Cherelle Parker, alcaldesa de Filadelfia. (Foto: Archivo)

En un comunicado de prensa, el gobierno de la alcaldesa de Filadelfia, dice que cuentan con el apoyo público en torno a la propuesta de impuesto a los viajes compartidos, mientras líderes de la ciudad, organizaciones laborales, educadores y defensores comunitarios impulsan inversiones estables a largo plazo en las escuelas de Filadelfia y en las oportunidades económicas.

Un nuevo informe de The Philadelphia Inquirer señaló que aproximadamente 340 recortes presupuestarios planificados en escuelas podrían revertirse si el Concejo Municipal aprueba la propuesta.

La iniciativa establecería una tarifa para los viajes compartidos que comiencen en Filadelfia, destinando 48 millones de dólares anuales para apoyar al Distrito Escolar de la ciudad y ayudar a estabilizar los recursos en las aulas frente a las presiones fiscales actuales. Además, un ajuste propuesto al impuesto de uso y ocupación para torres de telefonía celular se espera que genere otros 2.4 millones de dólares anuales para las escuelas públicas. En conjunto, estas dos medidas proyectan generar aproximadamente 50.4 millones de dólares al año en ingresos recurrentes destinados a apoyar las escuelas de Filadelfia.

La alcaldesa Parker y funcionarios municipales han enfatizado que la propuesta trata sobre equidad, estabilidad y la protección de inversiones críticas para estudiantes y familias en toda la ciudad.

“Se trata de proteger las oportunidades y el progreso de nuestros niños y de hacer inversiones responsables en el futuro de Filadelfia”, ha señalado la alcaldesa Cherelle L. Parker al defender la propuesta.

El debate sobre la propuesta ha generado una atención regional significativa, ya que la administración sostiene que flujos de financiamiento estables y recurrentes son esenciales para mantener los servicios educativos y evitar recortes más profundos.

Según el comunicado, líderes sindicales, educadores y personal de apoyo escolar también han seguido respaldando públicamente la propuesta, advirtiendo que sin nuevos fondos podrían perderse cientos de puestos en escuelas y apoyos críticos para estudiantes.

En una declaración reciente, el presidente del Consejo AFL-CIO de Filadelfia, Daniel P. Bauder, advirtió:

“Sin los fondos que produciría el impuesto a los viajes compartidos propuesto por la alcaldesa Parker, se perderán experiencias y oportunidades críticas para los estudiantes”, y luego instó al Concejo Municipal “a aprobar este impuesto para proteger empleos sindicalizados esenciales y financiar nuestras escuelas para asegurar el éxito educativo de nuestros niños”.

Los líderes sindicales y el personal escolar señalaron que podrían perderse:

148 maestros

115 miembros del personal de clima escolar

Docenas de consejeros y puestos de apoyo

Los partidarios también han argumentado que la propuesta representa una elección entre proteger las oportunidades educativas de los estudiantes o preservar las ganancias de grandes empresas de viajes compartidos fuera del estado.

“No deberíamos permitir que ejecutivos ultra ricos de empresas de viajes compartidos de fuera del estado aumenten sus ganancias a costa de nuestras escuelas”, dijo Nicole Hunt, presidenta de UNITE HERE Local 634 y fideicomisaria del Consejo AFL-CIO de Filadelfia.

La Federación de Maestros de Filadelfia, CASA y otros líderes laborales han hecho un llamado al Concejo Municipal para aprobar la propuesta del impuesto a los viajes compartidos con el fin de estabilizar el financiamiento escolar y proteger los recursos en las aulas.

Pero por otra parte, varios legisladores han expresado dudas sobre su impacto. La concejal Cindy Bass advirtió que la medida podría perjudicar a residentes que dependen de estos servicios para trabajar o estudiar. Por su parte, el concejal Curtis Jones Jr. cuestionó la coherencia de aumentar impuestos mientras se discuten posibles recortes o cierres de escuelas.

Las empresas de transporte compartido, como Uber y Lyft, también han reaccionado con firmeza, argumentando que el impuesto funcionaría como un “doble cobro” y que el costo recaerá directamente en los usuarios, elevando las tarifas.

Conductores han advertido que un alza en precios podría reducir la demanda de viajes, afectando sus ingresos. En tanto, algunos residentes y líderes comunitarios sostienen que el impuesto impactaría desproporcionadamente a familias trabajadoras, adultos mayores y personas de bajos ingresos.

Así, aunque existe consenso sobre la necesidad de apoyar a las escuelas públicas, el debate se centra en quién debe asumir el costo y cuál es la solución más justa para lograrlo.

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