Vista del logotipo del Banco Asiático de Desarrollo (ABD) en la sede de la entidad en la ciudad Mandaluyong, este de Manila (Filipinas). EFE/Rolex Dela Pena/Archivo

El mayor tratado de libre comercio de mundo fue firmado el pasado domingo 15 de noviembre por China y 14 países de Asia Pacífico.

Un acuerdo bautizado como la Asociación Económica Integral Regional y firmado de manera virtual durante la cumbre anual de las naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Los firmantes son: China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda; y de la ASEAN, Birmania, Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

El secretario general de las Naciones Unida, Antonio Guterres, ofreció sus buenos deseos.

«El multilateralismo está siendo cuestionado precisamente cuando más se necesita. Cuento con su liderazgo y su resolución para una acción urgente que salvaguarde nuestro mundo compartido».

El tratado, que no incluye a Estados Unidos, supone un tercio de la economía global y un mercado de unos 2.300 millones de personas. Tiene como objetivo rebajar los aranceles hasta el 90 por ciento y desarrollar el sector digital y las inversiones. Aunque no contiene regulaciones sobre los derechos laborales y el medio ambiente. Algunos expertos apuntan que el acuerdo permitirá acelerar la recuperación económica en los países de la región tras la pandemia.

Puerta abierta a India

Las negociaciones del mega acuerdo comenzaron en 2012 como una iniciativa de la ASEAN. Pero India decidió desmarcarse del acuerdo el año pasado ante el temor de verse inundada de productos más baratos, principalmente de China.

Figuras dentro de la alianza aseguraron que la invitación sigue en pie para el gigante asiático, a pesar de la alguna vez oposición interna que sufrió debido a sus requisitos de apertura de mercado en las conversaciones iniciales.

El acuerdo excluye a Estados Unidos y busca repotenciar la presencia comercial del gigante asiático, apuntando a eliminar los aranceles y cuotas en el 65 % de los productos y otras barreras al libre comercio.

Asimismo, significa que las oportunidades comerciales del gigante asiático incrementarán en perjuicio de Washington, que abandonó el grupo desde el arribo de Donald Trump y su proteccionismo económico, que decayeron en la tensión comercial entre ambas potencias. El panorama que emprenda Joe Biden – quien tomará la Casa Blanca en enero de 2021 – aún es una incógnita, aunque se espera la disminución de los conflictos.

El tratado acoge el comercio de bienes y servicios, la economía digital, la propiedad intelectual y disputas comerciales, entre otros puntos. Sin embargo, no contiene regulación sobre los derechos laborales y el impacto medioambiental.

Se estima que el PBI combinado de los países firmantes asciende a unos 26,2 billones de dólares, lo que equivale al 30 % del PBI global, además de abarcar cerca del 28% del comercio mundial y un mercado de unos 2.200 millones de personas – cerca del 30 % de la población mundial – en la región con mayor crecimiento económico del planeta.

Fuente: agencias

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