
Un sargento de la Policía de Nueva York (NYPD), de origen puertorriqueño, fue clave para evitar una tragedia mayor tras un intento de atentado con artefactos explosivos improvisados frente a Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, durante una protesta el pasado fin de semana.
El sargento Luis Navarro corrió sin dudar hacia uno de los artefactos explosivos que ya estaba encendido y humeante, con el objetivo de alejarlo y proteger a civiles y agentes que se encontraban en la zona. La acción permitió que el dispositivo no detonara y evitó posibles muertes o heridas graves.
El incidente ocurrió en medio de protestas y contraprotestas frente a la residencia del alcalde, cuando dos jóvenes lanzaron artefactos explosivos improvisados (IED) hacia la multitud. Ninguno de los dispositivos llegó a detonar, y no se reportaron personas heridas, según confirmó el NYPD.

Sospechosos de los suburbios de Filadelfia
La investigación federal identificó a los principales sospechosos como Emir Balat, de 18 años, e Ibrahim Kayumi, de 19, ambos residentes del condado de Bucks, en los suburbios de Filadelfia. Las autoridades indican que los jóvenes viajaron desde Pensilvania hasta Nueva York con el objetivo de participar en el ataque.

Según documentos judiciales y declaraciones oficiales, ambos sospechosos admitieron haber actuado inspirados por el grupo terrorista ISIS. Kayumi declaró a los investigadores que había consumido propaganda del grupo extremista, mientras que Balat llegó a escribir una declaración en la que expresó su lealtad a la organización terrorista mientras se encontraba bajo custodia policial.

Avances en la investigación
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el NYPD continúan con una investigación conjunta por terrorismo. Como parte de las pesquisas, agentes federales allanaron una unidad de almacenamiento en Pensilvania, donde encontraron residuos explosivos y componentes que estarían relacionados con los artefactos utilizados en el intento de ataque. Parte del material fue detonado de manera controlada por razones de seguridad.

Los sospechosos enfrentan múltiples cargos federales, incluyendo intento de apoyo a una organización terrorista extranjera, uso de un arma de destrucción masiva y transporte de explosivos, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.





