por diferentes pero importantes razones.

Vacunamos contra la varicela y el sarampión en parte porque esas enfermedades pueden ser más mortales para los adultos, para los inmunodeprimidos y para los bebés, cuyo sistema inmunitario aún está en desarrollo. Igual que covid.

Vacunamos contra las paperas, que en sí misma suele ser una enfermedad leve, porque algunos de los que la contraen sufren graves complicaciones, como la pérdida de audición o la infertilidad en los varones que han pasado la pubertad. Se puede establecer un paralelismo con el “covid persistente”, y todavía no conocemos los efectos a largo plazo de covid, que puede inflamar los órganos.

Además, los niños con varicela deben soportar un prolongado y duro aislamiento en casa. Y vacunamos contra el virus de la varicela —y del sarampión— porque un brote en una escuela puede causar un trastorno importante si las tasas de vacunación son bajas, lo que desencadena acciones como el rastreo de contactos y otras medidas de salud pública.

Al igual que ocurre hoy con covid.

Podríamos tener suerte y lograr una inmunidad generalizada para covid con relativa rapidez, si las nuevas oleadas son cada vez menos abrumadoras. Pero incluso si eso ocurre, muchas personas no vacunadas morirán o enfermarán gravemente y algunos niños tendrán que faltar a la escuela. Nuevas cepas, potencialmente más peligrosas, podrían surgir. ¿Realmente queremos correr ese riesgo y no aprovechar al máximo esta herramienta tan eficaz que tenemos a nuestra disposición?

¿Qué camino queremos tomar para dejar atrás la pandemia: el más rápido y seguro de la vacunación obligatoria o el de quedarnos en un estado de duda prolongada?

Desgraciadamente, las vacunas contra covid llegaron en un momento de profundas divisiones nacionales, cuando la ciencia se había politizado y la desconfianza en el gobierno era grande. Incluso los padres que vacunan a sus hijos para que vayan a la escuela se han mostrado reacios a las vacunas contra covid. Los estados y distritos escolares que han anunciado planes para exigir la vacunación contra covid en las escuelas ya enfrentan reacciones negativas.

Muy diferente a la forma en que el público reaccionó a la introducción de las vacunas infantiles en el siglo XX. Las personas recibieron con entusiasmo la disponibilidad, en 1955, de la vacuna contra la poliomielitis, una enfermedad que podía tener consecuencias desastrosas para la salud, pero que —al igual que covid— era asintomática o leve en la mayoría de las personas infectadas, especialmente los niños. Las dudas que existían entonces no estaban motivadas por un intenso partidismo o división política.

Una de las explicaciones del entusiasmo de aquella época por una nueva vacuna era la buena memoria de los estadounidenses, que habían vivido temibles brotes de poliomielitis y las consiguientes cuarentenas durante gran parte de la mitad del siglo XX. En 1955, muchos estadounidenses conocían a alguien que había muerto a causa de la polio o que había quedado parcialmente paralizado. La gente ha vivido con covid durante un período de tiempo relativamente corto.

La resistencia a la vacuna contra covid tal vez desaparezca cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) cambie la vacuna para niños de la autorización para uso de emergencia a la aprobación total y cuando las oleadas de covid afecten a más estadounidenses.

Así es como mi manera de pensar sobre otra vacuna se vio afectada hace una generación: mi hija mayor contrajo varicela antes de que la vacuna estuviera disponible y pasó horas en baños de avena cubierta con la picazón de cientos de ampollas. No pudo volver al preescolar (ni yo al trabajo) durante 10 días, hasta que las ampollas se cubrieron de costras. Algunas cicatrices tardaron años en desaparecer.

Por eso cuando la vacuna contra la varicela salió al mercado en 1995, me apresuré a vacunar a mi hijo de 2 años. Aun así, tuvo varicela, pero un caso leve, como la mayoría de los casos de covid: una tarde, mientras jugaba, noté dos reveladoras ampollas en la parte superior del brazo que desaparecieron en 24 horas. No se perdió ninguna cita para jugar con sus amigos.

Al igual que muchas vacunas infantiles, esa inyección lo protegió a él, a nuestra familia, a mi trabajo, a nuestra cuidadora, a sus compañeros de clase, a su abuela y a todas las personas vulnerables con las que habíamos estado en contacto en el mercado o en el metro. Si queremos llevar esta pandemia a un rápido desenlace, vacunar a los escolares puede tener el mismo efecto dominó y puede ser el mejor remedio.

Rosenthal es médica y editora jefe de KHN

KHN (Kaiser Health News) es la redacción de KFF (Kaiser Family Foundation), que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud. Junto con Análisis de Políticas y Encuestas, KHN es uno de los tres principales programas de KFF. KFF es una organización sin fines de lucro que brinda información sobre temas de salud a la nación.

Grandes maniobras anteceden el anuncio de la candidata de Biden a la Corte Suprema

La Corte Suprema de los Estados Unidos se ve en Washington, DC el 14 de febrero de 2022. (Foto: VOA)

El presidente de EE. UU. anunció que se centra en cuatro candidatas, a las que considera «increíblemente cualificadas».

Campañas de influencia, meticulosas investigaciones y algunas maniobras cuestionables: la tensión crece en Washington cuando se acerca el anuncio de Joe Biden de su candidata a la Corte Suprema de Justicia.

El presidente demócrata ha prometido nominar, por primera vez en la historia, a una afroestadounidense para el máximo tribunal y deberá dar su nombre a finales de febrero.

Hasta ahora, ha dicho que se centra en cuatro candidatas, todas «increíblemente cualificadas», para sustituir al juez progresista Stephen Breyer, que se jubilará en junio, al concluir el período de sesiones.

Con una intachable carrera tanto en el sector público como en el privado, Ketanji Brown Jackson, de 51 años, jueza de la prestigiosa Corte Federal de Apelaciones en Washington, ha sido durante mucho tiempo una favorita.

Pero la magistrada Michelle Childs, de 55 años, ha remontado en los pronósticos gracias a la campaña apoyada por congresistas demócratas y republicanos que aprecian su origen humilde y su trayectoria lejos de la capital.

Por su parte, Leondra Kruger, jueza de la Corte Suprema de California (oeste), surgió como una buena opción gracias a su corta edad -45 años- y su percepción de mente brillante. Finalmente, una figura menos visible podría irrumpir inesperadamente.

Mientras tanto, currículum, decisiones, discursos… todo es finamente escrutado por la Casa Blanca, que quiere evitar sorpresas desagradables durante el proceso de confirmación.

Sin ideología

La Constitución de Estados Unidos establece que los nueve jueces del Tribunal sean nombrados de por vida por el presidente y confirmados por la Cámara alta del Congreso.

La confirmación, que durante décadas fue una formalidad, se ha convertido con la creciente polarización de la clase política en objeto de agrias batallas.

La más cruda sucedió en 2018 después de que el entonces presidente republlicano Donald Trump designó al juez Brett Kavanaugh después de que una mujer lo acusara de una agresión sexual que se remontaba a su juventud. Estas acusaciones, que él negó rotundamente, casi descarrilaron su polémica confirmación.

Además, Trump hizo entrar durante su mandato a tres jueces, lo que ancló firmemente a la institución en el conservadurismo. Aunque la sustitución del juez Breyer no modificará ese equilibro, se espera que incline un poco la balanza.

Pero dado el débil control del Senado por parte de los demócratas, la Casa Blanca quiere proponer algún nombre que pueda obtener el apoyo de algunos congresistas del bando republicano.

Por ello, examina meticulosamente los escritos y declaraciones de las candidatas, buscando cualquier frase o comentario que pueda ser leído como una señal de una postura demasiado marcada hacia la izquierda.

«No busco hacer una elección ideológica sino a alguien para reemplazar al juez Breyer, con una mente abierta que entienda la Constitución y la interprete de una forma consistente con la interpretación dominante», explicó Biden en la cadena NBC, diciendo que confiaba en que contaría con los votos de algunos senadores de la oposición.

«Todo lo necesario»

Para lograrlo, sus equipos están intensificando los contactos con miembros del Congreso y el propio presidente ha recibido a varios influyentes legisladores.

Entre ellos, dos congresistas de Carolina del Sur están haciendo campaña abiertamente por Michelle Childs, quien ha ejercido toda su carrera en este estado.

«Ella tiene todo lo necesario para ser una gran jueza de la Corte Suprema», argumentó el legislador Jim Clyburn, quien dió un impulso crucial a Joe Biden durante la campaña de 2020 y podría, en función de ello, esperar alguna contraprestación.

El senador republicano Lindsey Graham fue más directo: «Ella obtendría la mayor cantidad de votos republicanos», tal vez hasta 10, aseguró a la cadena televisiva ABC. «Cualquier otra persona sería problemática», sentenció.

Pero algunas voces del ala izquierda demócrata critican a la magistrada por haber defendido, cuando era abogada, a las grandes empresas contra sus empleados.

Sin nombrarla, dos congresistas hicieron circular una carta denunciando «el dominio de los jueces proempresas en la Corte Suprema».

En los intensos lobbies en curso, algunos han utilizado procedimientos menos loables.

Según Politico, un exasistente de Ketanji Brown Jackson editó las páginas de Wikipedia de las candidatas para hacer parecer a su exjefa -que no estaba al corriente de la artimaña- más progresista que sus rivales.

Biden «no se dejará influir por las campañas públicas, los ataques o el cabildeo», prometió la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. «Se mantendrá enfocado en las cualificaciones, los expedientes, el pasado y las referencias» de las candidatas.

Hijos de inmigrantes llaman a Biden a cumplir promesa de reforma migratoria

EFE (Foto: /MIKE THEILER)

Los Ángeles, EE.UU.- Hijos de inmigrantes y activistas hicieron este lunes un llamado al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para que cumpla su promesa de campaña y brinde una senda a la ciudadanía a millones de indocumentados.

Durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de Los Ángeles, hijos de inmigrantes leyeron cartas que enviarán al mandatario para pedirle una reforma migratoria.

“En este Día de los Presidentes, nosotros, como niños nacidos en Estados Unidos, hacemos un llamado al presidente Joseph Biden y a todos los miembros del Congreso para que trabajen juntos para cumplir la promesa de campaña del presidente de lograr una reforma migratoria con un camino hacia la ciudadanía”, declaró la estudiante de secundaria Jersey Vargas.

El nombre de Vargas, nacida en California, se hizo conocido en todo el mundo cuando en 2014 encabezó una delegación al Vaticano para pedirle al papa Francisco que apoyara el respeto a los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos y en todo el mundo.

“Durante más de treinta y cinco años hemos estado trabajando con administraciones demócratas y republicanas para lograr una reforma migratoria”, afirmó Raúl Murillo, director ejecutivo de los Centros Comunitarios Hermandad.

“Es hora de reconocer que no podemos seguir predicando al mundo sobre derechos humanos cuando aquí mismo en Estados Unidos tenemos millones de niños ciudadanos estadounidenses cuyos padres son indocumentados que han arriesgado sus vidas para mantener a Estados Unidos en marcha durante la pandemia y que pagan impuestos pero no pueden disfrutar plenamente de los frutos de su trabajo. El momento de la reforma migratoria es ahora”, añadió.

Juan José Gutiérrez, director ejecutivo de One Stop Immigration Centers, declaró: “Cuando el presidente Joe Biden y el Partido Demócrata pidieron nuestro voto en las elecciones presidenciales de 2020, prometieron hacer justicia para los inmigrantes indocumentados”.

“Esta es una de las mejores oportunidades que probablemente tendremos en mucho tiempo para sacar a los inmigrantes de las sombras y llevarlos a la luz de la democracia estadounidense a través de la reforma migratoria”, abundó.

En la conferencia de prensa participaron integrantes de los grupos Quiero Mi Tarjeta Verde, Derechos de Inmigración para Trabajadores Esenciales y la Coalición por Plenos Derechos para Inmigrantes, entre otros.

Simultáneamente, la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) encabezó manifestaciones en Los Ángeles, Fresno y San Bernardino para exigir la legalización de los indocumentados.

“En vísperas del reporte anual (el informe del Estado de la Unión del presidente al Congreso) el próximo martes 1 de marzo, les estamos recordando al presidente Biden y al Congreso que esperamos y exigimos que se dé prioridad a la legalización para nuestra comunidad indocumentada”, dijo a Efe Mario Cabrera, vocero de CHIRLA.

“Un reporte anual (el informe de gobierno) sería incompleto e injusto si no incluye pasos específicos y propósito político para una legalización y protección para los inmigrantes que demostraron ser esenciales para este país”, puntualizó.

Restablecido el servicio eléctrico en todo Puerto Rico

Un hombre pasa arrastrando un carro frente a las oficinas de Luma Energy, en el barrio de Santurce en San Juan (Puerto Rico), imagen de archivo. (Foto: EFE/Thais LLorca)

San Juan, Puerto Rico.- El servicio eléctrico quedó prácticamente restablecido en todo Puerto Rico después del apagón que afectó a más de 700.000 clientes de LUMA Energy debido a la pérdida de 1.000 megavatios de generación a causa de un problema técnico.

LUMA Energy, compañía responsable de la transmisión y distribución energética en Puerto Rico, informó que a las 6.00 de la tarde (22.00 GMT) únicamente 400 clientes quedaban sin servicio.

La compañía había detallado que se vieron afectadas por la avería unas 200 subestaciones repartidas por toda la geografía de la isla.

La empresa indicó que el apagón afectó principalmente a la región noreste de Puerto Rico.

La avería provocó, además, la interrupción en el servicio de agua en distintos municipios, según dio a conocer la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

Vaccine Hesitancy in Another Covid Year

(Foto: Ilustrativa/Pexels)

It has been almost one year since the COVID-19 vaccine was released. Lifestyles have been significantly and irreversibly altered, and people have been learning how to adjust in their own lives, as society also functions differently as a whole.  While some people have lost loved ones and friends, others have lost businesses that couldn’t survive the shutdowns; some continue to suffer the symptoms of “long COVID;” and everyone has had their resilience tested in one way or another. 

Millions of people across the United States and the world have rolled up their sleeves and have gotten the COVID-19 vaccine to try to restore some normalcy to their lives, by protecting themselves and their loved ones from severe illness. For most people, being vaccinated means embracing loved ones again, attending social gatherings, and going back to school or work without having fears of becoming severely sick or being hospitalized. However, some people have not gotten the COVID-19 vaccine because they remain hesitant. Reasons include personal fears about the vaccine science and safety, or not perceiving COVID-19 as a high risk or threat. Also, misinformation about the COVID-19 vaccine is widespread and can influence decisions.

Only with robust and reliable information can people make the best possible decisions for themselves and their families.  The situation shifts rapidly, as science makes new discoveries and new variants emerge.  Keeping a finger on the pulse of the vaccination situation can lead to individuals and families making better choices. 

The City of Philadelphia has been monitoring the vaccination rate since May 3rd, 2021, and they update their website twice a week. According to the website https://www.phila.gov/programs/coronavirus-disease-2019-covid-19/data/vaccine/  as of February 13th, 56% of Latinos between the age of 12-17 have gotten the COVID-19 vaccine; 63% between the age of 18-44; 85% between the age of 45-64; and 89% that are 65 years or older have gotten the COVID-19 shots. Overall, Hispanics/Latinos have a lower vaccination rate between the ages of 12-44, compared to non-Hispanic Whites. In total across the city, 80% of Latinos, 67% of African Americans, 97% of Asians, and 73% of Whites are considered fully vaccinated.  According to the Pennsylvania Department of Health, as of February 11th, 50.9% of Latinos are fully vaccinated in Pennsylvania. The CDC published vaccine data and as of February 14th, 19.6% of Latinos have been fully vaccinated in the United States. By these metrics, the Latino community in Philadelphia has a high rate of vaccination.

The COVID-19 vaccine has made a great impact, by preventing serious illness, hospitalization, and death. According to the Philadelphia Inquirer, at the beginning of January 2022, Pennsylvania hospitals were reporting that the majority of the COVID-19 patients were unvaccinated. Specifically, some hospitals reported hospitalization among the unvaccinated as high as 90% (McDaniel & McCarthy, 2022).  Given these statistics, it’s important to understand and overcome unneeded doubt about the vaccine.  One study published about COVID-19 vaccination hesitancy among Hispanics and African Americans cites several causes of reluctance, such as medical mistrust; the rapid pace of vaccine development; history of racial and ethnic discrimination; exposure to conspiracy theories, myths, and misinformation; and concerns about safety and effectiveness. The authors provide some common-sense recommendations about how to open a dialogue – most importantly, through respectful communication about differences in perspectives. Additionally, they recommend using fact-based, non-confrontational, and non-judgmental approaches. Lastly, they conclude that healthcare providers have a critical role in building trust and recommending the COVID-19 vaccine to their patients. In addition to the vaccine hesitancy predictors mentioned, other non-medical factors can prevent vaccine uptake and they should be acknowledged such as the lack of transportation to and from the vaccine site, documentation status, language barriers, and work schedules that do not allow for time off.

Families and communities can support each other in being safe from COVID-19 by encouraging vaccination. For example, families and friends can carpool together to assist individuals who lack a form of transportation to get to the vaccination site. Additionally, interpreters can be present at vaccination sites to reduce language barriers. Overall, the CDC states that the COVID-19 vaccine is a safe way to build immune protection. Specifically, the vaccine provides a more reliable immune response than getting sick with COVID-19. Therefore, waiting to get vaccinated can be very dangerous because it needlessly puts people and their loved ones at risk of more severe illness.  Lastly, several factors impact COVID-19 vaccine hesitancy, and it is important that we all learn how to leverage science to inform, support, and advocate for change, that can make a positive difference.

El reto de vacunar contra la covid-19 en el país del Himalaya

Imagen de archivo de la vacunación contra la covid en Nepal. (Foto: EFE/NARENDRA SHRESTHA)

Katmandú, Nepal.- La campaña de vacunación contra la covid-19 en Nepal se enfrenta al reto de una orografía extrema, con regiones del país casi incomunicadas a lo largo de la cordillera del Himalaya, obstáculos que no impiden que la inmunización avance a buen ritmo gracias al coraje de algunos trabajadores sanitarios.

La imagen viral de la sanitaria Leela Thapa cargando a cuestas a una anciana de 78 años por una zona montañosa para llevarla a un centro de vacunación, simbolizó las dificultades que atraviesa el país del Himalaya para poder inmunizar a toda su población.

«Al principio la anciana se mostraba reacia a vacunarse, pero cuando le dije que le sería difícil obtener el subsidio para mayores si no lo hacía, accedió», explicó a Efe Thapa, que tuvo que cargar con la mujer a cuestas porque era incapaz de caminar.

Para muchos en el país esta instantánea certificó el esfuerzo incansable de las autoridades nepalíes para inmunizar a la población contra el coronavirus, pero expertos sanitarios también subrayaron el problema de raíz de la falta de acceso a los centros de salud.

«La fotografía muestra que nuestras instalaciones de salud no son accesibles para todos y hay mucho por hacer», declaró a Efe la doctora Kiran Regmi, exsecretaria de Salud de Nepal.

También la portavoz del Ministerio de Salud, Sangita Mishra, considera que son muchos los desafíos que deben afrontar los nepalíes para acceder a una vacuna de la que en estos momentos disponen de dosis suficientes, no como al inicio de la campaña.

«Ahora nuestra principal preocupación y objetivo es llevar estas vacunas a todos los rincones del país, incluidas las áreas montañosas remotas», señaló a Efe Mishra.

Nepal ha vacunado hasta ahora al 60 % de sus 29,19 millones de habitantes, un dato que asciende al 77 % si se limita a su población adulta, en un país donde se han registrado hasta el momento 1,1 millones de contagios y cerca de 12.000 muertes por coronavirus.

HORAS DE TRAVESÍA

La experiencia de Thapa no es única. La voluntaria del servicio de salud Birma Devi Kunwar necesita cargar a la espalda durante más de seis horas una nevera de vacunas de unos 30 kilogramos por una ruta montañosa remota en el distrito de Darchula, en el oeste de Nepal.

Tras atravesar peligrosas y angostas colinas, la joven de 32 años llega a su destino: Duhun, un pequeño pueblo situado a una elevada altitud, donde entrega en un centro de salud las dosis contra el coronavirus.

«No tengo que cargar (la nevera) todos los días», anota, solo cuando llegan nuevos cargamentos y, en especial, «cuando es tiempo de vacunación», explicó a Efe la voluntaria.

Pero la travesía de esta mujer no es sencilla, sobre todo durante el invierno, debido a la nieve y las bajas temperaturas, o durante la época de monzón, cuando son frecuentes los deslizamientos de tierra por las fuertes lluvias.

«Es difícil, es un viaje arriesgado, pero es mi trabajo», zanjó Kunwar.

El puesto de salud en el que trabaja esta voluntaria atiende las necesidades de pequeñas aldeas que se encuentran incomunicadas por carretera y alejadas de los hospitales.

Sin embargo, según explicó a Efe el encargado del centro, Ishwari Bhatta, el puesto de salud está relativamente cerca para los habitantes de la región, «a una hora de caminata para la mayoría».

En otras zonas remotas la gente necesita caminar a veces durante días para llegar a los centros de salud, pero pese a las dificultades, «la gente está dispuesta a vacunarse», afirmó.

También instalan en ocasiones campamentos móviles para que sea más fácil vacunar a ancianos o discapacitados, aunque las autoridades sanitarias advierten que en las zonas remotas muchas mujeres de bajos recursos no están siendo vacunadas, tanto por la falta de transporte como por la necesidad de tener que atender a los niños.

NIEVE Y CORTES ELÉCTRICOS

Asociado a la cordillera del Himalaya, de la que forman parte algunos de los picos más altos del mundo como el Everest, están los climas extremos, con temperaturas bajo cero y tormentas de nieve que en ocasiones dejan incomunicadas algunas regiones.

A principios de este mes las fuertes nevadas obligaron a detener el programa de vacunación en el único hospital del distrito nepalí de Humla, una de las áreas más aisladas y limítrofe con el Tíbet, donde las temperaturas se situaron a unos 7 grados bajo cero.

Paradójicamente, otro de los problemas a los que se enfrentan en este hospital es la dificultad para mantener la cadena de frío de las vacunas debido a los cortes de electricidad, por lo que usan generadores de combustible para las cámaras frigoríficas.

«A pesar de las adversidades y dificultades geográficas, la gente viene a vacunarse», remarcó a Efe el jefe del hospital del distrito, el doctor Tashi Lama, que aseguró que «todos los días más de 300 personas acuden al hospital (y) no es fácil vacunarlos a todos».

El Chicago Fire ficha al mexicano Jairo Torres a partir del 1 de mayo

El futbolista Jairo Torres, que deja el Atlas para jugar en el Chicago Fire de la MLS, en una fotografía de archivo. (Foto: EFE/Francisco Guasco)

Chicago, EE.UU.- El Chicago Fire estadounidense anunció este sábado un acuerdo con el Atlas para fichar al extremo mexicano Jairo Torres con un contrato a partir del próximo 1 de mayo y expiración en 2025.

La incorporación de Jairo Torres, de 21 años, se producirá después de que el jugador supere el pertinente reconocimiento médico y reciba el visado P-1, informó el Fire en un comunicado.

Crecido en la academia del Atlas, Torres debutó con tan solo 16 años con el primer equipo, en 2016, y acumuló 108 partidos entre todas las competiciones.

Titular en 27 de los 28 partidos disputados este año en el Atlas, Torres reforzará a un Fire que este año incorporó a su plantilla al suizo Xherdan Shaqiri, exjugador del Liverpool, el Bayern Múnich y el Lyon, en el fútbol europeo.

«Jairo cumple con los requisitos que buscábamos como ‘joven jugador designado’ y estamos felices por contar con él en nuestra temporada número 25 en la MLS», dijo Georg Heitz, director deportivo del Fire.

«Esperamos que se convierta en un jugador muy importante para el club», agregó.

De exitoso empresario ecuatoriano a morirse octogenario entre rejas en EE.UU.

Fotografía familiar sin fecha cedida donde aparece el ecuatoriano Nelson Iván Serrano (2-d) junto a su esposa y sus tres hijos. (Foto: EFE/Familia Serrano)

Miami, EE.UU.- La suya es la imagen de una salud minada en prisión. Prácticamente sordo, con graves problemas de visión y cardíacos, el ecuatoriano Nelson Serrano es a sus 83 años el hombre más viejo en el corredor de la muerte de Florida, donde se pudre por un cuádruple asesinato ocurrido en 1997 del que se declara inocente.

Hace poco más de una semana murió su mujer, María del Carmen Pólit, en un hospital de Florida, víctima de un cáncer muy agresivo de lengua. No le permitieron visitarla. Tampoco pudo despedirse de ella por teléfono. En la prisión de Raiford (Florida) le dijeron que no disponían en ese momento de teléfonos especiales para sordos.

A la derrota física se suma el correr del reloj hacia su sentencia: la ejecución con inyección letal. Quizá sea peor para Serrano esta lenta muerte en vida, aislado, sin apenas contacto humano, en el corredor de la muerte.

Casi como última esperanza su familia, amigos, abogados y un representante del Gobierno ecuatoriano pedirán este viernes en Miami al gobernador de Florida, Ron DeSantis, que inste a la justicia a despachar sin mas dilación los recursos para revisar la sentencia y que la corte fije una fecha para la audiencia.

Fotografía familiar de la Navidad de 1987 cedida donde aparece el ecuatoriano Nelson Iván Serrano (2-d) junto a su esposa y sus tres hijos. (Foto: EFE/Familia Serrano)

PARALELISMO CON EL ESPAÑOL IBAR

A esta petición se sumarán exonerados de la pena de muerte, quienes tras varios años de lucha demostraron su inocencia, y también Tanya Ibar, la mujer de Pablo Ibar, un hispano-estadounidense que fue sentenciado a la pena capital y peleó con ayuda de su familia y las autoridades españolas para ser juzgado de nuevo.

Como Serrano, Ibar defiende que es inocente del triple asesinato por el que fue condenado y, ya fuera del corredor de la muerte ha planteado un recurso contra la sentencia a cadena perpetua que recibió en 2019.

«Nunca debieron estar ahí, pero un sistema de justicia lleno de irregularidades, vicios y xenofobia los condenó», dice sobre los inocentes condenados el comunicado que anuncia el acto de ese viernes en favor de Serrano en la Florida International University (FIU).

«El Estado de Florida está tratando de matar a mi padre dentro de la cárcel. Quieren que muera y que acabe el asunto, pero nosotros no vamos a parar», dice a Efe Francisco Serrano, hijo de este padre de familia ecuatoriano y desde 1971 también estadounidense que fue presidente de las firmas Erie Manufacturing y Garmet Conveyor Systems, con sede en Bartow (Florida).

Francisco, de 57 años, acusa a los guardias de la prisión de «torturas» a su padre, como retirarle el cartel colocado en su celda que advierte de que sufre una grave pérdida auditiva o no suministrarle las medicinas.

«Lo hacen porque mi padre no les paga. Los guardias controlan todo dentro de las cárceles y le dicen: ‘Tienes que pagarnos o te hacemos la vida imposible'», asegura.

El destino de Serrano sufrió un tajo el 3 de diciembre de 1997. Esa noche aparecieron muertos por disparos en la cabeza en las instalaciones de la compañía Frank Dosso, George Gonsalves, Diane Patisso y George Patisso.

Los dos primeros habían sido socios de Serrano, nacido en Quito en 1938, pero las relaciones comenzaron a deteriorarse en medio de un intercambio de acusaciones de desaparición de dinero y malversación de fondos.

En 1997 Serrano abandonó la presidencia de la firma y entabló un juicio civil contra ellos al descubrir que faltaba una importante suma de dinero en la contabilidad.

Tres años después de los asesinatos, Serrano, que fue investigado como sospechoso, pero nunca fue incriminado, se jubiló y regresó a Quito libre de cargo alguno.

Fotografía familiar cedida de un retrato de 1960 del ecuatoriano Nelson Iván Serrano. (Foto: EFE/Familia Serrano)

SECUESTRO EN QUITO

Pero todo se precipitó como en una pesadilla en la vida de Serrano en 2002, cuando dos agentes estadounidenses sobornaron, según el hijo, a policías ecuatorianos para llevárselo a Estados Unidos «sin conocimiento de las autoridades y a escondidas».

«Fue secuestrado, en violación de los derechos humanos y sin el debido proceso, por tres fiscales y un detective corrupto. Le tuvieron en una jaula de perros en el aeropuerto y, al día siguiente, sangrando y sin documentos, lo montaron en un vuelo y lo trajeron a Miami», denuncia Francisco.

En el año 2006 un jurado lo encontró culpable y fue sentenciado a cuatro penas de muerte por la jueza Susan Roberts.

Serrano ha alegado siempre que se encontraba a cientos de kilómetros (en Atlanta, Georgia), en un viaje de negocios, el día en que ocurrieron los crímenes en las oficinas de la compañía en Bartow.

Y así lo corrobora un video del hotel en Atlanta donde se hospedó ese día.

Francisco está convencido de que el móvil del cuádruple asesinato fue un ajuste de cuentas por cuestiones de droga. «Está claro que fue un asesinato por narcotraficantes, porque una de las víctimas, Frank Dosso (hijo de uno de los socios de Serrano), traficaba con cocaína».

Ahora, los abogados y la familia de Serrano claman por que «se «repare la injusticia» cometida con él y no se dilate más la revisión de la sentencia (para cadena perpetua o confirmación de la pena de muerte por unanimidad), que debería haber tenido lugar en 2017.

«Después iremos a la corte federal con numerosas pruebas que fueron ocultadas por la Fiscalía en el juicio, como las pruebas de ADN» halladas en el lugar de los asesinatos y la documentación sobre «la tercera arma, un rifle militar, y el testimonio de un testigo ocular», dice esperanzado.

Miles marchan de nuevo en Puerto Rico para pedir mejoras laborales

Cientos de personas marchan este viernes, durante una protesta para pedir mejoras laborales en San Juan, Puerto Rico. (Foto: EFE/Thais Llorca)

San Juan, Puerto Rico.- Varios miles de personas, convocadas por sindicatos y asociaciones, entre ellas la Federación de Maestros, marcharon este viernes en San Juan con el fin de reclamar al Gobierno puertorriqueño mejoras laborales y criticar las medidas para reestructurar la deuda pública.

Edwin Morales, vicepresidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico, dijo a Efe que el propósito de la manifestación de hoy fue el retiro de los maestros, «que no se ha atendido», a diferencia del ajuste salarial.

Tras las multitudinarias protestas de la últimas semanas, el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, anunció subidas salariales a partir del próximo julio de 1.000 dólares mensuales para los maestros y de 500 para los bomberos.

«Aunque entendemos que eso del aumento es el paso a la dirección correcta, hay mucho por alcanzar. Ya estamos cansados de promesas, queremos acciones para que la de maestro en Puerto Rico sea una profesión valorizada y digna», dijo Morales, maestro de Matemáticas.

Cientos de personas marchan este viernes, durante una protesta para pedir mejoras laborales en San Juan, Puerto Rico. (Foto: EFE/Thais Llorca)

«Nosotros vamos pa’ lante a defender nuestro retiro en todos los espacios. No estamos pidiendo nada del otro mundo. Aquí se le está pagando a muchos inversionistas que hicieron para obtener ganancia de la quiebra del país y eso es inmoral», abundó.

Los manifestantes también rechazaron muchas condiciones del ya aprobado Plan de Ajuste de la Deuda (PAD), que diseña el camino para sacar a la isla de la quiebra, lo que quedó demostrado en la pancarta de la cabecera de la marcha: «El pueblo antes que la deuda».

Además de la Federación de Maestros, secundaron las protestas la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores (SPT), la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier) y la Federación Central de Trabajadores, entre otros.

La marcha arrancó en la entrada del estadio Hiram Bithorn, en la avenida Roosevelt, y continuó hacia el expreso Las Américas, el cual los manifestantes bloquearon en dirección a Caguas, municipio aledaño a la capital.

Los líderes de la marcha prosiguieron rumbo a las oficinas centrales de la Junta de Supervisión Fiscal para Puerto Rico, entidad federal de control a la política de las finanzas públicas del Ejecutivo local e involucrada en PAD.

En la marcha, mientras algunos educadores cargaban banderas de Puerto Rico, otros expresaban consignas como «Maestros en pie de lucha» y «Qué vergüenza, que descaro, no valoran mi trabajo».

Cientos de personas marchan este viernes, durante una protesta para pedir mejoras laborales en San Juan, Puerto Rico. (Foto: EFE/Thais Llorca)

Ante la presión, el director ejecutivo de la Junta de Retiro del Gobierno de Puerto Rico, Luis M. Collazo, y el secretario de Educación, Eliezer Ramos, anunciaron hoy que la Junta de Supervisión Fiscal autorizó la compra de tiempo para todos los maestros que solicitaron retirarse en los meses de mayo, junio y julio de 2022.

Con la compra de tiempo, unos 2.919 maestros podrán retirarse con una pensión del 75 % y otros lograrán que su pensión sea computada añadiendo el tiempo comprado para el retiro en adición al ya cotizado.

Esta marcha fue la segunda llevada a cabo este viernes en San Juan por los mismos reclamos, siendo la primera protagonizada por miembros del sector de la salud, en su mayoría enfermeros, técnicos de farmacia y personal de emergencias.

La presidenta del Sindicato Auténtico de Manejadores de Emergencias, Liz M. Colón, expresó que dichos profesionales marcharon exigiendo al Gobierno que se les considere para ser incluidos en el aumento salarial.

También pidieron mejores condiciones de trabajo y un retiro digno, teniendo en cuenta que «han estado activos en la primera línea de respuesta desde el huracán María, los terremotos y la pandemia».

Los salarios base de la mayoría de los profesionales citados son en la actualidad inferiores a los 2.000 dólares, muy por debajo del costo de vida de la isla, mientras que las pensiones del sector público se ven afectadas por el PAD.