Miembros de la Guardia Nacional en el Centro de Visitantes del Capitolio durante un descanso en el Capitolio en Washington, DC, EE.UU. EFE/EPA/SAMUEL CORUM

Washington. – Hacinados como sardinas en lata y con un brote de covid-19 que afecta a al menos aun centenar de soldados es como se encuentran los miles de miembros de la Guardia Nacional (un cuerpo reservista) desplegados en el Capitolio de Washington, según medios de comunicación del país.

Tres miembros de ese cuerpo dijeron al medio Politico que al menos cien integrantes de la Guardia Nacional apostados en Washington DC tras el asalto al Capitolio del 6 de enero por parte de seguidores de expresidente Donald Trump han dado positivo de covid-19 y algunos están haciendo cuarentena en hoteles próximos.

Por el momento, la Guardia Nacional no ha informado del número de casos, aunque existen temores de que la covid-19 se haya esparcido con gran rapidez entre los 25.000 efectivos que han llegado a estar desplegados en el centro de la capital.

Tras la investidura el miércoles de Joe Biden como presidente, más de 10.000 efectivos siguen de servicio, mientras que se espera que otros 15.000 regresen a sus casas en los próximos días, indicaron responsables de Defensa el jueves.

SOLDADOS HACIÉNDOSE LOS TESTS DE LA COVID POR SU CUENTA

De acuerdo a Politico, la Guardia Nacional ha tenido dificultades a la hora de aplicar un plan para hacer tests a los soldados, algunos de los cuales han tenido que hacerse las pruebas de la enfermedad por su cuenta.

El diario The Washington Post apunta este viernes que cientos de miembros de la Guardia Nacional desplegados en el Capitolio pasaron la noche del jueves durmiendo en el suelo en garajes fuera del recinto del Congreso.

Tras el escándalo causado por las fotos difundidas por los medios de los soldados durmiendo sobre el hormigón de un aparcamiento, se ha permitido este viernes que puedan volver a descansar dentro de los edificios del complejo del Capitolio.

Dos uniformados señalaron al Post que el jueves por la tarde se les reubicó sin explicaciones en un garaje donde apenas había espacio, los coches pasaban cerca, estaban expuestos a los humos y había pocos aseos.

Antes del jueves, los efectivos podían pasar su tiempo de relax dentro del Capitolio. No obstante, se las tenían que apañar como podían durmiendo sobre el suelo de hormigón o alfombras dentro de esas instalaciones, o incluso en pistas de tenis cubiertas en las proximidades.

Miembros de la Guardia Nacional de Nueva York marchan en formación en el frente este del edificio del Capitolio de los Estados Unidos. EFE/EPA/SAMUEL CORUM

DIFICULTADES PARA ENCONTRARLES UN SITIO DONDE DORMIR

Los miembros de la Guardia Nacional tienen habitaciones de hotel, pero los soldados suelen estar de servicio durante un día o dos, con turnos de unas pocas horas y no pueden regresar fácilmente a sus alojamientos, muchos de los cuales están fuera del Distrito de Columbia, en los estados vecinos de Virginia y Maryland.

Un portavoz de la Guardia Nacional, Wayne Hall, citado por The Washington Post, indicó que «la petición desafortunada de que la Guardia Nacional fuera reubicada (para sus momentos de descanso en aparcamientos) fue hecha sin el conocimiento de los líderes del Congreso».

«Esta mañana, muchas de las áreas de descanso empleadas por la Guardia Nacional que está de servicio en el Capitolio están dentro de los edificios» del complejo, aseguró.

CRÍTICAS DE LOS CONGRESISTAS

Miembros de la Guardia Nacional caminan por la Rotonda durante un recorrido por el edificio del Capitolio de los Estados Unidos en el Capitolio en Washington, DC, EE.UU. EFE/EPA/SAMUEL CORUM

Las fotografías de los soldados hacinados en aparcamientos han suscitado críticas por parte de los propios legisladores.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, afirmó este viernes que había hablado con los responsables de seguridad del Capitolio para que «esto no vuelva a pasar de nuevo».

«Prometo a cada miembro de la Guardia Nacional que no volverá a pasar», dijo Schumer en el hemiciclo.

De hecho, el Comité de Normas de la Cámara Alta está investigando la reubicación de los soldados en estacionamientos para sus momentos de descanso, aunque sobre todo quieren averiguar si se aplicaron las precauciones adecuadas frente a la covid-19, reveló a Politico el senador de Misuri Roy Blunt, el republicano de mayor rango en esta comisión.

Pasada ya la investidura de Biden, el reto ahora es el regreso de todas esas tropas a los estados, que enviaron efectivos de refuerzo a Washington DC.

A algunos miembros de la Guardia Nacional, como los integrantes de la Guardia Nacional Aérea de Wisconsin, se les ofreció la opción de recibir la primera dosis de la vacuna contra la covid-19 antes de desplegarse en Washington, mientras que hay quienes recibieron el suero la semana pasada y a otros se les administrará la primera dosis este viernes.

Aun sí, este cuerpo todavía no tiene un plan estandarizado para vacunar a todos los efectivos que regresen a sus casas.

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