
El viernes 16 de octubre, aliados, investigadores y proveedores de servicios de salud interesados en el bienestar de la población latina de Filadelfia se reunieron en la Universidad Drexel para participar en el retiro anual del Latino Health Collective. Fundado en 2020, el colectivo es una red colaborativa integrada por más de 60 organizaciones que atienden a la comunidad latina, funcionarios municipales, responsables de formular políticas públicas, profesionales de la salud pública, proveedores de servicios médicos y líderes comunitarios que trabajan para mejorar la salud de la población latina de Filadelfia.
La Dra. Ana Martinez-Donate, codirectora y fundadora del Latino Health Collective, explicó: “Llevamos cuatro años haciendo esto. Nuestra misión es reunir a las personas y aprovechar toda la experiencia y motivación que existen en la comunidad y entre quienes la atienden. Este año, queríamos hablar de un enfoque particular que funciona bien con la comunidad latina y otras comunidades desatendidas: el modelo de promotores de salud comunitarios”.
Entre las organizaciones y los grupos que atienden a la población latina en distintos puntos de la ciudad estuvieron Esperanza, Mi Salud Wellness Center, St. Christopher’s Hospital for Children, Puentes de Salud y muchas otras. También participaron representantes del gobierno municipal, incluidos integrantes de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes y del Departamento de Salud Pública de Filadelfia. COMPA Philly Language Justice Collective brindó servicios de interpretación simultánea en español e inglés.

El retiro comenzó con la presentación de los resultados de una encuesta comunitaria sobre las necesidades de salud de la población latina, a cargo de la Dra. Ana Martinez-Donate. Posteriormente, se realizaron otras presentaciones y mesas de diálogo. El tema central de este año fue el modelo de promotores de salud comunitarios. Estos promotores fomentan el bienestar al ayudar a las personas a adoptar hábitos saludables. También implementan programas y defienden los intereses de quienes tienen acceso limitado a recursos de salud y servicios sociales. Su trabajo se desarrolla en diversos entornos, incluidos hospitales, departamentos de salud pública y organizaciones comunitarias.
Durante el evento, se destacó la labor de los promotores de salud comunitarios de distintos puntos de la ciudad. En un panel, compartieron su compromiso con las necesidades de salud de las comunidades a las que atienden, así como la importancia de tratar a los pacientes con empatía y dignidad. Entre las organizaciones representadas estuvieron Esperanza Health Center, Jefferson, Penn Center for Community Health Workers, CRiSOLMente y Puentes de Salud. Darlene Burton, promotora de salud comunitaria de Esperanza Health Center, señaló: “Puedo ser un puente entre el paciente y el médico”.
Durante el almuerzo, los participantes se organizaron en pequeños grupos para discutir cómo mejorar los programas de promotores de salud comunitarios y lograr que respondan mejor a las necesidades de la población. Se hizo especial hincapié en la salud mental, ya que muchas personas latinas, particularmente los inmigrantes, experimentan altos niveles de estrés y situaciones traumáticas, y pueden tener dificultades para acceder a los servicios de atención. Los promotores de salud comunitarios pueden ayudar a reducir estas barreras. También se identificaron las barreras lingüísticas y de comunicación, así como la necesidad de sensibilidad cultural, como ámbitos en los que estos promotores pueden marcar una diferencia. Entre los desafíos de estos programas se señalaron la financiación inestable o de corta duración y las dificultades para acceder a la capacitación.
El retiro de 2026 brindó la oportunidad de conocer mejor el trabajo de los promotores de salud comunitarios y la labor del Latino Health Collective, intercambiar ideas y establecer vínculos con otras personas comprometidas con la salud y el bienestar de las comunidades latinas.





