Habitantes de la comunidad Hunting Park. (Foto: Archivo)

Las comunidades racializadas son las más afectadas por los desastres climáticos, pero son las que reciben menos ayuda federal después de un evento climático extremo. La mayoría de los recursos terminan en las comunidades blancas, que tienen una recuperación más rápida en términos de riqueza, en comparación con los vecindarios negros y latinos. El resultado es que después de un desastre climático, los ricos se vuelven más ricos y los pobres más pobres.

El estado de Pennsylvania no es la excepción. Comunidades mayoritariamente latinas, como Hunting Park, están siendo afectadas de manera desproporcionada por la actual ola de calor. Sin embargo, son estos mismos vecindarios los que se ven menos beneficiados por programas de asistencia y mitigación.

La crisis climática está alimentando el clima extremo minuto a minuto. Sólo el año pasado, Estados Unidos experimentó un récord de 30 tormentas con nombre. FEMA declaró más de 30 desastres importantes relacionados con el clima en el país, relacionados con huracanes, tormentas severas e incendios forestales. Los incendios climáticos provocaron 10,12 millones de acres quemados en 2020. En total, los costos estimados de daños causados por desastres climáticos el año pasado fueron de $94,65 mil millones.

Las comunidades latinas a menudo se quedan bajo la mesa, cuando hablamos de recuperación y son las que más sufren después de un evento climático extremo. Aquellos con ingresos más bajos, reportaron las tasas más altas de pérdida de propiedad e ingresos después de los huracanes.

El American Jobs Plan, propuesto por la administración Biden-Harris, reconoce las realidades de la injusticia ambiental y propone destinar el 40 por ciento de los beneficios de las inversiones en clima e infraestructura limpia, a las comunidades desfavorecidas.

Así es como el American Jobs Plan impacta a comunidades minoritarias que con su plan busca que las comunidades racializadas tengan un lugar en la mesa para impulsar soluciones climáticas innovadoras, invirtiendo $20 mil millones (la mitad del total en esta categoría de gasto) en HBCU para actualizar la infraestructura de investigación. También financiará incubadoras de pequeñas empresas y centros de innovación comunitarios para apoyar a los emprendedores negros y buscar que la infraestructura sea resiliente a los desastres naturales provocados por el clima, que impactan de manera desproporcionada a las comunidades latinas.

Las actualizaciones de la infraestructura reducirían el riesgo de incendios forestales mediante el fortalecimiento de los sistemas de gestión de sequías y la reducción del potencial de ignición.

La implementación de medidas de endurecimiento por tormentas permitirá que la red eléctrica resista mejor los efectos de los huracanes.

El American Jobs Plan incluye $20 mil millones para un nuevo programa que reconectará vecindarios aislados por inversiones históricas y garantizará que los nuevos proyectos aumenten las oportunidades, promuevan la equidad racial y la justicia ambiental, y promuevan el acceso asequible.

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