Opositores dominicanos calificaron el miércoles de poco transparente y violatorio a los principios de soberanía nacional el acuerdo que firmó República Dominicana con Estados Unidos para recibir en calidad de tránsito a deportados desde la nación norteamericana.
“Pienso que este acuerdo representa una claudicación de nuestra soberanía nacional, ya que supedita los intereses dominicanos a las prioridades geopolíticas de grandes potencias occidentales y sus aliados estratégicos”, dijo a The Associated Press Manolo Pichardo, expresidente del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) y secretario de Relaciones Internacionales del partido político opositor Fuerza del Pueblo.
A Pichardo le pareció arriesgado convertir territorio dominicano en un centro de tránsito para extranjeros o permitir el uso discrecional de bases aéreas a militares de naciones extranjeras e involucrar al país en tensiones globales que no le corresponden.
Mientras que el excanciller dominicano Andrés Navarro cuestionó la aparente falta de transparencia sobre dicho acuerdo suscrito la víspera y llamó al gobierno a publicarlo íntegramente para que el pueblo conozca todo su alcance.
“Lo que se ha publicado no dice prácticamente nada”, dijo Navarro a medios de prensa el martes.
Aunque al informar sobre el acuerdo la cancillería dominicana explicó que es de carácter no vinculante y orientado al ingreso temporal y excepcional a territorio dominicano de un número limitado de nacionales de terceros países, sin antecedentes penales y en condiciones de tránsito, expertos ajenos al gobierno consideran necesario que se publique la totalidad de su alcance.
Navarro se expresó además a favor de que se mantengan y se fortalezcan las relaciones con Estados Unidos respetando los principios de soberanía nacional. “Hay que verificar si eso no viola la soberanía”, añadió.
El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha alcanzado acuerdos con diversos países, muchos de América Latina y África, para a recibir a inmigrantes.
Esos entendimientos forman parte de una política de represión migratoria para deportar a millones de personas que viven ilegalmente en Estados Unidos. La ley federal permite que los inmigrantes sean enviados a países de los que no son originarios.
En una de las últimas acciones de este tipo, Paraguay recibió en abril a un grupo de 16 inmigrantes de diferentes países.
La cancillería dominicana explicó en un comunicado que la implementación del acuerdo «se realizará conforme al ordenamiento jurídico nacional y a las obligaciones internacionales del país, sin alterar la política migratoria dominicana ni los procedimientos vigentes de control y gestión fronteriza”.
La embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Campos, acotó por su lado en Instagram que “este memorando de entendimiento a corto plazo permite a Estados Unidos remover y repatriar a ciudadanos de terceros países con mayor rapidez, respetando al mismo tiempo la legislación dominicana, la soberanía del país y los procedimientos fronterizos vigentes”.
En ese marco, destacó que su país colabora con República Dominicana para reforzar la seguridad regional, combatir la delincuencia transnacional y el tráfico de drogas, luchar contra el terrorismo y promover la estabilidad y la prosperidad en la región.
El gobierno dominicano indicó que el memorándum fue firmado en el marco de la cooperación bilateral con Washington y la iniciativa Escudo de las Américas para lograr los mismos objetivos.
La cancillería acotó que “no incluye a nacionales haitianos ni a menores de edad no acompañados”.
En el marco del acuerdo el gobierno dominicano declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y de Hezbolá como organizaciones terroristas.






