Foto cortesía VOA

El proceso de elegir los delegados que respaldarán a los candidatos a la presidencia de EE. UU. para algunos es algo complicado. Aquí se lo explicamos.

En Estados Unidos, los delegados que respaldarán a los candidatos presidenciales son seleccionados por los votantes a través de dos métodos principales: las elecciones primarias y los caucus.

En las elecciones primarias, los electores emiten sus votos directamente por el aspirante de su elección. Los candidatos que obtienen la mayoría de los votos en un estado reciben un número de delegados proporcional a su porcentaje de votos. La cantidad de delegados varía según el tamaño de la población de cada estado.

Según el censo de 2020, California, cuya población se aproxima a 40 millones de habitantes, tiene 55 delegados; seguido por Texas, con 38; Nueva York y Florida, con 29 cada uno, y Pensilvania e Illinois, con 20.

Por otro lado, los caucus, aunque menos comunes, tienen lugar en algunos estados. Los estados que utilizan caucus son Iowa, Nevada, Wyoming y Dakota del Norte. Iowa es particularmente relevante en este proceso debido a su estatus como el primer estado en celebrar un caucus.

Este estado, con su población diversa, recibe una atención significativa de los medios y políticos, y su resultado inicial puede influir en el curso de las elecciones primarias.

Una vez que se seleccionan los delegados en las elecciones primarias y caucus, se reúnen en las convenciones nacionales de los partidos políticos.

En estas convenciones, los delegados emiten su voto por el candidato presidencial de su partido y el que recibe la mayoría de los votos de los delegados se convierte en el candidato oficial del partido para las elecciones presidenciales.

A pesar de esto, los estados y los partidos políticos tienen diferentes sistemas para elegir delegados. Algunos estados asignan delegados de manera proporcional, según el porcentaje de votos que obtiene cada candidato.

En contraste, otros estados siguen un sistema «winner-take-all» (“el ganador se lo lleva todo”), donde el candidato que gana la mayoría de los votos se lleva todos los delegados del estado.

“El sistema bipartidista en Estados Unidos es el resultado de reglas como ‘el ganador se lo lleva todo’ y de una representación uninominal en la legislatura”, comparó el profesor de la Escuela de Asuntos Públicos de la American University David Malet en declaraciones a la Voz de América.

El número total de delegados varía entre los partidos y se basa en una combinación de factores, incluida la población del estado y el historial electoral del partido en ese estado.

Por ejemplo, en el Partido Demócrata el número total de delegados asciende a 4.750, mientras que en el Partido Republicano son 2.550 delegados en total.

El proceso de elección de delegados tiene un impacto sustancial en el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos puesto que los candidatos que ganan la nominación de sus respectivos partidos a través de la obtención de delegados compiten en las elecciones generales para la presidencia del país.

Estructura descentralizada del sistema

Kevin Ramos, delegado republicano por Puerto Rico, explicó a la Voz de América que “cuando se hacen primarias, que se dice que son primarias para candidatos, en realidad, al mismo tiempo se está eligiendo una plancha, una lista de delegados, que va a estar representando el estado en la convención nacional para hacer la formalización”.

“Es bien parecido al sistema de los electores que en la elección general escogen al presidente de la nación”, aclaró Ramos.

Esta elección de candidatos presidenciales a través de delegados se debe a la estructura descentralizada del sistema político. Este enfoque refleja la diversidad de la nación y permite que cada estado tenga voz en la nominación de candidatos, adaptándose a las variadas preferencias y opiniones políticas en todo el país, según el Instituto de Estudios Electorales y de Medios de EE. UU.

Además, los partidos políticos son entidades privadas y autónomas que pueden establecer sus propias reglas para la selección de candidatos.

El sistema de elección de delegados ha sido una tradición arraigada en la política estadounidense, permitiendo campañas prolongadas y demostrando la capacidad de los candidatos para levantar apoyo en múltiples estados.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí