En Taller Puertorriqueño, la autora Milterí Tucker Concepción transformó la hora de cuentos en una celebración llena de baile que destacó el impacto cultural de la bomba.
A través de la lectura de su libro infantil bilingüe Bomba Puertorriqueña, Tucker Concepción invitó a niños y familias a adentrarse en el mundo de la bomba mediante la música, el movimiento y el lenguaje. Acompañada por percusión en vivo, se desplazó por el salón, leyó de cerca con los niños y los animó a participar activamente.
El evento formó parte de Hora de Cuentos, o Saturday Story Time, de la Librería Julia de Burgos, una serie recurrente que reúne a familias para lecturas de libros infantiles en español y bilingües. La librería es parte de Taller Puertorriqueño, una legendaria institución cultural del norte de Filadelfia dedicada a preservar y promover las artes y la cultura puertorriqueñas.
La intención de la iniciativa es crear espacios donde niños y familias latinas puedan verse reflejados en su propia cultura.
Originaria de Ponce, Puerto Rico, Tucker Concepción explicó que la idea de su obra, Bomba Puertorriqueña, surgió al notar una ausencia.
“Lo que me inspiró a crear el libro fue que no había libros sobre la bomba para niños”, dijo. “Yo viajé mucho por el Caribe como bailarina y veía libros sobre la cultura, la música y la danza. Volví a Puerto Rico y no vi nada sobre la bomba. Así que, si no lo ves, lo creas”.
La autora explicó que quería crear algo interactivo y tangible: un libro que pudiera presentar a los niños la historia de la bomba, las tradiciones familiares y los elementos culturales de una manera con la que pudieran identificarse.
Para la autora, hacer el libro bilingüe era fundamental.
“Es importante porque para quienes están en la diáspora, es una reconexión con la madre patria”, dijo. “En Puerto Rico hablamos español”.

Señaló que muchas familias y niños están reconectándose con el idioma español de distintas maneras, y que quería que el libro fuera algo que las familias pudieran leer juntas.
“Esto es alfabetización: tener algo que también puedan leer en español y practicar el idioma en casa con sus familias”, expresó.
Esa intención fue evidente durante todo el evento. Tucker Concepción se agachaba para quedar a la altura de los niños, los invitaba a tocar instrumentos y los animaba a moverse al ritmo del tambor.
“La bomba, para mí, representa la ancestralidad y la conexión con nuestras raíces africanas”, dijo. “Cuando escuchas el ritmo, cuando bailas, es una forma de expresión que te conecta con todo lo que te hace quién eres”.
De esa manera, la boricua ofreció un puente que conecta a los niños con la herencia puertorriqueña, las raíces de la diáspora africana y el ritmo vivo de la bomba.
Su visita fue un capítulo más de la serie continua Hora de Cuentos de la Librería Julia de Burgos en Taller Puertorriqueño, donde futuras sesiones seguirán dando la bienvenida a las familias para descubrir más libros infantiles bilingües y centrados en el español.
En una ciudad donde los espacios culturales tienen un profundo significado, ese tipo de continuidad ayuda a convertir la hora de cuentos en algo duradero: un lugar donde el idioma y la identidad pueden compartirse entre generaciones.














