El papa Francisco bendice a los fieles al final de su audiencia general semanal, en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el 7 de junio de 2023. (Foto: AP/Andrew Medichini)

El papa Francisco se despertó el jueves luego de pasar una buena primera noche en el hospital tras someterse en la víspera a una operación para eliminar tejido cicatricial intestinal y reparar una hernia en su pared abdominal, ambos problemas surgidos tras cirugías previas.

“La noche fue bien”, indicó el vocero del Vaticano, Matteo Bruni, en un comunicado a primera hora del jueves, añadiendo que más tarde en el día se ofrecerán más detalles.

El doctor Sergio Alfieri, director de ciencias abdominales y endocrinas en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, que ya había operado al pontífice del colon en 2021, dijo que la cirugía se llevó a cabo sin complicaciones y no se descubrieron otras patologías. En una conferencia de prensa, explicó que Francisco estaba despierto e incluso bromeando.

“¿Cuándo haremos la tercera”, dijo el papa, según Alfieri.

Se espera que Francisco pase varios días en la suite papal ubicada en la 10ma planta del Gemelli y todas sus audiencias hasta el 18 de junio fueron canceladas. Está previsto que el Vaticano ofrezca un parte médico actualizado más tarde el jueves.

La operación se programó luego de que Francisco se quejase de dolores cada vez más intensos y de obstrucciones intestinales. Tras acudir al hospital el martes para unas pruebas, el papa ingresó el miércoles por la mañana luego de su audiencia general semanal y entró al quirófano poco después.

La operación podría haberse realizado ahora para que el pontífice tenga tiempo suficiente para recuperarse antes de los viajes previstos para este verano: del 2 al 6 de agosto visitará Portugal para asistir al Día Mundial de la Juventud, y entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre estará en Mongolia.

Durante la operación, los médicos retiraron adherencias — o cicatrices internas — en el intestino que causaban una obstrucción. Alfieri reveló que, además de la operación de hace casi dos años, antes de salir elegido papa en 2013, Francisco se había sometido a cirugías abdominales en su Argentina natal, que también le dejaron cicatrices.

Para reparar la hernia que se había formado sobre la cicatriz anterior, se colocó una malla protésica en la pared abdominal, apuntó el doctor apuntando que el papa no padecía otras patologías, que el tejido eliminado era benigno y que cuando se recupere estará bien.

Al parecer no se encontraron protuberancias o abultamientos del intestino en la parte desgarrada de la hernia.

“Parece que lo operaron de manera oportuna sin comprometerle el intestino”, dijo el doctor Walter Longo, director de cirugía colorrectal en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale. Longo no participó en la operación e hizo sus declaraciones después de consultar el comunicado vaticano sobre el procedimiento.

El doctor P. Ravi Kiran, jefe de cirugía colorrectal en la Universidad de Columbia, dijo que el hecho de que se hubieran retirado adherencias “sugiere que el intestino delgado podría tardar un tiempo en recuperarse”.

“Son buenas noticias que no hiciera falta extirpar intestino y que el cirujano pudiera colocar una malla protésica para cubrir el defecto en el músculo abdominal”, explicó Kiran en un email. “Siempre hay un riesgo de infección en la malla cuando se coloca en una situación como esta, pero factores como cualquier contaminación vista en la cirugía, el tipo de malla y los antibióticos utilizados también influyen en ese riesgo”.

Francisco continuaba a cargo del Vaticano y de la Iglesia católica de 1.300 millones de devotos aun cuando permanecía inconsciente en el hospital, según las leyes canónicas.

En julio de 2021, Francisco pasó 10 días en el Gemelli para que le extirparan 33 centímetros (13 pulgadas) del intestino grueso. En una entrevista en enero con The Associated Press, Francisco dijo que la estenosis diverticular, o protuberancias en su pared intestinal, que obligó aquella cirugía había regresado.

Después de esa cirugía, Francisco lamentó que no hubiera respondido bien a la anestesia general. Esa reacción explica en parte su renuencia a operarse la rodilla, por lo que ha tenido que utilizar silla de ruedas y una andadera durante más de un año.

Sin embargo, Alfieri comentó que Francisco no tuvo una reacción adversa a la anestesia en 2021 ni el miércoles.

“Evidentemente a nadie le gusta que lo operen y pongan a dormir, porque cuando eso ocurre perdemos la conciencia”, dijo Alfieri en conferencia de prensa por la noche en el hospital acompañado del portavoz vaticano. Pero no hubo ningún problema con la anestesia general “ni hoy ni hace dos años”.

El doctor Manish Chand, profesor de cirugía en el University College de Londres y especialista en cirugía colorrectal, dijo que el mayor problema después será controlar el dolor y garantizar que la herida sane adecuadamente.

“En las primeras seis semanas después de una cirugía de este tipo, corres el riesgo de una reaparición”, indicó. Para evitarlo, se recomienda a los pacientes que no hagan esfuerzo alguno.

Una de las últimas personas que vio a Francisco el miércoles antes de que dejara el Vaticano para ir al hospital fue el reverendo Enzo Fortunato, vocero de la Basílica de San Francisco de Asís.

“Estaba muy sereno, muy tranquilo, y nos animó a seguir adelante”, recordó Fortunato. “Esto me llegó mucho porque significa que no es un hombre centrado en sí mismo, sino en los demás. Le dijimos ‘Valor, le apoyaremos con nuestras plegarias’”.

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