Vista del edificio del Banco Popular en San Juan, Puerto Rico. Imagen de archivo. (Foto: EFE/Thais Llorca)

San Juan, Puerto Rico.- La Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) en Puerto Rico aseguró este lunes que el sector bancario en la isla «está sólido y seguro» tras el colapso de los bancos Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank.

Así lo expresó en un comunicado de prensa difundido este lunes la comisionada de la OCIF, Natalia Zequeira Díaz, ante cualquier repercusión que pudiera provocar la intervención de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos en el SVB y Signature Bank, luego de su anuncio de quiebra el pasado fin de semana.

«Los bancos en Puerto Rico están suficientemente bien capitalizados y estratégicamente diversificados, por lo cual los depósitos de sus clientes están completamente seguros y no confrontan riesgo alguno» ante los problemas surgidos en los mencionados bancos, aseguró Zequeira Díaz.

«Los problemas que aquejan a Silicon Valley Bank y Signature Bank son particulares de ellos, no del sistema bancario en general», enfatizó.

Zequeira, a su vez, se hizo eco del anuncio dado por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sobre la pronta intervención de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, en inglés) en dichas entidades, que resultó «en que los depósitos de sus clientes están salvaguardados y los depositantes tienen acceso a su dinero efectivo esta mañana».

«El sistema bancario está a salvo y los depósitos están seguros», aseguró el presidente Biden este lunes.

De acuerdo a Zequeira, aunque el sistema bancario de la isla no debe confrontar repercusiones por los problemas de los dos bancos intervenidos en California y Nueva York, respectivamente, su oficina mantendrá una vigilancia rigurosa en los próximos días para asegurar que ese sea el caso.

El SVB, con sede en California, anunció el pasado miércoles que iba a buscar una ampliación de capital para tratar de hacer frente a dificultades financieras que le llevaron a deshacerse de inversiones por valor de unos 21.000 millones de dólares, con una pérdida de cerca de 1.800 millones.

Ese anuncio llevó a muchos clientes a retirar sus fondos, tras lo que los reguladores tuvieron que cerrar el banco el viernes por falta de liquidez.

Posteriormente, se hundió la cotización bursátil de la compañía, lo que a su vez afectó al sector bancario en Estados Unidos y otros países.

El Departamento del Tesoro, la Reserva Federal y la FDIC anunciaron el domingo que los clientes tendrán acceso a partir de este lunes a todo el dinero depositado en el SVB y prometieron un plan similar para el Signature Bank.

Biden, a su vez, avanzó que los gestores de esos bancos «serán despedidos» y recalcó, tal y como apuntaron los reguladores la víspera, que los accionistas no estarán protegidos.

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