Los niños latinos tienen un 13 % menos de posibilidades de recibir evaluaciones de diagnóstico con uso de rayos X y otras imágenes en sus visitas a las emergencias de los hospitales que los niños blancos. (Foto: EFE/Archivo)

Pittsburgh, PA– Aunque se corre el riesgo de hartar con el tema de las disparidades, las cifras siguen saliendo a la luz y es responsabilidad de los medios difundirlas. Los niños latinos tienen un 13 % menos de posibilidades de recibir evaluaciones de diagnóstico con uso de rayos X y otras imágenes en sus visitas a las emergencias de los hospitales que los niños blancos no hispanos.  Esto trae como resultado una subutilización entre los menores latinos de este importante recurso diagnóstico y una sobreutilización entre los niños blancos, señala estudio liderado por el Hospital Infantil UPMC de la Universidad de Pittsburgh en Pensilvania.

Los niños latinos que acuden a los centros de urgencia de los hospitales del país no son los únicos con menos posibilidades de recibir pruebas de imagen: entre los niños negros, la posibilidad es un 18 % menor que entre los niños blancos no hispanos.

«Los factores culturales de las personas que vienen con la raza, el género, la religión, etc. no deben ser asociados con las pruebas (de diagnóstico)», enfatizó Jennifer Marín, profesora de Pediatría, Medicina de Emergencia y Radiología de la universidad y directora médica de ultrasonido en UPMC.

«Aquí está sucediendo algo más que va más allá de lo clínico, que está más allá de los diagnósticos», dijo la autora principal del estudio.

Marín señaló que la falta de balance en la utilización de pruebas de imagen entre estos pacientes puede generar que algunos niños latinos y negros no reciban la hospitalización necesaria, que se hubiera ordenado si se hubiese realizado esas pruebas médicas.

Por otro lado, esto podría ser contraproducente, pues tanta es la diferencia, que en el caso de los niños blancos se puede llegar a la sobreutilización de pruebas diagnósticas de imagen, que no sólo es innecesaria, sino que la sobreexposición a los rayos X o la tomografía computarizada (CT) puede ser dañina para estos menores.

«Un CT innecesario a los cinco años no es lo mismo que uno a los 70 años«, argumentó Marín. «Si se piensa en términos del riesgo para la vida, un niño de cinco años tiene 80 años más para desarrollar una malignidad en comparación con un hombre de 70 años que tendrá sólo 15 años más (en promedio)».

El reporte publicado en JAMA Network Open -el más grande y amplio de su tipo- utilizó información de 52 hospitales a lo largo de 27 estados y el Distrito de Columbia entre 2016 y 2019, para medir las disparidades raciales en la aplicación de las pruebas diagnósticas de imagen.

Por: Jennifer R. Marin / UPMC Children’s Hospital.

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