Una coalición de organizaciones pro inmigrantes en Pensilvania (EE. UU.) exigió al gobernador del estado, Josh Shapiro, el cierre de un centro de detención de niños inmigrantes no acompañados, donde los menores están expuestos al abuso, según denunciaron.
La Coalición de Inmigración de Pensilvania publicó hoy un informe sobre dos décadas de presunto abuso en la Academia Abraxas, donde se mantienen detenidos menores mediante un contrato con la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR), responsable del cuidado de niños inmigrantes no acompañados, indicó en un comunicado..
Los miembros de la Coalición recordaron que con frecuencia, los menores tienen familiares en EE. UU., con los que buscan reunirse, y deberían ser ubicados en entornos comunitarios menos restrictivos.
«En cambio, se encuentran recluidos en un centro con un historial documentado de abuso, negligencia y fracaso institucional», por lo que piden a Shapiro que emita una orden de emergencia para el cierre del centro.
El Departamento de Servicios Humanos de Pensilvania retiró en 2025 un certificado de cumplimiento al centro por «incompetencia grave, negligencia y mala conducta en el funcionamiento de las instalaciones», tras un incidente en que un empleado agredió a un menor, caso que Abraxas está apelando, recordaron.
El centro, que continúa operando amparado en otras dos licencias, no presentó un informe sobre sospecha de abuso infantil.
«Cuando decimos que acabemos con el encarcelamiento juvenil en Pensilvania, también nos referimos a los niños indocumentados. Abraxas abusa de menores. El gobernador Shapiro debe intervenir emitiendo una orden de expulsión temporal para proteger a los menores y cerrar Abraxas», señaló Evan Feldberg-Bannatyne, organizador estatal de la campaña «Cuidado, no control».
Por su parte, la directora ejecutiva de la Coalición de Inmigración de Pensilvania, Jasmine Rivera, señaló que EE. UU. necesita un sistema de inmigración «que acoja a quienes vienen a compartir sus talentos y ser parte de nuestra historia, no un sistema destructurado que someta a los niños y a las familias a la misma violencia de la que huyen»




